The people united will never be defeated - ¡Proletarios del mundo, uníos!

sábado, 30 de abril de 2016

La deserción del PTS al 1° en la Plaza de Mayo

28 de abril de 2016 | #Prensa Obrera 1408 | Por Gabriel Solano - Marcelo Ramal 
 
Con su deserción del acto del 1 de Mayo en la Plaza de Mayo, el PTS no ha vacilado en abandonar una de las conquistas más significativas de la izquierda en la última etapa histórica de Argentina. Nos referimos al hecho de que sea la izquierda y no el peronismo quien ocupe el centro del poder político del país en la jornada del 1
 
No fue casual que el Frente de Izquierda haya tenido su debut, justamente, un 1°de Mayo en la Plaza, en el año 2011. En definitiva, es un acto que resume el núcleo de toda estrategia revolucionaria en el país: nacionalismo o socialismo, colaboración de clases o independencia de clase del proletariado. 
 
Es significativo que este abandono sea suplantado por un acto en soledad, que será el 30 y no el 1, y en la Embajada de Brasil en vez de la Plaza de Mayo. El argumento esgrimido para justificar este divisionismo inaceptable es que el acto común no “repudia al golpe en Brasil”, por la negativa de Izquierda Socialista (IS). Pero IS, que explicitó una caracterización distinta sobre el proceso político brasileño, sí aceptaba que, en el marco del acto común del FIT en la plaza, los oradores del PTS y el PO repudien el golpe cuando hagan uso de la palabra. No sólo eso: el PTS había pedido -y se había aceptado- que un integrante de su corriente en Brasil sea orador del acto. La cuestión, entonces, ya no era repudiar o no el golpe, sino decidir desde qué trinchera se haría. O en un acto común, que planteó que en “América Latina sólo la clase obrera podrá sacar al país de la opresión y el atraso” (ver declaración común de convocatoria) o en un acto solitario que omita una delimitación estratégica con el nacionalismo burgués. Entre ambas alternativas, el PTS eligió la última. Esta es la única conclusión posible que explica su decisión faccional de romper con el acto unitario. 
 
El planteo del PTS ha provocado estupor entre los seguidores del FIT, incluso entre quienes no pertenecen a ninguno de sus tres partidos. No es para menos. Considerar que no hay bases políticas para realizar el acto unitario del 1 es un golpe severo al Frente de Izquierda. No sabemos si el PTS quiere sacar todas las conclusiones que se derivan de su decisión, pero alertamos sobre el peligro de maniobras faccionales de alcance liquidacionista, las cuales oportunamente serán justificadas con divergencias armadas a tales efectos. 
 
Sobre el golpe 
 
En un artículo publicado en la Izquierda Diario, el PTS nos acusa de embellecer la posición de Izquierda Socialista al caracterizarla como “neutral” en relación con el golpe. Resulta llamativo que vean un elogio allí donde nosotros hacemos una crítica severa. ¿Cómo explicar esta disidencia? Ocurre que, como el PTS es incapaz de delimitarse de las posiciones de cada fuerza, hace la gran D'Elía, quien se cansó de atacar por “funcionales” a la derecha a todas las fuerzas que no apoyan al kirchnerismo. Se sustituye el análisis objetivo por el subjetivismo, siempre impregnado de prejuicios y en búsqueda de segundas intenciones.
 
Pero para saber la posición de IS hay que leer sus textos. Su corriente hermana “repudia el impeachmet" y llama a movilizar en todo el país por "Fora todos", contra el ajuste y por "constituir una alternativa de gobierno desde la izquierda y los trabajadores, convocando a un gran plenario sindical, popular y estudiantil en Brasil”. Y agrega que “en Brasil no hay un golpe de Estado. No han tomado el poder los militares. Ni remotamente existe esa amenaza. Ni se cerró el parlamento ni se prohibieron las huelgas y los sindicatos. Lo que ha ocurrido es una acción parlamentaria de la oposición patronal que busca destituir a Dilma, usando esos mecanismos parlamentarios que desde Izquierda Socialista repudiamos y rechazamos”. 
 
No compartimos esta posición. Negar el golpe porque el poder no pasó a las Fuerzas Armadas o porque no se cerró el parlamento es un error. Pasa por alto que la acusación a Dilma es totalmente forzada, en base a un maquillaje fraudulento de las cuentas públicas que ya fue usada por todos los gobiernos, incluso el del ahora golpista Enrique Cardoso. Sin embargo, nunca fue utilizado por nadie para pedir por ello un juicio político. 
 
La envoltura “institucional” ha sido utilizada frecuentemente para una profunda modificación de las relaciones sociales de la clase capitalista contra las masas, como ocurrió con el derrocamiento de Zelaya en Honduras y Lugo en Paraguay. En Brasil, estamos frente al tercer golpe parlamentario.
 
Asistimos al tránsito de regímenes de contención de los trabajadores a gobiernos de ofensiva franca contra las masas, en un escenario dominado por la impasse económica y crisis de regímenes enteros. Este golpe “institucional” es una tentativa por resolver esa crisis frente a un gobierno agotado, reconstruir la autoridad del Estado y establecer una nueva relación de fuerzas con la clase obrera. 
 
Al no denunciar el golpe, IS se queda en la abstracción de denunciar una pelea interburguesa, sin ver cuál es el agrupamiento real de la burguesía y la finalidad reaccionaria que anida en el impeachment. Así, no prepara a los trabajadores para las luchas que están por delante. Hoy, la consigna “fuera todos” no tiene fundamento, porque es la clase capitalista la que tiene la iniciativa para decidir quién se va y quién viene. La clase obrera está ausente como factor político independiente. El gran desafío que tiene la izquierda revolucionaria es contribuir a superar este escollo. La consigna en favor de la convocatoria de un Congreso de bases de los trabajadores, que el Partido Obrero está impulsando, apunta a que la clase obrera defina un programa contra el ajuste y elabore un salida propia para terciar en la crisis política en desarrollo. En Argentina, en cambio, el que se “vayan todos” fue la expresión de un movimiento popular masivo, que enfrentó por igual a los bloques capitalistas, como se comprobó en el hecho de que las movilizaciones se profundizaron frente a los gobiernos que sucedieron a De la Rúa. 
 
El PTS y Dilma 
 
Nuestra crítica a IS nada tiene que ver con la posición del PTS, que luego de anunciar su deserción de la Plaza de Mayo se sintió habilitado a desbarrancarse en un “antigolpismo” bajo la dirección de Dilma, como lo acaba de explicitar en Izquierda Diario. Al comentar el discurso de Rousseff en la ONU, su periódico señala que “El PT ya demostró que está dispuesto a hacer negociados por arriba, como hizo con la derecha brasilera en el período previo a la votación del impeachment”. Pero el PT ha gobernado con esa derecha golpista, con la cual, además, intentó erigirse en ejecutor de los ajustes. El PTS embellece la política del PT, al presentarlo como la dirección inconsecuente o vacilante de un “campo antigolpista”. Con esa política organiza su acto en la Embajada brasileña. 
 
Aunque el PTS nos acusa de “nacional-trotskistas”, lo cierto es que su 'internacionalismo' sigue al pie de la letra su política nacional de seguidismo al kirchnerismo. Ocurre que el internacionalismo no es una cuestión jurisdiccional o de fronteras, sino de estrategia política. Es la defensa de la independencia obrera y de la lucha de clases a escala internacional, comenzando naturalmente por el propio país. Por caso, el PTS le ha hecho flaco favor al internacionalismo cuando se movilizó junto al kirchnerismo por Milagro Sala, o apoyó las maniobras parlamentarias de los K en torno del pacto buitre y -más recientemente- el proyecto de consenso de la oposición patronal sobre despidos, en lugar de apoyar el dictamen en minoría del PO que plantea el programa del FIT sobre la cuestión. 
 
La deserción a la Plaza del 1, en aras del “internacionalismo”, es un aporte a los “nacionalismos” regionales, los de Cristina y Dilma. 
 
