The people united will never be defeated - ¡Proletarios del mundo, uníos!

jueves, 30 de junio de 2016

Macrismo disimulado

FUA
Lo que dejó el Congreso de Rosario
 
 
30 de junio de 2016 | #Prensa Obrera 1417 | Por Rama Yordan, secretario ejecutivo de la FUA por la UJS-PO 
 
El fin de semana del 25 y 26 de junio en la ciudad de Rosario se realizó el 29° Congreso de la Federación Universitaria Argentina (FUA). Franja Morada retuvo la conducción de la Federación en un congreso diseñado para disimular su integración a Cambiemos. En el acto de asunción, la presidenta electa se deshizo en promesas de “defender los intereses de los estudiantes, frente al gobierno que sea”, y “luchar por el boleto y el presupuesto”. Sin embargo, lo cierto es que el congreso no resolvió ningún plan de acción para darle continuidad a la lucha universitaria que se desarrolló durante el cuatrimestre.
 
Este operativo “como sí” contó con el aval de la Juventud Universitaria Peronista (JUP), con quien Franja pactó todos los términos del congreso -fraudes de delegados incluidos. La JUP retuvo la Secretaría General de la FUA y festejó en un plenario del que participó Gioja, líder del PJ que busca erigirse en garante de la gobernabilidad macrista. Allí discutieron una agenda común con la Franja para sancionar una “nueva ley de educación superior”, con miras al centenario de la Reforma de 1918. En manos de Franja y la JUP -es decir, de los rectores radicales y peronistas- esta ley servirá para encubrir los negociados realizados bajo la década K y darle nuevo impulso a la privatización universitaria. La “nueva ley” va en consonancia con la solicitud de ingreso que el gobierno argentino envió a la OCDE, el organismo internacional que es autor de la reforma por la cual Peña Nieto está asesinando a los maestros mexicanos.  
 
La Cámpora y otros agrupamientos K, como el MPE, amagaron con ir a Rosario, pero finalmente definieron no asistir al congreso. No lo hicieron en nombre de un plan de lucha contra el ajuste -que la “FUA paralela” (si es que todavía existe) no impulsa en ninguna facultad-, sino como resultado del fracaso de las negociaciones con Franja y la JUP para obtener una sobrerrepresentación. 
 
Dos estrategias contrapuestas 
 
El congreso mostró, a su turno, el completo seguidismo de un sector de agrupaciones de izquierda a partidos de Estado, como el kirchnerismo y el “socialismo” gobernante de Santa Fe. Con el argumento de “disputar la Secretaría General”, La Mella, el PCR y Sur trabajaron hasta último momento por la formación de un “gran frente anti-Franja” con el MNR y el kirchnerismo que sí fue a Rosario (Nuevo Encuentro, Miles, Evita). Después de largas negociaciones, el frente naufragó ante la negativa del MNR de integrar una lista común con los K. En estas condiciones, este sector de la izquierda selló una alianza con el Movimiento Evita, que rompió con el kirchnerismo en pos de un acuerdo con Massa y De la Sota.  
 
Esta izquierda se ofreció, así, como instrumento de blanqueo para un kirchnerismo desahuciado, que busca reciclarse como una variante “nueva”, de centroizquierda. A esta impostura sumó sus delegados la Juventud Guevarista. Nuevo Encuentro, por su parte, abandonó el congreso y Miles presentó lista aparte -alentados por La Mella, que les prestó algunos votos con el objetivo de desplazar a la UJS de la Junta Ejecutiva. Una jugada que también fracasó. 
 
De nuestra parte, rechazamos de plano estos enjuagues para hacer de la izquierda una cobertura de las fuerzas patronales que colaboran activamente en la aplicación del ajuste. En la previa del congreso y en sus comisiones, la UJS batalló por un reagrupamiento independiente de la izquierda y el movimiento estudiantil combativo. Esta lucha dio como resultado la presentación de una lista del Frente de Izquierda, luego de que Izquierda Socialista decidiera romper su alianza con el PCR y La Mella. Otros grupos, como Cauce (COB La Brecha), rechazaron esta perspectiva. 
 
Perspectivas 
 
A través de una intensa lucha política, la UJS logró revalidar su presencia en la Junta Ejecutiva de la FUA. Desde este lugar ganado, abordaremos ahora las elecciones que se realizarán en la segunda parte del año. Para preparar esta pelea la UJS realizará campamentos y plenarios de invierno en todo el país y así organizar la continuidad del plan de lucha e impulsar listas independientes en los centros de estudiantes y congresos de federaciones. 
 

El PTS no vino con el Frente de Izquierda

El PTS decidió no participar de los debates ni emitir comunicado alguno ante la lucha política que se libraba al interior del movimiento estudiantil. Al momento de la acreditación de delegados, el PTS envió a dos militantes, que se retiraron con infundios contra el Partido Obrero. Las denuncias contra la UJS -un clásico- no tuvieron otro objetivo que encubrir la escasa representatividad de esta corriente, que reunió cuatro delegados sobre los casi 900 que conformaban el congreso. La realidad es que el PTS no dirige un solo centro de estudiantes en el país, de los más de 250 que integran la FUA -a excepción de aquellos que conduce en frente con el PO. La UJS rechazó esta línea de automarginalización y defendimos, junto a Izquierda Socialista, lugar del Frente de Izquierda en el movimiento estudiantil y su federación nacional. 
 
