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martes, 31 de enero de 2012

Soberanía económica

La vieja discusión sobre el petróleo sale a la luz

Por Eduardo Anguita Periodista y Director de Miradas al Sur.

Los datos aportados por Cristina impactan: nada menos que 9000 millones de dólares importados en combustibles durante 2011, de los cuales 7500 millones podrían haberse producido en el país.

El tiempo no fue precisamente de descanso. La presidenta tuvo que recuperarse de la operación pero las semanas de silencio público no fueron desperdiciadas. “¿En Punta del Este decís vos?”, disparó Cristina, como al pasar, después de dar algunos datos sobre el impacto de la importación de combustibles en la balanza comercial: en 2011 fue un 110% mayor que en 2010. Se sabe que el cuidado de los dólares entró en escena de una manera discutible, con restricciones para la compra al menudeo y un celoso cuidado de la AFIP que afecta, tanto al ciudadano de un país limítrofe que debe pagar en el mercado negro un 10% más para poder mandar ayuda a su familia, como a los especuladores que merodean las zonas turísticas. Sin embargo, junto con ello, llegó la decisión de que las petroleras y las mineras liquiden los dólares en Argentina.

Ahora, Cristina abrió el panorama petrolero, y resulta tan negro como crudo. “Si las empresas petroleras en nuestro país hubieran mantenido o aumentado la producción, hubiera sido mejor”, y agregó un dato que no deja bien parados, sobre todo, a los principales operadores del oro negro. Es decir, a YPF. Cabe recordar que, de los varios capítulos de la privatización de aquella empresa estatal, orgullo argentino, uno de los últimos fue el de la venta de casi todas las acciones a Repsol, una empresa nuevísima en el rubro, creada en 1987 en España, en base a una refinería y al ente de administración de combustibles. Eso sí, con participación privada. Así, en 1999, antes de completar una década incalificable de entregas, Carlos Menem ayudaba a esa empresa española a quedarse con la primera compañía en facturación en la Argentina. En Madrid, no faltaban las voces que advertían que la British Petroleum pretendía YPF pero que, Malvinas mediante, no podían hacer la operación. Sería temerario decir que Repsol fue “fronting” de la BP y con la historia de la Exxon y la Shell en América Latina ya hay suficiente como para saber la relación entre petróleo y poder. Pero el hecho concreto fue que los argentinos ya no tuvimos YPF.
Así, quedamos expuestos a que, una vez que el tema petrolero saliera del subsuelo como lo acaba de sacar la presidenta, es preciso profundizar en el asunto para que todo salga a la luz. Los datos aportados por Cristina impactan: nada menos que 9000 millones de dólares importados en combustibles durante 2011, de los cuales 7500 millones podrían haberse producido en el país.

¿SIGUE LA CONVIVENCIA?

Repsol, en 2007, vendió el 14,9% de las acciones al Grupo Petersen, presidido por el banquero Enrique Eskenazi, quien quedó como vicepresidente, detrás del catalán Antonio Brufau, que preside no sólo la compañía argentina sino la operación mundial de Repsol. Un hijo de Enrique Eskenazi, Sebastián, meses después asumía como CEO de YPF. (Y Cristina muy contenmta hablaba de nacionalización ? pero el estado no participaba :() Precisamente Sebastián estaba en Punta del Este, más concretamente en su chacra de José Ignacio, cuando la presidenta se hacía esa pregunta sobre el balneario exclusivo de la costa uruguaya, que para algunos era sólo una humorada retórica.

Con el correr de los días, varios especialistas en petróleo brindaron información detallada que justifica el enojo de Cristina por la falta de inversión de YPF. Nadie duda de la buena relación que Enrique Eskenazi tenía con Néstor Kirchner, entre otras cosas por la compra del 51% de las acciones del Banco de Santa Cruz en 1996, cuando Kirchner era gobernador provincial y la mayoría de los bancos provinciales pasaban a manos privadas. Eskenazi tenía ya el de Santa Fe y el de San Juan.

Cabe recordar que, en ese 2011, en el cual YPF –y las otras empresas petroleras– no invertían lo suficiente, el Grupo Eskenazi compraba un 10% más de las acciones de Repsol en Argentina.

Para tener una magnitud de la inversión de los Eskenazi, la primera operación fue de 2235 millones de dólares sin plata fresca. Casi la mitad financiada por Repsol y el resto por un grupo de bancos liderados por el Credit Suisse. Era una pena que esa operación se hiciera con privados y no con la recompra por parte del Estado. Pero los anhelos deben sustentarse en la cruda realidad. Para refrescar el clima que se vivía por entonces, vale recordar que se vivía con la sombra de los bonistas y el pago de los compromisos externos. Además, a pocos meses de la aparición de los Eskenazi en YPF, las patronales del campo lanzaban el embate más duro que sufrió el kirchnerismo. Y que en ese momento varios empresarios argentinos fuertes, como los Eskenazi, no se sumaron al intento desestabilizador de la Sociedad Rural. Tampoco significa que sus intereses acompañen en todos los planos al modelo. Así son las cosas en la política y es bueno aprender de la realidad y no sólo de los propios deseos.
Para ejemplo de cómo en temas vitales ciertos empresarios piensan distinto, sirve mencionar que la revista Fortuna, en su última edición de 2009, titulaba con una frase emergida de una distendida entrevista con Sebastián Eskenazi: “YPF no debería volver a ser estatal.” Es decir, hasta un empresario cercano al kirchnerismo seguía con discurso antiestatista aunque, paradójicamente, sus empresas se alimenten de negocios con el Estado. Ahora, ante esta irrupción de Cristina, ni Enrique ni Sebastián Eskenazi abrieron la boca. Tampoco la oficina de prensa de YPF dio siquiera un comunicado de la empresa.

PANORAMA ACTUAL Y FUTURO DEL PETRÓLEO.

Ahora el escenario parece distinto. Primero porque el panorama internacional vuelve a mostrar mucha fragilidad en cuanto a combustibles. Hay que recordar que la Comunidad Económica Europea decidió un embargo –gradual– sobre Irán, y este país amenazó con cortar el Estrecho de Ormuz, por donde pasa una porción importante del crudo que se comercializa en el mundo (no menos del 20 por ciento). Si esto llevara a un aumento del precio del barril, las cifras dadas por Cristina podrían crecer.

Pero, además, parece haber emergido el tema petrolero como una agenda nueva. Algunos especulaban si Cristina volvería a vestir colores vivos o si haría cambios en el gabinete. Se equivocaron. Su reaparición, todo lo indica, está más vinculada a una visión estratégica. No es casual que a su lado, al momento de hablar sobre combustibles, estuvieran los presidentes del Senado y de Diputados, Beatriz Rojkés y Julián Domínguez. ¿Por qué no pensar en un debate parlamentario serio y profundo sobre el rol del Estado en esta materia? ¿No sería un gran homenaje a Enrique Mosconi, cuando el próximo 3 de junio se cumplan 90 años de la creación de YPF? Y unos meses después, cuando el 24 de septiembre se cumplan 20 años de la sanción de la Ley 24.145, ¿no sería una manera digna de volver a discutir qué es la soberanía petrolera? Porque, vale la pena refrescarlo, aquella ley transfirió a las provincias el dominio del Estado Nacional sobre los yacimientos de hidrocarburos y también admitía la privatización del capital accionario de YPF que poco antes había sido constituida en una sociedad anónima.

Desde ya, sería imprescindible la negociación con sus dueños privados, lo cual requiere una valuación y una forma de pago. Hace casi un año, antes de que el Grupo Eskenazi comprara el 10%, Repsol hizo una Oferta Pública de Venta (OPV) a través de su casa matriz y la cotización que surgió es de 16 mil millones de dólares. Si se tomara como referencia lo que pagó el Grupo Eskenazi por el 10% (1300 millones) la cotización sería algo menor (13 mil millones). Se trata de un valor no muy distinto del que estaba valuada (o devaluada) la compañía en 1999, cuando Repsol empezó a comprar acciones hasta quedarse con la casi totalidad.

Pues bien, en caso de que se avanzara en el debate legislativo y hubiera un entendimiento con los dueños privados –o parte de ellos– habrá que preguntarse de dónde saldrían los recursos: si de un fondo con impuestos especiales, si de un financiamiento atado a la gran banca internacional, o de alguna ecuación novedosa como tiene acostumbrado el kirchnerismo.
Otro tema en el que la presidenta puso el acento fue sobre la conducta de algunos dirigentes de la Federación de Sindicatos Unidos Petroleros e Hidrocarburíferos (hasta la privatización era el Sindicato Unido de Petroleros del Estado) cuando se refirió –sin mencionarlo– a su secretario general, Antonio Cassia. Lo mencionó como “un sindicalista (que) salió a defender a la empresa YPF”. Cristina dijo: “Me llamó la atención que se pagara el doble (por) el gasoil y que del sector del trabajo no se dijera nada”. Días atrás, Cassia había dicho: “Me constan las inversiones que hizo YPF y los esfuerzos por mantener los precios más bajos del mercado.” Cassia está al frente del gremio desde hace 20 años, y poco antes de ello, también durante la presidencia de Menem, estaba al frente de la Comisión de Energía y Combustibles.
Es cierto que el petróleo no se encuentra a simple vista y que las inversiones en exploración son costosas y sin certeza de que el oro negro salga a luz, pase a las refinerías y termine convertido en combustible. También es cierto que, sin sacar a luz estos temas, sin ventilar quiénes son los actores y qué historia recorrió el petróleo argentino, no podrá lograrse un cambio en la dirección de la soberanía nacional.

