The people united will never be defeated - ¡Proletarios del mundo, uníos!

viernes, 31 de enero de 2014

La apología oficial de la “maquila”



En una de las últimas emisiones del programa “6-7-8″, Roberto Felleti, economista y diputado oficialista, dedicó buena parte de su intervención a atacar el señalamiento del periodista Ismael Bermúdez acerca de que la industria automotriz en Argentina es una armaduría de partes extranjeras. Los punteros oficialistas están lanzados a una campaña contra Bermúdez y Altamira, con falsificaciones y arbitrariedades. Les preocupa menos el Club de París o los especuladores que se quedan con el patrimonio de la Anses. Después de batir el parche acerca de que la emisión de moneda para pagar la deuda externa y los subsidios a los capitalistas, no es inflacionaria, y que quienes afirman lo contrario son indiscriminadamente ‘neoliberales’, se han llamado a silencio ante la brutalidad de la suba de las tasas de interés del Banco Central para absorber moneda en circulación, a cambio de un beneficio usurario monumental para los bancos.

Quien esto escribe, en columnas en Perfil y Clarín, y Bermúdez, en Mitre, coincidieron en caracterizar que la industria automotriz y la electrónica son armadurías o ensambladoras de partes importadas, que dejan un balance negativo de divisas, que se agravará considerablemente como consecuencia de la mega devaluación. La participación de autopartes producidas en el país no llega al 25%. El déficit de balanza comercial de la industria llegó a los 35.000 millones de dólares en 2013. Felleti acusó a Bermúdez de pretender el desmantelamiento de estas industrias, para que el excedente comercial de la soja quede en manos de la oligarquía agrario-cerealera. Es claro que, para Felleti, ese excedente de divisas (una vez remuneradas las sojeras y las cerealeras) debe ir a manos de GM, Fiat, VW, Ford, Renault o Toyota. Ocurre que, precisamente, debido, entre otros factores, a esta transferencia parasitaria de divisas, el gobierno ha procedido a una megadevaluación del peso, que ya es del 40%, lo cual significa una desvalorización equivalente del patrimonio nacional, en especial de la fuerza de trabajo (y los jubilados).

La apología de la maquila industrial, asocia a Felleti al desarrollismo de Frondizi-Frigerio-Alsogaray-Martínez de Hoz (1959-1962), una cría de ‘Libertadora’, cuya seudoindustrialización provocó, en solamente dos años, una grave crisis de balance de pagos, debido al déficit comercial, el pago de regalías y la remisión de utilidades al exterior. Estas crisis produjeron, a su vez, despidos y un aumento tendencial de la tasa de desocupación. El parasitismo de los regímenes de subsidio a la electrónica y productos digitales fue denunciado hasta por Horacio Verbitsky; la industria automotriz ha recibido del gobierno K adelantos de capital y el pago de la mitad de los salarios. La burguesía nativa y sus representantes políticos e intelectuales han sido incapaces de formular una vía para industrializar a Argentina. Por eso ocultan que la megadevaluación acentuará el desequilibrio comercial o, en su defecto, desatará despidos masivos en la industria.
El armado de partes, maquila, es el método de superexplotación nacional que el capital internacional ha impuesto a numerosos países periféricos, como ocurre con México, Centroamérica y Asia. Es precisamente la ‘tercerización’ industrial del capitalismo ‘neoliberal’.

La posición de Felleti es tan grosera, que desmiente a su tutor, Aldo Ferrer: “La causa principal de la restricción externa, dice Ferrer (BAE, 23/1), es la creciente brecha en el comercio internacional de manufacturas (…), particularmente (sic) en las autopartes, el complejo electrónico, los bienes de capital y el sector químico”. Ferrer destaca “la subindustrialización y la débil participación en el proceso innovativo de la industria argentina”. El lamento de Ferrer es tardío, incluso porque ya hacía de las suyas como ‘joven frondicista’.

El ataque de Felleti y los punteros televisivos K es, de todos modos, una maniobra de distracción. Estos energúmenos han salido a defender el ajuste, la mega devaluación, las tasas de interés usurarias, el entreguismo a las petroleras y el sometimiento a los usureros internacionales, que cobrarán 4.000 millones de dólares en 2014 por la reestructuración ruinosa de la deuda externa por parte de Kirchner-Lavagna-Nielsen, y por la falsificación de las estadísticas de producto interno bruto.
 
Fuente: Infobae , Prensa Obrera

Paritarias ya

lucha salud neuquen


Aumento de emergencia de $3.000 para salarios y jubilaciones

Después de ofrecer a Capitanich “sumarse al monitoreo de precios” y pedir que se reúna el Consejo del Salario, Caló y la CGT oficialista piden una “suma fija no remunerativa” por decreto, de mil pesos, y postergar las paritarias. La patronal daría su acuerdo al planteo para mantener, dice, “la paz social”.

Se pretende suplantar a las paritarias por los aumentos por decreto. El gobierno ha tratado, más de una vez, de convertir a los salarios en “ancla antiinflacionaria”. Se trata de un planteo imposible, porque la inflación esperada, que el gobierno imaginaba hacia abajo, superará, luego del Rodrigazo, el 5% mensual.

El aumento general de salarios y de jubilaciones, para hacer frente a la hiperinflación de los últimos meses, debe establecer el piso de las discusiones paritarias y de los ajustes próximos de las jubilaciones. La “suma no remunerativa” que pide Caló no incluye a las jubilaciones. El gobierno no va a hacer nada de esto, porque la plata de la Anses es la única caja que le queda para pagar la deuda externa y para pulsear con los especuladores. Una “suma no remunerativa”, para las jubilaciones, significaría descontarla del ajuste de marzo. El gobierno enfrenta contradicciones insolubles.


El año pasado la CSJN declaró inconstitucionales las sumas no remunerativas y siguen cagándonos con esas sumas que luego no consideran como parte del salario . El aumento debe ir al sueldo básico de convenio , nada de no remunerativo

Corte declara inconstitucional la Inclusión de sumas no remunerativas en salarios




Nos oponemos a que las paritarias y los convenios colectivos sean sustituidos por un régimen salarial por decreto. Una tentativa semejante está en contradicción insalvable con el debilitamiento político del gobierno.

Mientras tanto, la “cumbre sindical” de Moyano y Barrionuevo se “olvidó” del salario, para hablar de “la inseguridad y el narcotráfico”. En la reunión del mismo dúo con el bloque de Macri, los macristas le exigieron “prudencia” salarial a los burócratas. Moyano planteó luego un aumento inmediato de 3.000 pesos, pero no habló de un plan de lucha -que promete “para marzo”. Barrionuevo se jactó de sus maniobras golpistas, al decir que deseaba que “2015 fuera hoy”. El “dúo fantástico” está esperando un paso en falso de Caló para seguir acumulando burócratas hacia el campo de la salida “destituyente”.

Para que la crisis no la paguen los trabajadores: aumento de emergencia de 3.000 pesos, convocatoria inmediata -ya mismo- de todas las paritarias, las que vencieron y las que no vencieron; aumento no menor al 35 por ciento.  

Hay que pedir 40% - 45% pensando que la inflacion en 2013 puede estar entre el 36 y el 48% anual segun siga la devaluta siendo que enero arranca con mas del 4% mensual 

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jueves, 30 de enero de 2014

El apagón de la educación pública


El sistema de “inscripciones online” para el ciclo lectivo 2014 ha sumido a la Ciudad en una grave crisis educativa. Según ha trascendido, existirían 17.600 alumnos sin vacantes, la mayor parte de los cuales pertenecen al nivel inicial (jardines). Pero esta cifra debe ser aun mayor: después de las inscripciones, y luego de haber recibido un mail de confirmación, miles de familias fueron colocadas en “lista de espera” o con vacante condicional.
En cualquier caso, y por las características del sistema online, la verdadera demanda de matrícula es un secreto celosamente guardado por el gobierno de la Ciudad. Los docentes, alumnos y padres han quedado completamente apartados del proceso de inscripción: la decisión de la escuela asignada y de la propia existencia o no de una vacante están bajo el arbitrio exclusivo y despótico del Ministerio de Educación. 

