The people united will never be defeated - ¡Proletarios del mundo, uníos!

martes, 30 de junio de 2015

Los trabajadores votaron por un bloque parlamentario único del Frente de Izquierda


En los concejos, en Diputados y en el Senado

Edición Impresa #1369 | Por Victor Da Vila

La elección del Frente de Izquierda en Mendoza reforzó la instalación del Frente de Izquierda como un tercer bloque político.

Un gran sector de trabajadores y sectores populares nos ha renovado y reforzado un mandato obrero y socialista. Obtuvimos dos nuevos concejales en Guaymallén y Luján, respectivamente, así como un nuevo diputado y otro senador. A esto se suma la elección de Andrés Elías como concejal por la ciudad capital en mayo pasado. Tenemos cuatro diputados y dos senadores provinciales.

La existencia de dos bloques separados -uno inscripto como PTS y el otro como Frente de Izquierda (por el PO)- violenta este renovado mandato popular. Significa agendas separadas, iniciativas separadas, alternativas políticas separadas. La responsabilidad por esta situación de división corresponde por entero al PTS, que ha puesto su autoproclamación por encima de los intereses políticos de conjunto de los trabajadores. La paridad parlamentaria entre los dos partidos no modifica la caracterización de que hay usurpación de bancas. Al contrario, la refuerza, precisamente porque el PTS ha ocupado las candidaturas ejecutivas principales.

Adelantamos que en Luján de Cuyo los dos concejales electos del Partido Obrero inscribirán el bloque como Frente de Izquierda y los Trabajadores.
La prensa de Mendoza y los políticos patronales se esfuerzan por usar este divisionismo para descalificar al Frente de Izquierda y para pronosticar su extinción a plazo. Explotan de este modo la abusiva tendencia a la autoproclamación y al faccionalismo. El punto principal no es éste sin embargo, sino que neutraliza el potencial de movilización y de acumulación de fuerzas de clases por parte de la izquierda revolucionaria. El frente único pone de manifiesto en la provincia su urgente actualidad.

A esta caracterización es necesario añadir algo fundamental: la incorporación a la organización y a la acción política del Frente de Izquierda  del sindicalismo combativo de nuestra provincia, que se personifica en la figura de Raquel Blas, secretaria general de ATE y líder de la CTA clasista. Hay un proceso de unificación del movimiento obrero y la izquierda. La CTA clasista protagonizó el gran acto del 1º de Mayo, los paros nacionales, recibe el pedido de ingreso de sindicatos de la CGT o no alineados, y desarrolla agrupamientos clasistas en la base de gremios estatales y privados.

El Frente de Izquierda  tiene la responsabilidad de unificar los bloques en todas las instancias legislativas para dar una clara señal a los sectores de vanguardia que combaten contra el ajuste pero centralmente para el conjunto de la Mendoza que vive de su trabajo.

Proponemos que el PTS y el PO convoquen conjuntamente a un plenario de parlamentarios, debidamente preparado, para aprobar un reglamento de funcionamiento interno democrático y centralizado, una dirección rotativa de los bloques, reuniones periódicas, una evaluación de la marcha de las iniciativas, los obstáculos y reveses. El objetivo es establecer una agenda única de reivindicaciones y de acciones prácticas, la utilización del parlamento como tribuna y de las bancas como factor de poder de los trabajadores. 

Un bloque de cuatro diputados, dos senadores y dos concejales en varios municipios establecerá un fuerte posicionamiento. La alternativa del divisionismo solamente desmoralizará al activismo y al pueblo.
Nuestro objetivo es defender el interés general del movimiento obrero y el pueblo explotado, es decir respetar, como revolucionarios, el mandato de las elecciones del domingo pasado.

La batalla por el Referéndum en Grecia Día 1

30 de junio de 2015 | Por Savas Michael-Matsas, dirigente del EEK de Grecia

Día 1. Lunes, 29 de junio 2015
 
 
Más de 200 mil personas se reunieron en la plaza Syntagma, frente al Parlamento griego en una enorme manifestación masiva de apoyo al "NO" en el próximo referéndum del 5 de julio, contra el ultimátum planteado a Grecia, por la UE, el BCE y el FMI para que se acepte una nueva ronda de medidas de canibalismo social o el desalojo de la zona euro (el "Grexit infame) y luego de la UE. Están presentes los días de las históricas movilizaciones populares en los años 2010-12, cuando la troika de la UE / BCE / FMI junto con los gobiernos burgueses serviles impusieron los infames programas de rescate para salvar a sus bancos, atados al "Memorándum" de las medidas draconianas de "austeridad ", ni más ni menos que el hambre para el pueblo de una Grecia llevada a la bancarrota.
 
En los últimos cinco años, la polarización social y la radicalización han producido un giro de las masas hacia la izquierda, que finalmente llevó a la victoria electoral de la izquierda reformista Syriza, el 25 de enero de 2015, en la expectativa de que terminaría con "la austeridad". Luego de cinco meses de infructuosas "negociaciones" de los pro-UE Syriza con la troika hostil de UE / BCE / FMI, finalmente se derrumbaron. El 22 de junio, bajo las condiciones del chantaje financiero y de la asfixia provocada por el BCE, el gobierno desesperado de Tsipras estaba a punto de capitular y aceptar un nuevo programa de austeridad, incluso peor que el impuesto en 2010-2014, por los anteriores gobiernos neoliberales del PASOK y el ala derecha de Nueva Democracia. Pero a último momento, el 24 de junio, el FMI introdujo medidas más bárbaras. Los primeros signos de capitulación de Syriza ya habían producido un gran descontento popular y una rebelión en sus propias filas. Tsipras,  el 26 de junio en Atenas, se había enfrentado al dilema del suicidio político de su gobierno o dar un nuevo giro. En esas condiciones, anunció que el ultimátum de la troika debía apoyarse en un referéndum para que decida el pueblo griego por el Sí o el No. 
 
Esto a su vez, ha provocado la histeria en todos los centros del capitalismo global, en primer lugar en Bruselas, Berlín y Washington. Los líderes de las instituciones imperialistas expresaron su furia exigiendo un "Sí” a los votantes griegos y un cambio de gobierno. Los colaboradores de la troika en Grecia, los partidos de la oposición burguesa (incluidos los nazis de “Amanecer Dorado") han organizado una movilización anti-comunista contrarrevolucionaria de la clase media bajo la consigna: "Nos mantenemos en Europa", que revive los hechos de Allende en el Chile de 1973.
 
Desgraciadamente, el Partido Comunista estalinista boicotea el “No” en el referéndum, afirmando que votar por el “No” significa ... un sí a "usted acepta los términos de la UE / BCE / FMI?", es decir una aceptación del plan de austeridad del gobierno ... Ellos han sacado una boleta con el nombre de la GPC (KKE) y sus consignas, que no tiene validez legal y es considerado voto "nulo". De esta manera, los estalinistas promueven un abstencionismo a favor de los partidos capitalistas y el sistema. 
 