Fuente: Tiempo Argentino

El kirchnerismo y la cuestión socialista


Por Diego Tatian *

El tiempo kirchnerista ha producido un conjunto de transformaciones sustantivas en la cultura política argentina, a partir de haber instalado la cuestión de la igualdad en el centro de la discusión pública y haber orientado a su concreción medidas de gobierno que –como siempre que se trata de producir igualdad– han intervenido en acendradas situaciones de privilegio incompatibles con ella. Esa disputa por la igualdad se ha llevado adelante no sólo sin mengua de las libertades civiles que alojan los cuerpos, el pensamiento y el lenguaje, sino aun creando condiciones materiales para su expansión. Y, sobre todo, se ha llevado adelante en el marco del más estricto respeto del sistema institucional y procedimental que llamamos democrático.

El interrogante –de respuesta para nada obvia– acerca de si una democracia puede ser algo más que un dispositivo legal que reproduce desigualdades, garantiza privilegios y preserva un régimen de ganancia es lo que hay en disputa en la actual experiencia histórica; esa disputa lo es por las posibilidades emancipatorias de la democracia y por el sentido mismo de la política.

Con la expresión “tiempo kirchnerista” no se quiere principalmente aludir a un gobierno, sino a una condición pública e intelectual que representa la sociedad como laboratorio de nuevas libertades y nuevas igualdades, y ejerce en ella subjetividades creativas, formas imprevistas de comunidad desorganizada que no convergen en ninguna parte, más bien vinculadas por una conectividad compleja.

Sin desmedro de una sociedad civil así constituida conforme una politización de alta intensidad, el Estado, lejos de aspirar a ser “mínimo”, asume plenamente la instancia de la decisión política, pero autolimitado de cualquier tendencia a bloquear la vitalidad irrepresentable (en el doble sentido de la palabra) de movimientos sociales autónomos. Pensar esta relación entre autonomía y Estado exige un salto de calidad en la reflexión, ante todo abjurar de unilateralidades que los vuelve términos incompatibles, para asumir la tensión existente entre ellos como oportunidad de constituir una potencia compleja, no complaciente, en conflicto productivo, a distancia de un inmediatismo antiinstitucional por una parte, y de una voluntad de cooptación y control por la otra.

“Kirchnerismo” es la palabra que nombra un conjunto de condiciones para llevar adelante una “guerra de posiciones” o (si queremos evitar esta noción gramsciana) una disputa por los significados sociales, un “litigio” (según un término que le gusta a Ricardo Forster) radical que involucra la cultura toda, cuyo efecto más relevante es una activación de formas de pensamiento popular, la generación de capacidades novedosas de transformación social y de concebir otras posibilidades de vida en común.

En ese contexto es que irrumpe la pregunta por el socialismo. “Kirchnerismo”, según lo pienso, no es principalmente el nombre de un gobierno, sino la palabra que señala una coyuntura en la que es posible, nuevamente, la pregunta por el socialismo –forma de vida colectiva que, también según lo pienso, es lo más alto a lo que una sociedad puede aspirar–. Hay en curso un momento gramsciano en Latinoamérica, por cuanto un conjunto de democracias de contenido popular implementadas conforme una gramática de los derechos, pueden ser experimentadas –sin que nada garantice su deriva– como oportunidades de transición al socialismo según una temporalidad compleja, por fuera de la alternativa Revolución/Reforma que vertebrara de manera dramática la historia del movimiento obrero en el mundo.

Una recuperación paulatina de los medios de producción por parte del Estado y organizaciones sociales de distinto tipo presupone –es la idea elemental de Gramsci– un consentimiento popular que es posible lograr en la querella democrática, en el fragor de las ideas y de las prácticas militantes, no por un automatismo histórico, sino a través de la política. La transformación económica es efecto –no causa– de una voluntad común y una lucidez colectiva que, de prosperar, preserva a esa trasformación sin necesidad de incurrir en el Terror.

Una sociedad socialista puede ser pensada como una sociedad capaz de practicar formas de vida (en plural) no capitalistas, de austeridad voluntaria, capaz de encontrar la libertad en la igualdad y la igualdad en la libertad. Sobre todo, socialismo no designa una “sociedad de consumo” (que presupone el saqueo de recursos) sino una “sociedad de la abundancia” (que los preserva) –es decir una sociedad en la que todos acceden a los bienes necesarios para su plenitud física y espiritual, a la vez que consideran superflua y predadora su acumulación autónoma–.

Así, socialismo es lo que puede ser pensado como un régimen del deseo posible merced a una universalización de la política, que aspira como resultado de ella a una organización alternativa del trabajo, a una nueva representación de la propiedad y a un vínculo distinto con los recursos naturales. Su sino sería tal vez la lentitud. Pero su origen no debería buscarse en el Parlamento, sino en formas de autoorganización social –que sin embargo no abjuran de las instituciones, consideradas más bien objetos de trabajo político–.

La conciencia cada vez más extendida de que la extracción de oro no es necesaria para vivir ni para vivir bien, y que en cambio presupone una depredación de lo que sí es vitalmente necesario, plantea un límite no sólo a un modelo de extracción minera que procura establecerse, por fortuna no sin importantes resistencias sociales, sino a la economía toda, y nos confronta con la oportunidad de pensar un salto que permita incluir cada vez más sectores populares, pero de otra manera. Si ello se produce, si la movilización y la discusión extendida son capaces de acuñar un modelo de inclusión sin daño, más que nunca hallaría su designación en la palabra “kirchnerismo”.

* Docente en la UNC e investigador del Conicet.

lunes, 30 de enero de 2012

Por suerte tras esta crisis el mundo sera diferente pero falta mucho por destruir este nefasto sistema económico

Tras la actual crisis, el mundo no volverá a ser lo que fue: BM

Se hace patente mayor pesimismo que en 2008; FMI exige mayor esfuerzo a la zona euro.

Afp, Dpa y Reuters

Davos. "El mundo nunca volverá a ser lo que fue", advirtió el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, en el Foro Económico Mundial, que reúne en Davos a la elite política y económica del modelo capitalista actual y que acudió al encuentro con un pesimismo incluso mayor al de 2008 y 2009 (en la peor etapa de la crisis financiera internacional) sobre el futuro del sistema económico global y el futuro de la eurozona.

La crisis en Europa ha ocupado buena parte de las decenas de debates que se han realizado durante esta semana en la edición 42 del Foro de Davos. Los europeos han tratado de poner una nota de optimismo a la evolución de la crisis, pero ésta dista de estar resuelta.

La directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, exigió a los países del euro mayores esfuerzos para combatir la crisis económica
, al advertir que "no se trata de una crisis europea, sino de una crisis que puede provocar un efecto dominó en todo el mundo". Ya nadie es inmune a la crisis, añadió.

Junto con la crisis en Europa la vigencia del modelo capitalista actual es otro de los temas que han ocupado la mayor parte de los debates entre los más de mil dirigentes políticos y económicos reunidos en Davos.

Las críticas se hacen cada vez más fuertes y el debate es si el capitalismo del siglo XX puede seguir funcionando, como se publicó en la edición del pasado día 25 en este diario. El propio fundador del FEM, Klaus Schwab, ha dicho que ese modelo está "un poco envejecido". Incluso se podría decir que "el sistema capitalista en su forma actual no encaja en el mundo de ahora", planteó.

"Un gran cambio que está ocurriendo como resultado de la crisis financiera occidental es que los asiáticos se han dado cuenta de que para crecer tienen que depender cada vez más de sí mismos", dijo Hishore Mahbubani, rector de la Universidad Nacional de Singapur.

Esta opinión es compartida por el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, quien aseguró que "el mundo nunca volverá a ser lo que fue" y no sólo en lo que respecta a datos económicos, sino "a percepciones y actitudes".

"Lo que creo que está ocurriendo es que los mercados emergentes no están esperando al mundo desarrollado para actuar juntos porque están dando sus propios pasos, no miran como ocurrió en el pasado a Estados Unidos o a Europa para buscar soluciones", subrayó.

Los economistas en Davos son pesimistas sobre el futuro de Grecia en la zona euro y siguen dudando de la viabilidad de la unión monetaria. "Hay 50 por ciento de probabilidades de que la eurozona se desintegre en tres o cinco años", predijo el profesor de economía y negocios internacionales de la Universidad de Nueva York, Nouriel Roubini, el único que vio venir la crisis de 2008.

A Grecia, un país hundido desde 2010 en una crisis de deuda y que entra a su tercer año de recesión, Roubini le da "un año" para abandonar la eurozona, al que, augura, "seguirá quizá Portugal".

Las políticas de austeridad extrema adoptadas por los países con problemas para reducir los abismales déficits presupuestarios van a hundir la eurozona en la recesión, opina.

El FMI prevé un estancamiento de las dos principales economías de la eurozona, Alemania y Francia, con un crecimiento de 0.3 por ciento en la primera y de 0.2 por ciento en la segunda. El producto interno bruto (PIB) de Italia y España caerán 2.2 y 1.7 por ciento, respectivamente, mientras el conjunto de la zona se contraerá 0.5 por ciento. Y es posible que el panorama económico todavía se agrave, advierte el Fondo.

En estas circunstancias, los países emergentes, en particular en Asia, aparecen como las nuevas locomotoras de la economía mundial, sobre todo China, que espera crecer este año 8.2 por ciento e India 7 por ciento, mientras que en América Latina Brasil será el puntero con un crecimiento de 4 por ciento respecto al año pasado, según previsiones del FMI.

"Es nuestra hora", dijo Mahbubani, rector de la Universidad Nacional de Singapur, antes de prever en Davos que si la eurozona "logra salir adelante y el mundo no se hunde", 2012 será un buen año para la región.

La Jornada, México

Botnia, Famatina y la nueva agenda pública


Más allá del ambientalismo




El pueblo de Famatina cree que el proyecto minero que impulsa el gobernador Luis Beder Herrera es una catástrofe. A su juicio, el problema del agua –de su contaminación– es el peligro mayor.