Hacia la III conferencia Nacional de la Coordinadora Sindical Clasista

Sindicales
30 de junio de 2016 | #Prensa Obrera 1417 | Por Coordinadora Sindical Clasista-Partido Obrero 

La conferencia nacional de la coordinadora sindical clasista se realiza en una nueva etapa de la transición que recorre al movimiento obrero. La descomposición de la burocracia sindical, completamente enlazada a la declinación del peronismo, tiene como contraparte al ascenso del clasismo. La tercera Conferencia de la Coordinadora Sindical Clasista (CSC) debatirá la situación del movimiento obrero a partir del agotamiento de una nueva tentativa del nacionalismo capitalista, que terminó abriendo paso a un gobierno alineado con la derecha continental. Queremos contribuir con una orientación y un programa para enfrentar cada paso del ajuste capitalista, y desarrollar una gran corriente en los sindicatos independiente de las variantes patronales y las burocracias sindicales asociadas a esos intereses.  

Desde la asunción de Macri, las direcciones de las cinco centrales sindicales se han empeñado en bloquear una lucha de carácter general contra el ajuste. La burocracia “parlamentarizó” el reclamo contra los despidos, y luego dejó pasar el veto de Macri sin lucha. Las mismas direcciones han evitado por todos los medios convocar un paro nacional frente a la carestía, los tarifazos y despidos. 

La tan mentada “unidad” de la CGT es, antes que nada, un acto en defensa propia de la propia burocracia. Se trata de un operativo para fortalecer su capacidad de contención del movimiento obrero.  

Ningún despido, reapertura de las paritarias  

Pero este operativo no ha logrado bloquear el conjunto de las luchas. Los topes en las paritarias que pretendió el gobierno fueron quebrados por importantes huelgas, que se combinaron con las luchas contra los despidos. Los trabajadores de Tierra del Fuego y Santa Cruz, los petroleros de Neuquén y Río Negro, los obreros azucareros de Tucumán, los estatales y docentes de Buenos Aires, la docencia universitaria, los trabajadores cooperativizados y desocupados, los obreros del Sitraic que pelean contra los despidos en la construcción, los plásticos de Mascardi que cortaron la autopista Richieri por la reincorporación de trabajadores; los choferes de Ecotrans, que enfrentan el desguace de la empresa, los obreros de la alimentación de Unilever al igual que los metalúrgicos de Aluar, son ejemplos de ello. Estas luchas le pusieron un límite a los propósitos del gobierno de avanzar contra los trabajadores.  

Aún así, las paritarias acordadas por las direcciones sindicales están por debajo del vertiginoso aumento del costo de vida, hipotecando el salario hacia adelante. Estos acuerdos rondan el 30%, cuando la proyección inflacionaria alcanza al 45%. Moyano cerró la paritaria camionera, en un 37 por ciento en cuatro cuotas (arrancando con un 15%); un acuerdo a la baja, y sin que medie ninguna lucha. 

La persistencia de la inflación coloca al rojo vivo la necesidad de luchar por una verdadera recomposición salarial. Es el caso de los convenios “cortos” que empiezan a vencer o reabren la negociación. La Conferencia de la CSC tomará en sus manos una fuerte campaña por la reapertura de las paritarias, el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario y la ocupación de toda fábrica que cierre o despida.   

Una de las principales reivindicaciones que debemos llevar adelante es la anulación del impuesto al salario. El macrismo continúa la política de confiscación impositiva a los trabajadores que instauraron De la Rúa-Cavallo y que el kirchnerismo defendió a muerte. El silencio de la burocracia, generalizado luego de la negativa del gobierno a eliminar este impuesto, forma parte de los acuerdos de “paz social” con el gobierno.  

La lucha por nuevas direcciones  

Un gran episodio de la transición histórica que recorre al movimiento obrero ha sido la conquista del Sindicato del Neumático. En este caso, el clasismo derrotó a un sector de la burocracia íntimamente ligada al gobierno kirchnerista, luego de años de favores a las patronales y al Estado. Este triunfo y los métodos de organización obrera llevados adelante son un ejemplo que deberá servir para avanzar en todos los sindicatos.  

La experiencia del Sutna contrasta, por ejemplo, con el Fura, (el frente que recuperó el sindicato docente provincial de Neuquén, Aten, hace unos años), que se autodestruyó por el faccionalismo. El mismo faccionalismo que frustró el “encuentro combativo” del 5 marzo. Siguiendo el método del frente único detrás de una agenda de lucha y de independencia de las variantes burocráticas, los sindicatos como la AGD fueron el centro de iniciativas que instalaron al clasismo y a la izquierda con su propia fisonomía. Fue así con la campaña por el paro nacional y la organización de columnas independientes el 29 de abril (acto de las cinco centrales) y el 2 de junio (marcha de las CTA). Lo mismo ocurrió ahora con el pronunciamiento y el acto por el fallo de la Corte contra el derecho de huelga, impulsado por el Sutna. La conferencia de la CSC debatirá la necesidad de una convocatoria a un gran encuentro antiburocrático, encabezada por sindicatos combativos y clasistas de todo el país, para levantar un programa con las principales reivindicaciones obreras, trazar un plan de acción contra el ajuste de Macri y los gobernadores y una estrategia de independencia política y sindical para la clase obrera. 