Es claro que la incertidumbre en relación a las vacantes reclamadas empuja a muchas familias, particularmente en la enseñanza inicial, a buscar una vacante en escuelas o jardines privados.

Según la denuncia de directores de escuelas, el gobierno se ha servido del monopolio que dispone sobre la información de la matrícula para sobrepoblar algunas aulas y cerrar otras. Desconociendo la recomendación pedagógica de una población no superior a los 20/25 alumnos por aula, se han conformado cursos de hasta 40 alumnos. La contrapartida de ello es el vaciamiento manifiesto de muchos otros cursos, promoviendo su cierre. 

Ya en 2012, el gobierno intentó clausurar más de 200 cursos en todos los niveles, lo que parcialmente fue frenado por la movilización docente. Es evidente que la inscripción on line tendrá como secuela una nueva escalada de cierres de grados y cursos en el ciclo lectivo 2014.

 
El gobierno le ha dado amplia difusión a la compra de “módulos” o “containers”, cuyas características tampoco han sido colocadas a la consideración de la comunidad educativa. Mientras se gasta una suma exorbitante en esta compra, de dudoso resultado en términos pedagógicos y hasta sanitarios, tampoco se informa sobre los recursos edilicios que podrían estar ociosos en el propio sistema educativo de la Ciudad.

En este cuadro, la banca del Frente de Izquierda impulsa una iniciativa legislativa dirigida a quebrar esta tentativa de liquidación de la educación pública en la Ciudad. Nuestro proyecto asegura la inscripción integral y sin condiciones de todos aquellos que han solicitado una vacante en la escuela pública. Para ello, proponemos poner fin al manejo secreto del sistema de inscripciones por parte del Ministerio de Educación, abriendo la totalidad de los registros online (pedidos de vacantes) al control de representantes de la docencia, de los padres y de los estudiantes. Al mismo tiempo, reclamamos que se ponga a disposición de las vacantes solicitadas toda la infraestructura edilicia ociosa que pudiera ser aprovechada para dictar clases en condiciones pedagógicas y sanitarias adecuadas, junto con un plan inmediato de construcción de aulas y escuelas. Lo mismo en lo que respecta a horas cátedra y puestos de trabajo docentes, que la verdadera demanda de educación pública requiere ampliar y no -como se prevé en el plan macrista- recortar. Luego, planteamos la derogación de los decretos que permiten el cierre de cursos y grados.

Por último, nuestra iniciativa dispone la apertura inmediata de las escuelas a la inscripción manual, para todos aquellos que se encuentran sin vacante. Al ajuste educativo que pretende contrabandear el sistema online, le oponemos una enérgica intervención de la comunidad educativa, para asegurar el derecho a la educación pública del conjunto de la población trabajadora. Es claro que el programa propuesto por nuestro proyecto sirve también de plataforma de intervención para los sindicatos docentes. Ademys, y también la AGD-UBA, han dispuesto empadronar a familias que se encuentran sin vacantes, para centralizar un reclamo y una movilización sobre el ministerio.
Para tratar esta iniciativa, el Frente de Izquierda exige una sesión especial e inmediata de la Legislatura porteña.
 
Fuente : Infobae

Devaluación: esta vez, tampoco es distinto

Rolando Astarita [Blog]


Las recientes devaluaciones de las monedas de Venezuela y Argentina han sido presentadas por estos gobiernos, y por la izquierda chavista o kirchnerista, como partes de políticas progresistas e inclusivas, y hasta (en el caso chavista) socialistas. En particular, han enfatizado que no se trata de un “ajuste” sobre los bolsillos de los trabajadores, que esta vez “es distinto”. Aunque, por otro lado, sostienen que la culpa de la depreciación de las monedas la tienen “los especuladores” y “los grandes grupos concentrados”. Es claro que si unimos ambas afirmaciones, habría que llegar a la bonita conclusión de que los capitales y los especuladores sólo apuran medidas beneficiosas para los obreros y el pueblo (y favorables al socialismo, en Venezuela).

Por supuesto, estos dislates discursivos son el resultado de la función que naturalmente cumplen estos personajes: ocultar, manipular y confundir a la opinión pública; aunque lo disimulen con solemne palabrerío “nacional progresista”. Por eso, a algunos de estos sujetos se les podría aplicar aquellas palabras de Marx: “Viejo roué ladino, concibe la vida histórica de los pueblos y los grandes actos de gobierno y de Estado como una comedia, en el sentido más vulgar de la palabra, como una mascarada, en que los grandes disfraces y las frases y gestos no son más que una careta para ocultar lo más mezquino y miserable”. Trasladado a la actualidad argentina, se trata del lumpen burgués, o pequeño burgués, puesto a funcionario “que se la cree”, y juega a la lotería de las finanzas y los tipos de cambio. Después de todo, ¿para qué sirven los bonos de los jubilados, y los dineros del erario público, si no es para “intervenir como revolucionarios” en los mercados que hasta ayer mismo se jactaban de “dominar con la política”?

Lo que enseña la historia

Sin embargo, para el pueblo no hay comedia, sino tragedia. La tragedia del empeoramiento de sus niveles de vida, de la caída de los salarios, de los famosos “ajustes”. Es que el verdadero contenido de la devaluación es provocar una redistribución regresiva del ingreso de los asalariados, y de los sectores populares. Ahí está la historia económica argentina para atestiguarlo; se trata de fenómenos sistemáticos. Pero desde los medios K se intenta instalar la idea de que los ajustes por vía devaluación e inflación solo habrían ocurrido a partir del dominio del neoliberalismo, desde 1976, y estrictamente hasta 2003 (2001-2 está “en discusión”).

La realidad es que los planes de ajuste también se repitieron cíclicamente durante el período de industrialización por sustitución de importaciones, la “era dorada” de la burguesía “nacional y progresista”. Guillermo Vitelli, en Las lógicas de la economía argentina, describe la mecánica del fenómeno, en el lapso 1950-73. La primera etapa consistía en la aceleración de la inflación, a partir de la respuesta de los gobiernos a presiones de los mercados. Esta presión se expresaba, típicamente, por la renuencia de los exportadores a liquidar divisas. En respuesta, los gobiernos promovían primero una devaluación, y simultáneamente el aumento de las tarifas públicas; de esta manera procuraban mejorar las ganancias de los exportadores, y los ingresos del fisco. Pero dado que los precios de los bienes transables (de exportación e importación) siempre están atados al dólar, los precios industriales, y en general el costo de vida, aumentaban muy por encima de los salarios.

El resultado entonces era que se producía una redistribución regresiva del ingreso. Y a partir de esa nueva situación, los gobiernos buscaban congelar la nueva relación precios / salarios, o dólar / salarios. Se planteaban así los llamados “planes de estabilización”. Ilustramos todo esto con los datos que proporciona Vitelli (en lo que sigue, tc: tipo de cambio; cv: costo de vida; sal: salario; ind: precios industriales; agr: precios agropecuarios, en %):

Período 1949-1952: tc: 227,8; cv: 212,1; sal: 155,4; ind: 212,5; agr: 205,7. Inicio del plan de estabilidad: febrero de 1952.
Período agosto 1958-mayo 1959: tc: 133,3; cv: 106,2; sal: 59,2; ind: 110,0; agr: 237,7. Inicio del plan de estabilidad: diciembre 1958.
Período febrero-junio 1967: tc: 24,1; cv: 17,0; sal: 14,5; ind: 14,4; agr: 34,6. Inicio del plan de estabilidad: marzo 1967.