Constituyente 
 
Finalmente, el PTS no responde a nuestra impugnación de su política en Brasil, que -al sostener la Asamblea Constituyente (la cual sólo podrían convocar en las actuales circunstancias los Temer o Cunha) contribuye a la vertiente del golpismo. Su única respuesta es que nosotros también levantamos esa consigna, hasta hace poco. Pero el Partido Obrero la levantó cuando la crisis política no había derivado aún en el pasaje abierto del núcleo duro de la burguesía brasileña al campo del golpismo y, por lo tanto, la crisis transitaba por varios escenarios. Durante ese período previo, el gobierno Dilma acentuó su carácter proimperialista y ajustador (apertura del presal petrolero), intentando tomar en sus manos la recolonización económica que exigía el capital internacional. La escalada golpista nos obliga a recaracterizar la situación, lo que no hace el PTS -y tampoco IS, que continúa apreciando una crisis entre dos bloques antiobreros y desprecia las consecuencias políticas y sociales de un golpe parlamentario, como punto de partida de una reconfiguración general de las relaciones entre la burguesía y la clase obrera. Todos estos virajes deberían ser parte de un debate y una clarificación entre nuestras organizaciones, incluso a nivel continental, en el marco del frente político alcanzado en la Argentina. El PTS procede al revés: rompe ese frente común en nombre de divergencias donde siquiera puede exhibir un planteo consecuente en el terreno que pretende reivindicar (el de la lucha contra el golpismo).
 
El señalamiento del carácter reaccionario y golpista de los destituyentes brasileños debe servir, por sobre todas las cosas, como acicate para acentuar la diferenciación de la izquierda con el nacionalismo o progresismo en descomposición. Cuando la lucha contra el golpe sirve de pretexto para imprimirle un golpe a esa diferenciación, entonces es un vulgar servicio a los Rousseff o Kirchner. Ese es el contenido político de la grave maniobra faccional del PTS. 
 
Defendamos el Frente de Izquierda 
 
Nuestras divergencias con el PTS e Izquierda Socialista sobre los sucesos de Brasil están sobre la mesa. Rechazamos, sin embargo, que sean utilizadas como elementos de ruptura del Frente de Izquierda. Siempre consideramos que las polémicas políticas debían desarrollarse en el marco del frente único de las corrientes obreras contra la “burguesía del propio país” y por eso promovimos la formación del FIT como frente único de la clase obrera contra el capital y sus partidos. En oposición a este método, el PTS quiere convertir al Frente de Izquierda en un “campo de disputas” y maniobras, no para hacer progresar a la izquierda contra el Estado y sus partidos, sino para arrancar ventajas o prerrogativas menores en beneficio propio. Es este objetivo el que explica las oscilaciones políticas del faccionalismo del PTS. Por caso, en las Paso pasadas abrazó la forma de la “transparencia” y “renovación” de la política, planteos democratizantes que esgrimen los partidos capitalistas para autorreciclarse y, a la vez, la franela con el kirchnerismo, al calificar a los candidatos del FpV como “los hijos de Menem” -o sea, como una desviación en el rumbo de la “Argentina K”. En cualquier caso, el faccionalismo reconoce un hilo conductor, que es el recurso a los planteos democratizantes o nacionalistas de moda. 
 
Llamamos a defender al Frente de Izquierda de estas maniobras faccionales y a desarrollarlo como un frente único de lucha contra los partidos que responden al capital y al Estado.
 

El clasismo ganó el SUTNA (neumático) nacional

Alejandro Crespo es el nuevo secretario general
 
29 de abril de 2016
ELECCIONES

La Lista Negra-Roja-Granate ganó el sindicato nacional y dos de las tres seccionales en disputa (San Fernando y Merlo) en las elecciones del SUTNA. Se trata de una victoria por importante margen. Pedro Wasiejko, secretario adjunto de la CTA Yasky, reconoció la derrota de su lista.  

Alejandro Crespo, nuevo secretario general, es integrante de la mesa nacional de la Coordinadora Sindical Clasista y miembro del Partido Obrero.
 

Fuente: http://www.po.org.ar/comunicados/sindicales/el-clasismo-gano-el-sutna-neumatico-nacional

viernes, 29 de abril de 2016

Elecciones del Sutna: ¡vamos la Negra-Roja-Granate!

28 de abril de 2016 | #1408 | Por Juan Pablo Rodríguez 
 
Al cierre de esta edición de Prensa Obrera comenzaban las elecciones en el Sutna. Más de 150 fiscales de la Lista Negra-Roja-Granate tomaban sus puestos en las tres principales plantas y en las urnas de Córdoba, Rosario, Mar del Plata, Olavarría y Gualeguaychú. La gran cantidad de fiscales que resguardan la elección es un primer balance positivo del desarrollo de la campaña 
 
La tarea de los compañeros de la Lista Negra ha sido de gran alcance. Las diferentes publicaciones han llegado al conjunto de los compañeros y han abierto nuevos debates en los diferentes sectores de cada una de las fábricas. La consigna “para que los trabajadores ganemos el sindicato” ha sido un eje central en oposición a la camarilla burocrática que dirige el Sutna central, con el reagrupamiento de trabajadores y luchadores que pusieron en pie al Sutna San Fernando y la lista de frente único nacional. En Pirelli fue una gran noticia el fallo favorable por la reinstalación de Lean Rojas, candidato en la lista nacional y activista de gran importancia de la fábrica. 
 
Fue también un ángulo central de campaña la necesidad de recuperar el sindicato para fortalecer la herramienta de los trabajadores frente al ajuste del gobierno macrista. La campaña mostró cómo la dirección kirchnerista del Sutna, saludada por el propio Macri por su trabajo de colaboración directa con las patronales, ha colocado al sindicato de espaldas a los intereses del conjunto de los trabajadores, asociado a los gobiernos de turno. 
 
La campaña de la Lista Negra ha llevado a cada trabajador del neumático nuevas conclusiones acerca de la necesidad de la independencia política de la clase obrera, mostrando la asociación entre el Estado, las patronales y la burocracia sindical. Los materiales de campaña indicaron cómo el acuerdo ruinoso de reducción salarial en Pirelli, en el marco de un crecimiento sideral del costo de vida, responde a la necesidad de las patronales de aumentar la explotación obrera a los máximos niveles para mantener su tasa de ganancia, así como la connivencia de la burocracia violeta con estos intereses. 
 
También se tomó el ejemplo de Firestone y los aumentos incesantes de los ritmos de producción, para denunciar las condiciones de trabajo a las que somete a los trabajadores. También fueron expuestas muchas de las reivindicaciones que están pendientes en Fate y la necesidad de fortalecer a la propia seccional de San Fernando para ir por cada una de ellas en el próximo período. 
 
Wasiejko no pudo mostrar ningún avance para los trabajadores y desarrolló una campaña de maniobras, intentando colocar divisiones entre trabajadores y trató de “meter miedo” con el argumento de que si gana La Negra “van a haber despidos masivos”. Decenas de trabajadores expresaron su rechazo, señalando que el que deja pasar despidos en las fábricas es el propio sindicato, con la dirección violeta a la cabeza. 
 
Son muy importantes las expectativas que se han abierto en estas elecciones. El rechazo a los métodos de la burocracia sindical ha estado en el centro de los debates en las últimas semanas. La Negra señaló, en cada rincón, la necesidad de la organización y la intervención colectiva de los trabajadores, en asambleas generales por fábrica y de todo el gremio. Por su parte, la lista divisionista montada por el MAS desarrolló una campaña vergonzosa, señalando falsas divisiones en la lista de unidad y chocando con todo el activismo que se organiza e impulsa a la Negra.
 
Quedan pocas horas para conocer los resultados de esta importante elección en un gremio industrial, donde el clasismo y el activismo independiente han desarrollado nuevas fortalezas que, sin duda, ya están en el haber de esta gran campaña. Convocamos a todos los trabajadores y organizaciones obreras a acompañar la defensa de la voluntad de los trabajadores del neumático. Vamos por la recuperación del Sutna.
 
¡Vamos la Negra-Roja-Granate!

