The people united will never be defeated - ¡Proletarios del mundo, uníos!

martes, 31 de mayo de 2016

Venezuela: golpes, autogolpes y el temor a la rebelión popular

| #Prensa Obrera 1412 | Por Alejandro Lipco 
 
La declaración por parte de Maduro del “estado de excepción” el pasado 13 de mayo implicó un nuevo salto en la característica golpista que adquirió el régimen chavista 
 
Mediante esta medida se amplía la capacidad del Ejecutivo para cercenar libertades democráticas, reprimir manifestaciones y emitir deuda. Este “pasaje del bonapartismo plebiscitario al bonapartismo de facto” (Prensa Obrera N°1.410) se desarrolla como experiencia declinante -lo contrario a una afirmación de poder. La camarilla “madurista” se aferra a la conducción del Estado en medio de un impasse extraordinario, pues carece de un programa para afrontar el deterioro monumental de la vida social venezolana. El nacionalismo rentista se derrumba confesando que no tenía alternativa prevista para la declinación de los precios de las materias primas -una negación de cualquier tipo de desarrollo genuinamente autónomo.
 
En este marco de sistemática degradación, la declarada negativa de Maduro y compañía respecto a la realización del referendo revocatorio, para el cual la oposición asegura haber reunido diez veces más que las firmas necesarias, atiza el fuego del golpismo y el autogolpismo.
 
“Evitar un caracazo” 
 
A la derecha proimperialista, naturalmente, le importa un bledo “la democracia”; quiere sacarse de encima a Maduro a como dé lugar, pero teme más que a la peste un desenlace que se vaya de control. Idéntico recelo tienen los propios Estados Unidos y el Vaticano, que intentan contener estas contradicciones, comprometidos como están en un delicado reordenamiento general de América, desde Cuba y Colombia hasta los buitres que sobrevuelan Buenos Aires. Las “preocupaciones” sobre una salida militar a la crisis que dejan trascender funcionarios norteamericanos buscan reforzar la extorsión a Maduro para que abandone el poder y dé paso a una “transición ordenada”; sentido similar tuvo la carta del Papa, y la visita de Rodríguez Zapatero -un lobbista de la banca española. El propio Macri viró, y se suma al “equipo” de la “transición ordenada”, tras instar a Malcorra a moderar sus dichos respecto a la “Carta Democrática” de la OEA, y postular, él mismo, “la necesidad del diálogo” (La Nación, 21/5). Existe la preocupación que el desmadre derive en una situación revolucionaria. Quien más claro expresa la cuestión es Capriles: “hay que hacer todo lo que esté a nuestro alcance para que no haya una reedición del Caracazo de 1989. Lo que puede darse en Venezuela son muchos estallidos que generen una situación que se nos escape de las manos” (El País, 20/5) 
 
El arbitraje de las Fuerzas Armadas 
 
En Venezuela, las Fuerzas Armadas aparecen como un actor ineludible de la crisis, lo cual ilustra otro límite insalvable de la experiencia nacionalista. 
 
La división en sus filas es señalada por oficialistas y opositores; Heinz Dieterich, un destacado chavista que aboga por una “retirada táctica”, señaló hace varias semanas que “la fracción del general madurista Padrino López reafirma la política de ‘ni un paso atrás’ de Stalingrado, [mientras] el grupo del general chavista Rodríguez Torres aboga por la política de la retirada táctica: una solución política negociada con las fuerzas del 6-D” (se refiere al bloque que derrotó a Maduro en las últimas elecciones). Cualquiera sea la variante que se abra paso, lo que está claro es que no hay “poder popular” si el destino de semejante crisis reposa en las manos de una camarilla corrompida o de fracciones de un ejército estatal organizado de arriba para abajo. 
 
Por una intervención independiente de la clase obrera 
 
No nos privamos de insistir: rechazamos que el hundimiento de las experiencias nacionalistas configuren una derrota de las masas -eso dependerá de la lucha de clases, y de la calidad de la intervención de la izquierda revolucionaria para emerger como alternativa política frente a la crisis. La clase obrera debe emerger como factor independiente en la escena política venezolana. La situación excepcional que el país atraviesa pone al rojo vivo la necesidad de la convocatoria de un congreso de trabajadores para discutir una salida obrera a la crisis y reclamar una asamblea constituyente libre y soberana, que sea convocada por un gobierno de trabajadores.
 

Congreso de la FUBA: derrotemos a Macri-Nuevo Espacio

26 de mayo de 2016 | #1412 | Por Juan Winograd y Julián Asiner 
 
La Junta Representativa de la Fuba convocó al Congreso de renovación de autoridades para el 14 de junio. El Congreso de la Fuba es una parada estratégica para el movimiento estudiantil combativo que acaba de protagonizar la pueblada educativa y continua en pie de lucha contra el ajuste macrista 
 
La Fuba, junto con la Conadu Histórica, es el canal de expresión e impulso de la rebelión universitaria. Esto no es fortuito, sino que se corresponde con la conducción independiente del gobierno y las autoridades que hace 15 años dirige la Federación. La defensa de una Federación independiente y de lucha es, por lo tanto, una tarea de primer orden para los que queremos derrotar el ajuste en la universidad. 
 
El papel de la Fuba 
 
Tres hechos, antes, durante y después de la gran marcha del 12 de mayo, marcaron la importancia de tener una Fuba independiente. El primero fue la maniobra del rectorado de Barbieri, codirigido por elementos del PJ y Cambiemos, que anunció el miércoles 11 un “aumento” falso de 500 millones de pesos para la UBA, cuando se trataba de la ejecución (sub-ejecución, en realidad) de partidas ya presupuestadas. 
 
Inmediatamente Nuevo Espacio-Franja Morada difundió un flyer donde afirmaba que habíamos “ganado” y la crisis presupuestaria estaba resuelta. Es decir, un favor a Macri llamando a no movilizarse -cuando ese presupuesto implica, por ejemplo, una nueva condena contra el Hospital de Clínicas. El hecho que algunos de los centros dirigidos por Nuevo Espacio de todas formas hayan participado de la marcha sólo expresa su necesidad de camuflarse con el movimiento para no perder los centros de estudiantes como ocurrió en 2001, cuando Franja quedó asociada a De la Rúa. La Fuba, por el contrario, denunció la maniobra y llamó a reforzar la movilización. El segundo fue el intento de las gestiones y burocracias sindicales kirchneristas de que la marcha culminara en el Ministerio de Educación y no fuera a la Plaza de Mayo. La lucha política de la Fuba junto con la Conadu Histórica fue decisiva para que la lucha universitaria llegara al centro del poder político. El tercero es la continuidad del plan de lucha resuelta por la Federación, cuando aún quedan muchos reclamos sin respuesta como el boleto educativo. La Fuba está convocando a una Asamblea Interestudiantil frente al Ministerio de Educación para el miércoles 1 de junio y prepara una gran columna estudiantil para la marcha por Ni Una Menos.  
 