Puede observarse que los precios siempre subían aproximadamente a la par del tipo de cambio, en tanto los salarios quedaban atrás con respecto al aumento de los precios (aunque atenuado en 1967).

Sin embargo, el congelamiento no duraba indefinidamente. Hubo salidas de la congelación a partir de marzo-mayo de 1954, de marzo-junio de 1962 y de marzo-junio de 1970. En todos los casos, los tramos iniciales de estas salidas coincidieron con la recuperación del salario real. Escribe Vitelli: “luego de las congelaciones iniciadas hacia 1952, 1959 y 1967, la flexibilización se correspondió con aumentos salariales a tasas superiores al costo de vida y a los precios mayoristas” (p. 20). A estas rupturas siguieron recomposiciones cambiarias a tasas generalmente superiores a los salarios, lo que contribuía a sostener la inflación (aunque sin derivar en hiperinflación). De todas maneras, los salarios siempre recuperaban terreno, dando como resultado que los tramos finales de las fases de estabilidad, hasta 1973, estuvieron caracterizados “por un encarecimiento del salario respecto de los precios de los principales bienes exportables en la Argentina” (p. 22). Por lo cual, en esas circunstancias, comenzaba a generarse “un nuevo punto de inflexión”: el gobierno, con el argumento de mejorar la situación de la cuenta corriente, promovía una devaluación que superaba la tasa de inflación y de aumento salarial, mejorando de nuevo la situación de los exportadores. De esta manera se volvía a acelerar la inflación, los salarios quedaban atrás, y se iniciaba un nuevo plan de estabilización, que procuraba congelar la nueva relación precios y salarios.

Desde los 1970


A partir de 1973, el proceso se hace más caótico y convulso, debido a que se incorporan los grandes movimientos de capitales, así como el agravamiento, desde 1980, de la deuda externa. Las políticas de devaluación, o los períodos de apreciación de la moneda, pasan ahora también a estar determinados por la cuenta de capitales. Aunque las entradas y salidas de capitales, a su vez, también están condicionadas por la situación de la cuenta corriente, como lo pusieron en evidencia las crisis de México, en 1994-5, la asiática, de 1997, y Argentina en 2001. La relevancia que adquieren los movimientos de capitales indujo, a su vez, a políticas de altas tasas de interés para estabilizar el tipo de cambio; lo que da lugar a jugosos negocios de los capitales financieros y especulativos.

En cualquier caso, los períodos de mayor inflación en Argentina, a partir de los 1980, de nuevo fueron desencadenados por fuertes devaluaciones, y dieron como resultado la caída de los salarios, en términos reales. Como observa Vitelli, los planes de estabilización de 1976, 1985 y 1988 comenzaron todos con una fuerte devaluación cambiaria; la aceleración inflacionaria desde inicios de los 1980, también estuvo disparada por la fuerte depreciación de la moneda (cuando se cayó aquello de “el que apueste al dólar va a perder”). Pero estos intentos de estabilización terminaron en fracasos cada vez más tempranos: el programa de junio de 1985 duró sólo ocho meses, y el de agosto de 1988 apenas cinco meses. Esto generó las condiciones políticas y sociales que hicieron aceptable -no sólo para la clase dominante, sino para casi toda la sociedad- la Convertibilidad. Ésta buscó acabar con la inflación atando el peso al dólar. Por supuesto, lo hizo, pero al precio de una apreciación creciente de la moneda (en la medida en que hubo aumento de precios internos, y devaluación de monedas de países con los que comerciaba Argentina). Dado el atraso relativo de la economía argentina, el déficit en la cuenta corriente terminó siendo insostenible; lo que llevaría al estallido de la Convertibilidad.

Luego tenemos la experiencia de la salida de la crisis de 2001. Contra lo que dijo en su momento el relato K (Cristina Fernández aconsejando al mundo cómo salir de la crisis sin ajuste, ¿lo recuerdan?), la misma no tuvo nada de progresista. La suba del tipo de cambio de 2001-2 provocó el inevitable aumento de los precios de los bienes transables. Debido a la depresión económica, el aumento general de los precios (42% en 2002) fue menor que el aumento del dólar . Al quedar estancados los salarios y los precios de servicios -en un marco de extendida desocupación- mejoraron rápidamente la rentabilidad de los sectores exportadores, de sectores sustitutivos de importaciones, y las cuentas fiscales. En definitiva, una salida de la crisis en base a mayor explotación. Solo con la economía ya en expansión, comenzaron a recuperar terreno los salarios.

La devaluación, expresión de la debilidad de la acumulación

A la luz de estas experiencias históricas, ¿de dónde sacan los K-partidarios que la fuerte devaluación de las últimas semanas no va a producir una redistribución regresiva del ingreso? Se trata, una vez más, de la tradicional vía de ganar competitividad en base a la baja de los salarios. El problema de fondo, como hemos explicado en otras notas, es que el crecimiento económico de la “década ganada” no estuvo sustentado en un desarrollo basado en inversión en tecnología, y expansión de sectores productivos con alto valor agregado. Las bases del “modelo industrialista con inclusión” siguieron siendo el complejo sojero, el maicero, la gran minería, la industria automotriz e industria liviana sustitutiva de importaciones. Para dar un dato significativo, el déficit de la balanza comercial industrial hoy ronda los 33.000 millones de dólares; sólo el alto precio de la soja impidió que Argentina enfrentara una crisis cambiaria de características explosivas. Bajos salarios y “ventajas naturales” fueron históricamente las bases de la inserción del capitalismo argentino en el mundo; poco ha cambiado, en la última década, en este sentido.
Con este marco, en los últimos años se debilitaron y estancaron la inversión y la generación de empleo privado; disminuyó el superávit comercial (entre otras razones, por la creciente cuenta energética); se incrementó el déficit fiscal (financiado con emisión monetaria, que no deja de alimentar la inflación); y se potenció la fuga de capitales, un sinónimo de la debilidad de la acumulación ampliada de capital. Por eso, querer explicar la depreciación del peso por “maniobras de especuladores” es estar en la superficie de la cuestión. En última instancia, la especulación no explica los movimientos tendenciales; simplemente se monta sobre ellos, y los profundiza.

A la vista de lo anterior, hay que decir que la devaluación del peso argentino es una expresión de la debilidad del desarrollo de las fuerzas productivas. Por eso, sesudas tesis de economistas K que intentaban demostrar que Argentina había iniciado, en 2003, una fase de desarrollo cualitativamente distinta a todo lo ocurrido en su historia anterior, quedan hoy desnudadas como simples “macanazos” (aunque académicamente adornados). Como también suena cada vez menos creíble la cantinela del “modelo industrialista con inclusión social”. Más de la cuarta parte de la población permanece en la pobreza; un millón y medio de jóvenes no estudia ni trabaja; el 43% de la población activa tiene trabajos precarios; más del 70% de los jubilados recibe la mínima, o sea, una miseria; el 15% de la población activa está en la desocupación o en trabajos a tiempo parcial. Es en este cuadro de agobio en que vienen a descargarse la devaluación y el ajuste. Es en este panorama que se nos quiere hacer creer que no hay ajuste, porque “esta vez será distinto”. Pero no es distinto; es, con variaciones menores, “lo de toda la vida”.