La coalición de los despidos

28 de abril de 2016 | #Prensa Obrera 1408 | Por Marcelo Ramal  
 
La ley “antidespidos” que avanzaba en el Senado en la tarde de este miércoles fue presentada como un desafío a Macri, quien volvió a reclamar contra cualquier restricción a las cesantías. Pero lo que hicieron los senadores peronistas es arrimar un paso hacia esa exigencia del gobierno y de toda la clase capitalista. Un senador opositor confesó que “tuvimos que poner primera y marcar la cancha, para no chocarnos después con el proyecto de diputados” (Ambito Financiero, 27/4). O sea que los senadores kirchneristas aceleraron la sesión para primerear a los diputados y obligarlos a debatir en base a un proyecto aún más limitado que el “dictamen” resuelto en la cámara baja -con el único voto en disidencia del PO-FIT (ver artículo). El proyecto del Senado acorta la prohibición de despidos a sólo seis meses y, como ya ocurría con el dictamen de kirchneristas y massistas en Diputados, el trabajador podría cambiar el despido por una doble indemnización. Además, “la ley sólo regirá para el sector privado” (Clarín, 27/4) -los senadores peronistas protegen así a sus gobiernos cesanteadores- y no será retroactiva. Pero el massismo -y una parte de los senadores del PJ- reclaman también eximir a las Pymes de los alcances del proyecto. Bajo esta denominación, revistan las empresas de hasta 200 trabajadores, el 70% de la fuerza laboral del país. Si el proyecto sólo rige para las grandes empresas y habilita a la doble indemnización, estaría igualando al mecanismo que éstas utilizan para desprenderse de trabajadores -los retiros voluntarios. 
 
La amansadora parlamentaria contra el derecho al trabajo no terminaría ahí. El gobierno confía en “dormir” la iniciativa cuando llegue a Diputados, incluso para evitarse el veto presidencial. “Sobran ejemplos de iniciativas que quedaron cajoneadas durante el kirchnerismo, tras la aprobación de una Cámara”, señala Ambito Financiero (27/4) al anticipar el congelamiento del proyecto. Además, el macrismo ha conseguido el apoyo de Massa para una ley de empleo joven, un régimen de contratación laboral subsidiada por el Estado que actuará como incentivo para que las patronales se desembarazacen de trabajadores con mayor antigüedad y remuneración. 
 
Burocracia sindical 
 
Esta “media sanción” (cuya segunda “media” podría no llegar nunca) es la cosecha que ha logrado la burocracia sindical al cabo de un mes de peregrinación por las oficinas del Congreso. Cuando el número de despidos acumulados en el primer trimestre superaba largamente los 100.000, los Moyano, Caló, Yasky y compañía decidieron disimular su compromiso de fondo con el ajuste oficial reclamándole una legislación “protectiva” a los mismos bloques políticos que venían de votar el pacto buitre -precisamente, el punto de apoyo para un reforzamiento del ajuste. En aquella reunión de diputados con la CGT, fueron los parlamentarios del PO en el Frente de Izquierda quienes advirtieron que no sería el Congreso ajustador el dique contra los despidos, sino la acción directiva y colectiva de los trabajadores. El trámite parlamentario fue la coartada de la burocracia para el inmovilismo, mientras los despidos y suspensiones arrecian en la industria y en las reparticiones. La burocracia es una pata crucial de la coalición política que pretende armar el macrismo, para llevar adelante una reorganización social a costa de la clase obrera. 
 
Crisis capitalista, fragilidad política 
 
La marcha de la crisis capitalista, sin embargo, tiene un alcance muy superior a los compromisos precarios de la burocracia para seguir tirando.
 
Mientras Macri promete la ‘creación de empleo’, el gran capital reclama libertad para seguir despidiendo y degradar todavía más las relaciones laborales. El derrumbe de Brasil golpea sobre las terminales automotrices y las autopartistas y muchas otras industrias derivadas. Días atrás, el pope Ratazzi, de Fiat, que tiene a 1.500 trabajadores suspendidos, reclamó una nueva devaluación, de cara a la agudización de la competencia internacional y el aumento de los costos provocados por el tarifazo. Pero un sacudón cambiario se daría de patadas con la presente bicicleta financiera, armada sobre una devaluación inferior a la tasa de interés usuraria que remunera a los “inversores”. Por detrás de la común voluntad ajustadora, la marcha de la crisis agudiza los enfrentamientos entre los capitalistas y sus bloques. Aunque Macri logró emplazar a Massa y al PJ en la cuestión de los despidos, la impasse económica le pone límites muy claros a la tentativa oficial de armar una coalición de gobierno estable. 
 
La clase obrera 
 
Finalmente, en la frágil coalición del ajuste hay que inscribir a Cristina Kirchner, cuyo mensaje a la tropa propia es la de preservar la “unidad” con los Gioja, Scioli y los senadores que han votado el pacto buitre. Los límites de la camarilla K para acaudillar una oposición popular al macrismo está dictada por su propia naturaleza ajustadora (Santa Cruz), y por el temor a dar con sus huesos en la cárcel.
 
En oposición a los culebrones del Congreso, sectores muy importantes de la clase obrera han salido a defender sus reivindicaciones a través de una lucha decidida. Es el caso del vigoroso paro bancario, que terminó derrotando la intransigencia patronal, de la huelga docente universitaria, de las extraordinarias huelgas y puebladas que protagonizan los estatales y docentes santacruceños, fueguinos, mendocinos y santiagueños, entre otros. La movilización de este viernes 29, concebida para evitar un paro, terminará recogiendo en las calles esa enorme inquietud obrera 
 
En este cuadro, nos movilizamos el 29 junto a los sindicatos y cuerpos de delegados del clasismo y de la izquierda, en una columna que reclamará el paro nacional contra los despidos, los tarifazos y por el salario. El 1 ganamos la Plaza de Mayo, como viene haciéndolo la izquierda desde hace más de una década, en defensa de todas las reivindicaciones amenazadas y de una alternativa política propia -el Frente de Izquierda- frente a los partidos y el régimen de los despidos masivos. 

jueves, 28 de abril de 2016

10.000 periódicos, el significado de una campaña

#Prensa Obrera 1407 | Por Marcelo Ramal

La decisión de alcanzar una colocación de 10.000 Prensa Obrera en mano y a través de suscripciones ha sido objeto de un importante debate en el XXIII Congreso del PO, y continúa siéndolo en todos los comités y círculos. Ahora, en conexión con los planes precisos de colocación que estamos desarrollando. Es necesario darle a este debate toda su dimensión
 
De un modo extendido, la tradición revolucionaria de vertebrar la acción política en torno de un periódico regular -el “organizador colectivo” de Lenin- ha sido dejada de lado por la izquierda, incluso en un plano internacional. Este abandono nada tiene que ver con razones tecnológicas -por caso, la existencia de Internet, redes sociales o medios masivos de comunicación. Por un lado, porque todos estos recursos potencian y amplían el interés en nuestros planteos, que luego pueden dar lugar a un desarrollo político y organizativo. En los últimos meses, desde nuestra página web y desde las redes sociales, hemos logrado sensibles avances en este punto. El sitio www.po.org.ar, con contenidos diarios, ha registrado un franco avance en términos de números de visitas. Todo esto debe servir para reforzar la calidad y el alcance de nuestra prensa impresa.  
 
Periódico y programa 
 
Cuando el periódico deja de ser el eje de una acción política revolucionaria, lo que se ha abandonado no es una “modalidad de llegada”, sino la pretensión de atraer a los trabajadores en torno de los planteos estratégicos. Pero es esto lo que ocurre con la mayoría de la izquierda mundial -incluso la que proviene o reivindica al trotskismo-, a saber, que ha renunciado a desarrollarse en torno de un programa revolucionario, lo que quiere ser sustituido por diferentes planteos de carácter democratizante. Una de las expresiones más agudas de esta renuncia es el desconocimiento de las crisis -cada vez más intensas y recurrentes- como manifestaciones del capitalismo en declinación. La izquierda que ha perdido noción del carácter catastrófico de la época militar detrás de las “ondas” impuestas por la opinión pública, dominada, a su vez, por los diferentes rescatistas del capital. Esa militancia debe ser necesariamente episódica, y siempre adaptada al lenguaje y los alcances superficiales de quienes se han resignado a “transparentar” al actual Estado. Los que actúan sobre estas premisas suelen encontrarse, periódicamente, con los escombros de sus propias y endebles construcciones políticas. 
 