La batalla por Famatina y la que se libra por construir una nueva agenda pública se cruzan. En tiempos convencionales, la agenda suele armarse en dirección vertical, de arriba para abajo, ya que los temas suelen estar vinculados a las necesidades del poder. (eso en un manejo verticalista sucede asi , las bases solo acatan pero no promuebven nada hacia arriba) Pero las cosas han cambiado, y en el 2006 en Gualeguaychú, a 230 kilómetros de la Capital Federal y a 25 de la República Oriental del Uruguay, una asamblea probó (pese a errores y limitaciones) que podía dar vuelta la pobre agenda ambiental sudamericana.

Hoy la crisis global del capitalismo –con la brutal autoridad de que está investida– intenta retrotraer el reloj de la Historia. En esa dirección pretenden que marchemos, no es tan sencillo. Famatina y Botnia están para probarlo.
Es posible de buena fe discutir sobre el impacto que produce la minería a cielo abierto. No es sensato desechar que “si se toman los recaudos necesarios” sus efectos no puedan reducirse. Sin embargo, ese no es un debate de buena fe. Las mineras no tienen la menor intención de trabajar bajo tan exigentes condiciones, y si su discurso las contempla es por el bombazo de la acusación ambientalista. Mientras fue posible contaminar, contaminaron sin el menor recaudo; y cuando dejó de ser políticamente posible en sus países de origen, descubrieron que podían hacerlo en otras latitudes.

UN POCO DE HISTORIA… MINERA.

La denominación Argentina proviene de argentum (plata) pero aunque el Río de la Plata abonó esa idea, no pasó de fantasía de la conquista española. El soporte material que hizo posible el virreinato fue la minería de Potosí, pero no sirvió ni para conservar el virreinato ni para ganar la guerra, aunque hasta que San Martín diseñó otra estrategia, en 1816, todos se emperraron en apoderarse de Potosí. San Martín entendió que no se trataba de conservar la minería sino de derrotar militarmente a Lima. Sólo una estrategia sudamericana –cruzar la cordillera de los Andes– permitiría el triunfo. Ayacucho coronó el camino en 1824.
Los conflictos entre el puerto y el interior son sabidos. Los proyectos de Bernardino Rivadavia y Facundo Quiroga, por ejemplo, chocan a todas luces. Sin embargo, el diferendo no impidió que ambos organizaran en 1824 la Asociación Minera del Río de la Plata, bajo la administración del capitán británico Francis Bond Head. Rivadavia, Quiroga y Bond Head fracasaron juntos; la fantasía minera resultó una vez más un atajo que no llevó a ninguna parte.

¿Cien años después seguimos insistiendo? El pueblo de Famatina cree que el proyecto minero que impulsa el gobernador Luis Beder Herrera es una catástrofe. A su juicio, el problema del agua –de su contaminación– es el peligro mayor. En La Rioja se trata de un bien escaso. La marcha de los 10 mil demostró que todo lo que se mueve piensa del mismo modo. Ese dato político no puede ser soslayado; la idea de que se puede “aplastar” el movimiento tuvo que ser abandonada por el propio Beder Herrera. La policía provincial le hizo saber que no reprimiría, y el gobernador retrocedió.
Beder no es un hombre de ideas particularmente firmes. En todo caso, no en materia minera. Si el gobernador se planteara un referéndum inmediato correría el serio riesgo de salir derrotado.
Salvo, claro está, que Beder Herrera juegue al desgaste del movimiento. Se trata de saber entonces quién pagaría más cara la continuación del diferendo, a cuál de los contendientes el tiempo le jugaría en contra. Contabilizar voluntades no resulta políticamente inocuo. Y en ese punto, el poder central también tendría su palabra. Si Beder Herrera llegó hasta donde llegó no es precisamente porque le faltan apoyos en la Casa Rosada. Claro que una cosa son las reuniones a puerta cerrada y otra un cheque en blanco.
La denominada “oposición” se mantiene en cauto segundo plano. La lógica del movimiento de resistencia de Famatina no se toca con la dinámica oficialismo-oposición. Famantina es la expresión de una movilización que va más allá de la minería a cielo abierto. Cuando los funcionarios provinciales explican que esa forma de explotación es menos contaminante que “la agricultura”, callan datos. La producción de soja está estrechamente vinculada al uso de un herbicida de amplio espectro: glifosato. Y el peligro que su uso conlleva para la salud humana es un lugar común del ambientalismo.
En las terribles condiciones de 2003 muchos debates estaban clausurados. Pero las condiciones cambiaron y la sociedad argentina desarrolló capacidad crítica. “¡Cambiaron pero hay crisis global”, se alarman, no sin intención, los defensores del status quo. “El ambientalismo prosperó en épocas de vacas gordas”, razonan. “No es un discurso que prende entre los sin trabajo.” Cuando la amenaza de perder el trabajo existente se cruza con la desconfianza sobre la creación de otros de cierta calidad, el éxito de la presión minera pareciera prefigurado.
No es exacto: la minería no resuelve la desocupación de estas regiones. Dar soluciones puntuales, sin poner esas soluciones en serie con un proyecto sudamericano, en los hechos destroza más que lo que aporta
La salida conservadora, la que propician los bancos, la que impulsa el Fondo Monetario Internacional, no sólo no resuelve la crisis sino que la agrava, y eso lo subraya todo el tiempo el discurso oficial. Este es el punto: la agenda pública de la política nacional dispone de una posibilidad inesperada, Famatina permite pensar todo de nuevo, una oportunidad que se va a perder si lo único que se entiende acá es que hay otra interna en el Frente para la Victoria.

Fuente: Tiempo Argentino

Lamentablemente esto era previsible frente a la sancion de la ley antiterrorista siguiendo los dictados del GAFI y el FMI y de la mierda del G20

Denuncian la aplicación de la Ley Antiterrorista contra asambleístas

Se trata de ambientalistas que se expresaban contra la explotación minera en la provincia. Es la primera vez que se ejecuta la norma.

Foro Social Temático: Declaración de la Asamblea de los Movimientos Sociales

(Domingo 29 de enero de 2012) El Foro Social Temático (FST) termina hoy en Porto Alegre y ha supuesto el pistoletazo de salida de una gran movilización global que debe desembocar en la Cumbre de los Pueblos, a celebrarse de forma paralela a la reunión oficial de Río +20. Anoche, la Asamblea de Movimientos Sociales emitió su comunicado en el FST. Reproducimos íntegra esta contundente declaración de intenciones.

Nosotros, pueblos de todos los continentes, reunidos en la Asamblea de movimientos sociales durante el Foro Social temático Crisis capitalista, Justicia social y ambiental, luchamos contra las causas de una crisis sistémica que se expresa en una crisis económica, financiera, política, alimentaria y ambiental, colocando en riesgo la propia sobrevivencia de la humanidad. La descolonización de los pueblos oprimidos y el enfrentamiento al imperialismo es el principal desafío de los movimientos sociales de todo el mundo.

En este espacio nos reunimos desde nuestra diversidad, para construir juntos agendas y acciones comunes contra el capitalismo, el patriarcado, el racismo y todo tipo de discriminación y explotación. Por eso, reafirmamos nuestros ejes comunes de lucha, adoptados en nuestra Asamblea en Dakar, en 2011.

Lucha contra las transnacionales


Lucha por la justicia climática y por la soberanía alimentaria

Lucha por la eliminación de la violencia a la mujer

Lucha por la paz, contra la guerra, el colonialismo, las ocupaciones y la militarización de nuestros territorios

Los pueblos de todo el mundo sufren hoy los efectos del agravamiento de una profunda crisis del capitalismo, en la cual sus agentes (bancos, transnacionales, conglomerados mediáticos, instituciones internacionales y gobiernos a su servicio) buscan potenciar sus beneficios a costa de una política intervencionista y neocolonialista. Guerras, ocupaciones militares, tratados neoliberales de libre comercio y “medidas de austeridad” expresadas en paquetes económicos que privatizan bienes, rebajan salarios, reducen derechos, multiplican el desempleo y explotan recursos naturales. Estas políticas afectan con intensidad a los países más ricos del Norte, aumentan las migraciones, los desplazamientos forzados, los desalojos, el endeudamiento, y las desigualdades sociales.

La lógica excluyente de este modelo sirve solamente para enriquecer a una pequeña élite, tanto en los países del Norte como en los del Sur, en detrimento de la gran mayoría de la población.
La defensa de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, la justicia económica, ambiental y de género, son la llave para el enfrentamiento y la superación de la crisis, fortaleciendo el protagonismo de un Estado libre de las corporaciones y al servicio de los pueblos.

El calentamiento global es el resultado del sistema capitalista de producción distribución y consumo. Las transnacionales, las instituciones financieras, los gobiernos y organismos internacionales a su servicio, no quieren reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Ahora intentan imponernos la “economía verde” como solución para la crisis ambiental y alimentaria, lo que además de agravar el problema, resulta en la mercantilización, privatización y financiarización de la vida. Rechazamos todas las falsas soluciones para esas crisis, como los agro-combustibles transgénicos, la geo-ingeniería y los mercados de carbono, que son nuevos disfraces del sistema.

La realización de Río+20, en el mes de junio en Río de Janeiro, pasados 20 años de la Eco ’92, refuerza la centralidad de la lucha por justicia ambiental en oposición al modelo de desarrollo capitalista. El intento de “enverdecimiento” del capitalismo, acompañado por la imposición de nuevos instrumentos de la “economía verde”, es una alerta para que los movimientos sociales reforcemos la resistencia y asumamos el protagonismo en la construcción de verdaderas alternativas a la crisis.

Denunciamos la violencia contra la mujer ejercida regularmente como herramienta de control de sus vidas y sus cuerpos. Además, el aumento de la explotación de su trabajo para atenuar los impactos de la crisis y mantener el margen de ganancia constante de las empresas. Luchamos contra el tráfico de mujeres y de niños, las relaciones forzadas y el prejuicio racial. Defendemos la diversidad sexual, el derecho a la autodeterminación de género y luchamos contra la homofobia y la violencia sexista.