Devaluación, inflación y lucha de clases


Dada la dependencia de la industria (y de la economía en general) de las importaciones, es imposible que la devaluación no genere aumentos de precios. De hecho, ya muchos capitalistas “se cubrieron”, y otros lo están haciendo por estos días. Y en las ramas o sectores en los que, por alguna razón, no se produzcan los aumentos de precios compensatorios, habrá caída de la tasa de rentabilidad, y en el mediano plazo, de las inversiones. En este sistema las decisiones de invertir se toman en base a la rentabilidad, y al horizonte temporal dentro del cual la misma se pueda mantener. Aquí no tienen nada que hacer los “sentimientos patrióticos”, y cosas por el estilo. Por este motivo, es absurdo decir que la devaluación es una imposición de “los grupos económicos antinacionales”, como pretende cierta izquierda “nacional marxista”. La devaluación venía siendo solicitada por muchos sectores, incluidos muchos pertenecientes al “capitalismo nacional”.

El hecho es que ya se habla, para enero, de una inflación que superaría fácilmente el 4%. Producida la devaluación, los sectores vinculados a los bienes transables generalmente suben los precios más rápido que los no transables; estas diferencias dan lugar a cambios en la rentabilidad relativa, y por lo tanto en la inversión en sectores. De todas maneras, por encima de estas desigualdades, y de los diferentes ritmos del proceso inflacionario, la dirección general es clara: hay una aceleración de la suba de precios, lo que significa que ya está ocurriendo una caída del salario real. No se trata de un pronóstico, sino de un diagnóstico de lo que ha venido ocurriendo en las últimas semanas, y de manera cada vez más acelerada. Con la perspectiva de nuevos aumentos de precios en el futuro próximo. Esto lo sabe cualquier trabajador común.

Toda la apuesta del Gobierno -y en esto lo acompañan las cámaras patronales- es a que los salarios suban en una proporción mucho menor de lo que lo hacen los precios. Si lo logra, habrá garantizado un aumento de la ganancia del capital; significaría también un aumento del tipo de cambio real, a costa del incremento de la tasa de explotación. Por eso, ministros y altos funcionarios están pidiendo “responsabilidad” a los dirigentes sindicales.

Estamos así ante una ofensiva abierta del Gobierno K y el capital (a pesar de las diferencias del capital “en general” con el Gobierno) contra los asalariados. Una vez más, lo que está en juego es redistribuir el valor generado por el trabajo, salarios y ganancias, en beneficio de las ganancias y a costa de los salarios. Por otra parte, es previsible que si los asalariados logran recuperar el terreno perdido, los capitalistas y el Gobierno respondan con nuevas rondas de alzas de precios y devaluaciones. En ese caso, la agudización de la espiral inflacionaria sería un reflejo de la agudización del conflicto de clase en torno a la distribución del ingreso. Este escenario -que ya ocurrió en Argentina- plantea, objetivamente, la necesidad de que la lucha de los asalariados cuestione la raíz del problema, que no es otra que la propiedad privada del capital. Nunca hay que olvidar que, en tanto los capitalistas controlen los medios de producción y de cambio -con ayuda del Estado, que jamás es neutral en estos conflictos decisivos-, los combates puramente económicos tendrán límites infranqueables. Pero cuando la lucha atañe a toda la clase trabajadora, el conflicto no es simplemente económico, sino político, y las respuestas, en definitiva, tienen que darse en ese plano. Para que alguna vez “la tortilla se dé vuelta”, y las cosas sean realmente distintas para los trabajadores y los oprimidos.
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Devaluación: esta vez, tampoco es distinto

miércoles, 29 de enero de 2014

"Me gustaría decirle un montón de cosas a Cristina"

Entrevista con Elia Espen, "Madre de la Plaza" enfrentada con el gobierno y con Hebe de Bonafini

Luis Gasulla
Perfil


Tiene 82 años. Dice lo que piensa, le moleste a quien le moleste. Se llama Elia Espen, es Madre de Plaza de Mayo, y suele apoyar los reclamos de los trabajadores. Marcha, religiosamente, todos los miércoles con un grupo de jubilados que exigen el cumplimiento del 82% móvil y fue investigada en el famoso Proyecto X. En 2012, por aparecer en actos con partidos de izquierda, asegura que la echaron de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora.
Sentada en la mesa de un bar, a metros del Congreso de la Nación, Espen recuerda con tristeza el día en que se lo llevaron a su hijo Hugo, un joven de 27 años, estudiante de arquitectura de la Universidad de Buenos Aires y militante del PRT.

-¿Le sorprendió el ascenso del General César Milani?


-Pienso que el gobierno busca una amnistía encubierta y lo tienen a Milani por si acaso, por las dudas. Haberlo puesto a Milani es una cosa como decir “no nos van a tocar porque va a salir el ejército a defendernos”. No pueden salir a defender personas de los organismos de derechos humanos –se refiere a Hebe de Bonafini- a Milani que dice que por ser joven no sabía. ¿Y Alfredo Astíz que era? También era joven, pero el traidor se metió entre nosotras y así hay tres madres desaparecidas. Ser joven no justifica nada, lo que valen son los hechos. Hoy tenemos a Sergio Berni, a Milani, y a Alejandro Granados, ¿estos son los que defienden los derechos humanos?

-¿Qué opina de la política de derechos humanos durante los gobiernos de Néstor y Cristina Fernández de Kirchner?


-Siempre digo lo mismo, que esta política fue impulsada por un matrimonio que estaba en Santa Cruz haciendo los negociados que hizo. En esa época, cuando las Madres eran atacadas y perseguidas, ellos –como defensores de los Derechos Humanos- nos hubieran mandado una esquelita muy chiquitita, que decía “los Kirchner estamos con ustedes” pero no los conocíamos y tampoco lo hicieron. Cuando vieron la oportunidad de llenarse de plata, se juntaron, habrán pensado que estas taradas –por las Madres- las podían engañar de la forma que quisiesen. Siempre hicieron las cosas en beneficio propio y, el que opina distinto, lo dejan a un lado. Se olvidan que respetar los derechos humanos es también cuidar a las personas que no tienen trabajo, educación, salud, que los jubilados estemos ganando bien y no que la defensora de los derechos humanos –por Cristina- nos haya vetado el 82% móvil.

-Ha apoyado a los petroleros de Chubut, a los trabajadores despedidos de Kraft, a los jubilados y ha participado en incontables marchas, ¿la sociedad acompaña?

-La sociedad no se compromete mucho. Algunos chicos, la juventud, un grupo de políticos que nos acompañan. Pero viajo todos los días en el tren Sarmiento y observo que la gente está cansada, trabaja todo el día y se preocupan por sus cosas. Lo entiendo. Pelean por su supervivencia.

-¿Alguna vez estuvo en Casa Rosada?


-Nunca me invitaron, fui una vez por los detenidos uruguayos que los querían extraditar y fuimos a impedirlo. Estaba con Adolfo Pérez Esquivel. Entramos, esperamos, nos sentamos para presentar la carta. Cristina no nos recibió, vino un secretario que nos dijo que la carta llegaría a Presidencia pero jamás nadie nos contestó. Con los trabajadores de Kraft también fuimos en una camioneta a Olivos, tampoco nos atendió. Volvimos y nos metimos en las rejas de la Casa Rosada, yo con el pañuelo. En ese momento estaba en sus oficinas. Le queríamos explicar qué estaba pasando realmente en Kraft. Ni las rejas pudimos pasar. No soy de las Madres de Plaza de Mayo de ellos

-¿Hay diferencias entre las Madres cercanas al gobierno y otras, críticas, como usted?

-Totalmente. Me gustaría mirarla a la cara a Cristina y decirle un montón de cosas. Educadamente, sin insultos. Pero nunca tuve esa oportunidad

-¿Qué le diría?

-Que piense, que piense mucho. Que acá no se trata de favorecer sólo a los amigos y parientes sino que hay 40 millones de argentinos. Que todos tienen los mismos derechos. Le diría que se fije por lo que está pasando Félix Díaz, que a los qom los están matando en el norte, que lo escuche.