Periódico y debate
 
En la lucha revolucionaria, la pelea por una prensa, desde su redacción a la colocación, es una batalla “contra la corriente”; es decir, contra la opinión dominante que el régimen social vigente impone, incluso -y principalmente- sobre los trabajadores, sometidos a la sobreexplotación y al envenenamiento político y cultural que ejercen los medios masivos dominados por los monopolios capitalistas. Es natural, en ese cuadro, que una prensa revolucionaria se enfrente a esos prejuicios. La mera colocación de Prensa Obrera -ni qué decir de su lectura sistemática- plantea un choque, una contradicción entre el difusor y el lector. Esa contradicción debe ser superada por medio del debate, de la explicación y discusión de los contenidos. En torno de la prensa “explicada” (debatida), se plantea el salto del lector desde el interés o la mera curiosidad hacia la convicción. La campaña que lanzamos, por lo tanto, es un camino para interesar y ganar a nuestros planteos estratégicos a miles de trabajadores y jóvenes. 
 
Periódico orientado 
 
Por eso mismo, con la campaña por los primeros 10.000 Prensa Obrera orienta a dónde queremos progresar con mayor profundidad en la conquista de nuevos lectores sistemáticos y suscriptores -naturalmente, entre las grandes concentraciones de trabajadores y jóvenes. Para este objetivo, contamos con una autoridad y conocimiento popular muy superior al del pasado, lo que nos habilita a abordar a muchísimos compañeros, no ya como una opción combativa o de lucha, sino también como alternativa política. Ese papel debe valorarse en el conjunto de la crisis política, entre el derrumbe de la anterior experiencia nacionalista y las brutales limitaciones del macrismo para encaminar la bancarrota económica y la crisis de régimen. Ese es el escenario riquísimo bajo el cual la izquierda revolucionaria tendrá que desarrollarse como alternativa. El Partido Obrero y el Frente de Izquierda han conquistado tribunas masivas para esta lucha, las cuales nos permiten llegar a millones de trabajadores casi en forma cotidiana. En ese escenario, nos planteamos la tarea de comprometer a una porción cada vez mayor de ellos en torno de un programa y una estrategia . Vamos por este primer peldaño, por estas primeras 10.000 Prensa Obrera. 
 
 
 
 

El 29 de abril, por un paro nacional

El clasismo marcha en una columna independiente
 
28 de abril de 2016 | #Prensa Obrera 1408 | Por Daniel Sierra

Foto: Ignacio Smith 
 
Las cinco centrales sindicales convocan a una concentración en el Monumento al Trabajo que, según los organizadores, será multitudinaria. Moyano habló de cien mil personas. Mencionó como sus motivaciones promover una ley antidespidos, otra contra el impuesto a las ganancias sobre los salarios de convenio y otra por el 82 por ciento móvil. La convocatoria se produce en medio de la reacción ante la política antiobrera del gobierno MM, que se expresa en las huelgas provinciales de Tierra del Fuego, Santa Cruz, Mendoza  y Santiago del Estero, los paros bancarios, la huelga de seis días de la AGD-UBA, los paros del 19 de abril de estatales y de los Suteba combativos. 
 
Pero aclaró que no se trata de un plan de lucha, ni siquiera un primer paso en esa dirección. Justamente lo contrario. Moyano consideró que todavía era prematuro “que el movimiento obrero entrara en escena para frenar los 150.000 despidos que ya ha sufrido la clase obrera en estos cuatro meses de gobierno macrista”. Por eso, sin matices, reconoció que no movilizan ni a Plaza de Mayo ni al Congreso. 
 
Declarar que lo que está a la orden del día es paralizar al movimiento obrero es una indicación a la clase capitalista de dónde se ubica la “unidad de las CGT”, cuando el gobierno salió con los tapones de punta sumando a Massa a una ley a favor de los despidos y del subsidio a las patronales y cuando Macri amenazó con el veto de cualquier normativa que ponga la menor limitación a los capitalistas para cesantear a su antojo. 
 
La inflación y los despidos son los instrumentos principales de los que se vale la clase patronal para descargar la crisis sobre las espaldas de los trabajadores. 
 
A menos de tres días del acto cegestista, el vocero más brutal del pensamiento cegetista -como suele ocurrir- fue Venegas: “Tenemos que cuidar el trabajo, esto ha fracasado antes. Hay empresas que no quieren despedir, pero sí saben que tiene que pagar doble indemnización dentro de un mes o veinte días van a despedir gente”, dijo en declaraciones radiales. El colmo fue que sugirió invitar al acto al ministro de Trabajo. 
 
En esa misma línea han pasado paritarias a la baja, muy por debajo de la inflación prevista, en los principales gremios, lo que condujo al ministro de Trabajo Jorge Triaca a elogiar la actitud de entrega salarial de los burócratas: todos han sido, señaló, muy conscientes, muy adecuados. 
 
¿Y sobre el 82 por ciento móvil? El mismo Triaca da la respuesta cuando reconoce en un reportaje que se viene una reforma previsional, que le dé sustentabilidad al sistema, reduciendo los beneficios jubilatorios y, para los que no puedan completar los aportes -los cientos de miles de despedidos-, “instaurar una pensión para la vejez” (Clarín, 24/4). Es lo que está ocurriendo en las provincias con las jubilaciones estatales y docentes, como en Tierra del Fuego y Córdoba. 
 
En cuanto al impuesto al salario, Macri y los gobernadores patean cualquier modificación para el año próximo. 
 
Lejos de querer abrir un proceso de lucha, las CGT, en un momento de giro en el humor de los trabajadores contra el gobierno macrista, buscan con la concentración del viernes reforzar a la burocracia como un actor fundamental en la contención del movimiento obrero y en un futuro pacto de gobernabilidad, frente a la reacción creciente de la clase obrera al ajuste capitalista en curso.  
 
En esta movida, la Iglesia está en primer plano, como lo demuestran las reuniones de los curas con las cúpulas cegetistas y la bendición del Papa a la unidad de las CGT. Según La Nación, la sorpresa de la jornada sería un mensaje grabado de Francisco ese día por el Día del Trabajador. puaj 
 
A esta política reaccionaria se suman con fervor los kirchneristas de Hugo Yasky, que acusaban de burócrata a Moyano cuando hacía paros contra Cristina, y la CTA fantasmal de Pablo Micheli. 
 
Paro nacional y plan de lucha 
 
Detrás de esta consigna, importantes sindicatos, seccionales y comisiones internas, del clasismo y de la izquierda, convocan a marchar en una columna independiente de todas las burocracias, denunciando que los despidos, las paritarias, el impuesto al trabajo y la defensa del 82 por ciento móvil no serán el resultado de ninguna maniobra parlamentaria de los Moyano y compañía, los mismos que votaron el pacto colonial con los fondos buitre, sino de poner el pie al movimiento obrero mediante un programa y el paro nacional.
 
El Sindicato de Aceiteros de la Ciudad de Buenos Aires, la AGD-UBA, el Sutna San Fernando, los Suteba combativos de Escobar, Tigre, Ensenada, La Plata, La Matanza, las comisiones internas gráficas de Interpak I, AGR-Clarín, Morvilo e Ipesa, de Unilever (alimentación), Adiunt, Junta Interna ATE-Agroindustria de Buenos Aires, entre otros, llaman al conjunto de los sectores combativos y antiburocráticos a encolumnarse detrás del siguiente programa: basta de despidos, reincorporación de los censanteados y pase a planta permanente de todos los trabajadores precarizados y en negro; no a las suspensiones, reparto de las horas de trabajo sin alterar el salario; ocupación contra los cierres y vaciamientos; que el Estado garantice la continuidad, salario y condiciones de trabajo; salario mínimo igual a la canasta familiar; aumento de emergencia a los jubilados; por el 82 por ciento móvil; abolición del impuesto al salario; trabajo genuino; pase a convenio de todos los planes de empleo.
Se movilizarán también el Sipreba y ATE Sur. 
 