Los bloques 
 
El Congreso de la Fuba parte de una contradicción: mientras el movimiento estudiantil se rebela contra el gobierno de Macri, existe el riesgo de que el gobierno de Macri se apropie de la Federación que impulsa esa rebelión. Esto se explica por la correlación de fuerzas que dejaron las elecciones del año pasado. El bloque de la izquierda que actualmente conduce la Fuba es el que más centros dirige (6 de 13) pero no reúne un quórum propio de delegados que le asegure su victoria. Del otro lado, las agrupaciones de Cambiemos y el rectorado, encabezadas por Nuevo Espacio, dirigen 5 centros y podrían llegar -a partir de la distorsión que implica el pegado con las elecciones obligatorias- a reunir un gran número de delegados aunque tampoco tienen quórum para ganar. 
 
El kirchnerismo, a pesar de ser una fuerza minoritaria, volverá a tener un peso decisivo en el Congreso. La conducción del centro de Sociales está partida entre un sector alineado con Nuevo Espacio y el rectorado (La UES) y La Cámpora alineada al decano Postolski. La conducción del Centro de Ingeniería (el MLI) está en un proceso de integración a la gestión radical de la facultad. El kirchnerismo universitario no escapa al cuadro general de sometimiento al PJ y componendas con el macrismo. No olvidemos que Barbieri era “su” Ministro de Educación. Los K, que pretenden hegemonizar la oposición a Macri, no tienen ni las condiciones políticas ni la fuerza para encabezar esta oposición en la UBA.
 
Nuestro planteo 
 
En este contexto, el kirchnerismo tendrá que decidir. Por Macri-Nuevo Espacio o por una conducción de izquierda en la Fuba. La UJS emprenderá una gran campaña para mostrar lo que está en juego y llamar a todas las fuerzas a aportar sus delegados para derrotar a Macri y al rectorado. Nuestro planteo apunta a propinar una derrota a los ajustadores y defender una Fuba independiente y de lucha, desenvolviendo las contradicciones del kirchnerismo. Es lo contrario de lo que plantea La Mella (Patria Grande), que pugna por un bloque político común -imposible- con los K. Rechazamos la política de catapultar al kirchnerismo a la conducción de la Federación (“triple presidencia”). Implicaría diluir el carácter combativo de la Fuba en una especie de “frente ciudadano” con una fracción de las autoridades y de la burguesía, reforzando el parcelamiento de la Federación. 
 
El Congreso de la Fuba además de votar a la conducción, va a ser una instancia de deliberación y de organización del movimiento estudiantil. Con paneles y comisiones de debate en todas las facultades buscaremos esclarecer los campos en disputa y hacer del Congreso una gran movilización política que golpee al régimen ajustador. En paralelo a la elección de autoridades, el 14 se desarrollará un plenario general para votar un programa y un plan de acción y al día siguiente, aniversario de la Reforma del 18, volveremos a protagonizar una marchar educativa a Plaza de Mayo junto a los docentes. Vamos por el boleto, por el ingreso irrestricto, por el presupuesto y por todos los reclamos.
 

lunes, 30 de mayo de 2016

UN BLANQUEO AL SERVICIO DE EVASORES OFICIALISTAS Y OPOSITORES



El pago a los fondos buitres colocó la piedra fundacional del gobierno macrista. Restableció el derecho irrestricto del capital internacional y de sus instrumentos estatales – la Justicia de Nueva York, sobre los activos nacionales. Ese pago no hubiera prosperado sin el apoyo del FpV, especialmente en el Senado. El arreglo con los buitres se complementa ahora con el proyecto de blanqueo de capitales – otra piedra basal del edificio del macrismo. Para imponer este objetivo, el gobierno ha diseñado un proyecto ómnibus, que dificulte al máximo su bloqueo en el Congreso. Es así que incorpora el pago de los fallos judiciales que benefician a los jubilados e incluso una mejora en el reparto de la torta fiscal para las provincias. Las modalidades de esos pagos a los jubilados son, de todos modos, confiscatorios, pues lejos de reconocer los intereses correspondientes por la demora del pago establece diversas quitas, no paga intereses por la parte que será pagada en cuotas y sujeta el dinero que se cobre a los impuestos de ganancias y de bienes personales.  

 Ganga 

El blanqueo apunta a ofrecer una salida al dinero evasor cuando va a entrar en vigencia, a finales del año, un acuerdo internacional de información impositiva que incluye a un número grandes de jurisdicciones importantes, aunque no será firmado por la principal plaza de refugio de evasores – Estados Unidos. En lugar de aprovechar esta circunstancia para forzar la admisión del dinero en cuestión, pagando las deudas incurridas por la evasión, con intereses y punitorios, el proyecto prevé un gravamen módico – que oscila entre el 6 y 10% del capital que se declare, lo cual constituye un premio a la evasión fiscal. Para compensar este regalo, el proyecto ofrece un crédito fiscal a los capitales que tengan sus cuentas regularizadas. El crédito fiscal permite compensar el pago impuestos en el futuro. Una verdadera piñata fiscal de parte de un Tesoro que registra un déficit anual de alrededor de $400 mil millones. 

El dinero de residentes argentinos que se encuentran no declarados en cuentas del exterior, ha sido calculado en alrededor de u$s300 mil millones. El gobierno no espera, sin embargo, un blanqueo mayor a u$s60 mil millones, a lo largo de casi tres años. Es claro que el importe final está condicionado a los negocios lucrativos que aparezcan en ese periodo de tiempo. De todos modos, el mismo gobierno estima que la mayor parte del dinero que se declare seguirá radicado en el exterior; a Argentina no retornarían más que u$s20 mil millones hasta finales de 2019. Con un gravamen promedio del 8%, el ingreso para el fisco sería de u$s1.6 mil millones monedas (en especial cuando tienen como contrapartida el crédito fiscal ya apuntado). Un proyecto de blanqueo que circula en Brasil, establece un impuesto del 30% sobre los capitales que se declaren. Varios especialistas impugnaron la expectativa de un retorno de capitales ante la falta de proyectos de inversión efectivos, un déficit fiscal abrumador y una deuda pública que supera los u$s300 mil millones holgadamente, una vez que incorpora la deuda del Banco Central, calificada ahora como deuda pública. A diferencia de lo que ocurre en numerosos países, las ganancias que rinden los títulos del Estado no pagan el impuesto respectivo ni tampoco bienes personales. 

Macri-kirchnerismo   

El blanqueo en cuestión viene a hacer frente a un problema mayúsculo de carácter político: las cuentas no declaradas durante largo tiempo de Macri y los funcionarios macristas, de un lado, y de los operadores K, del otro. Las revelaciones sobre los Panamá Papers de Macri agregan datos todos los días y comprometen su posición política, como ocurre Lo destaca Marcelo Bonelli en Clarín (27.5): “pequeños cambios en el texto, escribe, podrían beneficiar al zar del juego y a muchos otros que se beneficiaron con la corrupción kirchnerista”. Una mano lava a la otra; el macrismo busca los votos del kirchnerismo para ‘beneficiar’ a los ‘zares’ de la corrupción enorme del macrism – que data, al menos, de la última dictadura militar. Es obvio que ni Mauricio, Lázaro o Cristóbal podrán recurrir al blanqueo en nombre propio – lo harán a través de socios o testaferros. El blanqueo se convierte así en una operación, no ya económica sino esencialmente política. El proyecto suspende las acciones penales en curso e interrumpe el periodo de prescripción fiscal, lo cual sugiere que Cristóbal López, por ejemplo, podría acogerse a una ‘regularización’ de los $8 mil millones que le impuso como deuda forzosa a la Afip. 