-¿Por qué otros referentes de las organizaciones de derechos humanos están enamorados de este gobierno?

-No sé cómo encontrar la palabra justa para no ofender a nadie.


-¿Puede decir lo que piensa con libertad?


-Yo lo digo.


-¿Le trajo consecuencias?


-Me han echado de Línea Fundadora, me ha dejado mucha gente de hablar, pero no me importa. No me iré de este mundo sin decir lo que pienso.

-¿Molestó que se junte con partidos de izquierda?

-Molesta estar en la calle. Pero este gobierno no defiende a los trabajadores y tiene desaparecidos y no los menciona, como Luciano Arruga, Jorge Julio López. El ocultamiento del crimen de Paulina Lebbos, ¿no tienen nada para decir?

-¿Qué significa el pañuelo blanco que lleva puesto?

-Un santuario, algo sagrado. Yo le di mi pañuelo a una chica, Vicky Moyano, nieta recuperada que sufrió un montón, que pasó por todo. Entonces se lo di a ella en un acto por Trosky como homenaje a todos aquellos que están en la lucha. Jamás se lo daría a Aníbal Fernández (en diciembre del 2013, Hebe de Bonafini le entregó su pañuelo blanco al senador del Frente Para la Victoria, el ex intendente de Quilmes por ser “un genio”).

-¿Hace mucho que no ve en persona a Hebe de Bonafini?
-Hace añares que no hablamos. En la separación de 1986, una de ellas, Juanita –por Juana Meller- con quien hablábamos mucho, me pidió que me quedara con ellas, que me harían bordar el pañuelo. Por suerte me fui a Línea Fundadora. Te repito, no quiero que mis hijas y nietas me digan el dia de mañana que no hice nada, que no estuve en la calle luchando sino detrás de un escritorio juntando papeles y plata.

-¿Qué país sueña?

-Quiero un país donde pueda caminar, no mirarnos con odio, porque este gobierno consiguió eso, enemistar a todos los que piensan distinto. Podes ser comunista, peronista, radical, socialista, de derecha, lo que quieras, pero hoy no es así. Que haya trabajo y libertad de expresión en serio, dejando de lado las banderas partidarias. Lo tenemos que conseguir entre todos, la unidad es lo importante. Eso quería mi hijo, Hugo. “Yo sé que habrá que pelearla mucho pero lo conseguiremos” me dijo días antes del 18 de febrero de 1977 cuando se lo llevaron. Era sábado, temprano, en nuestra casa de Flores, en Páez y Boyacá. Hugo me contaba que desaparecían compañeros de la facultad, ahí le dije “¿Por qué no te vas del país?” “Yo me tengo que quedar, tengo que estar acá”, me respondió con sus 27 años. Ese día, perdí mi oído derecho por los golpes que me dieron. Tiempo después me contaron lo que le habían hecho a Hugo, las torturas y los vuelos de la muerte. El día que conocí a Azucena Villaflor, cambió nuestra vida. Ella sabía muy bien cómo organizarse. Ella nos decía a qué iglesias ir para buscar ayuda. Ese año, me tocó ir a la iglesia Britania, en Medrano y Sarmiento, poco antes de que desaparecieran a las madres. De repente, un muchacho se acercó y nos dice: ¡Te tenés que ir! No sé si habré hecho bien en irme. Pero no estaría acá contando la historia de mi vida.
Fuente original: http://www.perfil.com/politica/Madre-de-la-Plaza-Me-gustaria-decirle-un-monton-de-cosas-a-Cristina-20140127-0039.html

ABAJO LA DEVALUACIÓN Y EL AJUSTAZO







-Aumento de salarios y plan lucha
 
-Por una salida de los trabajadores 
 
La violenta devaluación de la moneda dispuesta por el gobierno nacional es un mazazo contra los trabajadores –pasivos y activos. Echa más leña al fuego de una inflación que carcome a los ingresos populares. La devaluación se suma al tarifazo en el transporte y otros ajustes, como el de la nafta. Y es un premio a los grandes empresarios, ya que apunta a licuar los salarios. La intención de este ajuste fue denunciada por nuestro Frente de Izquierda durante la campaña electoral. 
 
La carestía, especialmente en los alimentos, ya ha pegado un nuevo salto. El anunciado “Progresar”, que es una farsa para la juventud que quiere estudiar y trabajar, ha nacido devaluado. La desvalorización de la moneda aumentará el peso de la deuda externa sobre el conjunto del estado nacional y de las provincias, cuyas deudas están atadas al dólar, lo que terminarán pagando los trabajadores y el pueblo. La suba de la tasa de interés significará la quiebra para los trabajadores endeudados y una retracción del crédito y de la economía, con su amenaza de suspensiones y despidos. Asimismo, el gobierno está re-endeudando a Argentina con el capital financiero internacional y malversando el fondo de garantía de la Anses. Las reservas siguen cayendo para asegurar el pago de la deuda externa usuraria, de acuerdo a las exigencias del imperialismo, el FMI y el Club de París. 
 
La devaluación agravará también la factura del vaciamiento energético, a partir de las importaciones de combustibles. Es que el acuerdo con Chevron y  otros monopolios petroleros ha establecido la dolarización del precio de los combustibles –el tarifazo permanente. La devaluación beneficia a los monopolios cerealeros e industriales que exportan y a la masa de especuladores de la Bolsa, pero acentuará todos los desequilibrios de la economía nacional. Se agravará el déficit internacional de Argentina y se acentuará la dependencia financiera del país respecto del capital extranjero y nacional.
 
Los Massa, Scioli, Cobos, Binner y Macri han saludado la devaluación y la suba de intereses y reclaman la completa libertad para el mercado de capitales, al igual que las corporaciones patronales. Todos ellos, al igual que el gobierno nacional y gobernadores provinciales, apuestan a ponerle un techo a las discusiones salariales en las paritarias.
 
A los promotores de ese ajuste gigantesco, sin embargo los acosa una pesadilla aún más grande: el temor a la reacción de los trabajadores. Ante la crisis, los trabajadores tenemos la posibilidad de imponer nuestra iniciativa. Todas las luchas parciales de los últimos meses han sido ganadas por los trabajadores. La burocracia sindical, en cambio, frena la movilización de los sindicatos por un aumento general de salarios y jubilaciones, y frena también el adelantamiento de las discusiones paritarias, dejando pasar el ajuste.
 
La situación creada plantea a las comisiones internas, cuerpos de delegados y sindicatos antiburocráticos y combativos la promoción de asambleas, plenarios o reuniones de activistas en el camino de un reagrupamiento y coordinación nacional, para votar resoluciones de programa y de lucha. Esta actividad mostrará al conjunto del movimiento obrero que se van preparando las condiciones de la respuesta, exigiéndole a los sindicatos y a las centrales obreras (CGTs y CTAs) que inmediatamente convoquen a plenarios de delegados con mandato para votar planes de lucha y un plan de lucha de conjunto. El Frente de Izquierda se compromete a poner todas sus fuerzas en el movimiento obrero al servicio de esta perspectiva.
 
Nuestras reivindicaciones son claras: un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar, hoy en 10.000 pesos; por la indexación mensual de los salarios y jubilaciones; por el 82% móvil; prohibición de los despidos y suspensiones: reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario. Abajo la precarización laboral: pase a planta de todos los contratados. Ningún tarifazo: por la apertura de los libros y los costos de todas las concesiones; por la reestatización bajo control de trabajadores y usuarios de la energía y el transporte, sin resarcimiento a sus vaciadores (Repsol, Edenor, Edesur, Cirigliano, Metrovías y otros). Por la apertura de los libros y el control obrero y popular de los monopolios alimenticios y comerciales formadores de precios.  
 
