The people united will never be defeated - ¡Proletarios del mundo, uníos!

miércoles, 31 de agosto de 2011

Sabbatella: “Hay una oposición desesperada que apuesta a mentir”

"La sociedad va a volver a darles la espalda", opinó el candidato a gobernador.

"Los opositores son especialistas en armar operaciones de prensa que terminan siendo desmentidas por la realidad. La semana pasada intentaron plantear que hubo fraude y se demostró que era mentira. Ahora tienen la estrategia de instalar el tema de la boleta única en el medio del proceso electoral" ( en realidad parece que primó la lógica por una vez dentro del Grupo A en diputados donde Rokcy Camaño preside la comisión de asuntos constitucionales y se decidió tratar el tema de estudio de cambios en las boletas recien después de las elecciones de octubre como correspoonde a cualquier cambio que se pretenda realizar , mientras tanto en el senado no primó la lógica y el grupo A quiso tratar el mamarracho por tablas y así perdió la votación : ) ), señaló hoy Martín Sabbatella y agregó: "Se llenan la boca hablando de previsibilidad, de reglas de juego claras y quieren cambiar el sistema electoral en la mitad del proceso. En nombre de la calidad institucional, de la calidad republicana, lo que hacen es dañar las instituciones democráticas". "Hay una oposición desesperada que apuesta a mentir", opinó.

"En lugar de hacer propuestas, en lugar de debatir con la sociedad su modelo de país, esta oposición se dedica a poner palos en la rueda, a mentir y a generar dudas sobre el proceso democrático, demostrando un grado enorme de irresponsabilidad", consideró hoy el diputado tras participar de la reunión de Diputados convocada a debatir proyectos para limitar la extranjerización de tierras. Sabbatella acompañó a la diputada de Nuevo Encuentro Vilma Ibarra que preside la Comisión de Legislación General e impulsa fuertemente la discusión de esa iniciativa, junto a las comisiones de Presupuesto y Agricultura. "Todos los bloques tienen proyectos sobre este tema. Sin embargo, ellos no quieren dar el debate y privilegian poner palos en la rueda", opinó Sabbatella y recordó: "Esta actitud de la oposición es la misma que tuvieron en los últimos dos años, en los que, a pesar de tener mayoría para impulsar sus propias iniciativas, se dedicaron a tratar de frenar las propuestas del oficialismo".

"La sociedad va a volver a darles la espalda en las próximas elecciones", pronosticó Sabbatella y agregó: "En lugar de reflexionar sobre lo que pasó el 14 de agosto, la oposición vuelve a insistir con los mismos métodos. Con denuncias absolutamente falsas e infundadas, como parte de una estrategia para perturbar el resultado y menoscabar un proceso electoral ejemplar. Se llenan la boca hablando de calidad institucional y cuando tienen la posibilidad, hacen todo lo contrario. Por eso, la sociedad no les cree y suele votar de acuerdo a su propia realidad". "Es imposible creerle a Graciela Caamaño su compromiso con la calidad institucional después de verla clausurar debates a las piñas", puntualizó Sabbatella en relación a la diputada del Peronismo Federal que esta mañana también intentó reunir a los opositores para impulsar un dictamen a favor de la boleta única. "Plantear una discusión tan importante en el medio del proceso electoral es otra trampa de la oposición", consideró el presidente del bloque Nuevo Encuentro.

Como decía Horacio Verbitzky sigan así dando vergüenza ajena intentando deslegitimar nuestro sistema democratico y realmente mas que vergüenza nos terminan dando asco.

El derecho a la indignación

Por · Gabriela Cerruti

El derecho a la indignación está en la base de la república. Y de la condición humana, y de la libertad y la alegría de los pueblos.

Hoy es un buen día para ejercerlo.

Indigna la tapa de Clarín y La Nación.

En una elección histórica para la historia de nuestro país, CFK sacó más del 50 por ciento de los votos. El escrutinio definitivo confirmó que había sacado aún unas centésimas más que el provisorio. Más del cincuenta, y más de diferencia con el segundo y el tercero. Se descuidaban y llegaba casi a cuarenta.

Pero Clarín yLa Nación no se enteraron.

En vez de eso, tenemos largas notas de tapa relatando las supuestas bravuconadas de cronistas ofendidos porque un ministro les pide que no mientan más, que hagan bien su trabajo, que no se presten a operaciones.

Cronistas que en las últimas dos semanas habían denunciado lo más grave tal vez que se puede denunciar en democracia: fraude.

¿Hay una ofensa mayor para endilgarle al ministro que tiene a su cargo la responsabilidad de los comicios que acusarlo de fraude? ¿De haber cambiado los votos de los ciudadanos?

Los dirigentes de la oposición desfilaron por los medios diciendo cualquier cosa, y cualquier cosa era reproducida como verdad. Cuando todos los que militamos en política, y todos los que hacemos periodismo político sabemos bien de qué se estaba hablando. Algún presidente de mesa que se equivocó, alguno que se mandó una truchada, muchos inexpertos, un sistema electoral que funciona bien pero que puede mejorarse porque las elecciones son cada vez más complejas. O sea, lo mismo de siempre. De cada elección. El escrutinio definitivo iba a terminar demostrando que en defintiva los errores individuales se pierden en la magnitud del sistema que funciona bien.

Hasta el presidente de la Corte salió a aclararlo.

Pero no quisieron escuchar. Montaron un circo. ¿Se le puede pedir seriedad a Chiche Duhalde que anunció por todos los medios que todo había sido armado para que CFK apareciera sacando más del 50? ¿A Duhalde, que dijo que estaba arriba de Alfonsín? ¿A los que salieron a pedir cambiar el sistema, porque con este sistema pierden?

Los periodistas podrían haber dado cuenta de esta historia, obvio, como lo que era. Quejas de quienes habían sido derrotados.

Pero no. Sermonearon, acusaron. No de cualquier nimiedad: ¡de fraude! ¡De Fraude electoral! Ya que el resultado de las elecciones no es el que queremos, digamos que las elecciones no sirven.

Y cuando tienen que reconocer su derrota, con hidalguía, con discreción, con silencio si no les da para otra cosa, se ofenden. Y nos obligan a no leer la noticia del día, una noticia de alegría para la democracia, y en lugar de eso, ser testigos de sus patéticos berrinches porque los trataron mal.

¿Sabés qué? Indigna. Por no decir que da asco, que parece que queda mal.

gabriela2

ALGUNOS POR QUÉ DE LOS RESULTADOS DE LAS PRIMARIAS

Carlos Raimundi, referente de Nuevo Encuentro, analiza los resultados de las primarias del 14 de agosto y crítica el mensaje alarmista y destructivo de los medios hegemónicos.


Las primarias del último 14 de agosto deben analizarse desde una perspectiva nada sofisticada. Un resultado tan contundente se apoya, básicamente, en una mejoría general en la situación de millones de argentinos, en contraposición con el mensaje alarmista y destructivo de los medios hegemónicos que diseñaron la campaña negativa de la oposición.

No había sensación de fin de ciclo. Y es por eso que fue imposible la unión de la oposición. No se trató únicamente de su consabida incapacidad, sino de que no existe un reclamo de tal unidad por parte del pueblo.