El EEK, contra las políticas de colaboración de clases, la adaptación a la UE de Syriza y toda la lógica de las "negociaciones" falsas, está en una campaña activa por el NO en el referéndum, para avanzar en un programa de transición por la cancelación de la deuda, la nacionalización de los bancos bajo control obrero, una reestructuración de la economía sobre nuevas bases socialistas, para romper de la UE imperialista y por la unificación socialista de Europa.
 
Participamos hoy bajo nuestras propias banderas en esta tremenda manifestación en Syntagma, y estamos organizando nuestro propio acto frente de la antigua Universidad, en el centro de Atenas el próximo miércoles 1 de julio, el día siguiente de entren en defol con el FMI, 1500 millones de euros. El EEK llevará a cabo en los próximos días, otras convocatorias, en las ciudades de toda Grecia. El Secretario de la EEK Savas Michael-Matsas concedió una entrevista hoy en el principal noticiero de la estación de Radio Nacional ERA, donde presentó la posición y el análisis del partido trotskista, criticando así el intento del gobierno de utilizar el referéndum como carta de renegociación con la UE, impracticable. El principal diario vespertino de Syriza, Efsyn publica diariamente la Resolución del Comité Central del EEK sobre el referéndum.
 
Se ha abierto un nuevo capítulo de la crisis capitalista mundial que estalló en 2007-2008. Ya la resistencia del pueblo griego al referéndum, - ultimátum imperialista -, ha producido un tsunami a nivel mundial en todos los centros financieros y el pánico entre los imperialistas que  los ha obligado a actuar en una especie de post-moderno golpe de Estado para establecer su gobierno de títeres serviles en Atenas. Merkel, Juncker, Holanda, el Presidente del Parlamento Europeo Schulz, los líderes de la socialdemocracia europea están todos los días interviniendo sin rodeos exigiendo una victoria del "Sí" y un "cambio de régimen". 
 
Es la guerra de clases. A pesar de las dificultades, la confusión, el pánico producido por la "corralito" griego impuesta por el BCE, estamos luchando con toda nuestra fuerza, dedicación y confianza por la victoria final de la clase obrera en el desarrollo de la confrontación entre la revolución social y la contrarrevolución. 
 
Savas Michael-Matsas (Dirigente del Partido Revolucionario de los Trabajadores de Grecia)  29/6/15
 
 

lunes, 29 de junio de 2015

Una ‘teoría’ del frente para dividir

Edición Impresa #1369 | Por Christian Rath

Dos malas lecturas de textos de Trotsky

De manera insistente, el MST reclamó al Frente de Izquierda una interna de la izquierda que los incluya. 
El MST ha fundado el planteo de "abrir la interna" en un único argumento: la necesidad de fortalecer la unidad de la izquierda. 

La campaña tiene su historia. Cuando el PO les respondió, el año pasado, reclamándole un planteo político, se ofuscaron planteando "reconocer el programa del Frente de Izquierda como una base correcta pese a las diferencias importantes que tenemos", sin explicar una sola de estas importantes diferencias. 
Es decir, se trataba de una propuesta oportunista, donde la competencia en las Paso pretendía reemplazar la clarificación política. 

El MST dio "libertad de voto" en las elecciones 2013, es decir no llamaron a votar el Frente de Izquierda, lo que permite suponer que deseaban que el Frente perdiera. Ahora, vuelve a reeditar la misma conducta. El MST no llama a votar al Frente de Izquierda en las elecciones porteñas, pese a que su fuerza ha quedado excluida de dicha elección. ¿No era que el programa del Frente de Izquierda es una base correcta? ¿Por qué, entonces, el MST se niega a apoyarlo? 

¿Se puede apreciar que no estamos en presencia de una política genuina de unión de la izquierda revolucionaria, sino de una acción carroñera, desleal? 

Es necesario, insistimos, una clarificación política, de los acuerdos y las divergencias. Esto es absolutamente elemental cuando se plantea integrar un frente e ir a internas, porque no hay modo que los trabajadores definan entre Bodart y Altamira, por caso, si desconocen las diferencias que separan a Bodart y Altamira.

Poniendo un ejemplo fácilmente recordable, Bodart estaría por la rebaja de las retenciones a las exportaciones del capital agrario, Altamira por la nacionalización del comercio exterior y de los puertos privados. 

U otro: Bodart incluiría a variantes políticas como Proyecto Sur, que votaron la falsa estatización de YPF y han abandonado hace tiempo una consigna tan elemental como el no pago de la deuda usuraria, cuestión en la que Altamira y el PO tienen una posición histórica fundada en que ya ha sido pagada varias veces. 

O un tercero, Bodart se declararía militante incondicional del chavismo, y Altamira, reconociendo en él a un movimiento nacionalista burgués, señalaría sus límites insalvables, que han conducido a la catástrofe actual y su oposición estratégica a la causa de la revolución socialista internacional.

¿Pero, acaso, no existe una aproximación política con Carlos "Perro" Santillán? Sí, que parte de que Santillán ha llamado a votar al Frente de Izquierda, se ha pronunciado apoyando a las listas lideradas por Altamira que van a competir en las Paso y, además, ha firmado un compromiso que parte de reivindicar la lucha de clases y la participación electoral como una vía para hacer avanzar a los trabajadores en su lucha por el poder. 
Un vínculo que es un acto de educación revolucionaria.  

Falta de principios
El MST adolece absolutamente de principios, lo que los ha llevado a sucesivas crisis cuyos vericuetos se ventilan en las redes sociales. El método de alianzas sin debates políticos ni clarificaciones les ha servido para ir detrás de la Sociedad Rural; de Pino Solanas; de Juez, cuando tenía su lista encabezada por un empresario de Fiat, ¡antes de que éste vaya, al día de hoy, en un puesto de consuelo en la lista del PRO!
No le interesa, naturalmente, apreciar divergencias políticas entre las fuerzas que han construido el frente sino señalar que se trata de una "cooperativa electoral" en la que se asiste a una "pelea de cargos". Cualquiera que conozca la historia política de la izquierda en la Argentina sabrá que el MST gana por varios cuerpos cualquier competencia en materia de "cooperativas electorales".
Finalmente, para darle contundencia a su propuesta de "unidad" el MST plantea que el Frente de Izquierda retrocede en votos. Con remitir al lector al sitio del Ministerio del Interior -www.mininterior.gov.ar/- donde podrá constatar por sí mismo las votaciones del Frente de Izquierda en las recientes elecciones y las comparaciones respectivas, es suficiente.







 Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1369/politicas/una-teoria-del-frente-para-dividir

Grecia: Extorsión brutal y capitulación

Edición Impresa #1369 | Por Pablo Heller


El nuevo paquete del gobierno griego, en respuesta a las presiones imperialistas contempla más concesiones a los banqueros internacionales: eleva progresivamente a 67 años la edad para la jubilación; incrementa las contribuciones al sistema de seguridad social y elimina, a partir de 2018, el subsidio para los jubilados. Esto representa un recorte de 350 millones de euros en dos años.

Por otro lado, determina un aumento del IVA dividido en tres tramos, lo cual supondrá una recaudación fiscal adicional de 1.400 millones de euros.