Hasta ahora nadie ha advertido que el proyecto habilita la evasión fiscal y la fuga de capitales – de ningún modo le pone fin. Lo prueba la ausencia de una cláusula que establezca que un ulterior conocimiento de fondos negros en el exterior haría caer los beneficios que otorga el presente blanqueo. Lejos de ofrecer una perspectiva de transparencia y normalización fiscal, el proyecto acicatea la continuada evasión impositiva. La reciente aprobación de una ley de acceso a la información pública es funcional a este blanqueo, porque no permite inmiscuirse en las cuentas privadas de los funcionarios públicos. La ley excluyó del escrutinio a la burocracia sindical, justo cuando llega la información de los Panamá Papers relativa a las cuentas del fallecido Oscar Lezcano, de Luz y Fuerza, que ahora manejan sus socios.

Extorsiones y perjuicios

El proyecto ómnibus, o sea que habría que votarlo en bloque, incluiría la venta de las tenencias accionarias de la Anses en diversas empresas. La tenencia se valúa en $100 mil millones – o sea casi la mitad del dinero que se espera repatriar. Los evasores podrán recomprar las acciones de sus empresas con fondos de la evasión fiscal. La recaudación de la Anses se aplicaría al pago de las sentencias y reclamos de ajustes de parte de los jubilados. Esta operación añade otro gran incentivo para los evasores, que es la recuperación de las acciones a valores reducidos. Las cotizaciones de las empresas en la Bolsa, que se tomarán como criterio de valuación, tienen una marcada caída en términos reales. Prat Gay advirtió a “las empresas nacionales” a que se apresuren para intervenir en estos negocios, porque de lo contrario se beneficiarían “las multinacionales”. 

El blanqueo presenta un tema político gigantesco, que afecta intereses muy amplios y muy diversos – incluso los propios jubilados. Insinúa un acuerdo político estratégico entre el macrismo y el justicialismo, incluso el kirchnerismo. Plantea enormes subsidios fiscales, tanto para los que blanqueen como para los capitales declarados. Importa un vaciamiento de la Anses a través de la mal venta de sus tenencias accionarias. El proyecto ‘atrapa-todo’ es una extorsión a todos los bloques parlamentarios, para que la oposición a este negociado sea denunciada como un rechazo al pago de sentencias y reclamos de jubilados, los cuales sufren, en este proyecto, otra confiscación.

Crisis en puerta 

El gobierno, sin embargo, enfrenta con este proyecto una crisis política importante, en primer lugar porque servirá para poner al desnudo que oficialistas y opositores son conglomerados de evasores fiscales y, por lo tanto, conspiradores contra la economía y finanzas nacionales, y en segunda lugar por la disputa que generarán los intentos que aseguren la amnistía fiscal y política para sectores que está enfrentados. 

Jorge Altamira

Fuente:https://www.facebook.com/jorge.altamira.ok/posts/568773619970170

Brienza y Szpolski, o el kirchnerismo justificando su corrupción

24 de mayo de 2016 | Por Gabriel Solano 
 
La columna que Hernán Brienza publicó en Tiempo Argentino el último domingo (“¿Y si hablamos de la corrupción en serio?” ) no puede haber sido sino un placer para su ex dueño, Sergio Szpolski. Un columnista del diario que Szpolski vació, luego de robarse decenas de millones de pesos provenientes del Estado y de dejar en la calle a los trabajadores, justifica su acción delictiva y hasta la presenta como un hecho progresista.  
 
No es “chicana”. Brienza afirma que “la corrupción -aunque se crea lo contrario- democratiza de forma espeluznante a la política. Sin la corrupción pueden llegar a las funciones públicas aquéllos que cuentan de antemano con recursos para hacer sus campañas políticas. No hay que ser ingenuos. Sólo son decentes los que pueden ‘darse el lujo’ de ser decentes”. Pregunta: cuando Brienza habla de la “democratización espeluznante de la política” que genera la corrupción, ¿se refiere a la millonada que Szpolski se patinó en su incursión como candidato a intendente del FPV en Tigre, desviando los fondos que recibía en concepto de pauta oficial para Tiempo Argentino y otros medios del Grupo23? Para Brienza, los trabajadores del Grupo 23 que protestan contra Szpolski y lo acusan de vaciador deben ser “caretas”, pues se niegan a reconocer el carácter ontológicamente progresivo y democrático de la corrupción. 
 
Aunque la columna de Brienza es deleznable, no tiene nada de original. Después de todo se limita a repetir una tesis formulada desde hace mucho tiempo atrás y que sibilinamente busca distorsionar la verdadera lucha que dieron los trabajadores para defender una participación política autónoma. Desde sus orígenes, el movimiento socialista reclamó para que los cargos parlamentarios sean remunerados, pues de otro modo un trabajador que accedía a una banca se quedaba sin medio de sustento para él y su familia. En cambio, las clases poseedoras tenían asegurada su existencia gracias a la explotación del trabajo o la renta de la tierra. Pero ese reclamo de los socialistas es exactamente lo contrario a la corrupción. Primero, porque se reclamaba un ingreso legal y público; segundo, porque el monto de la dieta parlamentaria que se reclamaba debía ser igual a la de un trabajador en actividad. ¿Qué tiene que ver esto con los políticos capitalistas que tienen patrimonios de decenas de millones de dólares, ya sea en cuentas off shore en Panamá, o en propiedades fastuosas en la Patagonia?  
 
Brienza le agrega a esta vieja tesis una dosis de cinismo extraída de su propia cosecha.  Cuando afirma que “sólo son decentes los que pueden ‘darse el lujo’ de ser decentes” termina en un blanqueo de las clases acomodadas, que aunque puedan “darse ese lujo” prefieren recurrir a la corrupción de manera sistemática y recurrente. ¿O la oligarquía argentina no armó un régimen de corruptela enorme durante la década infame, a pesar de que ya poseía extensiones enormes de tierras y hasta propiedades en París? ¿O los ‘capitanes de la industria’ bajo la dictadura no recurrieron a la corruptela infame para enchufarle una deuda contraída por ellos al Estado, beneficiando de paso a los funcionarios que le hacían ese favor? En su cruzada pro-corrupción, Brienza justifica la corruptela de los políticos ‘populares’ junto con la de los empresarios y oligarcas.  
 
La posición de Brienza se opone por el vértice a la del Partido Obrero. En el primer curso de formación política que impartimos a los militantes (“La concepción científica del Estado”) mostramos que la democracia burguesa se distingue de otros regímenes de dominación (como el esclavismo o el régimen feudal)  en el hecho de que las clases dominantes delegan el manejo del Estado en políticos profesionales, a los que controla indirectamente. Dicho control se realiza por distintos medios: el monopolio de los medios de producción, de la banca, de la tierra, de los medios de comunicación y por la... corrupción. La clase capitalista premia a sus políticos con salarios muy superiores a los de un trabajador, pero además los retribuye con fuertes ‘retornos’. Por esa vía, el político electo por el pueblo pasa a depender del capitalista que lo sobornó. Lejos de “democratizar la política”, la corruptela es un medio de asegurar el manejo del Estado por los capitalistas. Lo prueba Menem con Bunge Born y el Citibank, De la Rúa con el grupo Siemens o los bancos del megacanje, Kirchner con los Eskenazi, Cristóbal López y cía. o Macri con la JP Morgan y Deutsche Bank. 
 