Las potencias imperialistas utilizan bases militares extranjeras para fomentar conflictos, controlar y saquear los recursos naturales y promover dictaduras en varios países. Denunciamos el falso discurso en defensa de los derechos humanos, que muchas veces justifica las ocupaciones militares. Nos manifestamos contra la permanente violación de los derechos humanos y democráticos en Honduras, especialmente en el Bajo Aguán, el asesinato de sindicalistas y luchadores sociales en Colombia y el criminal bloqueo a Cuba que completa 50 años. Luchamos por la liberación de los 5 cubanos presos ilegalmente en los Estados Unidos, la ocupación ilegal de las Islas Malvinas por Inglaterra, las torturas y las ocupaciones militares promovidas por los Estados Unidos y la OTAN en Libia y Afganistán. Denunciamos el proceso de neo-colonización y militarización que vive el continente africano y la presencia de la Africom. Nuestra lucha es también por la eliminación de todas las armas nucleares y contra la OTAN.

Expresamos nuestra solidaridad con las luchas de los pueblos del mundo contra la lógica depredadora y neocolonial de las industrias extractivas y mineras transnacionales, en particular, con la lucha del pueblo de Famatina en Argentina, y denunciamos la criminalización de los movimientos sociales.

El capitalismo destruyó la vida de las personas. Por eso, cada día nacen múltiples luchas por justicia social para eliminar los efectos dejados por el colonialismo y para que todos y todas tengamos una calidad de vida digna. Cada una de estas luchas implica una batalla de ideas que hace imprescindible acciones por la democratización de los medios de comunicación, controlados hoy por grandes conglomerados, y contra el control privado de la propiedad intelectual. Al mismo tiempo exige el desarrollo de una comunicación independiente que acompañe estratégicamente nuestros procesos.

Comprometidos con nuestras luchas históricas, defendemos el trabajo decente y la reforma agraria como único camino para impulsar la economía familiar, campesina e indígena, y un paso central para alcanzar la soberanía alimentaria y la justicia ambiental. Reafirmamos nuestro compromiso con la lucha por la reforma urbana como instrumento fundamental en la construcción de ciudades justas y con espacios participativos y democráticos. Defendemos la construcción de otra integración, fundamentada en la lógica de la solidaridad, y el fortalecimiento de procesos como la UNASUR y la ALBA.

La lucha por el fortalecimiento de la educación, ciencia y tecnologías públicas al servicio de los pueblos, así como la defensa de los saberes tradicionales, se vuelven urgentes una vez que persiste su mercantilización y privatización. Manifestamos nuestra solidaridad y apoyo a los estudiantes chilenos, colombianos portorriqueños y de todo el mundo, que continúan en marcha en la defensa de estos bienes comunes.

Afirmamos que los pueblos no deben continuar pagando por esta crisis y que no hay salida dentro del sistema capitalista.
Se encuentran en la agenda grandes desafíos que exigen que articulemos nuestras luchas y que movilicemos masivamente.

Inspirados en la historia de nuestras luchas y en la fuerza renovadora de movimientos como la Primavera Árabe, Ocuppy Wall Street, los indignados y la lucha de los estudiantes chilenos, la Asamblea de los Movimientos Sociales convoca a las fuerzas y actores populares de todos los países a desarrollar acciones de movilización coordinadas a nivel mundial. Debemos contribuir a la emancipación y auto-determinación de nuestros pueblos, reforzando la lucha contra el capitalismo.

Convocamos a todas y todos a fortalecer el Encuentro internacional de derechos humanos en Solidaridad con Honduras y a construir el Foro social Palestina Libre, reforzando el Movimiento global de boicot, desinversiones y sanciones contra el Estado de Israel y su política de apartheid contra el pueblo palestino.

Tomemos las calles a partir del día 5 de junio en una gran jornada de movilización global contra el capitalismo. Convocamos a impulsar la Cumbre de los Pueblos por justicia social y ambiental, contra la mercantilización de la vida y en defensa de los bienes comunes, frente a la Rio+20.

¡Si el presente es de lucha el futuro es nuestro!

Porto Alegre, 28 de enero de 2012

Asamblea de los Movimientos Sociales

www.otramerica.com

domingo, 29 de enero de 2012

Frases destacadas de Raúl Castro en cierre de cónclave del PC cubano

El presidente de Cuba, Raúl Castro, arremetió este domingo contra la corrupción en su país, rechazó el multipartidismo y anunció la decisión de limitar a 10 años el tiempo para ocupar un cargo de poder, al clausurar la primera Conferencia Nacional de los comunistas cubanos.

CORRUPCIÓN:

- "La corrupción es (...) uno de los principales enemigos de la revolución, mucho más perjudicial que el multimillonario programa subversivo e injerencista que (aplican) el gobierno de Estados Unidos y sus aliados, dentro y fuera del país".

- "Afortunadamente (...) nuestro país puede ganarle la batalla a la corrupción, primero frenarla y luego liquidarla sin contemplaciones de ningún tipo. Ya advertimos que, en el marco de la ley, seremos implacables con el fenómeno de la corrupción".

- "No basta con ser honrados y parecerlo, hay que pelearse y enfrentarse, y pasar de la palabra a la acción.

- "El Partido asumirá definitivamente la conducción del proceso" contra la corrupción.

RECHAZO AL MULTIPARTIDISMO

- "Renunciar al principio de un solo partido equivaldría sencillamente a legalizar al partido o los partidos del imperialismo (Estados Unidos) en el suelo patrio".

- "Defendemos el sistema del partido único frente al juego de la demagogia y la mercantilización de la política".

LÍMITE DE 10 AÑOS EN CARGOS DE PODER

- "Podemos iniciar su aplicación paulatina sin esperar por la reforma constitucional" necesaria.

- La revolución "dejaría de existir, sin efectuarse un solo disparo por el enemigo, si su dirección llegara algún día a caer en manos de individuos corruptos y cobardes".

ECONOMÍA

- "Se impone trabajar y perseverar con orden, disciplina y exigencia por hacer realidad los lineamientos (reformas)" y "dejar atrás el lastre de la vieja mentalidad".

POLÍTICA

- "Es preciso acostumbrarnos todos a decirnos las verdades de frente, mirándonos a los ojos" y "discrepar incluso de lo que dicen los jefes".

- "Patria, revolución y socialismo están fusionados indisolublemente".

rd/fj/yo

Fuente: Univision



Ante la guerra capitalista

Desafío latinoamericano

Por Jorge Muracciole


Desde hace años el accionar de numerosos movimientos sociales resiste la depredación de las reservas naturales del planeta en su lucha por garantizar la vida.

Mientras la Eurozona se debate en plena crisis recesiva, instalada en el discurso neoliberal con sus clásicas medicinas de reducción drástica del déficit fiscal y degradación de los estándares de consumo de la mayorías que viven de su trabajo, en las economías emergentes se evalúa la llegada a corto plazo de las secuelas del tsunami económico de los países centrales. Los efectos de ese tsunami serán la reducción de sus exportaciones y la marcada morigeración de las tasas de crecimiento de sus PBI. Estos problemas forman parte de las urgencias de los gobiernos en la actual globalización capitalista. Unos preocupados por no alterar el nivel de crecimiento y otros por garantizar la reducción drástica de sus millonarios déficits, invisibilizan o dejan para mejor ocasión temas que se convierten en prioritarios para el futuro del planeta y sus habitantes. La excepción a tamaña insensibilidad ha sido desde hace años el accionar de numerosos movimientos sociales que resisten la depredación de las reservas naturales del planeta en su lucha por garantizar la vida. La tierra, el agua y el ecosistema hoy están amenazados por la lógica irrefrenable de importantes empresas multinacionales de carácter extractivo imbuidas de una lógica depredatoria de generación de recursos y dispuestas a obtener ganancias cueste lo que cueste y caiga quien caiga. (esa es la base fundamental del actual sistema economico apelar al egoismo de las personas creyendo que eso puede llevar al bienestar general ygarantizando la supremacia del sistema por todos los medios incluyendo las habituales masacres de quien ose desafiar sus bases )

En su libro Dos pasos adelante uno atrás, la cientista social Isabel Rauber afirma que en el estadio actual de la globalización capitalista, la continuidad de la lógica de producción y acumulación del capital amenaza a toda la humanidad. Este peligro potencial se resume y expresa en la contradicción antagónica entre la vida y la muerte transformándose en el problema fundamental del escenario contemporáneo. Rauber considera que “construir una civilización superadora de lo hecho hasta ahora no es tarea de pocos ni de elegidos. Por el contrario, requiere necesariamente de la participación de la humanidad toda, o al menos de la mayoría. Esto reclama de la sucesión concatenada de procesos histórico-concretos que vayan abriendo canales para la participación en dimensiones diversas, creando y acuñando, a la vez, nuevas prácticas de interrelación humana en lo social, político, económico y cultural”. En tal sentido, los actuales procesos de luchas sociales y las experiencias de los gobiernos de raíz transformadora constituyen laboratorios del nuevo mundo que pueden ayudarnos a crecer colectivamente en saberes, si somos capaces de seguir y apropiarnos críticamente de dichas experiencias. Ellas constituyen, a la vez, fuentes de inspiración para la vida. La brújula está, pues, en el accionar-pensar constante de los movimientos. Estas afirmaciones coinciden con las de otros autores que han estudiado el devenir de los movimientos sociales y sus diversas articulaciones con determinados gobiernos que con políticas heterodoxas lograron diferenciarse de diversa manera del neoliberalismo hegemónico. Esta es una de las consecuencias de la profunda debacle del modelo neoliberal en especial en Latinoamérica.