En el marco de esta movilización, planteamos el no pago de la deuda externa usuraria y fraudulenta; la nacionalización, sin resarcimiento, y el monopolio estatal de la banca y el comercio exterior. 
 
Que la crisis la paguen los capitalistas; por un plan económico y político de los trabajadores. Por congreso de bases del movimiento obrero, para discutir un programa y un plan de lucha en defensa de todas las reivindicaciones obreras, contra el ajustazo.
 
Frente de Izquierda y de los Trabajadores 28.1.2013

martes, 28 de enero de 2014

Frente a una devaluación ruinosa

Por Jorge Altamira Dirigente Del Partido Obrero






En lugar de una cigüeña, las andanzas por el Club de París aportaron una mega devaluación del peso con recorrido incierto. Se trata de la conclusión provisional del periplo iniciado con los Cedines y Baades, los primeros balbuceos devaluacionistas, que clausuró una fugaz promesa de pesificación.

A cuarenta años distancia, se vuelve a la pesadilla del Rodrigazo.

Se trata, sin embargo, de una devaluación ruinosa. Desata una carestía del orden del 5/6% en los próximos meses, que se duplica en el rubro alimentos. Representa, por lo tanto, un golpe feroz para el 75% de los jubilados que cobran la mínima de 2.477 pesos y para ese 50% de trabajadores con ingresos promedio inferiores a los 4.000 pesos. Si es acompañada, como se especula, por un aumento fuerte de la tasa de interés, llevaría a la quiebra personal a los consumidores endeudados y provocaría una recesión con suspensiones y despidos. Para el conjunto de la economía, la devaluación está lejos de ser ‘competitiva’, por razones conocidas: acentúa el déficit internacional de la industria automotriz y de la electrónica, por ejemplo, y el del conjunto de la industria nacional, como consecuencia del aumento colosal que ocasiona a la importación de energía.

Es cuestionable que la devaluación mejore el balance de las llamadas producciones regionales, cuando los estados provinciales y la CABA cargan con una enorme deuda ‘dollar-linked’. Los mayores beneficiarios de la devaluación serían, en la ‘poéticas’ palabras de D’Elía, la “puta oligarquía’, o sea las cerealeras y sojeros y los ‘inversionistas’ que han acaparado los títulos en dólares malvendidos por la ANSeS. Para una mayoría de productores agrarios, sin embargo, significará una gran suba de los costos de insumos agroquímicos y semillas modificadas y del crédito agrícola.
La devaluación ‘nacional y popular’ tiene el mismo carácter financiero de las que están afectando a Turquía, Sudáfrica, Brasil o India y Rusia, con deudas externas impagables, especialmente del sector privado.


Para hacer frente a esta devaluación ruinosa es necesario un aumento inmediato equivalente de jubilaciones y salarios, y la prohibición de suspensiones y despidos. La ANSeS debe recuperar su autonomía, mediante la elección de un directorio de jubilados y activos. Deberá aplicarse un impuesto especial a la plusvalía de los sectores beneficiarios de la devaluación. Se impone la investigación de la deuda externa que desangra al país desde hace medio siglo.

El pago del cupón del PBI, unos US$ 4.000 millones, o el premio a Repsol por haber contribuido al vaciamiento energético y financiero, deben ser rechazados. La moneda nacional ha vuelto a ser destruida como consecuencia de subsidios en masa a grandes intereses económicos y al pago de una deuda usuraria. Está planteada una reorganización del país sobre nuevas bases sociales.

Fuente:  http://www.clarin.com/cartas_al_pais/Frente-devaluacion-ruinosa_0_1074492622.html

Carta Abierta al Ministro Axel Kicillof

Por
 
Estimado Axel, Sigo de cerca las medidas que ha tomado tu Gabinete desde que asumieron, te escuché el viernes con Victor Hugo (link acá) y también leí atentamente tu entrevista del domingo en Página12 (http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-238550-2014-01-26.html). Te quisiera hacer algunos comentarios.

Me gustaría empezar con la crisis del 2011 que desembocó en el cepo.

Tanto en la entrevista que te hizo Página como en la que te efectuó Victor Hugo, hablas de una corrida bancaria y cambiaria preelectoral. Te quiero recordar que no hubo corrida bancaria y que los depósitos del sector privado en pesos, si bien crecieron menos que lo que lo venían haciendo, subieron nominalmente (1862 millones en septiembre y 3512 en octubre).

Sí hubo corrida cambiaria, pero a diferencia de lo que vos decís, no fue electoral.
La prueba de ello es que persistió en noviembre luego que las elecciones habían pasado y el gobierno cosechó un espectacular apoyo político, casi sin precedentes.

Esa corrida no fue fogoneada por los medios ni coordinada por 4 tipos poderosos reunidos en un rascacielos de New York, sino la consecuencia directa del atraso cambiario que venía acumulando el Gobierno y que hasta el verdulero comprendía que resultaba insostenible y que ustedes iban a tener que corregir. La lógica era que lo hicieran después de las elecciones, porque políticamente no era redituable devaluar en medio de la campaña (link a una explicación técnica del atraso).

Vos sabes muy bien que si los precios de la economía suben 124% como ocurrió entre 2007 y 2011, el dólar no puede subir solo 32%, como subió y obviamente leíste el famoso paper de Krugman de 1979, en el que explica por qué esa política de tipo de cambio cuasi fijo, combinada con monetización del déficit eventualmente termina en un ataque contra las reservas. Si no recordas el artículo te pido que lo vuelvas a leer (acá te lo dejo) porque explica exactamente lo que ocurrió entre agosto y noviembre del 2011.


Luego, si en 2009 (plena crisis) emitís 204 millones para financiar al tesoro, pero en 2010 cuando la economía ya volaba emitiste 19.478 para pagar la factura del déficit fiscal y en 2011 casi duplicaste la emisión y aumentaste la base monetaria 32.575 millones con el mismo fin, no te puede sorprender el ataque contra las reservas del 2011, ni se lo podes achacar a los especuladores.

Tampoco podes aducir que se trate de fenómenos comportamentales, como cuando sostenes que; “Los fenómenos económicos tienen esta magia. Son profecías autocumplidas, efectos manada que pueden no tener causa real”.

Puede darse un fenómeno de manada y una profecía auto cumplida amplificarte una corrida inicial, ojo, pero lo que ocurrió en 2011 no tiene nada que ver con ese cuadro, sino con un comportamiento racional de los agentes de volcarse masivamente a algo que estaba artificialmente barato, del mismo modo que te vaciarían las góndolas si la carne tuviera hoy los mismos precios que en el 2007, o te quedarías sin electrodomésticos si los cobraras a los valores de hace 5 años atrás.

Además, justamente esa es la función del Banco Central y ese es el papel de las reservas; si hay una profecía de que el dólar va a subir y la gente se vuelca masivamente a comprarlo, inyectas todo lo que sea necesario para desarmar la profecía. No hay ningún problema, tenés una espalda anchísima de 52.000 millones y si perdes 4 o 5.000 los recuperas en menos de un mes cuando la profecía no se cumpla y la manada se la dé contra la pared. Si no las usas para eso, para que queres las reservas?


Lo que pasa Axel, es que somos tontos pero no tanto, dijiste “los mismos que nos querían hacer creer que 1 dólar valía 1 pesoy vos sabes perfectamente bien, que en junio del 2011 ustedes nos querían hacer creer que un dólar valía 4,10 y que esos 4,10 del 2011, cuando se tienen en cuenta la verdadera inflación en argentina (IPC 7 provincias) y la de los EEUU (27% en el ínterin) eran equivalentes a $1,02 expresado en valores del 2001. O sea que la corrida que vos atribuís a los diarios y a las redes sociales se dio porque ustedes nos querían hacer creer que 1 dólar valía 1,02 pesos.