Aunque Brienza trabaja de historiador, demuestra su incapacidad para juzgar históricamente a la corrupción. El gobierno de Lincoln fue de los más corruptos de la historia, pero usó la corrupción para comprar voluntades a favor de las leyes contra la esclavitud. Incluso en este caso ‘revolucionario’ se mostró el carácter conservador de la corrupción, dado que sirvió para compatibilizar las disposiciones contra el esclavismo con un personal político reaccionario, que sólo estaban dispuesto a votarlas si recibía a cambio coimas o sobornos. Pero estamos ahora en otra etapa histórica. En el capitalismo, en su etapa de descomposición, la corrupción se transforma en un recurso para incrementar la tasa de beneficio del capital. La plusvalía que no se logra fabricando autos o camiones se obtiene con el  narcotráfico o la trata de mujeres y niños. Todos estos negocios sucios se hacen con la complicidad del Estado, de sus políticos, jueces y fuerzas de seguridad. Lo hemos visto hasta el hartazgo en la Argentina en la última década, con el crecimiento exponencial del tráfico de drogas, que financia las campañas políticas, o de la trata de mujeres, que manejaron gobiernos enteros, como el de Tucumán. Estas bandas se entrelazan también con la burocracia sindical, que acentúa su carácter criminal en el manejo de los sindicatos, con el apoyo cerrado de todos los gobiernos. Dicho esto se plantea una segunda conclusión: la corrupción no es sólo el factor de control de los políticos por parte de los capitalistas, sino que es un factor que acentúa la descomposición y la criminalización de la vida política en general. 
 
A nadie se le escapa, sin embargo, que el divague pro-corrupción de Brienza tiene como único propósito salvar al kirchnerismo de su descomposición imparable. Luego de una década de fervoroso menemismo, Néstor Kirchner debutó como presidente proclamando como objetivo estratégico “reconstruir a la burguesía nacional”. Para ello decidió usar los recursos del Estado hasta el final, financiando con subsidios a empresarios como Cirigliano, a importadores de combustible como los Eskenazi, o concesionarios  que manejan privatizadas -como Mindlin de Edenor. A cambio sólo pedían un retorno, que fue a engrosar el patrimonio injustificable de los Jaime, Schiavi, De Vido o la propia Cristina Kirchner. Después de dilapidar los fondos públicos hasta el final fueron a buscar a Chevron, también asegurándole negocios off shore mediante acuerdos comerciales confidenciales con YPF. El fracaso de esta estrategia terminó con la camarilla procesada por la Justicia y Macri como presidente.  
 
Brienza pide que se “saquen la careta para hablar de corrupción”. Reconozcamos que él dio el primer paso, apoyando y hasta embelleciendo la corruptela del gobierno anterior. Podríamos no criticarlo, porque se hunde solo. Pero como lo hace desde un diario gestionado por sus trabajadores, es necesario salirle al cruce. 
 
Flaco favor le hacen a la lucha de los compañeros de Tiempo Argentino y del Grupo 23 estos defensores de sus verdugos, empezando por el corrupto y vaciador Sergio Szpolski.

domingo, 29 de mayo de 2016

Masivo congreso de la UJS

29 de mayo de 2016 | Por Corresponsal

El Congreso Nacional de la Unión de Juventudes por el Socialismo (UJS) del Partido Obrero sesionó con más de 1500 jóvenes en la facultad de Medicina de la UBA. Las resoluciones de su Congreso servirán para orientar a todos aquellos que quieren luchar contra el ajuste de Mauricio Macri y los gobernadores.  

En el acto de apertura intervinieron destacados dirigentes estudiantiles que están a la cabeza de la lucha nacional contra el ajuste, desde Jujuy hasta Tierra del Fuego, mostrando que la UJS es la única corriente juvenil de izquierda que tiene representación en todo el país. Julián Asiner, Presidente de la Fuba (Federación Universitaria de Buenos Aires), recordó la lucha histórica de la UJS-PO desde el último Congreso para poner en la cárcel a los asesinos de Mariano Ferreyra. Y la lucha planteada hoy, para que Pedraza vuelva a una cárcel común.   

Este Congreso se da en el marco de grandes luchas contra la precarización laboral de la juventud, contra el "primer empleo" y la reforma laboral de Macri, contra el ajuste en salud y educación, la destrucción del medio ambiente, contra los despidos y suspensiones, en favor del ingreso irrestricto y del boleto educativo. Federico Casas, Secretario General de la FULP, dijo que los jóvenes ganaron las calles por el boleto educativo y que “se abre una disputa por el movimiento de lucha. Los kirchneristas están más preocupados por el ‘vamos a volver’ que por desarrollar las potencialidades de la lucha contra el ajuste de Macri”. 

También hablaron dos referentes de las principales luchas del movimiento obrero, Santiago Gándara de la AGD (Asociación Gremial Docente de la UBA), y Alejandro Crespo, flamante secretario general del Sutna (Neumático)recuperado de manos de la burocracia kirchnerista de Wasiejko y Yasky. Gándara, protagonista de la masiva marcha educativa, dijo que “los que decían que 'iban a volver' -por referencia al kirchnerismo- no presentaron ni un plan de lucha”. Y continuó: “Esta es la juventud que está presente en todas las batallas, la que vemos en las fábricas, en los barrios, en las plazas”.  

Crespo mencionó la experiencia del Sutna: “cuando el trabajador se siente parte de una clase y no sale a buscar una mejora sólo para sí mismo, sino para su clase, es cuando pasa por encima de cualquier burocracia, de cualquier gobierno y de cualquier opresión”. Crespo concluyó que “el movimiento obrero no está vencido, le estamos arrebatando los sindicatos a la burocracia sindical”.   

Los compañeros de la Juventud del Partido de Trabajadores de Uruguay enviaron una carta de saludos al Congreso, resaltando la importancia de la lucha contra los ataques que recibe la juventud y la clase obrera en toda América Latina. En ese sentido, remarcaron la importancia de la Conferencia Latinoamericana que se realizará en Montevideo, en el mes de julio, para levantar un programa que enfrente la crisis y por la unidad socialista de América Latina. 

El Congreso de la UJS puso en pie 15 comisiones temáticas, que abarcaron desde la lucha por el Boleto, Medio Ambiente, y Salud, hasta la problemática de la Mujer Trabajadora, Terciarios, Cultura, Deporte, Universidad y Secundarios.

Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/online/juventud/masivo-congreso-de-la-ujs

El “relato MM” sobre Cresta Roja encubre despidos masivos

26 de mayo de 2016 | #Prensa Obrera 1412 | Por Emiliano Bonfiglio 
 
Cresta Roja volvió a ser el lugar donde el presidente Macri intentó meter “su relato” de reactivación y defensa del trabajo. Justo allí donde hubo centenares de despidos, represión, rebaja salarial y precarización laboral 
 
Macri decidió anunciar el veto a la “ley antidespidos” en una de las fábricas que es símbolo de despidos masivos del último período. Y la jornada arrancó, inesperadamente para el Presidente, con un paro impulsado desde la base en reclamo del pago de la quincena, que tenía un día de atraso. La disposición a la lucha de este conjunto de trabajadores, que supieron demostrarla durante varios meses, aún está viva, a pesar de las dificultades que enfrentan. 
 