Los movimientos sociales han tenido un papel fundamental en las luchas contra el neoliberalismo a lo largo de los ’90 y en el nuevo siglo ya que orientaron sus luchas hacia la resistencia a las lógicas de mercado. Durante los últimos 30 años se fue construyendo lentamente una nueva mentalidad en los movimientos sociales. Estos ponen hoy el énfasis en la defensa de la vida y se manifiestan contra la depredación económica y ambiental. Aunque no hayan podido evitar el cese de la explotación –eje central de las luchas de los ’70 de los llamados movimientos revolucionarios– han podido consolidar, en un contexto de profunda asimetría, un lugar con propuestas alternativas e instalar la confrontación con diversidad de prácticas propias de la lógica financiera, todavía hoy dominante no sólo en los sectores ligados al poder, sino en el imaginario de un significativo universo de las clases subalternas en las sociedades contemporáneas.

Se puede afirmar, como lo expresa Isabel Rauber, que “los movimientos abonaron el camino de la llegada de los gobiernos populares porque fueron protagonistas de resistencias y luchas de los pueblos”. Existen diferencias entre los procesos políticos. Estos tienen ritmos, historias y disputas distintas, como ocurre por ejemplo con los casos de Ecuador y Bolivia. Pero estas tensiones implican que hay diálogo y un debate posible permite el apoyo crítico de los movimientos, a esos gobiernos en disputa. Es en esta dirección que habrá que seguir impulsando y profundizando las medidas que atiendan las urgentes necesidades que atraviesan nuestros pueblos en la resistencia a la depredación de las grandes corporaciones.

Los gobiernos de Morales y Correa están en tensión con los movimientos indígenas y sociales. En el caso argentino se da la problemática de la expulsión de los campesinos pobres pertenecientes a los pueblos originarios por grandes terratenientes con el amparo de gobiernos provinciales. Hoy la resistencia popular se expresa a través de los habitantes de Famatina en defensa de la vida, en contra de la depredación del medio ambiente y la contaminación de las escasas reservas acuíferas de la región por corporaciones internacionales. Las potencialidades de los movimientos sociales opuestos a la megaminería, y a la extracción a cielo abierto de las riquezas mineras abren un debate de urgente resolución en nuestro país.
Rauber se apoya en la idea de que “la constitución del sujeto es permanente, es parte del caminar”. Por eso es importante tener presente que es preciso como nunca antes seguir en la disputa de la construcción social, cultural, económica y política de lo nuevo, incluyendo a los actores en el proceso de cambio y transformación. La instalación de un gobierno popular supone la conformación de nuevas interrelaciones sociales y el surgimiento de nuevas contradicciones, conflictividades, afinidades e interacciones de fuerzas e intereses sociales, económicos, culturales y políticos acordes con la nueva realidad política e institucional, de conjunto. Se establece así un nuevo mapa sociopolítico con nuevas tareas y desafíos para los actores sociales, ahora claramente confrontados en su matriz política o sociopolítica.Profundizar la discusión sobre el modelo de sociedad y el rol tanto de los movimientos sociales como de los trabajadores, en la constitución de ese entramado social, capaz de constituirse en garantes de una sociedad más justa, que priorice el factor humano sobre el beneficio económico; la tarea es, de alguna manera, entenderse con la necesidad de preservar el patrimonio y recursos naturales escasos, como la tierra y el agua.

En coincidencia con la mencionada autora, la pregunta es si la batalla contra esa lógica hegemónica a escala global se puede combatir eficientemente con meras alternativas desarrollistas. Un paradigma suicida atraviesa la economía mundo. La forma “depredatoria de generar los recursos” ha construido un sistema deshumanizado, al promover la alienación propia del consumismo sin límite como meta . Quizás haya llegado el momento de anteponer una nueva lógica civilizatoria que nos aleje de ser inevitablemente objetos de consumo que sobreviven al libre arbitrio del dios mercado. <


Fuente: Tiempo Argentino

Un gran debate pendiente

› Por Carlos Heller *

La cuestión del petróleo y la renacionalización de YPF es un gran debate que la Argentina tiene pendiente y que debería darse. Para este momento, en el que surge la denuncia sobre cartelización de precios en la venta del gasoil a las empresas transportistas, si tuviéramos una compañía estatal trabajando en el sector podría haber actuado como referencia de precios y permitiría contar con elementos adicionales para evitar o castigar los abusos. Argentina está dando una enorme ventaja al no tener una compañía estatal en el sector petrolero, como sí la tienen Brasil, Uruguay o México. Es parte de las discusiones de fondo, sobre cuestiones estratégicas, que el país aún se debe. Temas como los hidrocarburos, los minerales, los recursos naturales en general, merecen una discusión amplia en la que se contemplen los diferentes aspectos en juego. Por supuesto, todo lo que está vinculado con la preservación del medio ambiente, pero además su explotación y utilización en beneficio de toda la población y no para que le saquen provecho apenas un grupo de empresas que son las dueñas del negocio. La renacionalización de una empresa petrolera y el replanteo sobre el uso del subsuelo es parte de esta discusión pendiente y necesaria.

* Diputado nacional por Nuevo Encuentro.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-186489-2012-01-29.html

sábado, 28 de enero de 2012

Evo marca claramente la profundización del rumbo :))

Bolivia nacionaliza activos de una petrolera argentina

Por PABLO STEFANONI

El nuevo ministro boliviano de Hidrocarburos, Juan José Sosa, se estrenó en el cargo nacionalizando el paquete accionario de la petrolera anglo-argentina Pan American Energy (PAE) –propiedad de la familia argentina Bulgheroni, la china Cnooc y la británica BP– en uno de los principales campos gasíferos del país por "incumplimiento de inversiones".

El bloque Caipipendi, desde donde busca aumentar el bombeo de gas a la Argentina , está explotado por Repsol YPF y British Gas con el 37,5% de participación cada una, y Pan American Energy poseía el restante 25%. Según indicó Sosa en conferencia de prensa, "lo que ha ido pasando es que PAE no aportó el porcentaje que tenía que aportar" y entonces por eso se está haciendo una cesión obligatoria de este contrato, y la participación de PAE se la está cediendo a YPFB Chaco", subsidiaria de la estatal YPFB. El proyecto demandará un total de US$ 1.600 millones.

En su discurso de balance anual de este domingo, Evo Morales señaló su disconformidad con las insuficientes inversiones en gas y petróleo, y esa fue una de las razones por las que se decidió incluir a Hidrocarburos en el recambio ministerial de este lunes. Anteriormente ya se habían nacionalizado acciones de PAE en el Chaco boliviano por lo que la petrolera inició un arbitraje.

Según el nuevo hombre fuerte del gabinete de Evo, el ministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana, se decidió "la recuperación de acciones" de PAE en el bloque del sur boliviano, formado por los campos de gas Margarita y Huacaya, "con el objetivo de que el Estado se involucre en la extracción de gas ".

Ahora PAE deberá transferir su paquete a la subsidiaria de la estatal petrolera, la que valorará las inversiones realizadas por la compañía hasta el momento "para llegar a una conciliación final'' y definir el monto de la indemnización que le corresponde, explicó Sosa.

Fuente : http://www.clarin.com/economia/Bolivia-nacionaliza-activos-petrolera-argentina_0_634136639.html

Banderas

Por Sandra Russo

Hace muy poco, cuando se cumplieron diez años del estallido del 2001, volvió con fuerza una imagen que el tiempo había esfumado: fue en esos días de quiebre institucional y de indignación que volvieron a aparecer en las calles, en manos anónimas, las banderas argentinas.

Después de la década de la entrega y la fragmentación, después de la tierra arrasada en la que la democracia no había podido darse a sí misma una versión aceptable, cuando todo voló por los aires, reapareció la bandera y también el himno, que se cantaba en las puertas de los bancos.

Recuerdo a un hombre mayor, en una localidad bonaerense, alzando su voz sobre las demás, que eran todas insultos y gritos, entonando tembloroso “Oíd, mortales...”, y rompiendo en llanto cuando se le unieron las otras voces. El diario mexicano La Jornada publicó al día siguiente una crónica con la foto del anciano abrazado a los demás que cantaban el himno. El título era “No llores por mí, Argentina”. Los símbolos patrios volvieron, pero ya reapropiados por sectores que habían sido excluidos de la argentinidad neoliberal. Si lo recuerdo tan bien es porque me acongojé un rato largo al ver esa foto en ese diario. Había visto la nota entera el día anterior en el noticiero, y no me había provocado el impacto que sí provocó esa foto replicada en un diario mexicano. Creo que fue la mirada del otro, la mirada propia sobre la Argentina, pero sostenida por la distancia del otro, a la sazón mexicano, la que le dio dimensión, para mí, a lo que estábamos viviendo. Un pueblo trastornado, traicionado y sufriente, que en el clímax de la confusión recurría a sus banderas y a sus himnos. Era lo poquito que nos cohesionaba. Algo que hablaba del pasado, y que decía qué del pasado queríamos transportar hacia el futuro. “Las banderas no son trapitos”, dijo esta semana el canciller Héctor Timerman refiriéndose a la decisión de los países de la región de prohibir atracar barcos con las banderas de las Falklands, es decir, falsas banderas. Es un gesto fuerte y de peso diplomático y geopolítico, pero también de sentido común en materia de política exterior, ahora que el cambio de paradigma –que no es una metáfora, no es un modo de decir, no es un cuento ni un relato y sí es un fenómeno cultural, político, económico, un salto material y simbólico de reagrupamiento del poder y el lenguaje– hace chocar el sentido común contra el doble discurso. El choque es fuerte.