Además, si se hubiera tratado de una mera corrida especulativa, la hubieras aguantado perfectamente con las reservas, que para eso están. Te insisto; cuando empezó el ataque contra las reservas tenías 52.000 millones de dólares de espalda. Puede que la gente común no entienda mucho estos números, pero 52.000 millones para aguantar una corrida, es como tener una ametralladora Uzzi de esas que usaba Rambo, para enfrentar el ataque de un punguista de la 9 de Julio.

Más aún; el 2008, cuando la crisis con el campo, Boudou se aguantó una corrida de 5.000 millones poniendo el lomo de las reservas y la economía se recuperó perfectamente.
Pero ustedes no pudieron aguantar el ataque del 2011 porque el atraso cambiario era fenomenal y si insistían en que un dólar valía 4,10 (o 4,25 como decían en noviembre), o sea 1,02 en términos reales, se iban a pelar hasta el último dólar de las reservas, tal y como lo predice el paper de Krugman. De manual muchachos.

Por otro lado, si en noviembre del 2011 estaba bien que un dólar saliera 4,25 y ustedes sufrían una confabulación de los grupos económicos, alentados por los medios dominantes, por qué razón ahora, dos años después, te parece bien que un dólar salga 8 pesos. ¿Qué cambió en la economía para que el dólar tenga que salir prácticamente el doble que lo que salía hace dos años? ¿Por qué esto no pasó en ningún otro país latinoamericano, salvo Venezuela que acaba de desdoblar?


No será que ustedes se mandaron la macana de poner el cepo y ahora están arrepentidos. Capitanich dijo que la devaluación la había hecho el mercado; el libre juego de la oferta y la demanda y que les parecía bien un dólar a 8. La pregunta es; ¿Por qué no dejaron entonces que el mercado le pusiera el precio al dólar en noviembre del 2011? ¿Era necesario perder dos años, licuar 23.000 millones de reservas y rifar 24 puntos de capital político?

Por otro lado, dijiste en tu entrevista de Página que; “En 2011 existía un momento peculiar con mucha inestabilidad financiera y caída del comercio a nivel mundial que afectaba fuertemente la posibilidad de acceso a divisas comerciales de la Argentina, pero las estadísticas comerciales oficiales te desmienten rotundamente; en 2011 las exportaciones crecieron 23,36%, marcando un record de crecimiento de los últimos 16 años. Nunca entraron tantos dólares comerciales en la historia de la economía Argentina como en 2011.

Decís luego que la brecha con el Blue, fue tomada por los medios para desestabilizar como sucedía en la época de De La Rua con el riesgo país. Y que buscan hacerle creer a la gente que el dólar está a 13 pesos.

Mirá; el Gobierno de De La Rua cayó por que se juntaron la insostenibilidad de la convertibilidad con un poder político deteriorado. No le echemos la culpa a los medios que publicaban un dato de la realidad (el riesgo país) que retrataba perfectamente la impagabilidad de la deuda externa, sumada al agotamiento de la paridad del 1 a 1.

Y ustedes al vender un dólar de atesoramiento que en la realidad va a orillar los $10, están dándole la razón al Blue que cotizaba en diciembre en ese valor.

Por otro lado, nadie cree que en Argentina un dólar tienen que estar $13 pesos. Es de manual de introducción a la economía que si pones un precio máximo, el mercado negro siempre raciona con un precio que está incluso por arriba del de equilibrio sin intervención.

Además, decías que; “En la Argentina hay un problema cultural en relación con el dólar” y te comparas con “…países como Brasil, Chile y Uruguay, que devalúan fuerte, no tienen sus economías tan dolarizadas como la argentina”

Cotizaciones Historicas contra US Dollar
 
Real 26/6/2000 R1,84 21/1/2014 R2,40
Boliviano Diciembre/2000 B6,40  Enero/2014 B6,96
Peso (arg)  31/12/2003 $1,92   24/1/2014 $7,99

Saquen sus propias conclusiones

El problema no es la tasa de devaluación, la razón por la que la gente se dolariza es la inflación, y perdóname pero cuando miras las tasas de inflación de los países latinoamericanos en los últimos 60 años Argentina siempre va a la cabeza, Chile no tiene un cuadro de alta inflación en 36 años, y Uruguay, si bien pasó del 100% en el 68, 73 y 90, no ha experimentado hiper inflaciones como las nuestras ni mucho menos.


Pensa en el tipo que vende un depto. de 3 ambientes para mudarse a otro barrio o poner unos mangos encima y comprar algo mejor. No sé cuántas operaciones inmobiliarias hiciste en tu vida, pero no es una cosa que se haga de la noche a la mañana. Pueden pasar 6 meses tranquilamente entre que vendiste y compraste. Si la tasa de interés no cubre la inflación (como pasa en Argentina), en esos 6 o 7 meses el tipo puede haber perdido el 10% de su capital…y en épocas de hiper muchísimo más (es un ambiente menos o un baño menos, por quedarse en pesos).
En esos contextos dolarizar las operaciones resulta la única opción racional posible. No necesitas apelar a ningún factor idiosincrático o cultural.

Sumado a eso, si las subas fuertes del dólar coinciden con grandes crisis (como ha sido el caso de la Argentina históricamente), la gente comprará dólares como un seguro, porque les baja la incertidumbre y la ansiedad

Cambiando de tema, sos Ministro de Economía, no podes decir cualquier cosa o tirar números disparatados que no se condicen con la realidad. Dijiste que “Al tomar decisiones, no se deben guiar por los profetas que llevaron al país al 25 por ciento de desempleo, caída del PBI y desindustrialización durante décadas” y en primer lugar jamás hubo 25% de desempleo.

En lo peor de la crisis (mayo del 2002) la medición de la EPH arrojó 21,5%, que es un montón igual ojo, pero terminémosla con la sarasa del 25%.

En segundo lugar, te recuerdo que el peso de la industria en el PBI, lo midas como lo midas, es hoy más bajo que el que había en 1998, pleno auge de la desindustrialización y que la Ministra de Industria de tu gobierno es la misma que la que tenía De La Rúa.


El gobierno de Nestor, y en mucha menos medida el de Cristina, han tenido grandes logros en materia de crecimiento económico, reducción de desempleo, mejora de la distribución del ingreso y caída de la pobreza, entre otros, pero el desarrollo económico es su gran deuda. No han transformado la matriz productiva ni producido un proceso de crecimiento del peso relativo de la industria. No tenés absolutamente ningún número para mantener ese argumento, y encima los procesos industriales que más han crecido se concentran en actividades de ensamblado con altísimos porcentajes de partes importadas, como el escandaloso agujero negro improductivo de tierra del fuego.

Para terminar con las referencias directas a tus entrevistas, dijiste que; “El panorama económico es muy tranquilo: comercio exterior superavitario, vencimientos de deuda razonables, un presupuesto que enero arrojará un equilibrio, una política monetaria predecible y un contexto internacional que mejora.”

Mirá, sabés mejor que nadie porque sos un tipo inteligente y bien formado, que en materia de sector externo es un error mirar solo el balance comercial y que cuando mirás la cuenta corriente del balance de pagos, en los 3 trimestres del último año para los que hay datos oficiales acumulas 2870 millones de déficit y que el cuarto trimestre es por lo general deficitario también, circunstancia que va a empeorar en 2014 por culpa del creciente déficit energético.