Tsipras, que antes proponía aplicar sus propuestas el 1° de enero de 2016, ahora se compromete a hacerlo "inmediatamente". Prolongará, asimismo, la suspensión de las convenciones colectivas.

A pesar de estas concesiones, los ministros del eurogrupo y, sobre todo, el FMI, no terminan de darle luz verde a la propuesta: "el Fondo no está satisfecho con la oferta de Tsipras, basada en incrementos de impuestos más que en recortes de gasto, y con menores cesiones en IVA y pensiones de lo que (los acreedores) pretendían" (El País, 24/6). 
Giro

El anuncio del paquete ha avivado el enfrentamiento al interior de Syriza. Un sector (hasta un 30 por ciento de sus 149 escaños) adelantó que votaría en contra de este paquete. 
El apoyo de otras fuerzas (la coalición centroizquierdista To Potami, así como la nacionalista de derecha Griegos Independientes, o incluso del Pasok o Nueva Democracia), cambiaría la base política del gobierno y obligaría a convocar a un referendo sobre el nuevo paquete o incluso a nuevas elecciones. Toda la estrategia de la Unión Europea (UE) apunta a forzar la formación de una nueva coalición política. Bajo esta presión, la izquierda de Syriza acompañaría una nueva capitulación.
Los anuncios están sacudiendo fuertemente la confianza popular en el gobierno. Para el secretario general de la Federación de Jubilados del sector privado, el nucleamiento más representativo, "el paquete no es en absoluto positivo, y no hablo sólo de los pensionistas, sino de los trabajadores en general. Tienen que dejar de meter la mano en nuestros bolsillos, porque ya no nos llega ni para medicinas; si no lo hacen, nos tendrán enfrente".

Los planes alternativos, como el retorno a la moneda nacional, implicaría una fuerte devaluación y un ajuste fenomenal. El gobierno de Tsipras exhibe la capitulación ante la UE como el mal menor. 

Nuestra opinión es que hay que rechazar el acuerdo con la UE, repudiar la deuda confiscatoria, nacionalizar los bancos, establecer un férreo plan económico de emergencia y convocar al apoyo internacional de los trabajadores.

domingo, 28 de junio de 2015

Página/12 y las falsificaciones del PTS

Edición Impresa #1369 | Por Alejandro Guerrero

El boletín oficial Página/12 (http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-275316-2015-06-20.html) le ha dado espacio al PTS para publicar una nota sobre las Paso del Frente de Izquierda, en la cual es posible encontrar una falsificación por línea. Resulta notable que el kirchnerismo tome partido de esa manera en las primarias de la izquierda: es evidente que saben dónde les aprieta el zapato. 

El artículo firmado por Adriana Meyer dice, por ejemplo: "A fines de 2014, el PTS sugirió que las Paso podían ser un mecanismo apto en caso de no llegar a acuerdos. El PO en principio lo rechazó pero luego afirmó que había que utilizarlas para calentar la campaña y relanzó a (Jorge) Altamira".  

No se puede mentir con semejante desparpajo.  

El PTS no sugirió nada. El PTS, en octubre del año pasado, proclamó unilateralmente la candidatura presidencial de Nicolás Del Caño. El Partido Obrero -también Izquierda Socialista- rechazó enérgicamente esa postura, porque el Frente de Izquierda debía presentar un frente único ante los postulantes patronales, ante los candidatos del ajuste. Aquella autoproclamación del PTS se produjo días antes del Congreso del movimiento obrero y la izquierda, que reunió 10.000 personas en el Luna Park y fue la culminación de un largo proceso de organización, del cual el PTS decidió excluirse, aunque desde abril le proponíamos que lo convocáramos conjuntamente. 

Mayer especula con la ignorancia de los lectores kirchneristas de Página/12 para sostener, con rostro de granito, que "desde ese momento el PTS hizo diversas propuestas para acordar una fórmula integrada por Altamira-Del Caño". Por el contrario, "desde ese momento", el PTS lanzó por medio de las redes sociales una campaña sistemática de mentiras e insidias contra Altamira y otros candidatos del Frente de Izquierda, mientras proseguían con la autoproclamación. A mediados de marzo de este año suspendieron toda negociación, mientras el PO e IS insistíamos con la necesidad de lanzar de inmediato la lucha electoral y proponíamos preparar un gran acto conjunto, que debía constituir un hecho político de primera magnitud. El PTS se negó y quiso dejarnos a la espera de una conferencia que ellos harían a fines de mayo. En otras palabras: pretendían sumirnos en la completa parálisis.

Para salir de esa parálisis, el PO e IS decidimos proclamar la fórmula Altamira-Juan Carlos Giordano.
Entretanto, a la amenaza de negarse a rotar la banca mendocina, que Nicolás Del Caño debe ceder a Soledad Sosa, añadieron la usurpación de la banca de la provincia de Buenos Aires que Néstor Pitrola le dejó, en cumplimiento de los acuerdos del Frente de Izquierda, a Myriam Bregman. El PTS, como antes había hecho con Del Caño, le sacó esa banca al Frente de Izquierda y la puso a nombre de su propio partido. Después de una cosa así, que dejó al Frente de Izquierda con una sola banca (la de Pablo López, del PO, diputado por Salta), cualquier propuesta supuestamente "unitaria" es una maniobra burda. 

Adriana Mayer, estimulada por la falta de profesionalismo y la mendacidad del diario oficialista, parece entusiasmarse a sí misma con sus propias mentiras según avanza en su nota. Así, respecto de la incorporación a las listas de candidatos procedentes de organizaciones que se han adherido recientemente al Frente de Izquierda, la periodista se atreve a sostener que, según el PO, esos compañeros "no ocupan puestos expectantes", como si su inclusión fuera un acto de demagogia. Por el contrario, esa inclusión responde a una concepción de lo que debe ser un frente revolucionario antiimperialista en nuestro país. Un gobierno de trabajadores es un gobierno de frente único, no el unicato de una secta autoproclamada.

 El PTS debería tener en cuenta que estas difamaciones atentan, ante todo, contra su propio partido
 
Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1369/politicas/pagina-12-y-las-falsificaciones-del-pts

Ciudad: la crisis educativa estalla en el final de la campaña

Edición Impresa #1369 | Por Marcelo Ramal

Las invocaciones vacías y marketineras de Larreta, Lousteau y Recalde para ser votados ignoran por completo al hecho que sacude a la Ciudad en este cierre de campaña: los colegios porteños están sacudidos por una crisis de fondo, que se expresa hoy en un reguero de tomas. Las razones son claras: por un lado, el derrumbe edilicio, que las secundarias comparten con el conjunto del sistema educativo de la Ciudad. Un estudio de la Asociación de Cooperadoras revela que el 72% de los edificios escolares está en pésimo estado. El presupuesto 2015 para infraestructura es el mismo que el del año pasado, lo cual implica una reducción en términos reales del orden del 25%. Pero esos recursos limitados, además, se dilapidan en múltiples tercerizaciones, en favor de empresas de obra y mantenimiento que están ligadas a la camarilla PRO.
La patria contratista amiga de Macri ha decuplicado sus contratos con hospitales y escuelas, pero el desquicio está a la vista.
 