El respaldo regional a la Argentina en su persistente reclamo de una mesa de negociaciones con Gran Bretaña sobre Malvinas se corresponde con lo que esos países ya han expresado al respecto en la OEA y en la ONU, pero por eso mismo es, además, una acción concreta que se alza contra el doble standard fosilizado en los organismos internacionales, y es una muestra, finalmente, de las herramientas disponibles para acompañar la voluntad política: si hay algo, precisamente, que caracteriza a la voluntad política, algo que hay ahora en la región y antes no había, es el uso concreto de todos los espacios disponibles para hacerse explícita.

De este bloque de países y de organismos regionales como la Unasur surgieron soluciones políticas a crisis nacionales o bilaterales calientes que debían encontrar modos novedosos de resolución, como el golpe de Estado que se logró abortar en Ecuador o el conflicto armado que se pudo impedir entre Colombia y Venezuela. La OEA, para ese entonces, ya había capitulado en la crisis hondureña, que no fue crisis, fue golpe. Tanto en el caso de Ecuador como en el de Colombia y Venezuela, los gobiernos regionales confluyeron sincronizadamente en respuestas políticas de una contundencia inédita. No eran chapas, eran resortes. En un caso, hubo presidentes de diferentes signos políticos interrumpiendo sus agendas y viajando de urgencia esa misma noche, llegando de madrugada y manteniendo su vigilia en Bariloche, y en el otro delegando en la ejecutividad de Néstor Kirchner una mediación que fue no sólo rápida y exitosa: sus frutos estratégicos son visibles hasta hoy.

No se trata ya de que el mundo esté mirando en dirección a América latina sólo porque la región emerge económicamente. El crecimiento latinoamericano, que según datos de la Cepal tiene lugar por primera vez en la historia acompañado de un crecimiento de la equidad, sostiene otro tipo de Estado latinoamericano –cero bananas–, y reclama también otro tipo de discurso político. El ex patio trasero ahora está más cerca de la puerta principal, y eso se debe sin duda a uno de los ejes del paradigma, que fue largamente explicitado por Lula, pero también por los otros líderes latinoamericanos. Un cambio de subjetividad. Pantalones largos. Actitud de socios en igualdad de condiciones. Valor agregado también en la identidad regional.

Lo destemplado y desorbitado de la respuesta británica da cuenta no sólo de algunos mecanismos imperiales incrustados tan a fuego que pasan inadvertidos. Sólo se puede hablar sin cinismo de la autodeterminación de los isleños salteándose un par de obstáculos lógicos que hacen ridículo el uso de la palabra “autodeterminación”, más apta para que la levanten los irlandeses que la población británica de las islas, que no vive en un territorio ocupado, salvo por el país al que reconoce como propio.

Las banderas no son trapos ni las palabras son chicle. Los organismos internacionales no son pantallas y sus resoluciones no son folletos. Los países ricos no son los dueños del mundo, ni los países pobres son sus súbditos. (pero los yankees y europeos si creen que son los duños del mundo )La gran tramoya de vendernos formas de gobierno como si fueran kits democráticos, que se la queden y que analicen cómo siguen, ahora que el uno por ciento de la población mundial como beneficiaria directa de un sistema viciado suena obscenamente escaso y políticamente vergonzoso.

Fuente: Página 12

viernes, 27 de enero de 2012

Si hay viento de crisis, ate el capital para que no se vuele

No solo en caso de crisis , el capital siempre debería estar controlado y tener la menor libertad posible para moverse

AUMENTAN EXIGENCIAS DE CAPITAL MINIMO A LOS BANCOS PARA PREVENIR LA SALIDA DE FONDOS. NUEVOS REQUISITOS PARA GIRAR DIVIDENDOS

El sector financiero exhibe ganancias record.
La insolvencia de la banca europea podría hacer que requieran a las filiales la remisión de fondos. El Banco Central tomó prevenciones con nuevas exigencias de capitalización al sistema.
Negrita
Por Cristian Carrillo

Las entidades financieras que quieran distribuir utilidades a partir del mes próximo deberán cumplir con mayores requisitos de liquidez. El directorio del Banco Central aprobó ayer un aumento de la exigencia de capital mínimo, del 15 por ciento, que deberán conservar en sus filiales, con el objetivo de fortalecer la posición de los bancos, reducir los riesgos de la crisis internacional y afianzar el de-sarrollo del crédito en el país, justificó el organismo. Además, se incrementó al 75 por ciento de ese monto el colchón adicional que las entidades tendrán que demostrar a la Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias (Sefyc) previo al pedido de remisión de dividendos. La medida apunta principalmente a reducir la salida de capitales por parte de un sector que viene exhibiendo en los últimos años ganancias record. Para el conjunto del sistema representará unos 7000 millones de pesos adicionales, que quedarán bajo la forma de capital en el país.

La crisis financiera global golpeó duramente a los bancos, en especial a los europeos, que muestran claros síntomas de iliquidez e insolvencia. Desde el Gobierno se anticiparon a una jugada clara que los grandes bancos podrían implementar para capitalizarse: utilizar las ganancias que obtienen sus filiales en la región, las cuales muestran una solidez y liquidez sin precedentes. “Es una posibilidad que nadie descarta, teniendo en cuenta la tendencia global”, reconocieron desde un banco público. En los primeros once meses de 2011 el sector financiero argentino acumula una ganancia neta record de 12.729 millones de pesos.

Este sector en los últimos años distribuyó ganancias y en el caso de las entidades de capital extranjero fueron remitidas a sus casas matrices. (lo mismo que hacen todas las empresas extranjeras que operan en el país y los empresarios cipayos argentinos tambien ) En 2009 se postergó esa distribución y en abril del año pasado, la aprobación de una salida de 500 millones de dólares en concepto de dividendos sin informar al directorio del Banco Central derivó en la remoción del entonces titular de la Sefyc, Carlos Domingo Sánchez. Tal como se apuntó a otros sectores, la salida de dólares del sistema es una preocupación dentro del Ejecutivo nacional, en un año en que la crisis global puede ser un problema para la región. También se encuentra la cruzada que lleva adelante la presidenta del Central, Mercedes Marcó del Pont, para aumentar el nivel de préstamos. En esos objetivos se enmarcan las nuevas medidas que regirán desde el 1º de febrero.

Junto con los encajes que los bancos deben inmovilizar en concepto de resguardo sobre los depósitos de sus clientes, también tienen que integrar un porcentaje de capital mínimo como medida “preventiva”. Este capital mínimo apunta cubrir al banco de dos posibles anomalías, encuadradas en riesgo de crédito y de mercado. Este monto es actualmente del 9,5 por ciento sobre los activos ponderados por estos dos tipos de riesgo. Desde el mes próximo se suma el riesgo operacional, elevando en 1,2 punto ese capital mínimo, al 10,7 por ciento. La incorporación de este ítem responde a los acuerdos de Basilea II –marco internacional acordado en el ámbito de los bancos centrales del mundo– y está destinado a absorber las pérdidas que se pudieran originar en fallas de los procesos, del personal o de los sistemas, o bien a causa de acontecimientos externos. La aplicación de esta nueva exigencia será gradual, para dar tiempo a la capitalización de las entidades. De tal modo, en febrero del presente año se deberá integrar el 50 por ciento de la nueva exigencia, en agosto el 75 por ciento y el total en diciembre de 2012.

La segunda disposición se refiere al “Colchón adicional de conservación de capital”. Este punto se creó el año pasado, con el objetivo de obstaculizar la remisión de utilidades. En esa oportunidad, el Central dispuso que los bancos que buscasen distribuir dividendos debían integrar un 30 por ciento adicional de “capital mínimo”. Este adicional fue aumentado a 75 por ciento. Esto equivale a decir que los bancos deberán demostrar un colchón de 18,7 por ciento del volumen promedio de “los ingresos brutos positivos de los últimos tres años” para que sean autorizados por la Sefyc a una distribución de dividendos.

“El colchón sobre la remisión de utilidades no es sólo una medida de la Argentina. También la aplican la Fed y el Banco de Inglaterra”, aclararon a este diario desde el Central. Por su parte, respecto al requisito mínimo de liquidez, mientras que en el país es de 9,5 por ciento de los activos ponderados por riesgo –riesgo de crédito, 8 por ciento; riesgo de tasa, 1,25; y riesgo de mercado, 0,25–, otros mercados fijaron mínimos más altos. En los países del G-20 va del 11,6 a 18,2 por ciento. También en la Argentina las entidades funcionan con un exceso importante de capital que les permite absorber “gran parte de las modificaciones normativas necesarias para implementar, paulatinamente, Basilea II y III”, según el Banco Central. Las entidades argentinas mantienen actualmente reservas de capital de un 17,7 por ciento, que las sostiene en sintonía con los requisitos internacionales, pero no les alcanzaría para distribuir utilidades.