La debacle del peronismo, luego de la experiencia kirchnerista, es un duro golpe a la burocracia sindical. Las variantes del movimiento obrero que postulaban la necesidad de un “frente único con el kirchnerismo” para enfrentar a Macri, han quedado girando en el vacío. Nos dirigimos a todos los trabajadores que pudieran haber tenido expectativas en el kirchnerismo para acercar nuestras conclusiones y abrir un debate sobre la estrategia que necesitamos para colocar a la clase obrera como alternativa política frente a los ajustadores, por el impulso de un congreso de bases de la clase obrera para dar a la crisis una salida de los trabajadores.  
 

miércoles, 29 de junio de 2016

Tierra del Fuego: un agente del Batallón 601 en el gobierno

| #Prensa Obrera 1416 | Por Liliana Alaniz (Apel) 
 
Horacio Cao es quien se encuentra a cargo de la Secretaría de Recursos Humanos del gobierno fueguino. Cao fue agente del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército durante la dictadura, donde actuó como “Personal Civil de Inteligencia (PCI)”. Su nombre figura en los listados pubicados por la revista Veintitrés en 2010. 
 
Cao cumple una función de primer orden en el ataque contra los trabajadores de Tierra del Fuego, pero su labor es ad honorem. ¿Quién le paga el salario para su sustento? El Ministerio de Modernización de Andrés Ibarra, responsable de los 100 mil despidos en la administración pública. Es una imagen elocuente de las relaciones incestuosas que mantienen el gobierno macrista y los gobernadores kirchneristas. 
 
El Batallón 601 -en el que también revistió otro buchón “célebre” de la dictadura, el capomafia de la Uocra, Gerardo Martínez- se ocupó de montar una red de infiltrados -civiles y militares- en sindicatos, universidades, partidos políticos y organizaciones sociales. El Batallón se encargaba de las tareas de inteligencia y sus hombres también integraban las patotas que secuestraban a los compañeros. 
 
A la salida de la dictadura, Cao también supo acomodarse en democracia. Siempre trabajó en la administración pública. Fue funcionario de los gobiernos nacionales de Menem y los Kirchner. Integró el gabinete del sanjuanino Jorge Escobar, hasta su destitución en un juicio político por corrupción en 1992, y formó parte de la intervención federal de Santiago del Estero, en 2004, tras la caída de los Juárez. 
 
Para Leonardo Gorbacz, jefe de Gabinete de Bertone, en los años de la dictadura Cao “era muy joven”. Tenía aproximadamente la edad del ex jefe del Ejército, César Milani, y del genocida Astiz, por citar otros casos emblemáticos de jóvenes represores.
 
El caso de Cao pone de manifiesto, una vez más, la inacción del Poder Judicial que, desde hace al menos seis años, conoce la nómina de Personal Civil del Batallón 601. El juez federal Ariel Lijo lo consideró un “enclave de la represión” y un “asociación ilícita”, pero no movió un dedo para investigar y archivó la causa contra Martínez. Los Cao nunca fueron ni siquiera llamados a declarar.
 
El ministro de Interior, Rogelio Frigerio, continúa negándose a recibir a los organismos de derechos humanos del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia. Repudiamos la brutal represión policial y judicial que sufre la huelga de los trabajadores fueguinos y exigimos la salida de este personaje nefasto. 
 
Fuera Cao. Viva la lucha del pueblo fueguino. 
 

Las Provincias Unidas, antes del Congreso

| #Prensa Obrera 1416 | Por Christian Rath y Andrés Roldán
 
BICENTENARIO DEL CONGRESO DE TUCUMAN (I)
 
El 9 de julio se cumplirán 200 años del Congreso de Tucumán. ¿Qué ocurría en las Provincias Unidas del Río de la Plata un año antes? 1815 fue un año de viraje. Luego de la derrota de Napoleón, en Europa triunfaba la reacción y la Santa Alianza rediseñaba el mapa del viejo continente. En España, Fernando VII era repuesto en su trono, aplastando a los liberales y planteándose la reconquista de sus posiciones americanas. 
 
Por el contrario, en el Río de la Plata, único baluarte no recuperado por los españoles, la situación se radicalizaba. 
 
A esa altura, las Provincias Unidas estaban literalmente partidas en dos. De un lado Buenos Aires y las provincias orientadas por el Directorio porteño.
 
Del otro, el Sistema de los Pueblos Libres, el bloque de provincias que reconocía el liderazgo de José Gervasio de Artigas. ¿Qué había llevado a esta polarización? En 1811, una segunda oleada revolucionaria que tuvo su centro en la Banda Oriental y se extendió hacia nuestra Mesopotamia actual, derrotó y aisló al poder español en Montevideo. El gobierno porteño, en manos del Triunvirato -una camarilla que respondía a la burguesía comercial nativa y británica, y actuaba a instancias de la diplomacia inglesa-, consumó una mayúscula entrega. Aceptó el retiro de las tropas porteñas y la entrega de la Banda Oriental y de lo que hoy sería Entre Ríos a los realistas. Estos obtuvieron de este modo una victoria en la derrota, que fue respondida por un gigantesco éxodo de masas rurales y urbanas encabezado por Artigas y que pasó a llamarse “la Redota”. En 1813 el Triunvirato convocó a la Asamblea Constituyente que declinó declarar la Independencia, a instancias de la diplomacia británica aliada en ese momento con la Corona española contra Napoleón. Asimismo, rechazó la participación de los delegados de la Banda Oriental, los únicos elegidos a través de asambleas y portadores de un mandato que planteaba declarar la independencia, constituir una república, organizar una federación igualitaria, habilitar los puertos de Maldonado y Colonia como modo de romper la política de puerto y Aduana únicos en manos de la oligarquía porteña, prohibir que tasa alguna o derecho se imponga sobre artículos exportados de una provincia a otra y proclamar la libertad civil y religiosa “en toda su extensión imaginable”. En enero de 1815, el nombrado Director Supremo de las Provincias Unidas, Carlos María de Alvear, fue más a fondo en su política contra el alzamiento que se extendía por el Litoral, proponiendo a Artigas la entrega de la Banda Oriental a condición de que éste renunciase a orientar la rebelión en el resto de las provincias. Artigas rechazó este planteo en nombre de la unidad política y territorial de las Provincias Unidas. Por su parte, el Directorio redobló la apuesta entreguista, proponiendo a los ingleses el dominio del Río de la Plata. A la vez, frente a un clima de agitación en Buenos Aires provocado por el aumento del pan y la carne, Alvear puso en pie un Estado policíaco, a través del destierro y la pena de muerte. En marzo de 1815, Santa Fe rompió con el Directorio y se sumó al Sistema de los Pueblos Libres, un signo del fin de la dictadura. 
 