De haber sido real ese “clamor popular”, no hubiera tardado en concretarse dicha unificación del liderazgo opositor. Las cosas son más simples de lo que se piensa, y a veces, lo que parece la estrategia más astuta, choca con la voluntad mayoritaria de un pueblo que no está dispuesto a aceptarla. Esa es la razón por la que no cuajó la estrategia urdida por el poder de obligar a la unión entre el hijo del Dr. Alfonsín y De Narváez. Es porque el grueso de la población la interpretó sólo como un manotazo para destruir lo que hay. Si el clima predominante hubiera sido –como en otras ocasiones- la necesidad de sacar a un gobierno, se le hubiera encontrado a esa unión artificial, sus aspectos más positivos. ¿Qué, si no eso, fue la Alianza en su momento? Y por eso, además, no vale la pena que el poder los “rete”, como lo está haciendo, porque seguirá chocando contra la muralla de la voluntad popular de mantener un ciclo histórico.
La gran irritación, la denominada “crispación” por parte de los medios hegemónicos y sus periodistas y políticos serviles, no proviene de una actitud del gobierno, sino de la exasperación que causa en ellos, la presencia de un gobierno que no está dispuesto a humillarse ante sus intereses corporativos. Esta es la gran diferencia respecto de las últimas décadas políticas de la Argentina. Es que, hasta hace no mucho tiempo, el pensamiento que hoy podríamos rotular simplificadamente como “de Magnetto”, erigido desde el pedestal impoluto de la “objetividad”, tenía el poder suficiente como para convertirse en el estado de ánimo de la mayoría. Hoy, en cambio, los vicios de ese poder han sido desnudados, y aparecen ante la opinión pública como lo que son: un cúmulo de intereses políticos y económicos tan sesgados como los de cualquier otra agrupación partidaria. Por eso, la persistencia de los títulos negativos que buscan generar un clima de dramatismo en un país que no se siente así por más que ellos lo quieran imponer, hoy le resbala a una parte muy importante de la población, que se ha dado cuenta, gracias a los intensos debates generados a partir de la ley de medios, de que esos titulares no se diferencian en absoluto, de ningún otro folletín partidario.

Esto también explica el por qué las listas del oficialismo triunfaron en las provincias con una fuerte sociología rural. Dos observaciones al respecto. La primera, hubo presencia de políticas públicas. De otro modo no encontraría justificación la designación del ministro de agricultura al frente de la lista de diputados nacionales, si éste no hubiera desplegado medidas concretas para el agro, que terminaron por desarticular a la “mesa de enlace” entre sus propios miembros, y a divorciar a éstos de los intereses concretos de sus bases. No hay que olvidar el ínfimo porcentual de votos obtenido por Mario Llambías.

La segunda observación también tiene que ver con la ley de medios. Es que el debate generado a partir de ella hace que una parte cada vez más importante de nuestra sociedad distinga que la “mesa de enlace” y los intereses que ella representa, junto con los dos diarios más tradicionales, son quienes financian –y a su vez se favorecen- de los negocios de esos afamados eventos sociales que son las grandes ferias y exposiciones que se realizan anualmente en alguna localidad del interior del país. Al tomar conciencia de ello, los pueblos agropecuarios ya no toman las expresiones de esos supuestos dirigentes, como la voz de los productores, sino como parte de ese entramado de intereses financieros y oligárquicos.

A esto hay que agregar los dichos de Biolcatti, en la inauguración de la última Exposición Rural, cuando dijo –refiriéndose al gobierno- que “quien ataca al ‘campo’, ataca a la Argentina”. Qué significa eso, sino creerse, él mismo, dueño de ‘el campo’. Y, a ese ‘campo’, pensarlo como el dueño de la Argentina? Se trata, en todo caso, de otro de los mitos fundadores de la Argentina primarizada y oligárquica, que está siendo derribado.

Otro elemento de análisis está dado por la distancia entre el planteo doctrinario elegido por la Presidenta en sus palabras ante quienes celebraban el triunfo el propio domingo por la noche. Cuando bien podría haberse limitado a un saludo de celebración, prefirió, sin embargo, hablar de la democracia económica, en contraste con el planteo naif del hijo del Dr. Alfonsín, que gritaba desaforadamente que los resultados pueden ser reversibles. O frente a la continuidad del discurso fascista del ex gobernador Duhalde, cuando apeló a una expresión siniestra y sensible a nuestra memoria histórica, como lo es la expresión “organizaciones subversivas”.

Y, por último, las repugnantes expresiones de Ernesto Sanz, cuando afirmó casi textualmente que de confirmarse la tendencia del voto del 14 de agosto, la Argentina entraría en el esquema del “peligro institucional”. Es alevoso que, en nombre de un partido de origen popular, se sostenga que a mayor pronunciamiento popular, mayor peligro institucional. La historia trágica de nuestro país indica precisamente lo contrario, es decir, ha sido para reprimir violentamente el pronunciamiento del pueblo, que se acudió a las sucesivas rupturas institucionales, con sus terribles resultados.
Finalmente, lo profundo que creo ha calado la consigna “para todos” en el inconsciente colectivo, es decir, más allá de su racionalización o no. El “para todos”, que comenzó con el fútbol pero siguió con otras políticas activas del gobierno, es una construcción de sentido muy profunda, a la que podría resumirse en “¿por qué para otros sí y no para mí?” Este sentido profunda, pero simplificadamente inclusivo, también tuvo que ver en la generación de un clima de cierto horizonte, de cierta mejoría social, causante principal de los resultados electorales del último 14 de agosto.

(enlace Revista "2010" http://www.revista2010.com.ar/noticia.php?id=310 )

martes, 30 de agosto de 2011

"Para 2021 debemos formar 20 mil ingenieros para sostener el crecimiento"

El ministro de Planificación Federal Julio De Vido clausuró la reunión de la Cámara de la Construcción. Convocó a los empresarios a "trabajar en conjunto para encarar los desafíos" que demandará el desarrollo argentino en los próximos diez años

El ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, cerró esta tarde la 122ª reunión del Consejo Federal de la Cámara Argentina de la Construcción. La actividad se realizó en la sede de la entidad ubicada en Paseo Colón 823, de Capital Federal. Las jornadas fueron encabezadas por su presidente, Carlos Enrique Wagner.

El funcionario convocó a los empresarios del sector a “trabajar en conjunto con ellos para encarar los desafíos que vienen”. En ese contexto, opinó que “el déficit de combustible es el plus de actividad”, generado porquees un país que crece económicamente y, por supuesto, aumenta la demanda”.

“Es fundamental que esta mesa global trabaje en múltiples áreas, con salud, con educación, para planificar con mayúsculas”, añadió De Vido.

“La visión del presidente Kirchner, y de Cristina también, al darle el nombre a este ministerio de Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios está más presente que nunca”, consideró.

El Estado debe planificar, lo que no puede es planificar sin ninguno de ustedes”, le dijo De Vido a los empresarios de la construcción, a la vez que recordó que “el fabuloso proceso de desinclusión social, terminó con las explosiones de 2001”.

En diálogo con Radio 10, el ministro indicó que “hay mucha demanda de trabajo que requiere técnicos y profesionales” para un “mayor aprovechamiento de inversiones en otras áreas, como transporte y minería”.

El ministro expresó la necesidad de “generar procesos de formación de técnicos profesionales y trabajadores”.

Hasta 2021 se necesitan 20 mil ingenieros en materia caminera portuaria, salud, saneamiento y vivienda. Deberemos contar con esa plantilla para estar a la altura de las circunstancias: crecimiento de rutas, vías férreas, 150 mil viviendas al año”, acotó.

“Personalmente creo que las centrales hidroeléctricas van a ser las obras más importantes de los próximos cuatro años, junto con la autopista de la ruta 14 y el reactor de potencia que va a ponerla Argentinaentre los países productores de uranio enriquecido con tecnología propia”, consignó De Vido.


Imagine ud lo que siente un ingeniero como yo al leer este tipo de noticias cuando todavía llevo grabado en mi memoria el cierre de los colegios técnicos y la UTN y UBA cuasi desérticas con funcionarios lamentablemente luego trasvestidos como Graciela Gianetassio que hoy se supone kirchnerista y justificaba esas políticas de entrega y destrucción de nuestra patria durante el nefasto menemato y continuado con el nefasto gobierno ultraconservador de De la Rúa continuador y profundizador de la flagrante entrega .