Casi 2.000 trabajadores sin reingresar 
 
Desde la llegada, a comienzos de año, de las empresas que están operando Cresta Roja, sólo han vuelto a trabajar 1.550 operarios sobre un total de 3.500 que lo hacían antes del conflicto en las plantas de Ezeiza, de El  Jagüel y del campo, sin tener claridad aún sobre el destino de los 1.500 trabajadores de empresas vinculadas con el funcionamiento de la avícola. Es decir, que aún continúan sin volver a sus lugares de trabajo en las plantas casi unos 2.000 trabajadores. Por el momento, está funcionando una única planta, la de El  Jagüel, manteniendo un nivel de faena de 170 mil pollos por día, menos de la mitad del máximo nivel de la empresa en años anteriores. 
 
La empresa Ovoprot, junto a otras dos firmas que son parte del consorcio, asumieron como operadores de Cresta Roja por 180 días (que se cumplen al finalizar junio), con posibilidad de renovar por otros 180 días, y con prioridad para comprarla a fines de 2016, tomándose la inversión realizada como a cuenta de la compra. Un representante de Ovoprot declaró a los medios que ya han comenzado a exportar a Asia y Medio Oriente, y que tienen la intención de concretar la compra de la empresa. 
 
La realidad adentro 
 
Las condiciones de los 1.550 trabajadores que volvieron a planta son de precarización. Han ingresado con un contrato por 180 días y con un 30% menos de su salario nominal, ya que la patronal recién llegada no paga los premios conquistados ni la antigüedad, que en algunos casos llegaba a los 30 años de fábrica. Si a esto sumamos la gran carestía de los últimos meses, el golpe a los ingresos de estas familias es brutal. El salario ronda los 6.500 pesos por quincena, frente a los 8.500 que percibían en 2015. La empresa ha maximizado beneficios sobre el recorte salarial directo.  
 
La realidad afuera 
 
Los casi 2.000 trabajadores que aún no han ingresado, sobreviven con un ingreso de miseria y en la incertidumbre sobre sus puestos de trabajo. La línea de desgaste que Macri intenta imponer a los trabajadores de Cresta Roja arrancó con una feroz represión y siguió con un Repro de hambre de 6 mil pesos. Desde febrero, los Repro de 6 mil pesos se han transformado en “adelanto” de la futura indemnización que cobrarán los trabajadores de parte de Rasic; es decir, que en caso de percibir la indemnización correspondiente, ésta recibirá fuertes descuentos. 
 
Racionamiento y rebaja salarial 
 
La “salida” de Macri fue la que Scioli y los hermanos Rasic intentaron imponer durante 2015 a los miles de trabajadores que salieron a luchar ferozmente contra el racionamiento y el achique salarial. 
 
En Cresta Roja continúa vigente el reclamo de ingreso del conjunto de los compañeros en defensa de todos los puestos de trabajo, de la recuperación de las condiciones de trabajo y del salario, y del pago de la deuda de Rasic con los trabajadores.

sábado, 28 de mayo de 2016

1° de Mayo de 1990: cuando la izquierda llenó la Plaza de Mayo

Se desperdició la posibilidad de construir una alternativa política independiente
 
25 de mayo de 2016 | #Prensa Obrera 1412 | Por Rafael Santos 
 
Hacia 10 meses que había asumido Menem la presidencia (9/7/1989) -como emergencia ante la renuncia de Alfonsín frente a la crisis- e intentaba imponer su política de privatizaciones y ataque a conquistas de las masas, enfrentando una resistencia obrera. Uno de los periodistas oficialistas de la época (Neustadt) convoco a un acto del SI en la Plaza de Mayo para apoyar la resistida política menemista. Una convocatoria que fue un fiasco. 
 
Izquierda Unida (IU), alianza entre el PC y el MAS, convoco como respuesta –principios de abril- a una concentración de “la vereda de enfrente”, por el NO, para el 1° de Mayo. El llamado de IU estaba dirigido a un ala de la burocracia sindical (Ubaldini, secretario de la CGT) y a la centroizquierda que se estaba gestando (Unidad Socialista, etc.). Frente al silencio de estos sectores, IU anunció su acto del 1° de Mayo en un estadio. 
 
En esas circunstancias, el PARTIDO OBRERO (PO) denunció que la constitución de un frente de “la vereda de enfrente” era un frente popular, de colaboración de clases, pues pretendía englobar sectores de la burocracia y la burguesía. Y convoco (PO 17/4/90) a un acto del 1° de Mayo en el Parque Centenario por la independencia política de los trabajadores, por “una Nueva Dirección” del movimiento obrero y “Por la Unidad Internacional de los Trabajadores contra la “Santa Alianza” de la Burocracia y la Burguesía Mundial”. Esta última consigna, de gran importancia frente al desarrollo de movimientos de lucha política de los trabajadores en la URSS y los Estados Obreros de Europa Oriental. 
 
Giro de IU 
 
Repentinamente, IU, convoco a realizar el acto del 1° de Mayo en la Plaza de Mayo. Quedo planteada así la posibilidad de una movilización política contra el gobierno menemo-fondomonetarista. El PO no dudo un momento, levanto su acto en Parque Centenario y llamo a marchar a la Plaza de Mayo. Esto a pesar que para la dirección de IU se trataba de un recurso extremo de forzar un frente con Ubaldini y la centroizquierda. El PO aplicó una táctica histórica frente a una movilización política de los explotados convocados por una dirección oportunista: “apoyar toda movilización…contra el régimen de explotación… señalando al mismo tiempo las limitaciones políticas de sus direcciones, para contribuir de este modo a que puedan ser superadas por los explotados” (PO 24/4/90).
 
Las direcciones del PC y, particularmente la del MAS, pusieron infinidad de trabas a nuestro apoyo y presencia en el acto: se negaron a darnos oradores o cualquier tipo de participación en el acto; condicionaron que nuestra columna no pudiera entrar a la Plaza (estaría sobre el costado de la Catedral); no podía contar con sonido para que no se escucharan nuestras consignas, etc. 
 
Pero la convocatoria del acto movilizo a un amplio espectro de la vanguardia obrera y combativa del país. La Plaza se lleno por completo: más de 70 mil asistentes y el PO -saludado por numerosos sectores del MAS, del PC e independientes- ingreso con varios miles de compañeros con sus banderas y consignas desplegadas.
La tónica política de los mensajes fue dada por el orador del PC (Vicente, candidato a presidente de IU en 1989) que reitero el planteo de un frente popular con Ubaldini y la centroizquierda (llamando incluso al PO) para “democratizar la sociedad”.

La masiva movilización y realización del acto frente a la sede del poder político, en la Plaza de Mayo, fue un golpe para el gobierno, que trato de ningunear y ocultar mediaticamente que la izquierda lleno la Plaza de Mayo con sus banderas rojas y su oposición al entreguismo menemista y su ofensiva contra los trabajadores.   

Pero el oportunismo desperdició ese impacto y anunció que votaría a Ubaldini (el gran invitado ausente) como cabeza de una lista ‘obrera’ en las elecciones del 91.