La otra cuestión que sacude a los colegios es la aplicación de la "nueva escuela secundaria" (NES), que ha reducido drásticamente la diversidad de títulos que ofrecía la enseñanza media en la Ciudad -ello, junto al recorte de materias y horas cátedra, en perjuicio del derecho al trabajo de los docentes y de la formación integral de los estudiantes. Las reorganizaciones curriculares, por otra parte, exigen una disponibilidad de aulas que los colegios secundarios no tienen. La "NES", sin embargo, no es una invención macrista: se trata de la aplicación en la Ciudad de la nueva ley de educación kirchnerista, que simplifica y degrada a la enseñanza media en sintonía con las recomendaciones del Banco Mundial. El silencio de Recalde sobre lo que ocurre en las escuelas es explicable: Larreta y Macri están aplicando en la Ciudad la línea que baja desde el Ministerio de Educación nacional. Lousteau denuncia el deterioro de la educación y el deplorable estado edilicio. Pero sus sostenedores políticos, el radicalismo que gobierna la universidad en cogobierno con el PRO y el kirchnerismo, ha sometido a la universidad pública a la asfixia presupuestaria y la degradación de sus carreras en aras del negocio de los posgrados arancelados. Al igual que la Ciudad PRO, la universidad de los socios de Lousteau es una gigantesca caja negra, cimentada sobre la precarización laboral de miles de docentes. 
 
La cuestión clave de la Legislatura 
 
La elección de la Ciudad transcurre en medio de otro gran ocultamiento. Nos dicen que la cuestión decisiva en los comicios del próximo 5 de julio es la elección del futuro jefe de Gobierno. Pero ello no se resolverá en esta elección: es claro que Larreta no obtendrá el 50% necesario para ganar sin segunda vuelta. Por lo tanto, la sucesión de Macri en la Ciudad se resolverá el 19 de julio. En cambio, lo que las elecciones del 5 consagrarán sin "segundas vueltas" es la composición de la futura Legislatura. El silencio sobre esta cuestión anticipa los futuros pactos que los candidatos de Larreta, Macri o Lousteau consagrarán en la futura Legislatura. Lo que el movimiento de lucha por la educación -pero también aquellos que se movilizan por el hospital público o por el derecho a la vivienda- se pregunta es: ¿qué Legislatura necesitamos? En este punto, es decisivo que a los atropellos del macrismo y sus cómplices le opongamos un bloque de legisladores del Frente de Izquierda. En los últimos días, nuestra campaña por "legisladores de izquierda" se ha entrelazado con las luchas educativas: en la comisión de educación y en el recinto, hemos reclamado el tratamiento de dos proyectos que dan de lleno en la crisis educativa: uno plantea suspender la aplicación de la NES por dos años, abriendo una deliberación a la escala de todos los colegios respecto de su contenido estratégico y su aplicación. El otro proyecto reclama la declaración de la emergencia edilicia en todas las escuelas de la Ciudad, con un refuerzo presupuestario y un plan de obras bajo control de la comunidad educativa. Hemos reclamado, en el recinto y en la Comisión de Educación, el tratamiento preferencial de ambos proyectos, con el apoyo creciente de docentes, padres y alumnos.
 
Invitados por ellos, reforzamos en estos días las visitas a numerosos colegios. Junto con ello, reforzamos la presencia callejera con una campaña que opuso afiches con programa -salud, educación, vivienda, trabajo- a la vacuidad de los candidatos que, en la Ciudad, representan a Macri y a Scioli.
 
En estos diez días, con presencia sonora, mural y recorridas a fondo, vamos a llevar a toda la Ciudad nuestra consigna: "legisladores de izquierda, por el derecho al trabajo y a la vivienda, por la educación y la salud pública".
 
 

sábado, 27 de junio de 2015

Perón y su rol en la creación de la Triple A

En su nuevo libro, los periodistas Sergio Bufano y Lucrecia Teixidó se proponen demostrar el papel clave del líder justicialista en la aparición de la organización paramilitar que mató a más de 900 personas durante el gobierno de Isabelita. Infobae publica un extracto

En los registros de la memoria colectiva de los argentinos se ha atesorado una frase por cierto musical y poética. Fue pronunciada por el presidente de la Nación, Juan Domingo Perón, el 12 de junio de 1974, frente a una multitud que ansiaba escucharlo: "Llevaré grabado en mi retina este maravilloso espectáculo [...] llevo en mis oídos la más maravillosa música que, para mí, es la palabra del pueblo argentino".

Esas palabras, que transmiten el vínculo emocional de un líder con el pueblo que lo escuchaba arrobado en la Plaza de Mayo, se conservarán para siempre como el testimonio final de una época y de un ícono. Desde 1946 hasta ese día, el hombre que la pronunciaba había participado de manera decisiva, primero desde el gobierno y luego desde el exilio, en la compleja política argentina. De pie en el balcón de la Casa de Gobierno, testigo de jornadas multitudinarias, Perón se estaba despidiendo de su pueblo y eligió las mejores palabras, que quedaron grabadas en las páginas de la historia como su último mensaje.

¿Fue ese su último mensaje? Frente a su pueblo, sí. Pero no el último.

Cinco días más tarde, ante un grupo más reducido, habló nuevamente: "Tendríamos que emplear una represión un poco más fuerte y más violenta también".

El 17 de junio de 1974, el líder del justicialismo pronunció esa frase amenazadora. Fue su última advertencia; frente a él estaban los máximos dirigentes gremiales, partícipes directos e indirectos de crímenes aberrantes, atentados con bombas, torturas y desapariciones de opositores. Ignoraba que faltaban catorce días para su muerte, pero era absolutamente consciente de que con esa recomendación desataría una ola todavía más sangrienta de la que ya aquejaba a la Argentina.

Apenas habían pasado doce meses desde su retorno definitivo y llevaba nueve en el ejercicio de la presidencia. A pesar de que los muertos se contaban por decenas y que las armas acallaban toda voz discordante, el General insistió en recomendar una represión "más fuerte y más violenta", precisamente ante quienes sabía que eran cómplices de esa violencia. No lo hacía frente a los jefes de las fuerzas de seguridad, autorizados por la Constitución Nacional para reprimir a quienes atentaran contra el sistema democrático, sino ante jefes de sindicatos que habían convertido sus sedes en verdaderos arsenales para castigar a cualquiera que cayera en la categoría de enemigo.


Dejaba así un legado que se ejecutaría sin piedad durante el siguiente año y medio. Sus palabras contenían una parte de verdad: había intentado erradicar la violencia mediante una convocatoria a someterse a la ley y abandonar las armas. Pero advertido rápidamente de que su predicamento caía en el vacío, recurrió a la peor de las alternativas: la represión parapolicial, la autorización para que operaran bandas de ultraderecha de su propio partido, el aliento a una burocracia sindical que no titubeaba en el uso de las armas, la designación de funcionarios con antecedentes criminales y el silencio condescendiente ante cada acto cometido por ellos.