Recuerdo todavia cuanto me alegro ver tambien en el bicentenario en el stand del ministerio y de ADIF SE que se habia reabierto la carrera de ingeniería ferroviaria.

Fuente :Infobae

Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual

Qué hará Clarín después de octubre ?


La ley fue promulgada el 10 de octubre de 2009, pero el Grupo Clarín judicializó la norma pensando que podía llegar a octubre de 2011 con un escenario político en el cual se impusiera en los comicios algún candidato comprometido con el fin de la 26.522.

En muy pocos días, el 9 de septiembre, se cumplirá un año de la presentación hecha por la Procuración del Tesoro al juez Edmundo Carbone para que deje de tener efecto la medida cautelar tomada por el magistrado en relación con el artículo 161 de la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual. Recordemos, ese artículo –que lleva como título “adecuación” y no “desinversión” como lo llama el monopolio– plantea que “los titulares de licencias de los servicios regulados por esta ley, que a la fecha de su sanción no reúnan o no cumplan los requisitos previstos, o las personas jurídicas que al momento de entrada en vigencia de esta ley fueran titulares de una cantidad mayor de licencias, o con una composición societaria diferente a la permitida, deberán ajustarse a las disposiciones de la presente en un plazo no mayor a un (1) año desde que la autoridad de aplicación establezca los mecanismos de transición. Vencido dicho plazo serán aplicables las medidas que al incumplimiento –en cada caso– correspondiesen.” La Procuración había pedido el levantamiento de la cautelar por considerar que en poco más de 30 días se cumplían dos años de la entrada en vigencia de la ley.

Cabe aclarar que una cautelar no avanza sobre el fondo de la cuestión, y si se permite la licencia retórica, actúa en el fuero contencioso administrativo de una manera análoga a la figura de la prisión preventiva en el fuero penal. Es decir, no se expide sobre el fondo de la cuestión y, desde ya, no puede extenderse en el tiempo indefinidamente.
La ley fue promulgada el 10 de octubre de 2009 y debía aplicarse de modo completo y de forma inmediata, pero el Grupo Clarín judicializó la norma pensando que, si ganaba tiempo, podía llegar a octubre de 2011 con un escenario político en el cual se impusiera en los comicios algún candidato comprometido con el fin de la 26.522.

O sea, con los intereses de Héctor Magnetto y sus socios. Esa estrategia se puso en marcha y el juez Carbone, dos meses después de vigente la ley, dictó la cautelar. Desde ya, no fue el único magistrado que sumó su música a la banda sinfónica de un solo Clarín.
Esta medida de Carbone tuvo muchas idas y vueltas judiciales. Sin entrar en el aleph judicial, repasemos. El pedido de la Procuración del Tesoro llegó a la Corte Suprema de Justicia que, en octubre de 2010, no puso un término a la cautelar (la Corte no modifica sentencias ni alarga o acorta plazos) pero devolvió el expediente al juez Carbone exhortando a que fijara “un plazo razonable”. Carbone, mucho después, estableció que la cautelar vencería en diciembre de 2013. Nótese que ni siquiera avanzó en la resolución de fondo. De inmediato, el Estado Nacional volvió a la carga y apeló ese fallo, por desmedido, ante la Cámara Federal que, a su vez, lo rechazó. La última instancia que le queda entonces al Ejecutivo para que la ley tenga plena vigencia es acudir a la Corte con el denominado “recurso de queja”. Precisamente en estos días vence ese plazo y se descuenta que la procuradora del Tesoro, Angelina Abbona, presentará el escrito ante el máximo tribunal de justicia.

No es fácil saber de antemano qué podrá decidir la Corte ni en qué plazo se expedirá. Está, como antecedente, su propia doctrina sobre las cautelares cuando habló de “plazos razonables”. Si se tiene en cuenta que la ley lleva dos años de vigencia y establecía el plazo de un año para la adecuación de las inversiones, la mora lleva casi el doble de lo previsto por el Poder Legislativo.

Y cuando se expiden sobre el fondo , cual sería el motivo que justiofica la cautelar ? Poque no declara el empleado de Clarin y Videla Carbone que el articulo 161 es anticonstitucional para que al final la corte diga si es válido y empiece el proceso de adecuación y la venta de Canal 13 a otros titulares ( obvio para mi Suar y/o Tinneli con Magnetto atras de las cortinas ) ?


Todo esto tiene un entramado jurídico complejo. Porque, además, el universo de aplicación del artículo 161 tiene algunas otras complejidades. Básicamente, la que hace a cuántas licencias tiene Clarín, ya que el fondo del asunto es que la Ley 26.522 establece la cantidad de licencias en cada área de cobertura. Por ejemplo, no se puede ser licenciatario de canal de aire y de cable en la misma área. Y cabe recordar que el monopolio pidió que Cablevisión absorbiera a Multicanal y a otras empresas menores (lo que hace un total de 237 en todo el país) y esto fue rechazado por el Comité Federal de Radiodifusión (Comfer) en septiembre de 2009, poco antes de la aprobación de la nueva ley. Nada tenía que ver la nueva ley –que todavía no había sido aprobada– con los argumentos para rechazar esa fusión: era la misma ley de la dictadura (la 22.285) la que tenía algunos límites concretos a las posiciones monopólicas o dominantes.

CLIMA POLÍTICO.

En junio de 2009, pocos meses antes de aprobada la ley, Héctor Magnetto y sus socios, descontaban que las elecciones de 2011 mostrarían el fin de los días del kirchnerismo. De allí que la aprobación de la Ley 26.522 fue tomada como un golpe duro pero no definitivo. La penetración del monopolio en el Poder Judicial era tan grande que la política de Magnetto fue simple: recurrir a jueces allegados y poblar los tribunales de cautelares con la esperanza de llegar a octubre sin reconocer la vigencia de la ley y luego confiar en una nueva legislación en la materia. De esa manera, daría una demostración de poder que luego se coronaría con un marco legal que convalidara el monopolio.

Pero, pasado el tiempo, el escenario resultó completamente diferente. Las elecciones primarias del 14 de agosto confirmaron lo que Magnetto no quería escuchar ni leer. Sus propios columnistas y editorialistas confirmaron que la contundencia del triunfo de Cristina Fernández de Kirchner hacía imposible soñar con que alguno de los candidatos lo llevara al ballottage tan deseado. Magnetto tiene una relación muy estrecha con Eduardo Duhalde pero se diluyó su presencia. Con Ricardo Alfonsín el Grupo Clarín logró mejorar las relaciones en los últimos tramos del armado de la fórmula radical, pero Alfonsín no logró hacer pie en el electorado. Con Hermes Binner, que con un 10% de los votos el 14 de agosto logró despertar algunos entusiasmos, el monopolio tiene una tibia buena relación. Por un lado,porque su compañera de fórmula, Norma Morandini, trabaja en Clarín y como senadora fue una adversaria acérrima de la Ley 26.522, y por el otro porque lograron que Binner, pese a que apoyó la ley mientras se trató, dijera ahora que está en contra de “algunos aspectos polémicos”, que no son otros que los relativos al artículo 161. En síntesis, nada relevante de cara a los cuatro años próximos.

El Grupo Clarín tuvo algunos amortiguadores importantes, además de sus relaciones con la dirigencia política y con muchos jueces. Concretamente contaba con una central empresarial exclusiva como la Asociación Empresaria Argentina (AEA), que fue abandonada tempranamente por varias empresas –Telefónica, por ejemplo– y que luego entró en un declive completo. Porque los socios principales de Magnetto en AEA eran Techint y Arcor, dos empresas que pueden tener puntos conflictivos en su relación con el gobierno, pero en ningún caso eligieron alinearse con Clarín en esa pelea tan frontal como desconocedora de las leyes.