Fuente: Página12

Ocaso del dólar como moneda de pago


Umberto Mazzei

Los varios millones de millones que el Gobierno de Washington le dio a los bancos para evitar que naufragaran en sus propias trampas, hizo quebrantar más aún la confianza en el dólar. Quantitative Easing, Facilidad cuantitativa, lo llamaron, en efecto fue un aumento astronómico de la deuda pública de EEUU, cuyo déficit fiscal ya es mayor que su PIB. Pero esa deuda, estimada sobre la base de compromisos de respaldo gubernamental denominados en dólares, se estima que es de 155 billones (trillions), 11 veces el PIB.
El fraude comenzó en 1971, cuando EE UU renegó su deuda. Hizo un “default”, eso que criticaron ásperamente a la Argentina y ahora temen que haga Grecia. Entonces los EE UU estaban comprometidos solemnemente ( Bretón Woods) con un patrón oro de 38 dólares /onza a cambio de que se aceptase el dólar como moneda de pago internacional y de referencia para el cambio con otras monedas. Desde el abandono del patron oro los EE UU parasitan la economía mundial con una moneda basada en deuda. El oro llegó a 1650 dólares /onza el 12/01/12 y la diferencia con el patrón de $38 es indicio de cuanto nos ha robado EE UU al usar su moneda.
La deuda del dólar es impagable y muchos países no lo quieren más como moneda de pago. Los libros de texto dicen que moneda de pago es aquella reconocida como estable, confiable y emitida en suficiente cantidad. El dólar cumple sólo con el último requisito: ¡Hay dólares de sobra!
El uso del dólar no es una transferencia de valor sino de deuda; es un impuesto que paga la economía mundial y que financia la violencia internacional de Washington. Por esos motivos Venezuela, Rusia, China, India y otros países, regresan a casa e incrementan sus activos en oro, para así respaldar los intercambios comerciales en sus propias monedas. Es una opción que evita la corrupción de Wall Street, las sanciones o “congelamientos” prepotentes y abre camino hacía una nueva y muy necesaria moneda de referencia.
El dólar comenzó a ser evitado desde el 2000, cuando Iraq vendía su petróleo en Euros. En 2001, en Moscú, Venezuela, propuso cotizar el petróleo en euros. En 2002, Corea del Norte rechazó el dólar en su comercio e Irán comenzó a cotizar en euros el petróleo para Europa. También desde 2002, Rusia vende a la Unión Europea el petróleo y el gas en euros.
China ha tomado ahora la iniciativa de comerciar evitando el dólar. Desde 2005 usa monedas del área para su comercio con la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (Asean). En 2009 acordó un “swap” de pesos y remimbis con Argentina. Desde 2010 el comercio entre China y Rusia se hace en rublos y remimbis. Desde marzo 2011, cuando el Premier Wen Jiabao dijo que le “preocupaba” tener activos en dólares, China los evita, siempre que puede.
La campaña mediática contra el euro y las sanciones contra los activos del Banco Central de Irán acentuaron la fuga del dólar. El 26 de diciembre, 2011, China firmó con Japón para comerciar en sus monedas y el 28 hizo lo mismo con Iran. El 7 de enero, 2012, Rusia también firmó con Irán para comerciar sin el dólar. India ya hizo un “swap” de rupias contra yenes para comerciar con Japón y también anunció que no adhiere a las sanciones contra Irán y que pagará en oro el petróleo que le compra.
En Suramérica hay varias iniciativas para comerciar sin dólares, algunas originadas en ALADI y otras más recientes y novedosas entorno al Banco del Sur. Es una grave preocupación para Washington, cuyo ataque contra Libia estuvo muy ligado a evitar el denario de oro que Gaddafi propuso para efectuar pagos entre africanos.
El abandono del dólar crece y habrá más rescates de grandes bancos este año. Habrán más exigencias de austeridad y mayores impuestos para exprimir los últimos recursos de la gente a favor de los banqueros. Se perderán empleos y disminuirán de valor los ingresos de trabajadores, pensionados y ahorristas, que pagarán la cuenta hasta sangrar. Es inevitable, porque como demuestra la archiconocida circulación entre oficinas de bancos y oficinas públicas de Washington, desde hace mucho los banqueros se adueñaron de ese país. La única manera de revertir esa tiranía es el colapso del dólar, hacer que la economía virtual basada en un dinero inventado estalle y se reduzca a la talla de la economía real, la economía que produce. Es hora de repensar a Keynes y estudiar la propuesta para esa moneda internacional que propuso en Bretón Woods, en lugar del dólar: el BANCOR.
- Umberto Mazzei es doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de Florencia. Ha sido profesor en temas económicos internacionales en universidades de Colombia, Venezuela y Guatemala. Es Director del Instituto de Relaciones Económicas Internacionales en Ginebra.


http://alainet.org/active/52346

jueves, 26 de enero de 2012

Manifiesto sobre la impunidad, la memoria y el derecho

Una respuesta a los enemigos del derecho

En Berlín, intelectuales, políticos, juristas, académicos, periodistas de todo el mundo, se han congregado esta semana fría de enero para respaldar, como se hizo en Madrid, en Plaza del Sol en abril de 2010, al destituido y perseguido y denostado juez Garzón, que cometió el único error o el peor de los pecados que un abogado o funcionario de la justicia española puede cometer: tener memoria. Recordar.

Schwarze Milch der Frühe wir trinken sie abends wir trinken sie mittags und morgens wir trinken sie nachts wir trinken und trinken…*
Celan, Todesfuge

Un aire gélido invade las calles grises de esta ciudad destruida y vuelta a reconstruir. Berlín es vibrante y multifacética. Pero también, una ciudad vacía. En Berlín hay muchas palabras, pero también hay silencio. Hay cultura, conciertos, recitales, pero también silencio. Están Doblin, Celan. Es de noche. En invierno en Berlín a las cuatro de la tarde es de noche cerrada y la gente desaparece rápidamente. Los bares están repletos. Pero la calle permanece vacía. Desierta. Desconocida. El silencio de Berlín es, como los monumentos grises que recuerdan el Holocausto (Denkmal für die ermordeten Juden Europas, a escasos diez pasos de la Puerta de Brandeburgo, en el elegante barrio de Freidrichstadt, donde alguna vez estuvo la residencia de los presidentes de la República de Weimar), un silencio incómodo. Pesado. Simbólico. Irresuelto. Ese silencio es la noche pendiente que interpela al hombre y a la sociedad. Que obliga a tomar partido. No al argentino, o al alemán, sino a la humanidad misma. Al hombre. El silencio es el gran drama de la sociedad, y del derecho, el silencio de nuestra conciencia, decía Sartre. La pregunta. Ese silencio es nuestra libertad. Pero también es nuestro compromiso. Nuestra obligación. Nuestro imperativo. Contra el silencio se alza la memoria. Lo que nosotros decimos. Un silencio que todavía no ha terminado de cerrar o saldar sus heridas (no deja de ser notorio que el monumento al Holocausto, diseñado por Peter Eisenman –que costó más de 20 millones de euros y es un campo inclinado de 19 mil metros cuadrados con casi 3000 losas de hormigón negro– sea un enorme muestrario de montículos grises en una plaza enorme de Berlín, cerca de la Embajada de los Estados Unidos, pero esté elegantemente separado del modesto monumento a las víctimas homosexuales del nazismo, otro monumento menor que permanece disimulado, a unos pocos metros de allí, en medio de un bosque oscuro, entre los árboles grises, donde nadie va, un monumento con el cual el otro monumento no quiere mezclarse, como si hubiera dos sociedades, dos mundos, dos holocaustos y no uno, como si hubiera todavía víctimas de segunda; seguimos pensando con la vieja lógica de víctimas de primera y víctimas de segunda, como si hubiera que pelear, incluso, por eso, por ser la mejor o más víctima, o la primera víctima más victimizada). Seguimos segregando y diferenciando la humanidad en nuestros corazones. Esa es la primera impresión que uno tiene aquí. Que el trabajo del derecho todavía no está hecho. Está a medio camino. La humanidad es la única especie que ha tardado más de 2000 años para llegar a la conclusión o al descubrimiento de que todos los hombres son personas. Y que las personas tienen derechos por el solo hecho de serlo. El animal no necesitó declarar solemnemente que todos los animales son animales. El hombre sí. Necesitó declarar que todas las personas son personas. Porque para muchos muchas no lo eran. Eran escorias, parásitos, enfermos, deshechos oscuros. No humanos. Por eso era fácil matarlos, asesinarlos, gasearlos. Destruirlos. Porque no los mataban. Estaban rebajados a otra categoría donde no existe la muerte, fuera de la humanidad. Esos hombres y mujeres y niños habían dejado de existir antes de ser asesinados. Ese “antes” es el antes que le importa al derecho.