La Coordinadora Sindical Clasista del Partido Obrero pone todo su esfuerzo para engrosar esta columna obrera, y plantear una alternativa independiente en lo que seguramente será una gran movilización de los trabajadores.
 

miércoles, 27 de abril de 2016

Deuda del Banco Central: una bomba de tiempo


21 de abril de 2016 | #Prensa Obrera 1407 | Por Pablo Heller 
 
En apenas cuatro meses de mandato, el macrismo ha procedido a aumentar el pasivo del Banco Central en un 50%. El Banco Central ya lleva emitidos más de 560.000 millones de pesos por sus Letras (Lebac) en dólares y pesos. 
 
Esas letras en pesos pagaron, en las últimas licitaciones, una tasa del 38% anual a 35 días y devengan intereses del orden de los 170.000 millones de pesos anuales. Esta cifra es equivalente a toda la emisión que tiene contemplada el gobierno para mitigar el agujero fiscal. El Estado tiene que absorber parte de esa emisión para impedir un estallido hiperinflacionario. Pero, a la vez, debe emitir para pagar los intereses de la deuda, que es de cortísimo plazo. 
 
Para amortiguar esta tendencia, el gobierno ha optado por pagar parcialmente esos vencimientos con más deuda. En otras palabras, pagar letras emitiendo más letras. Este recurso, como se constata a partir del crecimiento exponencial de la deuda del Banco Central, se está agotando. 
 
Peor el remedio que la enfermedad 
 
Frente a esta crisis, se están barajando diferentes opciones, como subas de encajes o de emisión de bonos para pagar las letras en circulación.
Subir los encajes, sin embargo, reduciría el crédito bancario y empujaría aún más arriba la tasa de interés, agravando la recesión. 
 
Por su parte, al canjear las letras intransferibles o adelantos transitorios, que el BCRA tiene en sus activos, por bonos del Tesoro, pasaríamos de un déficit del Banco Central a un déficit fiscal directo, en momentos en que el rojo actual es ya alarmante. Ese mayor déficit implica, desde luego, mayores ajustes contra la población. Pero, además, una nueva serie de bonos entraría en competencia con la emisión de nuevos bonos que el gobierno ya prevé y obligaría a convalidar tasas de interés más elevadas.
 
Ello se daría de patadas con la pretensión de bajar el costo del endeudamiento argentino. Por otra parte, un canje compulsivo de letras por bonos -como lo fue el plan Bonex durante el menemismo, colocaría al liberal Macri del lado de la “inseguridad jurídica”. 
 
La “euforia” que ha provocado la reciente colocación de títulos públicos, ha reforzado una tercer alternativa de “emitir más bonos en el futuro… para financiar el déficit público de este año que todavía es muy elevado” (Clarín, 19/4). Endeudarse en la divisa norteamericana para aplicarla al gasto corriente, es un calco de lo que hizo Martínez de Hoz, quien endeudó en dólares a YPF a cambio de pesos con los resultados ya conocidos (Kicillof apeló al mismo expediente). Estamos ante un nuevo capítulo de la bancarrota nacional. 

El origen del 1º de Mayo

Una revolución política en la clase obrera

 | #Prensa Obrera 1407 | Por Christian Rath 

La primera Internacional (la Asociación Internacional de Trabajadores, la AIT), en su congreso de Ginebra (1866) hizo votar, a instancia de Eugene Dupont, representante de Carlos Marx, la siguiente resolución: “1º) El Congreso considera la reducción de las horas de trabajo como el primer paso en vista de la emancipación obrera; 2º) En principio el trabajo de ocho horas debe considerarse suficiente…”. Por primera vez este principio quedaba consagrado en un congreso obrero internacionalista. 

El III Congreso de la I Internacional (1868) fue más lejos: consideró la disminución de las horas de trabajo como “condición preliminar indispensable para todas las mejoras sociales ulteriores y en especial el desarrollo de la instrucción de la clase obrera”. En las pancartas de la época: “8 hours labour; 8 hours recreation; 8 hours rest” (“8 horas de trabajo, 8 horas de recreación, 8 horas de descanso”).  

Fue el Congreso fundante de la II Internacional (la Internacional Socialista), convocado en París en 1889, con preeminencia de delegados considerados marxistas, el que tomó la decisión política de convocar a “una gran manifestación internacional” por las ocho horas el 1º de Mayo.  

El restablecimiento del 1º de Mayo como jornada internacional se insertó en el período de mayor organización sindical y política de la clase obrera hasta ese momento. La constitución de los sindicatos -en la década del ’90 se producen en Gran Bretaña los primeros conflictos a escala nacional- la conquista del voto para la clase obrera -el porcentaje de votos del Partido Socialista Alemán pasó del 10,1 al 23,3% entre 1887 y 1893-; la reconstitución de “la Segunda” y hasta el fútbol como identificación de un deporte con el proletariado, son fenómenos de este período.  

Los años negros 

La lucha por la jornada de ocho horas es inescindible de la gran crisis capitalista de 1873/1890, que originó una larga depresión que algunos extienden hasta 1895, “una divisoria de aguas entre dos estadios del capitalismo: aquel inicial y vigoroso, próspero y lleno de optimismo aventurero y el posterior, avergonzado, indeciso y, dirían algunos, mostrando ya las marcas de la senilidad y decadencia”¹. La crisis evidenció una gran sobreproducción de mercancías y capitales en las economías capitalistas, en relación con el mercado mundial de la época, precedida por el avance gigantesco de las economías industriales de Estados Unidos y Alemania, en desmedro del monopolio inglés. Financiera en su inicio, continuó con la quiebra bancaria e industrial. La lucha por la reducción de la jornada laboral y la preservación del empleo y del salario adquirieron entonces características más enconadas y la lucha de clases del periodo se convirtió en la gran moldeadora de la organización de la clase obrera en el fin de siglo.

En la convocatoria del Partido Obrero Francés -impulsor de la jornada internacionalista- al 1º de Mayo se lee: “La jornada de ocho horas significa lugar en el taller para los desocupados, a quienes multiplica el fatal desarrollo del maquinismo… es la supresión de las desocupaciones periódicas, que nos condenan cada vez más a la humillación de las oficinas de beneficencia”. 

Despertar político  

La llamada Gran Depresión provocó una ruptura en el proletariado inglés. La capa privilegiada -una creciente aristocracia obrera- fue golpeada por un ascenso espectacular de los trabajadores no especializados, peones y obreros de las industrias. “La potente revuelta de este sector de trabajadores bajo la dirección de los militantes socialistas y la formación de ‘nuevos’ sindicatos después de 1885 señalan el comienzo de una nueva era en la historia del movimiento obrero”². Quince días antes del estruendoso día internacional de mayo de 1890 en Londres, Engels escribe a Sorge: “en un país de movimiento político y obrero tan antiguo hay siempre un enorme montón de basura tradicionalmente heredada que es preciso limpiar gradualmente. Están los prejuicios de los sindicatos de obreros calificados -mecánicos, albañiles, carpinteros y ebanistas, tipógrafos- todos los cuales deben ser destruidos… el movimiento avanza bajo la superficie, abarca sectores cada vez más amplios, en su mayoría pertenecientes a la hasta ahora inactiva capa inferior”³.

La propia movilización de mayo es una victoria del nuevo “unionismo”, pues se oponen a ella las viejas tradeunions y la Federación Socialdemócrata. En todo Gran Bretaña se produjo un despertar político de la clase obrera: las nuevas fuerzas constituyeron una poderosa oposición en la central obrera (TUC) y en 1893 se formó el Partido Obrero Independiente, que Engels saludó como una posible vía para derrotar a los elementos colaboracionistas.  