Esas bandas entendieron y acataron su mensaje: continuaron secuestrando y matando a un universo muy amplio de militantes, activistas sindicales, estudiantes, defensores de presos políticos, intelectuales, líderes sociales y religiosos. A partir de la muerte del líder, cuando lo sucedió su esposa y vicepresidenta, María Estela Martínez de Perón, el accionar de esos grupos se incrementó todavía más en una espiral de violencia que desembocó en el golpe militar de 1976.

Perón había realizado reiterados llamados a la convivencia y al diálogo que tenían como telón de fondo enfrentamientos ideológicos y políticos en el interior del universo peronista pero también fuera de él. Su convocatoria fue escuchada y apoyada por la ciudadanía, por partidos políticos y sectores empresariales. Pero rechazada no solo por las organizaciones armadas marxistas que habían luchado contra la dictadura militar de los generales Juan Carlos Onganía, Roberto Marcelo Levingston y Agustín Lanusse (1966-1973), sino también por aquellos que buscaron darle una nueva identidad al peronismo, enfáticamente rechazada por Perón y por el aparato peronista mediante una violencia descarnada e inédita durante un gobierno elegido democráticamente en la Argentina. A pesar de contar con todos los instrumentos legales de la Constitución Nacional, el Estado se involucró en ese combate ilegal utilizando grupos armados que actuaron con el beneplácito de un gobierno que no supo —o no quiso— ajustarse a la ley.

Al recurrir a métodos ilegales, el propio Estado se convirtió en una banda. Existen dos presuntas verdades aceptadas por una parte significativa de la historiografía política que se inscribe en esa línea: a) La Triple A fue una creación de José López Rega y comenzó a actuar luego de la muerte del presidente Juan Domingo Perón; b) El Plan Cóndor fue ideado y llevado a la práctica luego del golpe de Estado de 1976. Esa interpretación de los hechos históricos tiene como objetivo deslindar las responsabilidades de Perón desde su regreso al país en junio de 1973 hasta el día de su muerte, el 1° de julio de 1974.


En la batalla por imponer una determinada interpretación del pasado, el desplazamiento de fechas y episodios ocurridos en la década del setenta se ha convertido en un lugar común que sirve para ocultar, o en el mejor de los casos confundir, la responsabilidad que tuvieron dirigentes relevantes de la política nacional. La transferencia de decisiones tomadas por unos y adjudicadas a otros procura disimular esas responsabilidades. Para ello se corren los calendarios, se silencian declaraciones y decisiones, se ignora la firma de decretos clave en la historia de ese período o, con argumentos más o menos desarrollados, se construyen explicaciones acerca de influencias personales, debilidades físicas y cercos invisibles nunca comprobados.

Hechos, nombres y decisiones se recuerdan parcialmente, se niegan, se escamotean o se esfuman sigilosamente del presente. Es un archipiélago de memorias, pequeñas islas que van cambiando sus sentidos mientras se asocian, se interpelan, se enriquecen o se desmienten. Porque la memoria es una construcción social que se va conformando con retazos y parcialidades.

Desde múltiples miradas, distintos sectores sociales intentan preservar su propia versión y en muchos casos es prácticamente imposible hallar puntos de unión que concuerden en el signifi cado de un mismo suceso. De acuerdo con la selección que se haga, la narración parcial de episodios puede ser un instrumento que justifi que cualquier acción individual o institucional. Incluso el terrorismo de Estado y las prácticas políticas ilegales. En buena parte de los casos se intenta sumar la adhesión social a la propia memoria sectorial.

Se disputa palmo a palmo la interpretación de cada suceso como se disputaría la trinchera del enemigo; porque si se logra imponer la versión propia se habrá conquistado la historia pasada. Y con ese triunfo, también el presente. Pero cuando las ideas sobre el pasado se transforman en verdades absolutas, se obtura toda posibilidad de diálogo y discusión.

"Perón y la Triple A", de Sergio Bufano y Lucrecia Teixidó (Sudamericana).

FUERA EL PACTO Scioli-CFK-Zannini



Una semana atrás, la Casa Rosada anunció la designación de Carlos Zannini como candidato a vicepresidente y la decisión de eliminar la interna abierta en el FpV.
A pocas horas del cierre de listas, conspirativamente, CFK, Scioli y Zannini han sellado un pacto. El kirchnerismo votará todas las leyes que Scioli envíe al Congreso durante los primeros 100 días de gobierno. 
El paquete incluye una propuesta de arreglo con los buitres. 
Miguel Bein, el economista favorito de Scioli, ya anticipó que la oferta consistiría en pagarle un 70 por ciento de lo que reclaman -el doble de lo que obtuvieron los otros bonistas en los canjes de 2005 y 2010. 
El pacto tiene otro punto sustancial. El equipo económico del próximo gobierno lo nombraría Scioli, sin injerencia alguna del kirchnerismo. 
El programa económico del tándem Scioli-CFK-Zannini no es más que una variante del de Macri y de Massa.
Sin esperar el desenlace de octubre, este programa ya está en marcha y ha desatado un rechazo masivo de los trabajadores.
 Los dos parazos nacionales y la denodada lucha en muchos gremios desafiando y quebrando los techos salariales impuestos por el gobierno, dan testimonio de ello.
Es necesario profundizar este camino. 

Organicemos el voto en masa al Frente de Izquierda, haciendo de ese voto un pronunciamiento masivo contra el ajuste que está en marcha y contra el que se prepara.
Impulsemos el debate en las filas de los trabajadores. Convoquemos plenarios, asambleas y congresos, siguiendo el rumbo del Congreso del movimiento obrero y la izquierda, que tuvo lugar en el Luna Park el año pasado.
Reforcemos la unidad del movimiento obrero y la izquierda para transformar a la clase obrera en alternativa de poder.

Fuente:  http://www.po.org.ar/prensaObrera/1369/politicas/fuera-el-pacto-scioli-cfk-zannini