La primera vez que el PTS carnereó una movilización política a Plaza de Mayo

El PO se dirigió al PTS (que venía de romper dos años antes con el MAS) para armar en común una columna por la independencia política. Pero este se negó a ello: prefirió realizar su acto sectario en… Ensenada. La defensa del aparato primó por sobre el interés general de lucha de la clase obrera.

Haría falta más de una década para que después del Argentinazo, la izquierda volviera a ocupar la Plaza de Mayo contra el poder político de la burguesía.

Y recién desde el 2011 lo hizo el FIT presentándose como una alternativa política frentista de los trabajadores y la izquierda.
Desde entonces, las banderas rojas del FIT no faltaron una vez. Solo quedaron afuera quienes como el MST giraron más abiertamente al oportunismo (integración al frente popular con Proyecto Sur de Pino Solanas, etc.) hasta su creciente extinción: este año hizo el 1° de Mayo una choripaneada en el Parque Sarmiento. O como el PCR, que se opone a la jornada de independencia de clase y al frente de independencia política, propugnando un frente de colaboración de clases con el Frente Popular (aunque la CRCR que rompió con esta orientación antirrevolucionaria del PCR, se ha sumado al acto clasista del 1° de Mayo en la Plaza de Mayo).

Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1412/aniversarios/1-de-mayo-de-1990-cuando-la-izquierda-lleno-la-plaza-de-mayo


Tomemos la lucha en nuestras manos


26 de mayo de 2016 | #Prensa Obrera 1412 | Por Partido Obrero

El veto a la ley que prohibía los despidos por seis meses demuestra quién redacta la agenda de Macri:  los grandes capitalistas, que quieren la más completa libertad para despedir o suspender trabajadores.  
 
Pero el veto no sólo delata al gobierno. También deschava a los Moyano, Caló o Yasky, que abandonaron cualquier lucha tras peregrinar, durante casi dos meses, por los pasillos del Congreso, donde habían ido a pedirle una “ley antidespidos” a los Massa y a los K, o sea a los mismos que avalaron el pacto colonial con los fondos buitre. 
 
Esos bloques se encargaron, primero, de recortar al mínimo los alcances de la ley. Finalmente, no movieron un dedo ante el veto presidencial.  Lo mismo hizo  la burocracia sindical.  En este caso, a cambio del botín de las obras sociales y de puestos en el PAMI.
 
“Dime de qué presumes, y te diré de qué adoleces”. 
 
Con el veto, Macri  quiso mostrarse “firme”. Pero el tembladeral económico y social no cesa de avanzar.  
 
La carestía y la recesión van de la mano. 
 
Los dólares sólo ingresan para una bicicleta financiera a costa de los trabajadores de toda la nación. 
 
Los que prometieron “reacomodar todo” en cuestión de meses, han agravado todas las contradicciones de la quiebra anterior. 
 
En este cuadro, la inquietud popular irrumpe con fuerza.  Los tarifazos amenazan con una rebelión popular en las provincias del sur, ya conmovidas por luchas durísimas en Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chubut.
 
Mientras, la juventud estudiantil gana las calles de a miles, en defensa de sus docentes y de la universidad pública y una rebelión hospitalaria se instala en el corazón de la provincia de Buenos Aires. 
 
Para todos los que batallan contra el ajuste el episodio del  veto debe llevarnos a nuevas conclusiones. 
 
El porvenir de nuestros reclamos no puede quedar a cargo de las burocracias sindicales. 
 
Mucho menos en manos del kirchnerismo, que condujo a una quiebra nacional después de haber pagado 200.000 millones de dólares de deuda usuraria a lo largo de diez años. Hoy, Alicia Kirchner ejecuta un ajuste salvaje en Santa Cruz. 
 
Debemos tomar en nuestras manos la lucha contra los despidos, contra los tarifazos, por el salario, por la salud y la educación pública. Impulsemos asambleas y plenarios para enfrentar los despidos y las suspensiones, el tarifazo y la carestía. Para denunciar la entregada de la burocracia sindical y reclamar un paro nacional y un plan de lucha contra el ajuste. 
 
Contra la pretensión de imponernos paritarias a la baja, luchemos por un salario mínimo igual a la canasta familiar -hoy en 20.500 pesos, por la indexación mensual de los salarios,  por el 82% móvil y un aumento de emergencia para los jubilados.  Frente a los aumentos confiscadores del gas o  la luz, decimos: Anular el tarifazo, por la apertura de las cuentas y costos de todas las privatizadas. Para combatir los despidos planteamos el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario y la ocupación de toda fábrica que cierre y despida. 
 
Pero “tomar en nuestras manos” significa luchar también por nuestra independencia política y por una alternativa política de los trabajadores.  
 
La caída de Dilma Rousseff en Brasil,  que ha cedido sin luchar el gobierno a los golpistas, es un nuevo fracaso de quienes se sirvieron de banderas “nacionales y progresistas”  para beneficiar a camarillas capitalistas, o sea, a los Lázaro Báez del continente.  
 
A los ajustadores macristas, empeñados en una agresión a fondo a los trabajadores, le oponemos la lucha y la perspectiva con la cual constituímos y defendemos el Frente de Izquierda: el frente único de la clase obrera y la izquierda por nuestras reivindicaciones, y por un gobierno de trabajadores.  

viernes, 27 de mayo de 2016

La colonización del fútbol argentino

26 de mayo de 2016 | #Prensa Obrera 1412 | Por Alejandro Guerrero 
 
Todo indica que la lucha de gangsters por el control del fútbol argentino terminará en un acuerdo. Resulta útil, sin embargo, analizar en qué consiste el botín en disputa, más allá del resultado de la pugna entre el sector que lleva de figurón a Marcelo Tinelli (River, Boca, San Lorenzo, Racing) por un lado y, por otro, el de Hugo Moyano (Independiente) y su yerno Claudio “Chiqui” Tapia (Barracas Central y casi todo el ascenso) 
 
La piedra de toque es la organización de una Súper Liga empresarial (se discute si funcionará dentro de la AFA o afuera de ella), que implicará la colonización del fútbol argentino por camarillas empresariales y pulpos extranjeros: un paso decidido de transición hacia un sistema de sociedades anónimas como el que rige en la mayor parte de Europa. El acuerdo que ahora se discute, como se ha publicado en los medios, colocaría a Tinelli al frente de la Liga y dejaría una AFA “residual” a cargo de la programación del seleccionado y del ascenso (de la comercialización y el marketing de la Selección también se haría cargo Tinelli). La crisis, sin embargo, sigue abierta: es que el macrismo recela de darle al camionero y capo de Independiente el manejo de la AFA, aún cuando ésta quede reducida al manejo de los torneos locales. El diario El País, de España, habla de “guerra abierta” entre los dirigentes del fútbol de la Argentina, mientras emisarios del gobierno y de “los cuatro grandes” viajan a Europa para negociar una intervención a la AFA que no provoque sanciones por parte de la FIFA. Moyano, por su parte, ha respondido a las hostilidades de Tinelli (y Macri?) con la amenaza de un “paro del fútbol”. En función del gigantesco negocio en juego, estaría dispuesto a las “medidas de fuerza” que no estuvo dispuesto a hacer por los despidos.  
 
Esto se discute en medio de una crisis de profundidad sorprendente: la AFA libró, en solo dos meses, casi quinientos cheques sin fondos por 73 millones de pesos, y el cuerpo técnico del Seleccionado no cobra sus sueldos desde hace siete meses. 
 