A esa altura, el Sistema reunía a la Banda Oriental, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Santa Fe y Córdoba. Con San Martín gobernando Cuyo y preparando el Ejército de los Andes y Güemes en el norte, el aislamiento y debilidad de los porteños alentaba la expectativa de una nueva organización federal. 
 
Sube la ola federal. Cae Alvear 
 
Tras la victoria federal ante el Directorio, en Guayabos, en enero de 1815, los restos del ejército porteño abandonaron la provincia Oriental y poco después Montevideo quedó bajo el control de las fuerzas de Artigas. 
 
El impacto de esta ocupación fue enorme en todo el territorio del ex virreinato. El artiguismo, como cabeza de la causa federal y anticentralista, alcanzó una enorme autoridad política. Se produjeron alzamientos insurreccionales a favor de la causa federal en Santa Fe y Córdoba, se amotinó el ejército porteño en Fontezuelas. Pocos días después cayó Alvear y se disolvió la Asamblea del año XIII, en medio de una algarabía generalizada. 
 
Artigas eligió no gobernar desde Montevideo sino que dejó al gobierno de la ciudad en manos de un gobernador y del Cabildo y, en base a lo propuesto en las Instrucciones a los diputados de la Asamblea del año XIII, fundó una nueva capital a orillas del río Uruguay a la que denominó Purificación. 
 
Desde allí se dictaban las medidas que eran aplicadas sólo con el aval de los gobiernos locales, dado que no se llegó a formalizar un verdadero gobierno central. Se pusieron en funcionamiento los puertos de Montevideo, Colonia, Maldonado y Santa Fe tanto para el comercio interior como exterior. 
 
“Que los más infelices sean los privilegiados” 
 
Luego de la recuperación de Montevideo, en la campaña se agravó la tensión entre las clases. Los hacendados más ricos intentaron retomar el control social del campo a través del desalojo de tierras ocupadas. 
 
Mientras Artigas ponía el foco en que se incrementara la producción, los hacendados patriotas, por el contrario, intentaban poner el foco en la necesidad de restablecer el orden como condición para recomponer la actividad productiva. Es en este clima de virtual guerra de clases que Artigas dictó su famoso Reglamento Provisorio de Tierras. 
 
Este planteó la confiscación de las tierras de “emigrados, malos europeos y peores americanos, que no hayan sido indultados” y también las que hayan sido vendidas o donadas por el gobierno entre 1810 y 1815, hasta que entraron los orientales a Montevideo.
 
Las “suertes de estancia” debían repartirse entre “los sujetos dignos de esta gracia con prevención que los más infelices serán los más privilegiados. En consecuencia, los negros libres, los zambos de esta clase, los indios y los criollos pobres todos podrán ser agraciados en suertes de estancia si con su trabajo y hombría de bien propenden a su felicidad y la de la Provincia”.
 
Los terrenos debían tener el tamaño indispensable para satisfacer las necesidades de la familia adjudicataria. 
 
Fue un completo programa agrario revolucionario adecuado al momento. Su punto de partida fue satisfacer las ansias y necesidades del sujeto social protagonista de las campañas revolucionarias, de esa gran población rural que acompañó a la revolución desde 1811. Intentó cambiar el eje de la economía oriental y crear y consolidar un nuevo sujeto social, promoviendo pequeños hacendados. Algunos han observado que no liberó a los esclavos negros, aunque sí le otorgó haciendas a los libertos y a los zambos. También a los indios -se ha dicho que Artigas es de los muy pocos líderes de la independencia que les dio un lugar preponderante a los indios. 
 
Se equivoca Peña cuando caracteriza que “(las masas montoneras) tierra no buscaban ni les interesaba. A los gauchos del litoral ofrecerles una parcela hubiera sido insultarlos… Las montoneras no aportaban consigo un nuevo orden de producción. Se oponían a la oligarquía porteña, pero no podían contraponer ningún régimen de producción distinto a aquél en que se fundaba el poderío de la oligarquía porteña”1. La reforma agraria llevada a cabo en la provincia oriental demuestra exactamente lo contrario y se opuso al latifundio -no es lo mismo un tejido social basado en pequeños hacendados y una industria saladeril en desarrollo que una oligarquía latifundista. 
 
Política comercial exterior e interior 
 
Tras la caída de Alvear, las seis provincias que se agrupaban en el bloque federal fueron convocadas por Artigas a un Congreso en la localidad entrerriana de Arroyo de la China (actual Concepción del Uruguay) en junio de 1815.
 
Esas provincias conformaron una unidad política y económica en la que se pudo desenvolver un conjunto de políticas planteadas por el federalismo. Se procuró constituir una unión aduanera, con libre circulación de los bienes en su seno. El arancel exterior era alto para los productos que competían con la producción local, y más bajos para los de primera necesidad. El objetivo era preservar la producción local de las provincias federadas, pero también la de las provincias que no estaban integradas, como las de Cuyo, el Norte y Paraguay. Los comerciantes extranjeros sólo podían participar del comercio exterior, dejando la totalidad del comercio interior en manos de americanos. 
 