viernes, 26 de junio de 2015

Gran elección en Mendoza Conquistamos Nuevos parlamentarios

Edición Impresa #1369 | Por Víctor da Vila

El Frente de Izquierda fue el único agrupamiento que avanzó, a pesar de la polarización que intentaron imponer el PJ y la UCR
El Frente de Izquierda, con un 10,72%, ha realizado una gran elección en Mendoza. El crecimiento, comparado con las Paso, orilla el 50%. Hemos ampliado la representación parlamentaria del Frente de Izquierda. Macarena Escudero, del PTS, fue electa diputada, y Víctor da Vila, del PO, fue electo senador provincial, ambos por la primera sección electoral. También conquistamos varios concejales en los municipios del Gran Mendoza. 
Para el oficialismo kirchnerista el resultado es un duro revés. Fue la primera elección luego del anuncio de la fórmula Scioli-Zannini. Como anticipo de este pacto Cristina Kirchner había viajado a Mendoza para cerrar la crisis abierta con el gobernador "Paco" Pérez, uno de los primeros promotores del sciolismo. Sin embargo, no pudieron siquiera contener la totalidad de los votos obtenidos por las distintas listas del FpV en las Paso, retrocediendo un 1,41%. El bloque radical-macrista, a su vez, repitió la votación de las primarias.
La única lista que avanzó fue la del Frente de Izquierda, que sumó un 3,22% más que en abril (casi un 50% más). Este avance debe valorarse muy especialmente porque se conquistó en un cuadro signado por un intento de polarización política impulsado por el PJ y la UCR. Cuando todos iban por los votos del Frente de Izquierda, terminamos nosotros sumando electores que en las Paso habían votado por los bloques capitalistas. 
Las batallas de los municipios 
Este avance no es homogéneo. Se concentra centralmente donde el PJ mendocino más rancio no pudo contener los votos camporistas. La batalla principal se libró en el populoso Guaymallén, el municipio más poblado de toda la provincia. Allí nuestro compañero Federico Telera obtuvo el registro electoral más alto de la provincia fruto de una vigorosa campaña del PO frente a la patota del intendente Lobos y la multimillonaria campaña del radical Iglesias. Así conquistamos un nuevo concejal y colaboramos decididamente para incrementar el promedio provincial. En Luján de Cuyo, nuestro compañero Facundo Terraza sorteó la campaña sucia del corrupto intendente López Puelles y los operativos mediáticos a favor del ‘ganso’ (Partido Demócrata) Demarchis. Conquistamos un nuevo concejal del PO, lo que permitirá formar el primer bloque de izquierda en un Concejo Deliberante, que será inscripto como Frente de Izquierda aunque ambos compañeros sean del PO.
También protagonizamos una gran elección en Maipú, San Martín y Junín aunque no llegamos a conquistar nuevos concejales. En Las Heras, en cambio, nos estancamos fruto de una suerte de polarización local, pese a un gran esfuerzo militante. 
La campaña y las luchas obreras 
La campaña electoral se vio atravesada sistemáticamente por reclamos y luchas obreras. El último paro nacional colocó en la agenda la discusión sobre el impuesto al salario, sobre el ingreso de los trabajadores que no llegan a la canasta familiar, sobre la precarización laboral y el 82% para los jubilados, entre otros reclamos apremiantes del pueblo trabajador.
La discusión sobre el acuerdo paritario de los trabajadores de salud, con ATE a la cabeza, fue uno de los episodios más importantes de la campaña durante semanas. Toda la clase capitalista salió a protestar ante el temor que el resto de los trabajadores tome como programa propio las conquistas obtenidas por ATE con su dirección combativa, claramente identificada con el Frente de Izquierda. 
Nuestro partido realizó su campaña electoral con la consigna "Defendamos la Mendoza que trabaja", buscando ser la expresión política del sector más activo de los trabajadores. De este modo, la campaña electoral apuntó a reforzar un proceso de luchas crecientes, es decir, estuvo a disposición de un proceso que supera las propias elecciones. Con ese mandato llamamos a votar por el ingreso de nuevos legisladores del PO y del Frente de Izquierda.
La campaña del PTS tuvo un carácter y un contenido distinto. Bajo la consigna de "sigamos haciendo historia" se limitaron a repetir un slogan vacío de contenido, de corte electoralista, basado en el intento de instalar "figuras electorales". 
Vamos a las Paso 
Este resultado es un importante espaldarazo para la primaria de agosto, sobre todo en lugares donde hemos forjado liderazgos políticos sobre la base de la lucha contra los candidatos patronales. Es el caso de Federico Telera en el distrito más grande de Mendoza, quien encabezará nuestra lista a diputados nacionales. 
Es también el caso de nuestra compañera Raquel Blas, que enfrentó los ataques de los radicales macristas explicando pacientemente el carácter ajustador de los candidatos patronales. Distintas entrevistas a la compañera dan cuenta de esto.
La apuesta ahora no sólo es conquistar el piso más alto posible para disputar el ingreso de un nuevo diputado nacional, sino también proceder a la estructuración política de las decenas de trabajadores y jóvenes que empiezan a dar sus primeros pasos en la lucha política con el Frente de Izquierda y el PO.


CFK-Scioli-Zannini, el "pacto del helicóptero"

Edición Impresa #1369 | Por Gabriel Solano

El diario del oficialista Cristóbal López describió con algún detalle el contenido del pacto entre CFK y Scioli para sustentar la designación de Zannini como candidato a vicepresidente y eliminar, de este modo, la interna abierta en el FpV. Los últimos toques del acuerdo fueron arreglados en el helicóptero que los llevó a Rosario para celebrar el día de la Bandera. El artículo, limitado a los temas económicos y a la pendencia con los fondos buitre, no hace referencia a otro aspecto de fondo de ese pacto, como es la preservación del aparato de espionaje interior montado por el general Milani, que es adonde apunta la renuncia de éste ante las pruebas contundentes acerca de su participación en el terrorismo de Estado. 

La Cámpora al Congreso, Scioli al poder

El pacto establece una cláusula de gobernabilidad, que asegura que el kirchnerismo votará todas las leyes que envíe Scioli al Congreso durante los primeros 100 días de gobierno.

En el paquete figura la propuesta de buscar el arreglo con los fondos buitre sin más trámites. Este volantazo nacional y popular no debería sorprender, porque el fallo de Griesa contra Argentina se ha transformado en el obstáculo más importante para alcanzar el objetivo fundamental de la burguesía y de los K: obtener financiamiento internacional para rescatar las finanzas quebradas del país. El litigio original de 1.200 millones de dólares se fue a 1.800, debido a la aplicación de intereses punitorios, y está escalando a los 15 mil millones de dólares a partir de la incorporación de nuevos acreedores al proceso judicial.

De acuerdo con lo que reporta el periodista de Ambito, Carlos Burgueño, con excelente acceso a información oficial, Scioli resucitaría la propuesta elaborada por banqueros locales a fines de 2013, que ofrecieron comprar la deuda con los buitres con un descuento, contra una garantía de repago por parte del gobierno nacional en un plazo determinado. Otra alternativa sería conseguir de los buitres un recorte de sus pretensiones, de alrededor del 25-30%, como ya lo había planteado Miguel Bein, un asesor de Scioli. La salida de última instancia, si lo anterior no prosperara, sería volver a reestructurar toda la deuda externa, incluida la que poseen los buitres, con la finalidad de amortiguar los pagos mediante una nueva extensión de los plazos. Ambito Financiero aporta una información valiosa: que Zannini había sido el autor del proyecto de arreglo. Esto explica que Kicillof lo hubiera alentado en aquella oportunidad, antes de ponerle el veto.

El "pacto del helicóptero" tiene otro punto sustancial que le pone el moño al pacto: al equipo económico del próximo gobierno lo nombraría Daniel Scioli, sin interferencia del kirchnerismo. Esto habilitaría la designación de Miguel Bein, el primero en levantar la perdiz del arreglo con los fondos buitre. 

Dilma

Los voceros del sciolismo ya le habrían comunicado a las grandes patronales el contenido del pacto. La Bolsa, luego de un derrumbe por el 'susto', retomó el alza. Las patronales quieren que se solucione lo que llaman "falta de dólares", porque exigen la entrega de los 14 mil millones de dólares que no han podido girar a sus accionistas. Sería una suerte de puerta giratoria. El arreglo con los buitres debería ser complementado con la devaluación del peso -la condición para levantar el 'cepo'. Junto con el tarifazo, para cerrar el grifo del déficit fiscal, y una ‘concertación’ con la burocracia de los sindicatos, que acompaña la candidatura de Scioli, tendríamos la versión local del ajuste brasileño, apoyado por La Cámpora vecina, el PT y Lula. Hasta ahora, el ajuste del país del “decime qué se siente" ha comportado una confiscación de los ingresos de los trabajadores a favor del capital, de unos 30 mil millones de dólares. 