A su vez, el desguace de la Mesa de Enlace pone a Magnetto ante la cruda realidad de que en los próximos años no volverá a hablarse del plato favorito del monopolio: “el campo versus el gobierno”. Ese eslogan, efectista en 2008, fue enterrado a partir de la procacidad del presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, que no puede ser defendido ni desde las páginas de Clarín.

Por último, el eje de alianzas internacionales, que otrora se basó en la entrada irrestricta a la embajada de Estados Unidos y a sus buenas relaciones con dueños de diarios asociados en la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ya no pesa. Con la embajada, porque Estados Unidos tiene otras urgencias y otro alineamiento. Los analistas internacionales de Clarín deberían tomar nota de que Colombia se alineó en Unasur con fervor. Y que su presidente, Juan Manuel Santos, estuvo días pasados dando un estímulo al vínculo de su gobierno con el que encabeza Cristina Fernández de Kirchner. Como dato no menor, Santos pertenece a una familia muy ligada a los medios. Él mismo participó de El Tiempo de Bogotá, el diario de mayor tirada de Colombia. Precisamente su hermano mayor Enrique fue presidente de la SIP en 2008. Clarín hubiera soñado con un presidente Juan Manuel Santos que hubiera sumado su voz a los reclamos empresariales de Magnetto. Se encontraron con una Argentina que lejos de estar aislada del mundo puede establecer alianzas sólidas con gobiernos de otros países sin renunciar a sus principios y, por supuesto, tratando de lograr que, PASO a PASO, las leyes tengan plena vigencia.

Fuente :Tiempo Argentino

lunes, 29 de agosto de 2011

Néstor Kirchner, el más loco entre los locos

"Ese hombre se llamó Néstor Kirchner y un día me miró y me dijo me parece que vos estás más loco que yo pero te voy a ayudar, por el tema de los ferrocarriles”, señaló Jorge Fernández, el mandamás linqueño durante la inauguración del ramal Lincoln - Realicó ante la atenta mirada de CFK. A su turno, la mandataria retrucó: "más loco que Néstor no hubo nadie ni nunca lo habrá en este país"

La presidenta de la nación, Cristina Fernández de Kirchner visitó la semana pasada la localidad de Lincoln, donde encabezó el acto formal de inauguración del ramal ferroviario que une esa localidad bonaerense con la pampeana de Realicó, con un recorrido total de 237 kilómetros.

En su efusivo discurso, el jefe comunal, Jorge Fernández recordó la reunión que mantuvo con el entonces presidente Néstor Kirchner, en la que le propuso la reactivación del tren que finalmente el viernes tuvo su inauguración.

"Hay mucho por agradecer. Pero no quiero dejar de ser agradecido y todo esto que estamos viviendo acá, seguramente tiene nombre y apellido que es el pueblo argentino. Pero también tiene un artífice que no está entre nosotros, pero que vive y reinará en el corazón de cada uno de los tipos que lo conocimos", señaló el linqueño.

Y agregó que "ese hombre se llamó Néstor Kirchner y un día me miró y me dijo me parece que vos estás más loco que yo pero te voy a ayudar, por el tema de los ferrocarriles”.

A su turno, la mandataria nacional dijo "tengo una sola diferencia con el Intendente, dijo que cuando Néstor lo conoció, le remarcó que era más loco que él. ¡No, más loco que Néstor no hubo nadie ni nunca lo habrá en este país! Porque había que estar loco para hacer las cosas que hizo".

Néstor Kirchner 2001- Cara a Cara

Fuente : La Tecla

Video : Blog Nada es Casual

Andanzas mediáticas

Por Eduardo Aliverti

A dos semanas de un resultado electoral aplastante, se confirmó que la gran pregunta de coyuntura era, nomás, cuál actitud mostrarían los protagonistas comunicacionales de la oposición. Bajo otras circunstancias, ese interrogante tendría un tono menor. Sin embargo, siendo que el comando opositor pasa por el entramado de las grandes corporaciones de prensa y propaganda, la relevancia del dato es significativa.

Se impone repetir que el intríngulis mediático es muy complejo. Bajar los decibeles de confrontación permanente podría parecer un gesto de humildad frente a la derrota; pero de autenticidad muy dudosa, al cabo de una campaña feroz en la que se expusieron convencidos del ocaso kirchnerista. Y persistir en la propalación de un clima social angustiante sería reiterar la táctica que los condujo al papelón. Si las fuerzas y dirigentes vencidos tuvieran otra estatura, capaz de asumir sus tremendos errores y de plantar una nueva agenda propositiva, tal vez los medios de la furia antioficial encontrarían una salida a ese laberinto: podrían dedicarse más a reflejar ese escenario que a perdurar en el Todo Negativo.

Pero es una alternativa irreal por dos motivos subsecuentes: (a) la oposición ratificó en estos quince días que es un cambalache, tiró la toalla y admitió en forma pública que su único objetivo es ingresar cargos legislativos, y (b), aun cuando no fuere así, la prensa a que se alude carece de todo espíritu altruista para contribuir a un debate profundo sobre el horizonte de país. El kirchnerismo afectó símbolos muy fuertes de la clase dominante y está claro que no les causó ninguna gracia. Pero el desencadenante del rencor periodístico fueron las medidas y gestos que afectaron sus negocios, tanto de manera puntual como por la determinación y amenaza que eso representa contra sus intereses. Estatizar la televisación del fútbol, la ley de medios audiovisuales, el reimpulso a las investigaciones sobre el origen de Papel Prensa y la reapropiación pública del sistema jubilatorio fue un paquete que no imaginaron ni en sus peores pesadillas. Más todavía, ni siquiera entre los propios simpatizantes de la etapa abierta en 2003 se pensó que decisiones de esa naturaleza serían posibles. Y muchísimo menos al cabo de los fracasos oficialistas en el conflicto con “el campo” y en las elecciones de 2009. Se dedujo que esos avatares desfavorables implicaban una capitulación segura, y fue todo lo contrario porque el Gobierno fugó hacia adelante. Eso colmó el límite de la tolerancia para las corporaciones mediáticas –para una de ellas, esencialmente– y ya no hubo retorno ni semeja que vaya a haberlo, aunque toda la información obrante da cuenta de un estado revulsivo, tras las PASO, en los vértices de los órganos ultraopositores. Por cierto, nadie les pide que dejen de situarse como antagonistas. Hace muy bien que no haya una prensa de discurso único. Y tampoco tienen por qué renunciar a sus convicciones... si acaso fue honestidad intelectual el motivo de su enfurecimiento contra el oficialismo. ¿Quién no ha vivido resultados electorales adversos a sus preferencias, tanto o más contundentes que los de hace un par de domingos, y no por eso abandonó sus creencias políticas? Lo que exige la ética es que no inventen, nada más.

Pero es difícil que el chancho chifle. En lo estructural, porque los medios de comunicación dominantes, aquí y en todo el mundo, responden hace tiempo a una lógica que, antes que reflejar realidad, intenta producirla. Es –hoy encuentra barreras, aisladas– el fruto de la hegemonía de derechas. Las organizaciones mediáticas, por presión de su propio peso como abarcadoras de otros varios negocios anexados al periodismo, operan construcción de sentido. Un sentido jamás contrario a la ideología de maximizar sus ganancias, a costa de acompañar y estimular lo que sea necesario: exclusión social, concentración del poder económico, dibujos apocalípticos si alguna corriente popular los intimida. Y en lo episódico, en nuestro país, la ausencia de opciones opositoras no hace retroceder sino que potencia esa maquinación mediática. Hasta pareciera que, a mayor aislamiento discursivo porque encima carecen de intelectuales respetables, más grande es su obsesión. El punto es horadar y destruir a como dé lugar y, por tanto, las armas nunca pueden ser limpias. Si se recorre la dieta noticiosa posterior a las elecciones primarias, es probable que primero se advierta el intento de jugar hacia los costados a través de amplificaciones lacrimógenas y sensacionalismos varios. Incluso podría anotarse que la fortísima reaparición del caso Alfano-Massera atenta contra las pretensiones olvidadizas, respecto de los horrores y patetismos de la dictadura, porque le pone un poroto al ánimo oficial de no olvidar ni perdonar.