La “CEOcracia” en el fútbol  
 
El más claro expositor del asunto fue Daniel Angelici, capomafia del juego y titular de Boca: “El presidente de la Liga va a ser un CEO, un profesional” (Infobae, 20/5). Angelici tuvo el mérito de decir con todas las letras de qué se trata: “En esta Súper Liga, más allá de profesionalizarnos, vamos a discutir de dinero y yo defiendo los intereses de Boca. Nosotros somos de los clubes que más generamos”. Es cierto, de dinero se trata. De mucho dinero. La única gran mentira de Angelici es que él defienda los intereses de Boca. Ni él defiende a Boca ni su aliado Rodolfo D’Onofrio defiende a River. Ellos representan intereses de camarillas empresariales que buscan repartirse un negocio enorme, y sólo en función de eso les interesan sus clubes. 
 
El monto de dinero en juego tiene una magnitud por el momento desconocida hasta por los protagonistas de la lucha mafiosa que se libra en estas horas. A los derechos de televisación y publicidad (sólo por la ropa del Seleccionado, Adidas paga 32 millones de euros y se intenta renegociar por más) se añaden los de las apuestas en el fútbol, un negocio con el que quería quedarse Cristóbal López pero ahora es Angelici el que pretende morder un pastel que aún no entró en el horno. 
 
Debe añadirse que el conflicto no es en modo alguno puramente interno. El desembarco de Barack Obama en Buenos Aires y Bariloche fue otro motivo de inquietud en la calle Viamonte y en las oficinas de Clarín y de Torneos y Competencias. Es que en el Air Force One llegaron también dos emisarios del magnate Ted Turner, propietario del pulpo televisivo internacional. Los yanquis se reunieron con el gobierno de las intenciones de Turner (Imagen Satelital SA en la Argentina) de ofrecer hasta 1.700 millones de pesos por la transmisión de los partidos de Primera División, e incluso de quedarse con un pedazo de lo ya comprado por Clarín y TyC; es decir los torneos del ascenso, la Copa Argentina, los amistosos del Seleccionado y los partidos por las eliminatorias para Rusia 2018. Turner también quiere comprar Telefé y C5N. 
 
Por otra parte, la Súper Liga se jugará de agosto a agosto; es decir en coincidencia con los campeonatos europeos, lo cual facilitará la comercialización del fútbol local y hará confluir las temporadas de pases. En otras palabras: la colonización se completa. Lo que antaño se llamaba “el semillero” del fútbol argentino es ahora una incubadora, que ya permite a niños de 13 años emigrar a Europa, como fue el caso de Lionel Messi. Los clubes, que tuvieron en el pasado una función progresiva de vida social entre vecinos y simpatizantes, quedarán reducidos a la servidumbre respecto de los dueños del negocio. Las camarillas capitalistas que los gobiernan, y suelen hipotecarlos utilizando la venta de jugadores como garantía, seguirán siendo las socias menores de sus desfalcos, sostenidos a costa de esquilmar a socios y simpatizantes. Una metáfora de la Argentina del endeudamiento crónico y las bancarrotas regulares. Como también ocurre en el país, la quiebra de la AFA querrá ser resarcida con un operativo de recolonización a gran escala. 
 
Así, el fútbol se ha convertido en un botín mafioso de capitalistas criollos, burócratas sindicales y pulpos imperialistas. Es tiempo de que socios y simpatizantes del fútbol tomen el asunto en sus manos para terminar con este despojo.
 
La realidad es que esto viene sucediendo desde hace años, los clubes se vacían y quiebran y lo unico que importa es el comercio futbolístico con representantes y empresarios dueños de los jugadores jugadores , luego tranzaron con el estado con lo cual no puede haber nada bueno couando se mete el estado todo es una mafia con lo cual habria que eliminar a la AFA y a la Superliga y hacer descender a todos los equipos a las ligas locales para dedicarse a preparar deportistas desde chicos y para todas las disciplinas, hacer crecer a todos el movimienbto olímpíco  y dejar el futbol en segunda o tercera  prioridad 
 

Después del veto, más ajuste

Tomemos en nuestras manos la lucha contra los despidos y los tarifazos, y por el salario
 
26 de mayo de 2016 | #Prensa Obrera 1412 | Por Comité Nacional del Partido Obrero
 
DECLARACION DEL COMITE NACIONAL DEL PARTIDO OBRERO 
 
Tomemos en nuestras manos la lucha contra los despidos y los tarifazos, y por el salario
 
Foto: Ignacio Smith
 
El veto de Macri a la ley de prohibición de despidos y suspensiones es mucho más que el intento de establecer un acto de autoridad por parte de un gobierno de origen minoritario (en la primera vuelta apenas superó el 30%). Su objetivo de fondo es descargar la bancarrota económica sobre las espaldas de los trabajadores para recuperar la tasa de beneficio del capital. 
 
Ofensiva anti-obrera 
 
El lugar elegido para anunciar el veto presidencial -la planta de Cresta Roja- deja claro cuál es el “modelo” de Macri. La patronal de Cresta Roja ha reducido en dos tercios el plantel de empleados, ejecutó más de 2.000 despidos y obligó a los trabajadores a renunciar a su estabilidad laboral y antigüedad, dejándolos con contratos basura de renovación trimestral. 
 
En pos de ese “modelo”, Macri ya tiene en carpeta una reforma laboral flexibilizadora. El primer paso será una “ley de empleo joven”, la cual, al otorgar a las patronales beneficios impositivos para los nuevos empleados que contraten, termina por ser un incentivo para despedir a los “viejos” trabajadores. Pero el asunto no termina allí. El Ministerio de Trabajo, junto con las cámaras empresarias y la burocracia sindical, han formado comisiones para discutir la “productividad”, que para los capitalistas sólo significa una mayor explotación de la fuerza de trabajo. Con la excusa de un alto ausentismo, quieren establecer el presentismo a todos los trabajadores y hasta el descuento de los días de huelga. La reforma podría incluir también la ilegalización de las huelgas que no sean convocadas por las direcciones sindicales, en un claro ataque a las luchas por abajo que son motorizadas por el activismo clasista. 
 
Esta ofensiva contra los trabajadores tiene su capítulo principal con la desvalorización del salario, que es el resultado de una política consciente y premeditada del gobierno. Los aumentos salariales están muy por detrás de una inflación que supera el 40%, como consecuencia de la megadevaluación y los tarifazos, convalidando una pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores del orden de los 10 puntos porcentuales. 
 
Mientras especulan con la quiebra del Tesoro y del Banco Central, al cual le prestan dinero a tasas usurarias, los capitalistas le imponen a los trabajadores la venta de su fuerza de trabajo por debajo de su valor (la canasta familiar). 
 
Cómplices 
 
Este objetivo antiobrero envuelve al conjunto de la clase capitalista y sus partidos. Por eso el veto de Macri ha pasado con el aval del Frente para la Victoria y del massismo. En el Senado, donde tiene más de dos tercios de los votos, el FpV ya anunció que no piensa insistir con la ley. Tiene su lógica: los gobernadores que dictan la política en el Senado aplican ellos mismos despidos o rebajas salariales en sus respectivas provincias. Horas antes del veto presidencial, los gobernadores pactaban con Macri un precario rescate financiero de las provincias, a cambio de un monitoreo del “ajuste” por parte del gobierno central. 
 