Montevideo volvió a tomar un lugar de privilegio. Así, en los meses de 1815 posteriores a la recuperación de la plaza, fueron fletados más de sesenta barcos y, en 1816, a pesar de la invasión portuguesa, llegaron casi a un centenar.
 
Las Provincias Unidas del Río de la Plata llegaron de este modo al Congreso de Tucumán con un país partido en dos, política y socialmente, y un levantamiento agrario en curso que, con sus peculiaridades, también tenía expresión en el Alto Perú y en Paraguay. 
 
1. Peña, Milcíades: El Paraíso Terrateniente, Fichas, Buenos Aires, 1972.
 
 

martes, 28 de junio de 2016

“Historias napolitanas”, la ruina del capitalismo europeo

22 de junio de 2016 | #Prensa Obrera 1416 | Por Matías Rubio

El film del director italiano Antonio Capuano, “Historias Napolitanas”, retrata a partir de tres historias personales, una sociedad que se descompone y pervierte al calor de la crisis capitalista mundial. El epicentro de las historias es Bagñoli, un barrio popular del centro de Nápoles, teñido por el desempleo, la precarización, la prostitución y la droga. Lo humano, entendido como solidaridad y gestos nobles, aparece prevaleciendo sobre las acciones más egoístas que brotan de la pauperización de una población que intenta sobrevivir 
 
Las viejas industrias siderúrgicas, que se encuentran abandonadas, ocupan un lugar importante en el paisaje: simbolizando la industrialización fallida del sur italiano (mezzogiorno). 
 
Los personajes que constituyen el nudo de esta historia son: un poeta, que pasó los cincuenta años, arruinado, recién separado, que vive con su padre y comete pequeños delitos inofensivos y sacia sus impulsos e impotencias con sexo pago y algunas drogas; su padre, un anciano enfermo, fanático de Maradona, ex obrero metalúrgico, que revive y añora el pasado y, por último, un joven que abandonó el secundario y trabaja haciendo las entregas para un almacén del barrio. Estas experiencias alternan drama con comedia, con un ritmo constante y momentos disruptivos. 
 
El panorama es desolador. Sin embargo, el joven conoce una chica que es artista y colabora en “La Casa del Pueblo”, un centro político-comunitario de orientación comunista. La chica, que trata de inducirlo a la lectura, se ve sorprendida por un beso arrebatado que da comienzo a un romance. Se baila, se disfruta en medio de la desolación y también se lucha. La joven escribe: “Ni italianos ni europeístas, internacionalistas”. De esta manera, aparece la nueva generación, cerrando el entramado de historias y haciendo justicia con un mundo que no les corresponde. Hay futuro si hay lucha por el socialismo. 

A raíz de la muerte de Obregón Cano

#Prensa Obrera 1416 | Por Christian Rath 
 
El domingo 18/6 falleció Ricardo Obregón Cano, quien fuera gobernador de Córdoba junto a Atilio López, dirigente de la CGT de la provincia, por un breve período. Accedió al poder el 25 de mayo de 1973 y fue destituido el 28 de febrero de 1974, nueve meses después, por un golpe de Estado que pasó a la historia como “Navarrazo” por quien lo lideró, Antonio Navarro, jefe de policía de Córdoba
Fue parte del desalojo violento del conjunto de gobernadores que habían subido con el apoyo del peronismo sindical combativo y de la Juventud Peronista, orquestado por el propio Perón con el apoyo de la burocracia sindical. Nuestro partido lo caracterizó como “Anticordobazo” porque tuvo la intervención de quienes participaron del Cordobazo.  
 
La muerte de Obregón Cano, a la edad de 99 años y luego de treinta de silencio, ha provocado condolencias que constituyen, a ojos vista, una muestra impar de hipocresía. ¿Dónde estaba De la Sota y una larga lista de dirigentes peronistas y de la oposición cuando el golpe policíaco militar sindical ordenado por Perón derrocó al gobierno de Córdoba en 1974? ¿Dónde estaban Gioja, Balbín o la propia CFK, que confesó que cuando Perón echó a los “imberbes” de la Plaza era partidaria de quedarse para no dividir al peronismo, tres meses después del Navarrazo? ¿Alguien recuerda que Ricardo Obregón Cano fue preso por asociación ilícita bajo Alfonsín, en el mismo momento en que el presidente que vociferaba “con la democracia se vive, se come y se hace justicia”, enarbolaba la teoría de “los dos demonios”? ¿Alguien recuerda, honor para él, que Ricardo Obregón Cano denunció la ley de Obediencia Debida del propio Alfonsín, que prescribía los delitos cometidos por los miembros de las Fuerzas Armadas, cuyo grado estuviera por debajo de coronel no eran punibles? 
 
La operación burocrático-policial -organizada por el gobierno de Perón con el objetivo de liquidar las posiciones conquistadas por los trabajadores desde el Cordobazo- tiene un capítulo escasamente abordado, que es el papel del peronismo, de la burocracia sindical y de la oposición política patronal en la conspiración que colocó la ciudad bajo el mando de los escuadrones de la muerte y preparó el descabezamiento de las direcciones clasistas y combativas de la época. Fue parte de ella Ricardo Balbín (UCR), quien se ufanaría más tarde de haber excluido a la Legislatura de Córdoba de la intervención federal a la provincia -planteada en principio para los tres poderes- y Oscar Alende y Horacio Sueldo -aliados del PC en la Alianza Popular Revolucionaria (APR)-, que ayudaron a reunir el quórum -dos tercios- necesario para intervenir el Poder Ejecutivo de la provincia. 
 