Pero, raspando no mucho y a medida de penetración en el área estrictamente “política”, se verá que ni chancho chiflando ni mona vestida seda. No lo único, aunque sí lo más grosero, fue el manipuleo en torno de la declaración de bienes presidencial. Se tituló de modo aparatoso que el patrimonio de Cristina aumentó un 27 por ciento en 2010, cuando el mismísimo copete de la noticia aclaraba que la cifra incluía los bienes de Kirchner porque aún no concluyó el juicio por su sucesión. Alucinante. Dan ganas de rendirse a señalar que uno nunca vio una cosa así. Y no termina ahí. En ninguna de las crónicas sobre las declaraciones juradas de los funcionarios hay soporte informativo para colegir que hubo incremento ilícito de sus pertenencias. De esto estamos hablando. No de cuestionar el derecho a ejercer una oposición legítima, bien que sí de no pararse en un pedestal abstracto de periodismo independiente. Incluso es justificable que militen por ese brío conceptual. Pero no es eso. Estamos hablando no ya de que meten los goles con la mano. Lo hacen cuatro metros en orsay, tras moler a patadas todo rasgo de verdad para después quejarse de que hay un clima de crispación.

También merece un párrafo el título de la inquietud empresaria por las “deficiencias” de la economía, que fue simultáneo a la columna del titular de la UIA, en este diario, avisando que “aquel 2001 del blindaje y el déficit cero, del que se cumple una década este año, nos hizo vivir aprisionados en un discurso sordo e intransigente que se originaba tanto fuera como dentro del país (...) Hace falta entender que nuestra salida –como deberá ser la de ellos– se logró a partir de un diagnóstico de la economía real y no gracias a ninguna ficción financiera”. Lo firmó José Ignacio de Mendiguren, no Hugo Chávez. Pero los medios siguieron andando por la nerviosidad empresaria. Es decir, el símil de la versión operada del voto campestre que hundiría a Cristina. Fue asimismo como los “graves” errores en el escrutinio, “denunciados” por un juez electoral, cambiaron en la bajada a “equivocaciones horrorosas”. Vamos a Perogrullo. Si es grave, hubo fraude escandaloso. Pero si es por pifies en los telegramas, que picarescos o involuntarios en algunos casos beneficiaron a la oposición, no pasó nada que amerite, ni por asomo, un título central de portada. La pretensión de instalar una idea de fraude, tras comicios en que del primero a los segundos hubo casi 40 puntos de distancia, habla de una dirigencia opositora lamentable con una dirección periodística peor.

La buena noticia es que todo esto sirve para demostrar o ratificar que no existen los medios de comunicación todopoderosos. Y la advertencia es que eso es así mientras haya un proyecto político firme, que la mayoría de la población asimile como imprescindible para su beneficio. Vuelta a las perogrulladas: apenas ese designio tenga algún quiebre, los vencidos de hoy serán los vencedores de mañana.

Fuente: Página 12

“El mayor peligro para Cristina está dentro del PJ”

Alfredo Pucciarelli es sociólogo y acaba de publicar un libro que repasa la experiencia política del menemismo y su soporte para instrumentar un proyecto neoliberal. En una entrevista con LPO recorre buena parte de la historia del peronismo hasta llegar a los Kirchner y advierte: “Si el kirchnerismo no logra definir un sucesor, asumirá Scioli u otro gobernador y el proceso de cambio se frenará”.

Por Federico Sierra - Foto: Juan Carlos Casas

La transformación más profunda que atravesó la Argentina en la segunda década del siglo XX, encabezada por Carlos Menem, vuelve a ser revisada con los instrumentos de las ciencias sociales. “Los años de Menem” es un trabajo sistematizado a cargo del filósofo y sociólogo Alfredo Pucciarelli y su equipo que, como fina autopsia reflexiva, dan cuenta de los procesos estructurales que dieron sustento y ejecución a ese proyecto neoliberal. Un neoliberalismo “qué está acá a la vuelta de la esquina pero no encuentra la manera de volver a tomar las riendas políticas”, advierte el autor.

Pucciarelli regresó al país en 1984 para retomar la vida académica y la investigación sociológica. Exiliado en México durante la última dictadura, -donde vivió en la Villa Olímpica del D.F., cerca de tantos otros intelectuales como José Aricó y Alcira Argumedo-, ha tenido una producción prolífica desde entonces. Entre otros estudios, su equipo publicó primero “Empresario tecnócratas y militares” enfocado en el análisis del período dictatorial, seguido de “Los años de Alfonsín”. Su último libro, indaga en la década de los noventa manteniendo la misma línea y metodología: los procedimientos de la sociología histórica para obtener la trama estructural de los procesos, con la mirada puesta sobre las élites y su comportamiento, la corporación política y la militar, la composición de la burguesía y sus alianzas.

- ¿Ha pasado un tiempo prudente para que las ciencias sociales puedan estudiar mejor la década menemista?

La distancia temporal es una polémica que existe dentro de una de las ciencias sociales que es la historia: allí, hay quienes sostienen que la objetividad se logra una vez que salieron de escena todas las subjetividades, tanto de protagonistas como de observadores. Nosotros, desde la sociología, no requerimos tal distancia temporal. Es una ciencia que ha desarrollado criterios para lidiar con esas subjetividades. No con pretensiones de neutralidad, que es algo que no existe, pero sí con una explícita aclaración del lugar desde el cual se enuncia y la perspectiva que se privilegia. Otra cuestión es que el libro se inscribe en el marco de la sociología histórica que, desde el presente, busca cualquier momento de la historia y lo somete a un sistema de preguntas que no responde a las características de esa época solamente. Por ejemplo, interpelamos el menemismo desde cuestiones que hoy son estratégicas: La relación entre el Estado y los grupos empresarios, las formas de corrupción, las clientelas electorales. La pregunta se formula desde el presente o, dicho de otra manera: no contamos la historia desde atrás hacia delante, sino que desde adelante miramos con nuestras categorías lo que sucedió atrás.

- ¿Qué desafíos y particularidades se le presentaron al abordar el mememismo como objeto de estudio?

Este trabajo en particular se diferencia de los demás trabajos académicos es que éste no es panorámico: no intenta dar una visión panorámica de la época, sino que analiza con mayor profundidad algunas cuestiones centrales: la militar, la transformación del PJ, la UCR y su electorado. Cada cuestión de ellas se transforma en un proyecto de investigación para ir a fondo. Otro rasgo es que, como este es nuestro tercer libro sobre la historia inmediata de la Argentina mantenemos una línea de análisis: a visiones excesivamente politicistas de la historia nosotros contraponemos una visión más estructural, donde fenómenos económicos, políticos, institucionales y sociales se presentan retroalimentándose, se van encadenando como parte de un todo. Sin caer en ingenuidades ni causalidades mecánicas claro, buscamos analizar el momento rastreando las estructuras que lo configuran. Otro tercer punto es una mayor profundización de la teoría de la valorización financiera, como rasgos que surgen desde la dictadura y el menemismo como la culminación de ese proceso: la construcción de un modelo basado en la valorización financiera. Un tema que tiene mucha actualidad si uno mira la Europa actual, ¿verdad?.

- Es recurrente en sus investigaciones la pregunta por la burguesía nacional, como actor que presta consenso a cada momento histórico.