Este pacto del veto y del ajuste incluye a Santa Cruz, gobernada por una integrante de la familia Kirchner. Su pretensión de imponer una paritaria de 15%, cuando la inflación patagónica supera incluso la media nacional por los efectos del tarifazo, ha creado una rebelión provincial. La docencia, los trabajadores del Estado, e incluso los obreros de la construcción están en un virtual estado de huelga general. Una situación similar es la que se vive en Tierra del Fuego, también gobernada por el Frente para la Victoria, donde los trabajadores protagonizan una huelga general que supera los 85 días. 
 
La complicidad con el ajuste en marcha alcanza por sobre todo a la burocracia sindical. En un cuadro de despidos, desvalorización del salario y continuidad del impuesto a las ganancias sobre los trabajadores, las cinco centrales sindicales se limitaron a pedirle al Congreso la aprobación de una ley de prohibición de despidos muy limitada (con un plazo de vigencia de sólo seis meses y sin retroactividad para lograr la reincorporación de los 130.000 despedidos de este año). El recurso de ir al Congreso fue la coartada para dejar a un lado los métodos de lucha que tienen los trabajadores para pelear por sus reclamos. Prometieron, sí, que si la ley era vetada convocarían un paro de repudio. Sin embargo, llegó el veto pero no el paro. A cambio de ello, la burocracia negoció por lo bajo fondos para las obras sociales, puestos en el directorio del Pami e impunidad para sus manejos financieros turbios. 
 
De este modo la burocracia demostró lo que es: un agente de las patronales dentro del movimiento obrero. Sus intereses de casta se encuentran totalmente diferenciados de los intereses de los trabajadores. 
 
Crisis 
 
Pero la ofensiva antiobrera que encabezan Macri y los gobernadores en nombre de toda la clase capitalista tiene bases endebles. El alcance de la bancarrota económica corroe la estabilidad del régimen. Las altas tasas de interés han armado una bicicleta financiera que les facilita grandes ganancias a los especuladores pero profundizan la recesión económica. El tarifazo, que beneficia a las privatizadas, no sólo golpea a las familias sino que agrava los costos industriales y comerciales neutralizando las ventajas que les dio la devaluación. Su inviabilidad se prueba en la Patagonia, donde el tarifazo liquida las perspectivas de regiones enteras y ha colocado a varias ciudades a las puertas de la rebelión popular. Temeroso de esa perspectiva, el gobierno del “veto” debió recular parcialmente con los megatarifazos del gas y la luz en el Sur. Pero la crisis no se ha cerrado, porque los aumentos que se terminaron convalidando son igualmente confiscatorios. 
 
Este cuadro se agrava considerablemente por la crisis brasileña, que afronta un retroceso económico y productivo de envergadura. La devaluación monetaria organizada por Prat-Gay no logró aumentar las exportaciones, menos aún las industriales, que tienen como destino exclusivo a Brasil. En este cuadro crecen las presiones capitalistas en favor de una nueva devaluación que lleve al dólar por encima de los 20 pesos. La política económica oscila entre la hiperinflación y la recesión económica, dos formas de confiscación de la clase obrera y el pueblo. 
 
El golpe de Estado ejecutado en Brasil contra Dilma Rousseff, con la complicidad de Macri, es la última palada de tierra sobre el moribundo Mercosur.  
 
Después de competir en ver quién desvaloriza más su fuerza de trabajo, cada gobierno de la región reclama libertad de comercio para cerrar acuerdos con las potencias imperialistas y China. Las burguesías nacionales de América latina han sido incapaces de consagrar la autonomía y la unidad de la región. Sus intereses de clase la llevan a actuar como fuerzas subordinadas del capital financiero internacional, condenando a nuestras naciones al atraso y la miseria social. 
 
Nuestra respuesta  
 
La crisis ataca y, a la vez, plantea una oportunidad para los trabajadores, ya que pone de manifiesto las bases precarias que tienen el gobierno y los capitalistas para desarrollar una ofensiva en regla. También facilita la comprensión política de la situación, al colocar a todos los partidos patronales en el campo del ajuste. Los intentos del kirchnerismo de actuar como oposición al macrismo no ha superado la prueba de los hechos. Sus gobernadores son los que aplican el ajuste, y sus bloques parlamentarios facilitaron el pacto con los buitres. 
 
La clave del proceso político se reduce a lo siguiente: los trabajadores debemos tomar la iniciativa para enfrentar el ajuste en marcha, organizando las luchas contra los despidos, las suspensiones, la carestía y los tarifazos. El programa de esa lucha es claro: ningún despido ni suspensión; ocupación de la fábrica o repartición que cierre o despida, por el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario; por un salario igual a la canasta familiar, hoy en 20.500 pesos; abajo el impuesto al salario; por el 82% móvil y un aumento de emergencia para todos los jubilados, cuya mínima apenas llega a la cuarta parte de la canasta familiar.
 
Nuestra consigna de plan de lucha y paro nacional apunta en esa dirección. Es la necesidad que tienen los trabajadores para derrotar el ajuste y es la forma de mostrar nítidamente la política traidora de la burocracia sindical.  
 
Llamamos la atención sobre las grandes rebeliones populares que se van desarrollando en el país, especialmente en la Patagonia Rebelde. Como tantas veces en nuestra historia, la resistencia popular contra los gobiernos antiobreros evolucionó del interior al centro del país. A ese centro político -a la Plaza de Mayo- marcharon días atrás decenas de miles de jóvenes junto a la Conadu H, en defensa de la universidad pública y de los docentes universitarios en lucha. 
 
La pueblada masiva en Comodoro Rivadavia, que reunió la marcha más numerosa de la historia de Chubut, impuso la vuelta al trabajo de miles de petroleros. Ese es el camino a seguir para derrotar los despidos, las suspensiones y las rebajas salariales. 
 
Llamamos la atención, también, sobre el triunfo de una lista combativa y clasista en el sindicato del Neumático (Sutna), que derrotó a la burocracia sindical identificada con el kirchnerismo. Muestra que la recuperación de los sindicatos por parte de los trabajadores es una transición política en marcha, que da cuenta del agotamiento de la burocracia sindical integrada al Estado y del surgimiento de una nueva generación de luchadores obreros. Esa transición se enlaza con otra cuestión de fondo: la superación política del peronismo por parte de una fracción creciente de la clase obrera, que lucha por una perspectiva política independiente de los trabajadores, anticapitalista y socialista. Por referencia a esos extraordinarios avances, todo seguidismo al kirchnerismo, una fuerza del ajuste que se hunde en medio de los escándalos por corrupción, es un crimen y una formidable regresión política. El “frente único” que tenemos que impulsar para derrotar el ajuste debe tener una base de clase, para luchar contra el gobierno y las patronales. 
 
Esta es la perspectiva con la que el Partido Obrero desarrolla el Frente de Izquierda. Sobre esta base llamamos a reforzar la lucha contra el ajuste antiobrero y a desarrollar la construcción de una alternativa política de los trabajadores.
 
22 de mayo de 2016
 
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Politica Obrera

Coordinadora Sindical Clasista - Partido Obrero

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