Negros y blancos

En 1877 una serie de huelgas generales dirigidas por los ferroviarios conmovieron las principales ciudades de Estados Unidos en respuesta a una rebaja de salarios. El movimiento buscó rápidamente una cabeza política, el joven Working Men’s Party (WMP). El levantamiento tuvo características históricas. En un escenario dominado por las “fraternidades” de oficio, escindidas unas de otras -maquinistas, guardas, foguistas- la rebelión alumbró el primer intento de organización colectiva de los trabajadores del riel. Más importante aún, por primera vez hicieron irrupción los obreros no calificados (un fenómeno que no puede escindirse de la victoria del Norte contra el Sur esclavista en la Guerra de Secesión). Los explotados de la gran industria, totalmente desorganizados, hicieron causa común con los ferroviarios, los negros junto a los blancos. Los Knights of Labor (Caballeros del Trabajo) se convirtieron en un movimiento de masas, años más tarde, sobre la base de plantearse esta misma tarea en una doble perspectiva: la unión de los trabajadores de todas las calificaciones -el desarrollo de la gran industria mecanizada reducía al mecánico al nivel de un peón jornalero- y de todas las razas. Plantearon un atisbo de definición clasista: “Si tocan a uno tocan a todos”, pero jamás pudieron superar su límite político, al declararse abiertamente anti anarquistas y antisocialistas.  

La crisis capitalista fue forjando un cambio en la conciencia del movimiento de lucha de la época. En 1881 la flamante Federación de Sindicatos, luego Federación Americana del Trabajo (AFL), pidió una ley nacional de ocho horas para los empleados del gobierno, pero en 1884, cuando la crisis se descargó con fuerza se produjo un cambio de frente. El IV Congreso de la AFL se pronunció por una acción propia de los sindicatos, llamando a imponer las ocho horas en los lugares de trabajo a través de la acción directa frente al fracaso de los reclamos ante el Estado y el logro de la reducción de la jornada de trabajo en una serie de gremios y ciudades por esta vía. La agudización de la crisis en 1883/85 fue determinante en esta radicalización. El Congreso de 1884 votó una resolución que llamó a las organizaciones obreras a imponer la jornada de ocho horas a partir del 1º de mayo de 1886. Los Caballeros del Trabajo fueron convocados a esta campaña luego de ser protagonistas de la huelga ferroviaria de 1884, que derrotó un nuevo intento de reducción de salarios y antes de las prolongadas huelgas de 1885 contra cierres y por aumentos de salarios que incluían a la mano de obra no calificada. 

¿Por qué los delegados a la convención obrera de Chicago adoptaron el 1º de Mayo como punto de partida del régimen de ocho horas o de la suspensión del trabajo allí donde éstos no se sometieran? En ese tiempo existía en Nueva York y otros Estados la tradición del “moving-day”, el día en que formalmente concluían -y debían renovarse- los arrendamientos, alquileres y contratos.  

¡A partir de hoy,  no más de ocho horas!  

El día esperado hubo no menos de 5.000 huelgas y alrededor de 340.000 huelguistas. Miles y miles de obreros conquistaron una nueva jornada, una conquista que alcanzó a una minoría de la clase obrera pero marcó el primer movimiento nacional de lucha en función de este reclamo esencial. En Chicago, el centro de la agitación obrera en esa época, hubo una provocación: una bomba cayó sobre las fuerzas policiales y mató a ocho de los efectivos. Seis dirigentes del movimiento de lucha fueron condenados a la horca y su actitud frente a la muerte es, hasta el día de hoy, un acto que enaltece a la clase obrera mundial.  

Siete años después el flamante gobernador de Illinois realizó una exhaustiva investigación y probó que el veredicto había sido dictado “cumpliendo órdenes”. Uno de los jurados del tribunal lo había adelantado: “los colgaremos lo mismo. Son hombres demasiado sacrificados, demasiado inteligentes y demasiado peligrosos para nuestros privilegios”4. 

En 1887, el presidente Cleveland estableció el Día del Trabajo en septiembre, para evitar que el 1º de Mayo sirviera como homenaje a los Mártires de Chicago. 

1. Dobb, Maurice: La evolución del capitalismo, Río de Janeiro, Zahar, 1976.
2. Morton y Tate: Historia del movimiento obrero inglés, Fundamentos, 1971.
3. Marx-Engels: Obras escogidas, Editorial Ciencias del Hombre, Buenos Aires, 1973.
4. Guérin, Daniel. Estados Unidos 1880-1950… Movimiento Obrero…, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1972.

Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1407/aniversarios/el-origen-del-1-de-mayo

martes, 26 de abril de 2016

Fútbol para Todos: reprivatización y crisis

21 de abril de 2016 | #Prensa Obrera 1407 | Por Julián Morcillo

La decisión está tomada por el gobierno: los derechos de transmisión del fútbol volverán a manos privadas. La cuestión es cómo, cuándo y en beneficio de quiénes. El contrato entre AFA y Fútbol para Todos vence en 2019 
No casualmente, la jueza Servini de Cubría, en el marco del debate sobre la reprivatización, ha decidido activar una vieja causa presentada por Graciela Ocaña y citar a declarar a tres ex jefes de gabinete K por el manejo de fondos del FPT. Como en todos los terrenos, el gobierno busca exponer a la corrupción como justificación del ajuste y la privatización. 
La oferta de Obama 
La visita de Obama trajo una oferta de 1.650 millones de pesos anuales por los derechos de trasmisión que el gobierno parece privilegiar. Se trata de la del gigante Turner Internacional. En la negociación estuvo presente la condición de preservar la gratuidad de la transmisión (al menos hasta 2019). Como Turner estaría por quedarse con Telefé tener el fútbol le serviría para “calentar” su pantalla. 
La oferta es limitada y no cubre más que el agujero financiero que el gobierno pretende tapar rescindiendo el contrato, lo cual ha puesto sobre el tapete la discusión respecto de a quién le corresponde rescindir el contrato y convocar la licitación, si a la AFA o al gobierno. 
La AFA pretende mucho más dinero por los derechos y la lista de interesados excede por mucho al grupo Turner. A éste se le suman: IMG, FOX, Artear, Carlos Avila y grupos árabes, entre otros. Si la licitación la llevara a cabo la AFA, el eventual costo político de perder ya la gratuidad de la transmisión para los televidentes poco le importaría a las mafias dirigentes de los clubes.

Disgregación  

La voz del gobierno y su política en la AFA está representada por Daniel Angelici, el presidente de Boca, cuyo principal negocio es el juego y que, en el proceso electoral de la AFA, se convirtió en el armador del freno a la candidatura de Tinelli. Angelici es Macri y éste le bajó el pulgar a Cristóbal López, quien, a través de Tinelli en la AFA, pretendía ingresar al negocio de las apuestas on line con el fútbol. 

Ni River, ni San Lorenzo participaron de la reunión de AFA que trató la crisis de la rescisión contractual de FPT y, no casualmente, Matías Lammens, presidente del equipo de Boedo, fue el único que declaró contra la privatización de FPT, lo que demuestra que el plan Tinelli Cristóbal López está enterrado.

Pero como Angelici para derrotar a Tinelli le tuvo que dar aire al grondonismo más rancio, ahora el gobierno tiene que lidiar con la vieja mafia que quedó pegada en el Fifagate. La amenaza que se lanzó de un paro del fútbol para la próxima fecha si el gobierno no depositaba la plata para los clubes es un botón de muestra. 

Los servicios de apriete que brindó Hugo Moyano -mandamás de la CGT y de Independiente- para convencer indecisos a que se inclinaran por actual titular de la AFA, Luis Segura, en la elección del nuevo presidente de la entidad, el sindicalista se los cobra ahora poniendo condiciones a Angelici.

La crisis ha desplegado una profunda disgregación política que consigna Clarín (16/4/10), advirtiendo que tras el “empate” Tinelli-Segura, hay ahora siete pre candidaturas para la presidencia de AFA. La imposibilidad de llegar a un candidato de consenso ha llevado a Fernando Marín (director macrista de FPT) a declarar, sin cuidado del lenguaje, que “Moyano es un candidato de puta madre”.