Primero hay que hacer una distinción entre burguesía y gran burguesía. Lo que se percibe durante el menemismo es que una parte de la burguesía se convierte en gran burguesía y el resto desaparece. Esa parte que se convierte en gran burguesía es la que maneja hoy las grandes agrupaciones empresariales: Grupo Clarín, Arcor, Techint. Esa es la “nueva burguesía” que se genera durante los noventas, que tiene hegemonía sobre el conjunto y que se caracteriza por tratarse de empresas diversificadas. Ese sector altamente concentrado es el que hoy está opuesto al proceso político actual. Se advierte que detrás de una discusión económica hay una discusión político-institucional. Estas empresas habían podido capturar el poder del Estado durante el menemismo. El kirchnerismo, para empezar a construir un poder político estatal que brega por su autonomía, se lo retira. Cuando Cristina dice que Amado Boudou “no le tiene miedo a las corporaciones” se está refiriendo a eso en un campo de confortación con esos sectores. Una confrontación no por cuestiones económicas sino por el ejercicio del poder. ( si de hecho esos grupos en gral han ganando mas ahora que en los 90 y se oponen al gobierno porque no manejan el poder como antes )

-¿Y qué sucedió con el empresariado nacional mediano castigado durante el menemismo?

Los medianos y los pequeños-medianos son los que fueron resucitados mediante estrategias del kirchnerismo. Si estaban muertos, o agonizando. Esos se están expresando en dos ámbitos distintos: como fracción dentro de la UIA y a través de sus propias organizaciones. Lo que me sorprendieron fueron las declaraciones de José Ignacio de Mendiguren criticando las políticas de ajuste financiero del año 2001 y planteando un discurso idéntico al del kirchnerismo. El alineamiento ya es muy fuerte. Ya no es simplemente que “da consenso” al modelo, directamente parecía un discurso de un político del bloque kirchnerista en la Cámara de diputados, eso es muy interesante.

- ¿Eso es porque ven este proyecto político como el único viable para su supervivencia?

Y también se explica en la impericia y la impotencia política de los otros, de los grandes grupos, de construir una alternativa política al kirchnerismo: no saben, no pueden, no tiene la mínima idea pero siguen con sus mismos diagnósticos, y eso es algo que se pueden leer en algunas páginas del Diario Clarín.

- ¿Pero el kirchnerismo ha transformado o más bien ha administrado un momento de transformación de la economía?

Yo matizaría eso… (se queda pensando). Mire, cuando se privatizaron las AFJP yo pensé que nunca más se volvía de eso. Creía que ahí se construía una nueva correlación de fuerzas y ya nunca más se iban a recuperar esos roles del Estado. Hay transformación en el sentido de recuperación de funciones del aparato del Estado, que se vuelve regulador mediante un sistema de subsidios, inversiones, restricción de importaciones: toda una batería de medidas para favorecer al sector industrial productivo. Lo que está tratando de hacer el kirchnerismo es reconstruir la sociedad que en la década del 70 la queríamos destruir desde la izquierda. Volver a un capitalismo que tenga de base el sector industrial, con empleo y redistribución. Pasa que a veces se traba tanto la estructura y el sistema de relaciones sociales que para hacer una reforma se requiere un tour de force muy fuerte. Y me parece que en ese camino está el kirchnerismo. Está más que administrando y parece que tiene una ambición mayor: esto es lo que creo que está en la cabeza de Mercedes Marcó del Pont, Amado Boudou, Roberto Feletti, toda la vertiente “neodesarrollista”, por así llamarlo.

Estado y política

- ¿Y la movilización política del kirchnerismo para trasformar tiene origen desde el propio aparato estatal?

Bien, para poder hacer esto se necesita hacer política y lo particular del kirchnerismo, - y este también su problema-, es que hace política a través de la gestión, desde el Estado: la figura de Cristina, la presencia creciente del Estado y las medidas anunciadas constituyen un mensaje en sí mismo. Es cierto que el momento económico es favorable, pero para los sectores populares les es mucho más favorable de lo que hubiera sido si el Estado no hubiera jugado el rol que jugó. Eso se tiene que transformar en una organización, una ideología y un sistema de cuadros, que el kirchnerismo no tiene. Creo que cuando Cristina armó las listas para octubre tiene eso en mente: su necesidad de tener una base de sustentación propia que le permita disputar poder con los otros sectores peronistas, ya sean sindicalistas o los intendentes. Si el kirchnerismo no construye su propia fuerza en estos cuatro años no podrá decidir quién será el sucesor. Entonces caerá en Scioli u otro gobernador y el proceso de cambio se recostará y se irá deteniendo .

-¿Dónde ubica actualmente el neoliberalismo de la década del noventa, en qué fuerzas se continúa?

Yo creo que está adentro de los globitos del PRO (se ríe). Pero esa es la matriz más pura, porque existe otra vertiente que podría encarnar González Fraga y otros consultores. Todos los días se escucha de distintos lados: “están gastando demasiado, hay que enfriar la economía, hay que recortar, hay que ajustar, se nos viene la noche, se cae todo”. Pero lo que me parece más novedoso es la articulación entre neoliberalismo y antipolítica que está haciendo Mauricio Macri, detrás de una concepción light de la política, de la figura del político profesional, del tipo que baila en vez de dar un discurso. En esa conjunción está el problema. Hasta ahora están muy cercados: se limita a la ciudad de Buenos Aires y dentro de la ciudad están cercados políticamente: si casi no han abierto la boca luego de ganar con más del 60 por ciento.

- ¿Más posibilidades tendría en todo caso el peronismo disidente si logra tomar el control del PJ en los próximos años?

El otro peligro real para el kirchnerismo es el peronismo disidente. Duhalde es un tipo que hoy día puede decir cualquier cosa y pasa de largo. ¡Pero cualquier cosa, eh! Tiene una impunidad de palabra que es realmente increíble. Y el tipo de personajes que lo rodean es muy ambiguo: son tipos pragmáticos, poco doctrinarios, pero cuando llegue la hora de la hora, si es que Duhalde es aliado de Clarín y otros grupos económicos, volverán a las viejas recetas neoliberales, porque tampoco es que haya tantos proyectos en disputa.

Peronismo y poder

- En el libro, usted hace un detallado análisis del momento en que la línea menemista avanza sobre la línea de Cafiero y toma control del PJ. ¿Quién pueda domar al PJ gobierna el país?

Por ahora parece que sí, hay que aceptar la realidad. Eso no cambió. El mayor peligro que puede tener Cristina está dentro del PJ, no está afuera. Lo otro son atisbos, experiencias locales en Santa Fe o en Capital, pero que es difícil que crezcan más. El único que puede disputar poder es el peronismo disidente o el peronismo de derecha, sea mediante Scioli o mediante otro. Luego hay grupos que son expresión de algún sector, pero que no construyen poder para capturar el Estado. Por eso para mí el peronismo sigue siendo el movimiento político más vital de la Argentina. No es que me guste que sea así, quizás hubiera preferido que la reconstrucción pos 2001 hubiera derivado en otro esquema, con otras organizaciones realmente nuevas, superando el viejo bipartidismo. Pero bueno, no fue así y hay que aceptar eso.

-¿La fuerte presencia de capital extranjero y las grandes empresas exportadoras son actores capaces de impugnar eventualmente la continuidad del modelo?

Son muy poderosas pero a la vez muy débiles, ocurre que tienen un peso en la estructura económica y una conexión con el capital internacional. El kircherismo ha acordado con ellos por falta de tiempo y por falta de otra opciones. Cuando ellos empiezan a gestionar no pueden generar otra estructura económica y se alían con ellos. Esa es una asignatura pendiente del kirchernismo, que eventualmente va a ser su propio limite a transformar cualquier aspecto del sector agrario. Si Cristina gana en Octubre puede abrir ese debate, esperemos, si no es que el gobierno se cierra y se vuelve soberbio. Pero si abre el debate se puede construir alternativas en los próximos años.

- Menem adapto el peronismo al neoliberalismo, luego el kirchnerismo se despega discursivamente para constituirse en otra cosa. ¿Da para tanto el peronismo?