Debate

Los términos del pacto CFK-Scioli-Zanini deben abrir un debate urgente en el movimiento obrero. En primer lugar, para orientar el voto de los trabajadores contra los candidatos del ajuste antipopular. Al mismo tiempo, ese debate es necesario para poner al movimiento obrero en estado de emergencia, lo cual plantea convocar plenarios, asambleas y congresos -en especial con el Frente de Izquierda. La politización de los trabajadores se impone con la dura regla de la necesidad. Es necesario retomar el rumbo que planteó el Congreso del movimiento obrero y la izquierda que tuvo lugar en el Luna Park en noviembre pasado.

El contenido de clase de la disputa electoral está planteado. El programa del binomio Scioli-Zannini es una variante del de Macri y del de Massa, lo mismo ocurre con el frente fantasmagórico de Margarita Stolbizer.
 
Ni ‘renovación' ni piruetas, por una lucha política anticapitalista.
 

jueves, 25 de junio de 2015

Un momento historico para el gremio. Nace el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba)

Edición Impresa #1368 | Por Sofía Benavídez - Rubén Schofrin
 
Un masivo plenario de delegados de la prensa escrita, radial y televisiva resolvió, hace dos semanas, la constitución del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba) y votó sus autoridades provisorias y sus estatutos. El paso inmediato será la inscripción del nuevo gremio ante el Ministerio de Trabajo. Con la formación del Sipreba, el plenario de delegados dio expresión formal a la decisión de más de 2.000 trabajadores de prensa, quienes en un plebiscito masivo resolvieron, a fines del año pasado, dar vuelta la página de la UTPBA y comenzar a escribir una nueva historia. 
 
El Sipreba expresa la reconstrucción de un tejido gremial que la vieja UTPBA había destruido y que ya había tenido un punto de inflexión cuando los trabajadores conquistamos la paritaria única de toda la prensa escrita, el reconocimiento de delegados paritarios electos en las asambleas de las empresas periodísticas de la Ciudad y la unificación de las escalas salariales. Estos logros, sumados a la elección de delegados en Clarín y al primer paro general de la historia del gremio en 30 años, abrieron una nueva etapa para los trabajadores de prensa.
 
Herida de muerte, la burocracia decrépita de la UTPBA no sólo ha abandonado a su suerte a los trabajadores, también ha intentado desesperadamente destruir esas conquistas. Transformada en una agencia directa de las patronales, firmó un acuerdo salarial ruinoso en 2014, y este año amenaza con firmar otro peor, incluso por debajo del techo salarial del gobierno. Al mismo tiempo, no permite la renovación de los mandatos de las comisiones internas con lo que intenta quitarles los fueros a los delegados de base y colocar en la ilegalidad al plenario de delegados. La constitución del Sipreba es una respuesta a la intención "golpista" de la burocracia. 
 
El camino gremial recorrido hasta ahora por los trabajadores de prensa es también un proceso de maduración, en el sentido de la independencia política. Más de cinco años después de que el kirchnerismo prometiera la democratización de la palabra a través de la ley de medios, el desencanto es total. La ley del oficialismo sólo ha habilitado una proliferación descomunal de los multimedios K, sin que esto viniera acompañado de ningún beneficio para los trabajadores. Del otro lado, las empresas opositoras no ofrecen un panorama mucho más alentador. 
 
La Naranja de Prensa estuvo en todo momento a la cabeza de la lucha por impulsar este proceso, no sólo al enfrentar la entente formada por el gobierno, las patronales y la burocracia de la UTPBA, sino también al confrontar los intentos desde dentro del plenario de delegados que buscaban, por diversas vías, reemplazar el protagonismo de los trabajadores por la protección del gobierno, sea a través de la intervención del Ministerio de Trabajo a la UTPBA o la tutela de la cartera laboral a la hora de construir un nuevo sindicato. La lucha se saldó con la derrota de estas orientaciones, en rigor, callejones sin salida.  
 
La tarea que se le abre al nuevo sindicato es inmensa. Nace en medio de una situación marcada por la pérdida de más de 500 puestos de trabajo en el último año y medio, y que promete empeorar con el cambio de gobierno, sobre todo en las empresas vinculadas con el oficialismo. Por eso, Sipreba tiene la responsabilidad de reorganizar a los trabajadores de prensa de la Ciudad en forma independiente de las patronales oficialistas y opositoras, así como del Estado; de defender los pliegos paritarios; de pelear por el respeto de los convenios y estatutos; de enfrentar la superprecarización laboral encarnada en miles de trabajadores mal llamados colaboradores; de reconstruir un servicio de salud; de movilizarse por el 82% móvil para nuestros jubilados; de debatir y resolver sobre los temas que atraviesan el trabajo periodístico; de enfrentar la multitarea y la convergencia; y de vincularse con los medios alternativos y populares, además de vincularse con el movimiento obrero que lucha.  
 
Con la constitución del Sindicato de Prensa de Buenos Aires comienza la batalla final por la expulsión de la burocracia.

Hace 70 años: La burocracia estalinista ahoga la revolución en Italia

Edición Impresa #1368 | Por Christian Rath 

A mediados de abril de 1945, cuando Alemania está prácticamente derrotada y el ejército aliado -Estados Unidos, Gran Bretaña- avanza a marcha forzada desde el sur, una insurrección de la clase obrera y de las legiones de partisanos se hizo dueña de todo el norte de Italia, el corazón industrial del país, y dejó planteada la perspectiva de un desenlace revolucionario. 
 
Combinando las huelgas con las acciones armadas, milicianos y activistas liberaron todas las grandes ciudades y la mayor parte del territorio. "Los guerrilleros salvaron las empresas industriales y las comunicaciones que los alemanes se preparaban a destruir, hicieron decenas de miles de prisioneros y se apoderaron de considerable armamento. Los guerrilleros establecieron en todos los lugares el poder de los Comités de Liberación Nacional (CLN) y ejecutaron a todos los principales cabecillas del fascismo italiano"1. Entre ellos, Benito Mussolini, ejecutado contra la opinión del alto mando aliado. 
 
La derrota nazi y el Frente Popular
 
Es difícil apreciar la magnitud y el vértigo de la situación revolucionaria que se abrió en Europa prácticamente desde la derrota de los ejércitos nazis en Rusia. Desde ese momento -inicios de 1943-, la posibilidad de una salida revolucionaria a la guerra antifascista se libró de una manera neta en cuatro países: Francia, Italia, Yugoeslavia y Grecia. Se avizoraba la derrota de Alemania y no existían fronteras al despliegue de los ejércitos soviéticos. Es el año en que las burguesías norteamericana e inglesa advierten sobre lo que puede venir y exigen la liquidación de la Internacional Comunista -que Stalin consumará en junio de 1943- y la determinación de una estrategia de parte de la URSS que excluya la perspectiva revolucionaria. 
 