La reprivatización en curso de los derechos de transmisión del fútbol y el meganegocio de las apuestas será el escenario de nuevos choques mafiosos.
 A un régimen político cuyos dos últimos presidentes se encuentran imputados por lavado de dinero le corresponde un dominio del fútbol por las mafias del juego, los servicios, las burocracias sindicales y las barras bravas.
 

Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1407/politicas/futbol-para-todos-reprivatizacion-y-crisis

La ley de Medios K y los DNU del gobierno

21 de abril de 2016 | #Prensa Obrera 1407 | Por Pablo López - Julián Morcillo

Un debate esclarecedor en el Congreso 
 
La Cámara de Diputados aprobó el DNU del gobierno que modificó la ley de Medios y la ley Argentina Digital y creó, además, el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) en reemplazo de organismos existentes -AFSCA y AFTIC-, que fueron disueltos. 
 
El gobierno contó con el apoyo del Frente Renovador de Massa, que además de votar el DNU, propuso un proyecto que plantea unificar la ley de Medios con la de Argentina Digital con la mención directa de que ingresen las telefónicas al negocio de medios. 
 
Por su parte el bloque del PJ, formado por los diputados que vienen de garantizar la aprobación del pacto buitre, se abstuvo en la votación. La abstención es un acuerdo con el objetivo pero marcando diferencia en el método, el DNU, una posición idéntica a la enarbolada por el “progresismo” (Stolbizer). 
 
Para el bloque del PO en el Frente de Izquierda -el único que votó en contra del contenido y el método del DNU -fue la oportunidad de denunciar lo que se estaba votando por acción u omisión y plantear un programa. 
 
Finalmente, la votación que ratificó el DNU consagró el rumbo que iniciara la ley Argentina Digital en materia de concentración monopólica de los medios de comunicación. Aquella ley que enviara CFK en el ocaso de su mandato, ya habilitaba a las telefónicas a brindar servicios de comunicación audiovisual y, por lo tanto, por la dimensión desproporcionada entre telefónicas y empresas de medios audiovisuales, permitía desarrollar una concentración del mercado a favor de las primeras. 
 
En su momento y ahora el PO denunció la intención original favorable a las telefónicas del gobierno “nacional y popular”, además de la total ausencia de protección de los derechos de los trabajadores de los medios y el completo desinterés sobre la participación de éstos en la democratización de la palabra. 
 
El derrumbe del gobierno CFK trajo aparejado el de su estructura mediática que hoy se traduce en vaciamientos, despidos y penuria para los trabajadores de los medios. Es lo que ocurre con el Grupo 23, con Indalo Media, con 360Tv, etc.
 
La “liberación” que promueve el gobierno PRO/Cambiemos profundiza la encarada por los K con la ley Argentina Digital y favorecerá el ingreso de nuevos monopolios concentrados e incluso una mayor extranjerización de la producción informativa, artística y cultural como lo demuestra el inminente ingreso de Turner al control de Telefé y del fútbol tras la visita de Obama. 
 
Vaciadores 
 
Al vaciamiento de los medios kirchneristas se ha sumado ahora el de Nextel por Clarín, con ciento cincuenta despidos tras la ratificación de la compra de Telecom por parte de su socio accionista en Cablevisión, el fondo buitre Fintech. 
 
Las medidas que el gobierno estableció para favorecer a la fusión Clarín-Telecom, los dos años de gracia para que las empresas telefónicas puedan comenzar a brindar servicios de comunicación audiovisual estarían forzando a Telefónica a abandonar su posición sobre Telefé, que pasaría a manos del pulpo yanqui Turner-Time Warner. No se debe descartar en ese proceso más vaciamientos y despidos si se tiene en cuenta que Turner posee en el país el control de varios canales de cable con los que programa para toda América Latina y es la práctica habitual de las empresas mediáticas, que al fusionar nuevas “relocalizan” personal y despiden. 
 
Qué hacer 
 
Mientras el kirchnerismo patalea por retener el control de los organismos estatales creados por su Ley de Medios, sólo nuestra intervención en Diputados expuso un programa para los trabajadores: rechazo de los despidos, la exigencia de estabilidad para los trabajadores temporarios y precarizados, un control obrero que garantice la independencia ideológica en el trabajo de comunicar y abra las cuentas de los conglomerados mediáticos para exponer sus beneficios.  
 
La verdadera lucha por la “pluralidad de voces”, planteamos, requiere una movilización independiente, que plantee la elección popular de los directorios de los organismos de control, de la TV y radios públicas, el control democrático de la distribución de la pauta oficial y el reparto de los espacios y recursos técnicos de comunicación entre organizaciones políticas, sociales y culturales, con arreglo a su respectiva representación.

lunes, 25 de abril de 2016

Prohibición de despidos: dictamen de minoría

24 de abril de 2016 | Por Nestor Pitrola

Con este proyecto, queremos contribuir a un debate nacional en el conjunto de los trabajadores y sus organizaciones, que establezca un programa y un plan de lucha por estas reivindicaciones urgentes, así como llevar ese debate y esa lucha al ámbito político del Congreso nacional y de todas las legislaturas.  
 
Publico nuestro dictamen de minoría en la Comisión de Trabajo, verdadera ley antidespidos, que el PO se tomó en serio. 
 
Massa y la burocracia sindical mostraron la hilacha. Ante el veto anticipado de Macri, arrugaron y demostraron lo que siempre fue por parte de ellos, una maniobra demagógica palamentaria inclinada a la doble indemnización para evitar una lucha en regla del movimiento obrero para frenar los despidos. Nuestra ley no tiene opción de doble indemnización, que sólo sirve a la extorsión patronal del retiro voluntario, un despido encubierto. Plantea reinstalación inmediata, reparto de horas sin afectar el salario ante las suspensiones, expropiacion y puesta a andar bajo gestión de los trabajadores de las empresas que cierran, comisiones de control obrero ante los recursos de crisis y blanqueo laboral con prohibición de despido para el compañero en negro.
 
Mirala y difundila. Es un programa para que el movimiento obrero reaccione con un paro nacional y plan de lucha


Expte. 6458-D-15


DICTAMEN DE MINORIA


Honorable Cámara:
                                    La comisión de Legislación del Trabajo ha considerado los proyectos de Ley referidos a Emergencia Laboral y Prohibición de Despidos. Considerando el Expte. 6458-D-15, presentado por el diputado Néstor A. Pitrola y otros, y por  las razones expuestas en el informe que se acompaña y las que dará el miembro informante, aconsejan la sanción del siguiente dictamen:


Art. 1: Declárase la Emergencia Ocupacional en todo el territorio nacional.

Art. 2: Prohíbase en todo el territorio de la República Argentina, desde el 1° de diciembre de 2015 hasta el 31 de diciembre de 2017, tanto en el ámbito público como privado o empresas autárquicas, despedir sin justa causa o suspender a cualquier trabajador en relación de dependencia. Esta prohibición se aplicará sobre todos los trabajadores registrados, no registrados o registrados irregularmente, sea contratado, becario o monotributista, cualquiera fuera su forma contractual. Todo contrato laboral de cualquier carácter se prorrogará por el plazo establecido por este artículo. La presente disposición contempla a los trabajadores contratados bajo la forma de monotributistas, pero que revistan en relación de dependencia del estado o de un privado. En los casos del vencimiento  del plazo de los contratos, los mismos serán renovados automáticamente hasta la fecha de finalización de la Emergencia Laboral decretada en la parte inicial de este artículo. Para el caso de trabajadores que se pretenda despedir con justa causa, se aplicará el procedimiento de garantía sindical durante la vigencia de la presente, el empleador deberá recurrir al procedimiento de exclusión de tutela.

Art. 3: El incumplimiento por parte de los empleadores del artículo 2 de la presente implicará la nulidad absoluta de la medida dispuesta, debiendo proceder a la reincorporación inmediata del trabajador despedido y/o suspendido, en su puesto y condición normal y habitual de trabajo, en forma retroactiva al 1 de enero de 2016.