Absolutamente, no sólo es polisémico, es también un significante vacío. Por eso el desafío es preguntarse porque perdura ese significante y es ocupado para desarrollar los propios proyectos de cada una de las fracciones. Y mas allá de eso, el peronismo es una coalición de sectores muy amplia. Como logran convivir sin destruirse es la pregunta. Los liderazgos son fundamentales. El peronismo no decide nada colectivamente, se dirimen en un juego entre un líder que planteaban la estrategia y un conjunto que acompaña. En un sistema de pirámides y mientras ese liderazgo tenga vigencia todo el mundo se amolda. ( No todos sino nunca hubiera existido el Frente Grande o el Frepaso )

- Beatriz Sarlo dijo que “las primeras líneas del campo académico están divididas, pero las segundas y terceras líneas son definitivamente kirchneristas”. ¿Advierte esto en las ciencia sociales?

Si, eso se ve. Hay predominancia de los sectores kirchneristas y de los que acompañan el proceso de modo matizado o con críticas. Pero los que lo acompañamos, aun de modo matizado, somos los que tenemos la ofensiva. Los no kirchneristas están más a la defensiva, les cuesta construir un discurso en este momento. También hay cierta ilusión de controversia porque los académicos e intelectuales no kirchneristas están amplificados por los medios de comunicación. Si Sarlo no estuviera amplificando sus ideas en La Nación, las cosas que dice sobre el kirchnerismo no atraen mucho a nadie al interior del campo académico. Sí tienen cabida en algunos sectores sociales que no quiere aceptar que se puede construir otra forma desde el kirchnerismo. Por otra parte, los campos intelectuales y académicos en la Argentina nunca estuvieron no-partidos: lo cierto es que siempre estuvieron tensados.

Fuente : La Política Online

domingo, 28 de agosto de 2011

Nada de ¿Adiós al populismo?




Los movimientos nacionales y populares tienen un fuerte desafío: sacarse de encima el sambenito de “populistas” y construir sin prejuicios una nueva institucionalidad que permita ampliar la participación ciudadana y mejorar la calidad democrática.
Obviamente que para construir esa institucionalidad hay que seguir combatiendo a muchas corporaciones

Tras la abrumadora derrota que sufrió la oposición en las elecciones primarias, sus principales líderes decidieron transitar un camino pedregoso y escarpado para el sistema político argentino: ( Nada nuevo bajo el sol lo mismo hicieron en 2007 , lo hizo carrio que perdio por paliza 25 puntos de diferencia y denunciuaba fraude y despues la cipaya y lacaya hija de puta salió a repartir cartas en embajadas extranjeras pidiendo que intervengan extranjera del imperio como ocurre hoy en Libia , pero la guacha hija de puta es tan ridicula que a por suerte nadie le da bola) deslegitimar al gobierno nacional, y a su calidad institucional y democrática. Por ahora son voces apenas perceptibles: algún editorialista trasnochado y pasado en copas del diario La Nación que anticipa el peligro de una “tercera tiranía” y agita el fantasma de la “chavización” del modelo político y económico conducido por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner; ( Y Chavez sería malo? , para mi chavizacion es algo deseable en la profundiozación a la que asporamos ) el presidente de la UCR, Ernesto Sanz, denuncia la posibilidad de que se produzca una hegemonía que ponga en riesgo la democracia vernácula; ( Pero no representa a nadie y pertenece a un partido político en camino a la desaparición ) y el inefable (mafioso hijo de puta) Eduardo Duhalde, el hombre que manejó durante casi diez años el aparato bonaerense, realiza una irrisoria denuncia por irregularidades en el recuento de los votos. Sin embargo, la operación política de deslegitimar la condición democrática de un posible segundo mandato de la presidenta parece estar en marcha. Y es una maniobra sumamente riesgosa, porque puede abrir una dinámica peligrosa: frente a un gobierno no democrático cualquier tipo de oposición es legítima. (¿Y donde habria un gobierno no democratico man o ahora va lguien va a comprar un n uevo relato inventado por los medios ? Acaso Chavez no es un gobierno democrático o estas transformandote en un conservador ?)
No es la primera vez que la oposición intenta enlodar de esa manera al gobierno kirchnerista. Hace unos meses elaboraron un documento de defensa a la democracia que alentaba sospechosamente el derecho a levantarse en defensa de la Constitución Nacional y la democracia (artículo 21 de la CN). Ahora vuelven a la carga con el mismo caballito de batalla. Y el riesgo es que lentamente vayan creando focos de resistencia antisistema que generen una dinámica conocida para la mayoría de los argentinos: ( en ese caso habria que encarcelarlos por golpistas a los que atenten contra nuestro sistema democrático que funciona correctamente desde 1983 ) Se sabe que cuando el liberalismo conservador –expresión política de los poderes concentrados– no puede recuperar el poder por medio de las urnas trata de desestabilizar y derrocar a los gobiernos legal y legítimamente constituidos.

Si ya lo hicieron en la 125

Una de las herramientas primordiales que utiliza el liberalismo conservador para esmerilar la legitimidad de las experiencias nacional, populares, progresistas, es justamente la desdeñosa clasificación de “populismo”. En la definición clásica de Gino Germani aparece de la siguiente manera: “El populismo por sí mismo tiende a negar cualquier identificación con, o clasificación dentro de, la dicotomía izquierda/derecha. Es un movimiento multiclasista, aunque no todos los movimientos multiclasistas pueden considerarse populistas. El populismo probablemente desafíe cualquier definición exhaustiva. Dejando de lado este problema por el momento, el populismo generalmente incluye componentes opuestos, como ser el reclamo por la igualdad de derechos políticos y la participación universal de la gente común, pero unido a cierta forma de autoritarismo ( algo que no hay en argentina ) a menudo bajo un liderazgo carismático. También incluye demandas socialistas (o al menos la demanda de justicia social), una defensa vigorosa de la pequeña propiedad, fuertes componentes nacionalistas, y la negación de la importancia de la clases. ( No es cierto aca si hay conciencia de clases y la clase trabajadora debe tener clara su cociencia de clase ) Esto va acompañado de la afirmación de los derechos de la gente común como enfrentados a los grupos de interés privilegiados, generalmente considerados contrarios al pueblo y a la Nación. Cualquiera de estos elementos puede acentuarse según las condiciones sociales y culturales, pero están todos presentes en la mayoría de los movimientos populistas.( no todos ni autoritarismo ni falta de conciencia de clases)

Pero más allá de su definición “técnica”, esa definición se utiliza para menospreciar a las experiencias nacionales y populares tachándolas como “un tipo de gobierno asistencialista, demagógico, de inspiración nacional, que gasta más de lo que tiene y que pasa por sobre las instituciones y la ley amparado en la fuerza que le da el apoyo de esa entidad supraindividual llamada pueblo”. ( pero nunca gasta mas de lo que tiene y por eso tenemos superavits gemelos , con lo cual siguen fallando en todos sus prejuicios )

En esos términos se refieren desde el diario La Nación e intelectuales liberales como Juan José Sebreli o Marcos Aguinis. ( uhh que me importa lo que digan )
Hace unos pocos años, el politólogo Ernesto Laclau sacudió a la Ciencia Política con su libro La razón populista, en el que hacía una concluyente defensa de las experiencias populistas latinoamericanas y en el que argumentaba –dicho esto a vuelo de pájaro– que los populismos consistían en movimientos de genuina ampliación democrática, superadores de los regímenes tecnocráticos concentradores, que sirven para la identificación colectiva para la acción política, y que se manifiestan como movimientos políticos contrarios a las experiencias oligárquicas que defienden lo estatuido en América Latina.