En Berlín, en esta ciudad representativa y simbólica de las contradicciones del siglo, de la modernidad, de la cultura, de la política, de la libertad y del horror, de poetas como Paul Celan, , que cometió el único error o el único pecado, o el peor de los pecados que unintelectuales, políticos, juristas, académicos, periodistas de todo el mundo se han congregado esta semana fría de enero para respaldar, como se hizo en Madrid, en Plaza del Sol, en abril de 2010, con Almodóvar, hace más de dos años, al destituido y perseguido y denostado juez Garzón abogado o funcionario de la justicia española puede cometer: tener memoria. Recordar. Pensar. Y querer que esa memoria viva se convierta (como ya se convirtió en la Argentina) en derecho. En España están luchando por esa memoria. Por ese derecho. Por esa palabra no dicha. Ausente. Obligada. La paradoja de Garzón es la paradoja de una justicia que no se atreve a ser. Que no quiere justicia.
En la Argentina se ha conquistado, legislado, aprobado, el derecho a la memoria histórica. Hemos conquistado un derecho nuevo. Es un derecho que habla por sí solo. Es un derecho que los argentinos hemos conquistado después de mucho sufrir y de mucho callar. De mucho silencio. El derecho a la memoria es un derecho a la voz. A la vida. A la palabra. A la expresión. A la identidad. Es un derecho para las nuevas generaciones. Es un derecho a las miles de víctimas calladas. A todos los Floreal Avellaneda de este mundo. A su memoria mucho tiempo invisibilizada y negada. El derecho a la memoria y el derecho a la identidad son un mismo derecho a la vida en sus formas más plenas. Sin memoria no hay libertad ni derecho posible. Una persona que no puede expresarse, o que no sabe (aún) quién es, no es una persona. Es un autómata, un espectro (un hijo) con una identidad robada. Una persona sin palabra. Silenciada. Aun cuando habla, lo que sale o emerge de su voz es el silencio. Es desolación. Es pregunta.
Garzón, después de 30 años como magistrado, pretende juzgar como imprescriptibles los delitos aberrantes y harto conocidos del franquismo. Las fosas comunes se descubren cada semana pero a muchos esas fosas, y esos crímenes, no los inmutan. No les dicen nada. Son los que apresan a Garzón. Y no a los asesinos. La justicia comete o perpetra la injusticia. Encierra y destituye. En España no se dio el complejo proceso que sí se dio en la Argentina. En la Argentina fue posible, después del incansable trabajo de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y de distintas ONG de Derechos Humanos, de periodistas, políticos, académicos, jóvenes comprometidos, dar vuelta la historia de silencio que impedía juzgar, hablar, tener memoria. Fue posible la palabra. La historia del hombre no es, sin embargo, una mera página que debe “pasarse”. Las leyes del silencio fueron derogadas no sin resistencia de buena parte de la sociedad y de los medios. Pero la memoria triunfó en la sociedad argentina. Para eso fue necesario democratizar eso que antes de esta ley (y de estos derechos, como el derecho a la memoria) no estaba democratizado: la palabra.
En España, en Alemania, en la Argentina, el camino parece ser, después de este siglo atropellado y asesino y oscuro (cuyas víctimas fatales, dice Eric Hobsbawm, ya nadie debe calcular, porque no se trata sólo del cálculo o el número ominoso, que es infinito), el mismo: el camino es impunidad, memoria, derecho. La memoria parece ser la nueva compañera inseparable de ese nuevo derecho humano que estamos gestando pasa a paso, con enorme dificultad, los abogados, poetas, profesores, jóvenes militantes, organismos comprometidos. Hay un nuevo derecho con memoria y volumen. Y hay un nuevo lenguaje: el lenguaje de la memoria. Y los abogados no son sus artífices. Es la sociedad misma. Pero el nuevo derecho enfrenta resistencias en ese camino. Las enfrentó antes, cuando Jeremy Bentham –el gestor del panóptico, tan empleado en las cárceles y fábricas, cuyo cuerpo permanece embalsamado en Inglaterra y según cuenta la leyenda, aún se lo hace participar de las reuniones del Consejo– decía que los Derechos Humanos eran “meras tonterías con zancos” (boberías formales sin arraigo, Bonald decía que eran una “invención del demonio”, De Maistre, en su Exaltación del verdugo, en su vetusta lógica ultramontana, también denostaba las novedades igualitarias de la Revolución Francesa, contra cuyo igualitarismo “abstracto” y sin tradición reaccionaron Edmund Burke, primero, en Inglaterra, y el nazismo, en Alemania (después, también Heidegger). El derecho tiene enemigos. Siempre los ha tenido. Es probable que siempre los tenga. La situación de Garzón en España es una buena muestra de esas resistencias trasnochadas. De la gente que teme cambiar. Recordar. Reconocer. Ver. Decir. Asumir. Los enemigos del derecho son los enemigos de la memoria. De la palabra. Y de la vida, que el derecho aún conserva. Hay que luchar por el derecho, decía Rudolg von Ihering, el derecho es una lucha de los pueblos, de los individuos, y de los Estados. El derecho lucha por las condiciones de vida éticas de los demás. Es una lucha por el otro. No por uno. Por los demás. Que no tienen –o nunca han tenido– un derecho. Pero hay muchos que no luchan. Garzón es, por suerte, de los que aún creen que el derecho cuenta, vale la pena, que el derecho tiene algo valioso para decir. Que el derecho (la lucha por el derecho) aún vale la pena. Y que al final triunfa. Por eso apoyar a Garzón es apoyar al derecho. A los Derechos Humanos. A la memoria. A la dignidad. A la cultura. A la democracia.

Muchos afirman que los Derechos Humanos son una mera categoría o “clase” de derechos al lado de otros derechos tanto o más importantes. Piensan que dicen algo nuevo repitiendo en vano lo que ya dijeron, siglos antes, Burke o De Maistre: que los Derechos Humanos son una hoja en blanco y sin sentido. Una formalidad hueca o vacía. En momentos como estos, donde un juez es apresado por el solo hecho de hacer y tener memoria, por el solo hecho de pensar y querer o pretender juzgar lo que aún no fue juzgado, nos damos cuenta de que se trata de mucho más que eso. Los Derechos Humanos no son sólo una bobería formal, como dice Bonald. Una abstracción vacía. Tocan el núcleo mismo de una sociedad que olvida. Que niega. Que no ve. Por eso Garzón es desplazado. Perseguido. Por tener memoria. Por mantener la memoria en alto.
Los Derechos Humanos no son una categoría o “clase” más de derechos formales al lado de otras categorías de derechos. Los Derechos Humanos son un nuevo modelo o nuevo paradigma destinado a pensar y a reformar todo el derecho que conocemos. El derecho está cambiando. Los Derechos Humanos son la voz en alto de todo el derecho público y privado. Son su sentido. Su vocación. Un derecho sin Derechos Humanos ya no es un derecho. Es idealismo. Doble cara. Es olvido. Impunidad. Y silencio. Porque no sirve para defender a las personas de la pobreza, la violencia, el hambre, la soledad, el abandono. Los Derechos Humanos son el contenido libertario, igualitario, de la democracia. Un derecho que sabe que hay cosas que ya no debe tolerar. No puede tolerar la desigualdad, el abuso, la segregación, la tortura, el hambre, la muerte. La desaparición. El asesinato. Se avecina un nuevo derecho y debemos prepararlo apoyando a quienes, como Garzón, creen en él y pagan el precio caro de su memoria y de su palabra (un precio que han pagado tantos) en una sociedad que, como la argentina o la española, o la alemana, muchas veces no ve, o no quiere escuchar al derecho. El derecho debe juzgar también a la sociedad que fue cómplice. Que calló lo que veía. Pero es muy difícil juzgar a una sociedad que no quiere juzgarse ella misma. El tribunal del hombre es su conciencia, decía Kant. Nadie escapa a ese tribunal privado. Muchas veces la sociedad se niega a ver lo que tiene adelante. Pero los pueblos tienen siempre la oportunidad de ser mejores. El derecho está para recordarles esa posibilidad. Para recordarle al hombre qué posibilidades tiene. Qué obligaciones y qué compromisos. Para recordarle al hombre que vale la pena, después de todo, ser mejor. Más humano.
Heidegger solía usar un concepto, Fragwürdige: lo digno de ser cuestionado. En la sociedad argentina o española hay muchos agujeros y habitaciones que esperan, como diría Heidegger, esa dignidad perdida. Esa voz. O esa palabra, precisamente, ese derecho.
Berlín no es, por otra parte, cualquier ciudad. Berlín era una ciudad marcada por las consecuencias de la guerra fría y atravesada por un muro. El encuentro en esta ciudad tiene por meta y por símbolo mostrar los muros visibles y los menos visibles que el derecho y la sociedad todavía deben derribar para alcanzar su objetivo, la justicia. Todas las sociedades están llenas de muros. Se construyen sobre muros de fantasías y de prejuicios. El derecho ha sido inventado para derribarlos. Donde hay un muro, no hay un derecho. La sociedad debe elegir entre amurallarse y cerrarse sobre sí misma y no ver, como en San Isidro hace unos años (por suerte todavía hay gente dispuesta a derribar los muros), que la alternativa al encierro es la verdad. El muro confina, segrega y encierra y olvida. Sería una paradoja terrible que el derecho hiciera lo mismo. Que el derecho fuera el muro. Que el derecho no vea. Y que los hombres, como el humilde campesino del conocido cuento de Kafka, “Ante la Ley” (o el personaje de “La Colonia Penitenciaria”, que ya no sabe por qué lo condenan), ya no puedan ni quieran entrar en él. Que teman al derecho. Que el derecho se amuralle y se quede solo. Y que los jueces, en lugar de ser sus artífices y defensores, sean, como en las obras de Kafka, sus enemigos.
Siempre habrá una parte de la sociedad que no habla. Que se declara enemiga de todo reconocimiento. De toda verdad. Siempre habrá una parte que elige o prefiere el silencio. Que prefiere la mentira y no la verdad. Que reivindica al más fuerte. El orden establecido. La desaparición. El homicidio. Y la noche. Tal vez por eso existen o nacieron el derecho y la literatura. Porque ambos son la palabra. La palabra es una hendidura para conmover y hacer pensar. Para hacer hablar al que no tiene voz ni derecho. El derecho, como la literatura, humaniza, y le da la palabra al que no la tiene. Le da rostro. Existencia. Y vida. La palabra ilumina, descubre, muestra. Conviene tener en claro que la parte de la sociedad que no habla, que prefiere el silencio, es la parte de la sociedad argentina o alemana que se declara continuamente enemiga de la memoria. Y de la verdad. Es la misma parte de la sociedad alemana (o iraní o argentina) que dice que los campos de exterminio jamás existieron. Que no hubo víctimas. El derecho español no puede decir lo mismo ni pensar lo mismo que sus enemigos. No puede hacerle el juego a quienes sólo quieren socavar al derecho. Privarlo de todo sustento y de todo objetivo. De toda dignidad. El derecho desaparecido es el último eslabón de una tragedia humana. Por eso las personas reclaman por sus derechos. Por su voz.
Si algo ha caracterizado al derecho argentino en los últimos años es el haber recuperado eso que antes el derecho argentino no tenía: una línea. Y una hidalguía. Un compromiso. No presumirse por encima de la realidad cotidiana. Del sufrimiento. O del dolor. El derecho a la memoria, o el derecho a la identidad, forman un derecho que hicimos entre todos y que debiéramos preservar entre todos, para que casos como el de Garzón no se repitan. Para que muros oscuros como los que aquí se han levantado –y cuyos restos aún se conservan– formen un recuerdo vivo en la conciencia del hombre y, sobre todo, una advertencia. Porque hay muchas formas de erigir muros. Pero hay una sola para acabar con ellos. La memoria, la verdad, la justicia. La igualdad, la libertad. Y el compromiso. <

*Leche negra del alba te bebemos de tarde te bebemos al mediodía y en la mañana te bebemos de noche bebemos y bebemos...
Del poema “Fuga de muerte”.

Fuente: Tiempo Argentino
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Coordinadora Sindical Clasista - Partido Obrero

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