El golpe se propuso destituir al gobierno de la izquierda patronal del peronismo (Obregón Cano-Atilio López) tildado de condescendiente con “la subversión” y provocar una derrota estratégica en uno de los grandes escenarios de la rebelión obrera abierta con el Cordobazo. Era parte, a la vez, de una sucesión de golpes de Estado contra los gobernadores del peronismo combativo pergeñados por el propio Perón y que destituyeron a Oscar Bidegain (provincia de Buenos Aires), Miguel Ragone (Salta), Jorge Cepernic (Santa Cruz) y Alberto Martínez Vaca (Mendoza).
 
Obregón fue un Cámpora, incapaz de enfrentar la ofensiva derechista: fue él quien nombró jefe de policía al coronel Navarro, quien luego fuera jefe de la sedición, repitiendo a Salvador Allende con Pinochet y, más tarde, a Isabel Perón con Videla. 
 
El Navarrazo se inició el 27 de febrero de 1974. Ese mismo día, con las calles ocupadas por la policía alzada y las bandas de matones organizados por la burocracia sindical, el cuerpo de delegados del Smata Córdoba, a instancias del Movimiento Sindical Combativo (en el que convergían Agustín Tosco y René Salamanca), resolvía abrir una instancia de negociación con las 62 Organizaciones “legalistas” -orientadas por el vicegobernador Atilio López.  
 
¿Cuál era la política de las 62 en las vísperas del golpe? Negociar con la derecha -los llamados ortodoxos, arietes del golpe- la conformación de una regional peronista que excluyera… a Tosco y Salamanca. Las 62, en la figura de López, capitularon ante Perón entregando su renuncia horas después. Obregón Cano y la JP ni siquiera intentaron enfrentar el motín, confiando en una intervención del “líder” a su favor. 
 
Para que se advierta, la clase obrera del Cordobazo fue derrotada sin pelea por esta política, en uno de los mayores centros de la rebelión clasista y combativa que recorría el país. 
 
 El “cerco”
 
Para el 1º de marzo, las Juventudes Políticas (JPA), con peso determinante de la JP, habían llamado a un acto en la Plaza Congreso para “estructurar una fuerza de apoyo al gobierno que contrapese las fuerzas reaccionarias” (Noticias, 28/2/74). En medio del motín policial, la convocatoria no fue alterada ni en una coma. El gobierno prohibió el acto y la policía sitió el lugar. Las JPA, con 50.000 jóvenes en la calle, decidieron retirarse y fueron gaseadas mientras gritaban su adhesión a Perón y repudiaban el “cerco” en torno de él.
Balbín y Perón organizaron una reunión con todos los partidos de oposición. Concurrieron ocho: UCR, APR y, entre otros, el PC -parte de la APR y el PST (luego MAS). De allí salió un documento en el que se planteaba que “los aquí presentes… han reiterado el propósito de no ahorrar actitudes y esfuerzos para mantener y consolidar el proceso de institucionalización del país, en el régimen de la democracia”. Sobre el Navarrazo, ni una palabra. 
 
Fue publicado a través de una solicitada (22/3/74). El documento era la consecuencia de una lógica política pérfida, se llamaba a defender al gobierno que en esas horas entregaba todos los resortes del poder a los organizadores del motín en Córdoba y de la Triple A, con la anuencia del propio Perón. 
 
La Triple A  
 
Obregón Cano se exilió en México en agosto del ’74. Un mes después, su compañero de fórmula, Atilio López, caía bajo las balas de la Triple A. Uno de los 600 desaparecidos y 500 ejecutados sumariamente bajo el tercer gobierno peronista. Al recordar a Obregón Cano, vale denunciar que la impunidad por la Triple A se convirtió en política de Estado bajo todos los gobiernos, incluyendo el pretendidamente nacional y popular. Nadie quiso arrimar una cuota de demagogia para castigar estos crímenes, debido a la magnitud de las responsabilidades políticas detrás de ellos (Perón) y al involucramiento personal y directo de la burocracia sindical peronista en sus filas. 
 

lunes, 27 de junio de 2016

El PTS y la corrupción

22 de junio de 2016 | #Prensa Obrera 1416 | Por Alejandro Lipco 
 
Ante la noticia del funcionario kirchnerista enterrador de millones, la primera reacción de los principales dirigentes del PTS en redes sociales fue tan curiosa como significativa 
 
"¡Más que nunca exijamos que todo funcionario público gane lo mismo que un docente! Como @NicolasdelCano @RaulGodoyPTS y @myriambregman", dijeron Del Corro y Bregman. Sin detenernos en la torpeza más evidente -¿alguien piensa que los millones provienen de un sueldo "abultado"?-, el reflejo tiene un alcance profundo. La corrupción, en esta versión, tendría que ver con los "privilegios" de una "casta", tal cual afirmaron hasta el cansancio en la campaña electoral pasada. Se trata de una conciliación monumental con el régimen burgués, toda vez que la corrupción no es un problema aislado de funcionarios, sino uno de los principales instrumentos que desarrolló la clase capitalista para controlar su Estado. El planteo de "casta", por el contrario, concluye en una reforma del Estado, al que habría que despojar de esos "parásitos". Pero un partido revolucionario debe valerse de todas las crisis para elevar la conciencia proletaria, no rebajarse a proclamas centroizquierdistas. Es interesante que el oportunismo, o sea la conciliación de clases, nunca puede restringirse a un cálculo electoral, sino que expresa las tendencias más profundas de una orientación. En el caso de la corrupción también, mal que le pese al PTS, "es el capitalismo".  
 