El presupuesto también sabes que no está equilibrado y ni hablar del dibujo caricaturezco que mandaron al congreso.
Vos sabes muy bien que terminó 2013 con una emisión monetaria de 94.082 millones de pesos del BCRA para tapar el agujero fiscal y que la recaudación de impuestos terminó solo un 27,2% arriba respecto al año pasado, con una notable desaceleración en diciembre (creció solo 22,7%), en un contexto en que el gasto público se viene expandiendo al 33% y que no hay razones para suponer que van a poder enfriar el gasto, sobre todo si tenemos en cuenta que la Presidenta sigue anunciando programas sociales onerosos (PROGRESAR) y que las paritarias no vienen nada fáciles y no creo que ustedes quieran ajustar salarios reales, ¿o sí?.

Me gustaría recordarte acá que la sección III del capítulo 21 de la Teoría General, Keynes explica muy bien las consecuencias de la emisión monetaria en contextos de ocupación plena y nula preferencia por liquidez, aunque estoy seguro que lo sabes mejor que yo.

El contexto internacional tampoco mejora, en Brasil la inflación fue más alta que lo esperado (5,9) y es poco probable entonces que bajen las tasas. En china acaban de anunciar que en 2013 tuvo el crecimiento más bajo en 13 años y las proyecciones de la USDA en materia de cosecha de soja son al alza, de modo que es difícil que recibamos mejores precios que en 2013.

Y te faltó (seguramente por razones de espacio en la entrevista) referirte a la inflación, que es la clave (ahora que ya devaluaste un 25% en los últimos dos meses) de lo que va a pasar el resto del año.

Para las consultoras privadas (Congreso) la inflación de diciembre fue del 3,38% que anualizada te da 49%. Si no te gusta la del Congreso, podes usar la que confecciona la gente Elypsis, que releva 140.000 precios online y arrojó 3,4%, aunque siendo conservadores podemos quedarnos con la estimación de Graciela Bevacqua (sí, la que hacía ese trabajo en el INDEC antes de que ustedes la rajaran para dibujar vergonzosamente los datos), que arroja 2,9% (40,9% anualizada).

Para enero Bevacqua que es nuevamente la más moderada, estima un piso de 3,3% (47,6% anualizado), mientras que Ferreres calcula 4,8% (75% anualizada) y para Elypsis, en las últimas 4 semanas se viene acumulando un 5,5% (90 anualizada).

Calculo que por esa razón aceleraron la devaluación, porque se dieron cuenta que los productores, comerciantes y demás formadores de precios le habían tomado el tiempo a la estrategia gradualista de las micro devaluaciones.

Sería muy interesante, entonces saber qué plan tienen para frenar la velocidad a la que vienen lanzados los precios (las tasas anualizadas) porque la explosión de la inflación es una de las razones por las que la gente se vuelca masivamente al dólar.

Vos sabés muy bien que en el largo plazo hay una relación muy fuerte entre la inflación y el precio nominal del dólar y también sabés que si la tasa de interés es mucho más baja que la devaluación de la moneda, hay un riesgo muy grande de que la gente deshaga los plazos fijos y se vuelque masivamente al blue.

Por eso no es tan descabellado que el blue cotice a 13, porque esa es prácticamente la relación entre los pesos que tiene la economía y los dólares de las reservas, lo que indica que en última instancia la demanda de ese dólar paralelo es una apuesta contra la sostenibilidad de la política cambiaria del Gobierno que se acerca al valor del dólar de cobertura según una relación inversa con la confianza en la política económica (para más detalles sobre esta relación te dejo este post)

Te recomiendo en ese sentido que mires lo que está pasando en Venezuela, donde el tipo de cambio oficial está a 6,30 (ahora desdoblado a 11,30 para turismo y financiero), mientras que el paralelo cotiza a 75 bolívares.

Para arriba, el dólar paralelo no tiene techo, porque al no estar intervenido el mercado es muy fácil que se forme una burbuja, donde la clave son las expectativas. Para cualquier persona es razonable comprar a 13, si cree que el aumento que experimentará el activo es mayor que la tasa de interés que tiene como alternativa, sin importar el valor técnico que tiene que tener el billete. Y lo mismo daría si la cotización llegara a 16 o 20.

Y es verdad que ese valor influye (no por culpa de los medios, no maten al mensajero) en la confianza que la gente tiene en la economía, porque en la memoria episódica de los argentinos está gravado a fuego que cada vez que se disparó el dólar vino una fuerte crisis económica, casi sin excepción, y porque la gente, carente de formación en economía, toma al precio del dólar como termómetro que le indica la sensación térmica de la economía.

Por algo Nestor Kirchner consultaba todos los días cuantas reservas tenia el BCRA , pero CFK prefierio usar las reservas para ser una pagadora serial que para mantener la estabilidad de la moneda en Argentina
, convalidaron tasas de inflacion altìsimas negándolas  pero en el camino destruian la moneda nacional igual que lo habian hecho todos los gobiernos en la historia argentina , por algo aca tuvimos hiperinflacion y le sacamos tantos ceros a la moneda , de hecho ya faltan monedas en Argentina y no estan generando nuevas , te dan caramelos en compensacion con las monedas que escasean
 
Por eso mi humilde consejo es que no pierdan tiempo contando historias de villanos (que seguramente los hay), cuando no las pueden sostener empíricamente y existen teorías mucho más razonables y plausibles para las cuales además hay pila de literatura científica atrás (en su mayoría escrita por neo keynesianos como Krugman).

No podes decir, como sostuviste con Victor Hugo, que un tipo te fijó un precio comprando 3,5 millones, cuando vos le sacudiste con una intervención de 220 palos.
Ponele que viene Aranguren y paga 8,50 o 9,00. ¿Qué problema hay?, Venís vos con 220 millones atrás y lo volves a poner a 7,20 que era donde supuestamente estaba, sin transpirar.
Salvo, claro está, que no estuviera a 7,20 el mercado, lo cual parece lógico, porque ustedes cambiaron la estrategia el miércoles y subió 25 centavos a 7,14 cuando dijeron que no se metían más. Entonces era muy razonable que como habían tomado al mercado completamente por sorpresa, al otro día la suba iba a ser mucho mayor. Se hacen las víctimas de lo que ustedes provocaron, y tras cartón después dicen que $8,00 les parece bien, entonces no se entiende porque te sorprendes de que se transara muy por arriba de 7,20.




Pero permitime terminar con algo que tiene que ver con mi área de especialidad; el comportamiento. Para estabilizar la economía necesitan dominar las expectativas de los agentes; necesitan estacionar el tipo de cambio oficial en un valor tal que la tasa de aumento natural del dólar (sin intervención del BCRA) vaya por debajo de las tasa de interés.

Los exportadores no quieren que el Gobierno colapse, pero no van a liquidar una sola tonelada de granos hasta que no perciban que el dólar llegó a ese valor de equilibrio, que evidentemente no es de $8 en tanto y en cuanto el BCRA tenga que quemar 140 millones para sostener ese valor. No se necesita ser economista para darse cuenta que ese no es un precio sostenible. Tampoco los importadores van a dejar de stockearse masivamente atacando las reservas, mientras perciban que la paridad no es estable, en el sentido de que pueda mantenerse sin intervención.

Está bien que gasten un poco de reservas para evitar el overshooting y estacionar armoniosamente el tipo de cambio en su valor de equilibrio (el que fije la oferta y la demanda en condiciones normales de negocios), pero no se casen en valores artificiales, porque quedarse corto con una devaluación, a los efectos de las expectativas de los agentes, es peor que no devaluar en absoluto.

Y pónganse a trabajar en el problema de fondo de la inflación. Armen un plan; anúncienlo y quiebren las expectativas (que hoy según Di Tella están en el 37,6%), que la verdadera batalla no está en las góndolas, sino en la mente de los agentes económicos.
 
Fuente: http://martintetaz.blogspot.com.ar/2014/01/carta-abierta-al-ministro-axel-kicillof.html
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Coordinadora Sindical Clasista - Partido Obrero

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Politica Obrera