Art. 4: En caso de no acatamiento por parte del empleador, sin perjuicio de las medidas de fuerza que frente a ello dispongan los trabajadores, ante la simple denuncia por parte del trabajador afectado o de su representación sindical de cualquier nivel, el Ministerio de Trabajo dispondrá la inmediata reincorporación del despedido para que vuelva a cumplir sus tareas normales y habituales. Asimismo, el trabajador podrá recurrir al procedimiento establecido en los arts. 47 y 52 de la Ley 23.551, es decir que durante el período de veinticuatro meses tendrán todos los derechos y garantías de empleo que gozan los trabajadores con cargos electivos o representativos en asociaciones sindicales. A los efectos de lo dispuesto en el primer párrafo, la medida cautelar que solicitare el trabajador en primera instancia, ya sea del ámbito estatal o privado, se tramitará inaudita parte.

Art. 5: La orden judicial de reinstalación deberá cumplirse en el término de 48 horas. En caso de incumplimiento, con la mera solicitud del trabajador para hacerla efectiva, se procederá a la reincorporación con la presencia del magistrado en el lugar de trabajo y/o mediante oficial de justicia, con el auxilio de la fuerza pública, previamente ordenada en caso de resistencia a la reincorporación. Para los supuestos pertinentes se observará lo dispuesto en la ley 22.172. Frente a cada día de demora en la reinstalación, se aplicará una sanción que regirá desde el momento del despido y no podrá ser inferior a un mes de salario por día que se negase a su reinstalación, según lo establecido en el artículo 666bis del Código Civil. La suma de dinero de la multa establecida en el párrafo anterior será percibida y administrada por la Comisión Interna y/o cuerpo de delegados y/o "Comisión de Control Obrero" creada por esta Ley. En todos los casos, la resolución sobre el uso del dinero se tomará en Asamblea conjunta de los trabajadores del establecimiento más allá de su modalidad contractual, estén afiliados o no a alguna organización sindical.

Art. 6: Inciso a) Créase en el ámbito de las empresas que aleguen caída de ventas o producción, o que hayan iniciado un procedimiento preventivo de crisis, una "Comisión de Control Obrero" integrada por representantes de las organizaciones sindicales actuantes en las mismas y delegados de personal elegidos para este fin en asamblea de todo el personal de la planta, sin excepción, estén o no afiliados a algún sindicato e independientemente de su condición contractual. No podrán ser parte de esta comisión ningún empleador ni miembros de los órganos de gobierno de la empresa, gerentes, ni funcionarios públicos políticos y/o representantes del Estado.
Inciso b) La "Comisión de Control Obrero" tendrá acceso pleno e irrestricto a toda la información contable, comercial, bancaria, jurídica y de cualquier índole a los fines de poder elaborar un análisis certero de la situación de la empresa, la que deberá ser puesta a su disposición por los empleadores, la AFIP, ANSES y demás órganos estatales de contralor.

Art. 7: Si cualesquiera fuera la causa, fuese necesario reducir las horas de trabajo, el empleador repartirá equitativamente las horas necesarias de trabajo entre todos los trabajadores de la empresa, manteniendo el mismo salario, bajo la supervisión directa de los delegados sindicales de planta o de la Comisión de Control Obrero constituida según el artículo 6, según corresponda, los cuales tendrán derecho a veto y poder de rectificación en dicha distribución.

Art. 8: Se procederá a la estatización, con una indemnización que no podrá ser superior a $1, de toda empresa que cierre. Las mismas estarán bajo control y gestión de la "Comisión de Control Obrero" según se dispone en el art. 7 de la presente Ley. Los despidos o suspensiones que den lugar a dicha estatización quedarán sin efecto, reincorporando al trabajador en su puesto y condiciones normales y habituales de trabajo, abonándole los salarios caídos.

Art. 9: Con el fin de que los trabajadores no registrados puedan estar amparados en los beneficios de la presente Ley, se acreditará tal condición mediante la simple notificación por medio de carta documento al Ministerio de Trabajo y a la empresa, por parte del trabajador. Condición que podrá corroborar el Ministerio mediante sus mecanismos de inspección. En caso de no ocurrir dicha inspección, al cabo de dos semanas automáticamente el trabajador será considerado en relación de dependencia y el empleador deberá efectuarle todas las cargas sociales de ley, respetando la real antigüedad en el cargo.

Art. 10: La presente ley comenzará a regir a partir del día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial.

Art. 11: De forma.
Sala de las Comisiones, 20 de abril de 2016
                          
Expte. 6458-D-15


                                                                      INFORME

Honorable Cámara:

Un aspecto gravoso del desbarranque económico contra los trabajadores es el notorio "enfriamiento" de la economía con caída de la producción en importantes ramas que se viene produciendo trimestre tras trimestre, durante años. Y que ahora amenaza con agravarse con la reciente devaluación del peso y el aumento de la tasa de interés bancaria planteado por el gobierno. Estas medidas son el paraíso de la especulación financiera, pero se transforma en un salvavidas de plomo que acentuará la retracción productiva. Este problema ya está presente en el lock out patronal de la avícola Cresta Roja que ha planteado el despido de 5000 trabajadores. También se ha planteado en cerca de 200 despidos en la siderúrgica Techint, que producto de la reacción obrera han sido reincorporados, pero sobre los cuales pende en los próximos meses una espada de Damocles con el fantasma de la desocupación. Y el número de despidos va creciendo de a uno y de a decenas amenazando en transformarse en una catástrofe social.

La industria de la construcción también sufre una recaída: se detienen obras privadas y la obra pública está paralizada, con la secuela inmediata de desocupación que esto produce. El sector de trabajadores contratados por agencias tercerizadas sufren los primeros golpes por su vulnerabilidad, al igual que los trabajadores informales. Los empresarios aprovechan las modalidades de contratación impuestas en los noventa, conocidas entonces como "contratos basura", y que hoy continúan con plena vigencia, para despedir en primer lugar los trabajadores con contratos a plazo, precarios. Si se profundiza la recesión económica, se seguirá por las plantillas permanentes. O incluso el cierre de empresas para dedicarse a la especulación financiera, como ya ha sucedido en numerosas oportunidades de nuestra historia.
A la par de las suspensiones y despidos en la parte privada, se 'anuncian' planes de recortes en el Estado Nacional y en las Provincias. Esta ley plantea asegurar la ocupación y el ingreso de todas las familias trabajadoras sin excepción. Para ello, la prohibición de despidos y suspensiones, y el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario. Ello deberá ser asegurado por las ganancias extraordinarias acuñadas por la clase capitalista a lo largo de esta década.
Hemos incluido cláusulas especiales para amparar en la prohibición de despidos incluso a los trabajadores no registrados o registrados como monotributistas, los primeros que serán afectados por esta escalada.

Cada crisis económica que tuvo la Argentina en los últimos 40 años terminó con un saqueo al nivel de vida de la única clase productora, la clase trabajadora, en favor de un puñado de grandes capitalistas. Así sucedió luego del Rodrigazo de 1975 incrementado con la masacre perpetrada por la dictadura cívico militar a partir de marzo de 1976 y el plan antiobrero de Martínez de Hoz; con la crisis hiperinflacionaria de 1989 y su secuela de bajos salarios reales durante toda la década de los noventa sumados a una hiperdesocupación. Se salió de la crisis de 2001 con una hiperdevaluación y una pesificación asimétrica en favor del gran capital y, como contrapartida, con una colosal desocupación y caída del salario.
El desafío que plantea esta crisis es que la clase obrera y el conjunto de los trabajadores impongan esta vez su propia salida. El punto de partida de esa salida es la defensa del salario, las jubilaciones y los puestos de trabajo, de tal suerte que la crisis la paguen los beneficiarios del "modelo" y no sus víctimas. Con este proyecto, queremos contribuir a un debate nacional en el conjunto de los trabajadores y sus organizaciones, que establezca un programa y un plan de lucha por estas reivindicaciones urgentes, así como llevar ese debate y esa lucha al ámbito político del Congreso nacional y de todas las legislaturas.

Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/online/parlamentarios/prohibicion-de-despidos-dictamen-de-minoria
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Coordinadora Sindical Clasista - Partido Obrero

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Politica Obrera