“Cuando alguien, por fuera del sistema, empieza a interpelar a esa gente de abajo para una movilización antisistema. Cuando se da esto estamos ante una situación populista. Eso no es necesariamente negativo, lo que ocurre es que esa interpelación desde arriba puede operar en muchas direcciones distintas. Mussolini era un populista, pero Mao Tse-Tung también lo era. Es decir que el populismo es una forma de construcción de lo político que puede operar con las ideologías más divergentes. Puede haber un populismo de izquierda y un populismo de derecha. ( al que si debemos combatir ) Por eso, el populismo no es ni bueno ni malo. Todo depende de cómo uno evalúe lo que se construye como identidad populista en un momento determinado. En mi trabajo yo he insistido en que hay dos lógicas de construcción de lo social. Una es la lógica de la equivalencia de la que estamos hablando. La otra es el institucionalismo, lo que yo llamo la lógica de la diferencia: cada demanda individual es absorbida dentro del sistema. Pero un discurso puramente institucionalista lleva al remplazo de la política por la administración”, explicó el propio Laclau, alguna vez.

Fue interesante la operación intelectual de Laclau para resignificar un concepto acuñado fundamentalmente para desestimar experiencias que superaban la institucionalidad impuesta por el liberalismo conservador. Pero debo reconocer que me siguen incomodando algunos usos del término “populismo”. Primero, porque la definición es impuesta por el liberalismo como acusación, y el que nombra y denomina también identifica, define, acota y marca la existencia. Segundo, porque las experiencias nacionales y populares no entran invariablemente en la definición por extensión de “un tipo de gobierno asistencialista, demagógico, de inspiración nacional, que gasta más de lo que tiene y que pasa por sobre las instituciones y la ley amparado en la fuerza que le da el apoyo de esa entidad supraindividual llamada pueblo”. Tercero, porque la ampliación democrática que marca Laclau excede, incluso, los márgenes del concepto “populismo” pensado en términos positivos.

Entre el corset de la democracia liberal europea –ya sea en su versión conservadora o progresista– y el corporativismo de corte fascista ligado, en última instancia, a los populismos de principios del siglo pasado, por ejemplo, hay una serie de modelos de participación democrática que pivotean entre uno y otro concepto. Incluso si uno analiza, tanto el primer gobierno peronista como el actual proceso kirchnerista, comprobará que existe un mayor respeto al marco institucional liberal que en los supuestos gobiernos liberales conservadores, que nunca ahorraron recursos como el fraude, la proscripción, la connivencia con el partido militar, etcétera. Pero lo que sí hicieron es sumar a la legalidad –esto se experimenta aun más en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner que en el de Juan Domingo Perón, que tuvo una espiral autoritaria producto, también, de la época– un tipo de ampliación ciudadana, por dentro y por fuera del sistema, poco presente en gobiernos de otro tipo.
Los movimientos nacionales y populares tienen un fuerte desafío para los próximos años. Primero, poder sacarse de encima desde la teoría y desde la práctica el sambenito de “populistas” –con la resignificación no alcanza– y, segundo, construir sin prejuicios una nueva institucionalidad que permita ampliar la participación ciudadana, profundizar la reconciliación de la sociedad civil con la política, y mejorar y profundizar la calidad democrática de nuestros países.

El sacarse de encima el sanbemito de populistas implica en la practica dejar de ser nacionales y populares , porque el que los califica de populistas es siempre la oposición a lo nacional y popular es decir los cipayos y las corporaciones que lo enfrentan . Me preocupa ver personas que empiecen a pensar que no hay que profundizar nada cuando justamente es ahora después de las elecciones de octubre el momento de profundizar en serio.

Fuente : Tiempo Argentino

La ceremonia del regreso

Por Josefina Giglio *

Corrí como una loca por avenida Rivadavia para conocer a Marta Taboada. Quería decirle a mi dentista: “Apurate, apurate, que tengo un entierro”, pero me contuve para no impresionarlo. La cita era el viernes a media tarde, en las oficinas del Equipo Argentino de Antropología Forense, para acompañar a Marta a recibir los “huesitos” de su mamá, como decimos entre nosotras, con esa mezcla de ironía y humor negro que busca aliviar el dolor. Y cuando llegué, después de un vulgar tratamiento de conducto, era como se suponía que debía ser: los huesos estirados sobre una mesa larga, tratando de dibujar ese cuerpo imperfecto, lleno de faltas, pero a la vez, tan contundente: cuatro huesos y una calavera. “Hola, mamina”, le dije a mi amiga Marta cuando entré, y me sonreí porque no sabía bien a quién estaba saludando, si a ella o a la reaparecida.

“Apurate, que tengo un entierro”, la frase me sonaba excitada, como quien dice “dale, que empieza la fiesta”. Este entierro fue diferente a las ceremonias habituales (al menos, para los no creyentes), en las que todo es llanto y rechinar de dientes, dolor por el muerto y lamentos por la finitud humana. Este entierro trajo lágrimas sí, pero también alivio y satisfacción y quizá, suena raro, pero un sentimiento de amorosa ambigüedad: cierta alegría, porque no es posible borrar todo rastro, algo de nuestros desaparecidos ha vuelto. La dimensión desconocida, el limbo al que fueron condenados (y nosotros con ellos), ha sido vencido. Vuelven a nosotros, muertos pero vivos.
Nos dan sus noticias (podemos saber, por ejemplo, que fueron asesinados por la espalda) y podemos hablar de las nuestras: crecimos, somos amadas, tenemos hijos, hay nietos que llevan sus nombres, la vida continúa.

El viernes pensé que quizás esa era mi única oportunidad de tocar a una madre que podría ser la mía. Quiero decir, quizá los restos de mis padres, Carlos y Vibel, nunca sean encontrados o identificados. Debe haber una posibilidad en un millón de que eso suceda. Pero creo que cuando alguien recupera sus “huesitos” es como si a todos los hijos nos hubiera tocado una parte del premio, una extraña riqueza que repartiremos entre los pobres deudos de esta familia ampliada que hemos sabido construir. Pedacitos de tejido poroso, leve, livianísimo, huesos delgados, un cráneo, dientes sueltos. El cuerpo de Marta Taboada, la mamá de Marta, fue exhumado en 1984 y, ante la falta de medios o conocimientos o quién sabe por qué capricho judicial, la volvieron a enterrar, sus huesos mezclados con los de otros en bolsas negras. Todo este tiempo, sus hijos esperando ver a volverla. No puedo menos que admirar la garra de esta madre que ha sabido persistir tercamente para llegar hasta nosotros. Así que me incliné y la toqué, Dios mío, toqué esos huesos y di las gracias por haber podido hacerlo, por haber conocido a la mamá de Marta, de Santiago, de Andrés y de Juan. Que también es la mía. Y la de Raquel, y la de Alba, y la de Albertina, y la de Laura, y de todos los compañeros y compañeras que siguen sosteniendo a sus desaparecidos hasta la victoria.

Después, mientras afuera la gente corría para volver a casa, terminaban los programas de radio y el color de la calle pasaba de tarde a noche, Marta y su hermano Juan acomodaron a su madre en una caja de madera. Primero los huesos, no hay nada más concreto que los huesos, luego una telita deshilachada que fue una pollera color ocre, y, por último, la famosa polera azul a la que Marta Taboada le cortó las mangas en una tarde de calor, en medio de su cautiverio. Qué bueno haberla recuperado, y tener esa noble calavera, como escribió Miguel Hernández, para besarla y desamordazarla, y que podamos llorar y reír a la vez, y que nuestros hijos sepan que en los entierros también se puede cantar y celebrar la vida de nuestros desaparecidos, mientras sentimos que la victoria es algo más que una palabra, porque hay algo de ellos que ha vuelto.

* Hija de desaparecidos y antigua integrante de Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio (H.I.J.O.S)
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Coordinadora Sindical Clasista - Partido Obrero

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Politica Obrera