En 1943, dos años antes, los obreros del norte de Italia habían desenvuelto un movimiento huelguístico que nació en Turín y se extendió a Milán y Génova, convocando más de 100.000 trabajadores. La derrota nazi, las huelgas, el desembarco angloamericano en Sicilia llevaron a la burguesía italiana a entender que había llegado la hora de desprenderse de Mussolini y buscar la sombra protectora de los aliados. Destituyeron al líder fascista y formaron un primer gobierno de Frente Popular que incluía elementos vinculados con el fascismo -el mariscal Badoglio y la monarquía italiana- con el respaldo de los aliados y de la burocracia estalinista, expresada en la "Declaración sobre Italia", en fecha tan temprana como octubre de 1943. 
 
El Frente Popular, aquí, como en Francia, reveló acabadamente su naturaleza: los partidos obreros, en alianza con la burguesía, vienen a contener un desenlace revolucionario con el aliento de la burocracia de la URSS, alineada, a su vez, a una política de compromiso con el capital imperialista. 
 
El PC era el gran protagonista del movimiento insurreccional de las masas. Las brigadas, al momento de las huelgas del '45, sumaban más de 200.000 luchadores. El PC saltó de 5.000 miembros, a inicios de 1943, a dos millones en 1946, no por la política del Frente Popular, sino por la existencia de un escenario de lucha contra la burguesía de características históricas. 
 
El viraje de Salerno 
 
Uno de los primeros llamamientos del gobierno encabezado por Badogilio, en 1943, planteaba: "todo movimiento debe ser aplastado inexorablemente en su origen... Las tropas actuarán en formación de combate, abriendo fuego a distancia... y al cuerpo"2.
 
Pero la caída del líder fascista rompió todos los diques que contenían al movimiento de masas: los sindicatos estatizados pasaron a mano de comisarios designados por los comités de liberación, se multiplicaron las huelgas exigiendo la liberación de los detenidos políticos y en las fábricas se eligieron comisiones obreras, primeros órganos electos luego de la caída de Mussolini. 
 
La rebelión estuvo acompañada por un hecho impensado. Los alemanes, lejos de replegarse, mantuvieron la ocupación del norte de Italia y constituyeron la República Social Italiana o República de Saló, con Mussolini al frente. El rey y el mariscal, la gran burguesía italiana, que consideraban que Italia prácticamente había quedado fuera de la guerra y podían concentrarse en aniquilar "el enemigo interior", habían fallado en su propósito. Italia quedaría partida en dos desde fines de 1943, el norte y centro ocupado por los alemanes, el sur por los aliados.
 
A la vez, la política de la burocracia de la URSS divergía de la del PC en el país, que llamaba a enfrentar a Badoglio y la monarquía, si bien en nombre de una "efectiva democracia popular", así como con la de otras organizaciones antifascistas. 
 
Es en estas circunstancias que Togliatti, secretario general del PC, regresa a Italia como enviado de la burocracia del Kremlin. En su primer discurso público, va a plantear, sin ambigüedades: "hoy no se plantea ante los obreros italianos el problema de hacer lo que se hizo en Rusia". En marzo de 1944, en lo que va a llamarse "el giro de Salerno", la dirección del PC resolvió "poner en primer plano la unión de todas las corrientes políticas en la guerra contra Alemania e ir a la creación inmediata de un gobierno de unión nacional". Era el ingreso sin condiciones al Frente Popular, aún con su ala fascista, que el propio Togliatti rubricaría con su ingreso al gobierno. 
 
No fue, sin embargo, suficiente. 
 
La hora del norte 
 
A esta altura, existía un doble poder en vastas zonas de Italia. El PC, luego de Salerno, llamó a evitar "un desdoblamiento de poderes", pero no pudo contener su desarrollo. La mayor aprensión de la burguesía italiana era la eventualidad de una explosión revolucionaria en el norte al consumarse la derrota alemana, allí donde era más fuerte la implantación de los partidos obreros y las columnas partisanas.
 
La Democracia Cristiana y el conjunto de las fuerzas del régimen exigieron al PC apretar el freno sobre la rebelión de las masas, pero fueron mucho más lejos. El alto mando militar aliado resolvió paralizar el avance hacia el norte en septiembre del '44, para que las tropas hitlerianas y mussolinianas pudiesen ahogar en sangre al movimiento antifascista en lucha. El mismo alto mando llamó a las fuerzas insurgentes del norte a cesar toda operación hasta la primavera, una política suicida. 
 
Fue, entonces, cuando se libró uno de los capítulos más heroicos, que dejó al desnudo, como pocos, la política contrarrevolucionaria del PC y la burocracia del Kremlin. El ejército guerrillero y la clase obrera del norte enfrentaron y derrotaron una a una las ofensivas fascistas y el interminable invierno de 1944/45. Demostraron, de este modo, que eran el poder real en el corazón de la Italia industrial.
 
La situación revolucionaria llegó así al paroxismo. Durante días, la clase obrera y las masas del norte ejercieron el poder, con miles de combatientes y el armamento tomado a los alemanes. En la frontera del este se encontraba el ejército yugoeslavo, que había derrotado a los nazis y ejercía el poder, en oposición a la burocracia del Kremlin. En el límite con Austria, el ejército soviético. En el Mezzogiorno, sur de Italia, un enorme movimiento de braceros y campesinos enarbolaba el reclamo de la tierra.
 
La insurrección conmovió a toda Italia. Ahora sí las fuerzas aliadas apresuraron su paso y declararon el estado de guerra en el norte de Italia. El alto mando abolió todas las disposiciones democráticas de los comités de liberación nacional y destituyó del aparato dirigente a los que contaban con la confianza del pueblo, reemplazándolos por funcionarios afectos. Devolvió a los monopolistas y terratenientes las propiedades confiscadas y, en la operación más resistida, desarmaron a los destacamentos guerrilleros y disolvieron el comité de liberación nacional del norte de Italia. El PC estuvo a la cabeza de la rendición, en nombre de "no recurrir a la violencia" y la URSS no planteó siquiera una protesta frente a la acción de los ocupantes. Frente a la iniciativa de las masas estaba el cerrojo de la política de "unión nacional" y de coexistencia pacífica entre la burocracia estalinista y el imperialismo establecida en Postdam y Yalta. 
 
La clase obrera fue, en el curso de la II Guerra Mundial, un factor decisivo, pues su intervención, a través del Ejército Rojo, las rebeliones obreras y la lucha armada de los partisanos hizo fracasar los planes imperialistas. Estos no eran otros que el hundimiento de la Alemania nazi y la URSS en una guerra entre ambos -el imperialismo abrió el segundo frente occidental sólo cuando advirtió el derrumbe del nazismo.
 
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1. Informe de Luigi Longo en la reunión constitutiva del Kominform, Ediciones en lenguas extranjeras, Moscú, 1948.
2. Battaglia, Historia de la Resistencia Italiana, Einaudi, 1955.
 
 
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