Pérez Corradi, una detención que salpica lejos

  | #Prensa Obrera 1416 | Por Alejandro Guerrero

Después de ocho años, la crisis política ha devuelto a la tapa de los diarios el triple crimen de General Rodríguez y sus derivados, como el negociado de obras sociales sindicales con medicamentos adulterados. Aquel caso fue convenientemente tapado por otros escándalos y porque el juez Ariel Lijo tardó ocho años en llamar a indagatoria a los imputados, cosa que hizo recién en marzo de este año. Otros encubridores sistemáticos de esas estafas criminales contra la salud del pueblo fueron el fiscal bonaerense Juan Bidone y la procuradora de la provincia de Buenos Aires, María del Carmen Falbo, ex defensora de Aníbal Fernández en otras causas penales. Falbo fue denunciada por aquel encubrimiento y esa denuncia está en el despacho de Sandra Arroyo Salgado, quien, según Elisa Carrió, la deja dormir por presiones de Sergio Massa y de dos caudillos del PRO bonaerense: Gustavo Posse y Jorge Macri. Carrió debe saber de qué habla, puesto que es socia política del PRO y de Cambiemos. En este punto, conviene recordar que María Eugenia Vidal ha armado una suerte de pacto permanente con Massa, de modo que las denuncias de Carrió apuntan a la línea de flotación de la gobernación bonaerense. 
 
Pero el caso Pérez Corradi trae otras “reminiscencias”: por ejemplo, la del financista Néstor Lorenzo, dueño de una cadena de droguerías vinculadas con la causa de los medicamentos adulterados, que involucró a la burocracia sindical al punto de haber llevado a la cárcel a Juan José Zanola durante dos años. En 2007, y con el fruto de estos negocios, se aportaron fondos a la campaña electoral de Cristina Kirchner y Julio Cobos. El recaudador de esos recursos, Héctor Capaccioli, entonces superintendente de Salud de la Nación, se definía él mismo como “soldado de Alberto Fernández”, hoy portavoz de Massa. La ruta de Pérez Corradi, como se ve, más que ruta es una autopista.
 
Ahora, aquella bomba de tiempo que se desactivó en 2008/2009 amenaza de nuevo con una explosión, por la detención de Ibar Pérez Corradi, a quien algunos consideran el instigador del triple crimen de General Rodríguez, cometido en agosto de 2008. Entonces, los cadáveres de tres empresarios farmacéuticos vinculados con el tráfico ilegal de efedrina aparecieron acribillados a tiros. Sin embargo, los hermanos Lanatta y Víctor Schillaci, condenados por aquel crimen, fugados y recapturados poco después en un episodio peor que confuso, aseguran que Pérez Corradi sólo es un empleado de Aníbal Fernández. 
 
La protección, la caída 
 
Hasta hace muy poco, nadie buscaba a Pérez Corradi, que tiene “muy buenos amigos en la Side y en la Bonaerense” (La Nación, 20/6). Gendarmería dejó trascender que había alertado a Sergio Berni sobre la presencia de Pérez Corradi en Paraguay, pero el entonces secretario de Seguridad nada hizo. Ahora ¿quién lo detuvo? Contra lo que dice Patricia Bullrich, la AFI no buscó a Pérez Corradi. Ella se enteró de la detención porque la llamó el ministro del Interior paraguayo, no por la AFI. Se trate o no de una detención pactada con el propio Pérez Corradi, es evidente que la “seguridad” argentina actúa por cuenta y orden de la DEA, que “administra” el narcotráfico continental de acuerdo con los intereses de la penetración política y económica yanqui en la región. Como parte de este operativo, estaría la “reubicación” de Antonio “Jaime” Stiuso en la ex Side. 
 
La detención de Corradi podría terminar de demoler a otro flanco de la camarilla kirchnerista: la de Aníbal Fernández y su ex compañero de fórmula, Martín Sabbatella. Fernández, se sabe, es un provocador profesional contra el movimiento popular (Darío y Maxi, Mariano Ferreyra, detención del “Pollo” Sobrero).. Y hay más: la caída de Pérez Corradi golpea también a varios de los nuevos amigos o socios de Macri -los de la “oposición responsable”- y a franjas amplias de la burocracia sindical. El “mani pulite” argentino choca con las tendencias disolutorias del régimen político. 

domingo, 26 de junio de 2016

México: masacre y rebelión popular en Oaxaca

23 de junio de 2016 | #Prensa Obrera 1416 | Por Gustavo Montenegro 
 
La represión de las fuerzas estaduales y nacionales en Oaxaca ha dejado, según fuentes de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Eduación (CNTE), al menos ocho muertes y decenas de heridos y detenidos. A medida que pasan las horas, se desvanecen las versiones oficiales y va quedando en claro que las fuerzas policiales atacaron con armas de fuego a manifestantes desarmados que resistían la reforma educativa del presidente Enrique Peña Nieto 
 
El operativo de represión en Oaxaca incluyó el despliegue de helicópteros y ataques al personal médico que atendía a los heridos. Por su envergadura, algunos comentaristas comparan la represión con la masacre de octubre de 1968 en la Plaza de Tlatelolco contra los estudiantes. 
 
La reforma educativa mexicana está en línea con los planes del Banco Mundial y forma parte del paquete de leyes privatizadoras del Pacto de México, suscripto por las tres principales fuerzas del país (PRI-PAN-PRD). Procura una flexibilización laboral del personal docente y un ataque a su organización gremial.  
 
El centroizquierdismo, que gobernaba Guerrero (colindante a Oaxaca) cuando desaparecieron los 43 estudiantes de Ayotzinapa, se ve envuelto en una nueva masacre contra el pueblo: el gobernador saliente de Oaxaca encabeza una coalición entre el PAN y el PRD.
 
Muchos datos que han salido a la luz después de la masacre dejan en evidencia que el accionar de las fuerzas represivas tuvo el propósito de quebrar un principio de rebelión popular en Oaxaca. Dos semanas antes de la masacre, los piquetes de maestros se habían extendido por todo el llamado itsmo de Tehuantepec con un fuerte apoyo de padres, estudiantes y de organizaciones sociales. Según la exhaustiva crónica de Luis Hernández Navarro (“Oaxaca en las barricadas”) en La Jornada (21/6), la detención de dos dirigentes de la CNTE fue la gota que rebalsó el vaso. Desde el 12 de junio las barricadas y bloqueos “brotan como hongos”. La administración pública se paraliza y cientos de autoridades municipales expresan su simpatía hacia los manifestantes y reclaman al gobierno que se siente a negociar.
 
El 18 se impuso un estado de sitio en los hechos, pero “tan pronto como las policías lograban desbaratar una barricada los pobladores volvían a instalarla”. En este contexto, se produjo la ofensiva criminal en Nochixtlán contra dos mil maestros, padres y miembros de las organizaciones solidarias, que se replicó en otros sitios de la provincia. 
 
Después de la masacre 
 
La masacre no aplacó los ánimos. Decenas de miles de maestros se movilizaron en la capital de Oaxaca y las protestas y bloqueos se extendieron también a otros distritos del sur. 
 
En este escenario, referentes políticos y de la Iglesia, así como la ONU, exhortaron al gobierno nacional a dialogar con los maestros. Al confirmar la reunión con dirigentes de la CNTE, el secretario de educación Aurelio Nuño dijo que el encuentro no abordaría cuestiones reivindicativas sino que “el diálogo tiene como fin distender las condiciones en Oaxaca, será de corte político” (El Universal, 21/6). La resistencia de los maestros expresa una resistencia social más general contra el gobierno. 
 
Aunque se trata de un malestar popular localizado, el temor del régimen mexicano es que se repita un escenario de alza semejante al que llevó en 2006 a la formación de la Asamblea Popular (APPO). En aquella ocasión, un movimiento con fuerte peso docente que se extendió durante seis meses -con ocupación del centro de la ciudad de Oaxaca, varias oficinas públicas, estaciones de radio y la universidad estatal- reclamó la renuncia del gobernador. 
 
Oaxaca es uno de los distritos más postergados de México. El 67% de la población se encuentra en la pobreza, 28% en la pobreza extrema. Desde la desaparición de los estudiantes normalistas, el empobrecido sur mexicano es escenario de una importante resistencia popular que el gobierno ha logrado capear gracias al compacto apoyo del imperialismo, la Coparmex (central patronal) y la burocracia sindical.
 
Viva la lucha de los docentes mexicanos. Cárcel a los responsables de la masacre de Oaxaca. Aparición con vida de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
 

Recalculando

La situación política, después de la debacle del kirchnerismo
 
23 de junio de 2016 | #Prensa Obrera 1416 | Por Gabriel Solano 
 
Los sucesos de los últimos días, que han transformado a la sección política de los diarios en la de policiales, han acelerado la descomposición política de la camarilla kirchnerista. Si la detención de López mostraba el entrelazamiento entre ésta y la patria contratista, la detención de Pérez Corradi apunta a un lugar mucho más comprometedor: los vínculos con el narcotráfico, y la aún no aclarada financiación de la campaña electoral de la fórmula Cristina Kirchner-Cobos en el año 2007. 
 
La dimensión de la bancarrota adquiere su verdadera dimensión cuando se ve la ‘explicación’ dada por la ex presidenta de la Nación sobre lo ocurrido. El “yo la plata (a López) no se la di”, posteado por Facebook, superó todo absurdo, pues lo que está en cuestión es quién le dio a ella la plata que permitió un crecimiento exponencial de su patrimonio. Hasta Verbitsky debió reconocer que “saben a poco” las declaraciones de CFK. Como cortesano que fue y que es, debe estar buscando cobijo en la nueva corona. 
 
Abandonando el barco 
 
Para los restos del Frente para la Victoria, las valijas de López han servido para justificar el abandono del barco. Los Alperovich, Manzur, Pichetto y Gioja pretenden valerse del hecho para cubrir su retirada bajo el aura de la anti-corrupción. La coartada no sólo consiste en querer tapar sus propios delitos, que en el caso de los tucumanos alcanza el fraude electoral con el que mantuvieron la gobernación. Quieren justificar también sus pactos con el macrismo, que son previos a la detención de López. El bloque del FpV del Senado fue el que habilitó el acuerdo con los fondos buitre y también quien negoció hasta las comas el proyecto que habilita el blanqueo de capitales y la confiscación de los jubilados que tienen juicios con la Anses. El Movimiento Evita no se ha quedado atrás, como lo prueban los acuerdos con el gobierno para mantener el financiamiento de sus cooperativas, basadas en el trabajo precarizado.
 
De lo expuesto, surge que el Frente Ciudadano murió antes de nacer. No pudo superar su pecado original de ser concebido en la puerta de los Tribunales y quedó sepultado por las causas judiciales habidas y por venir. Terminada la perspectiva del “volveremos”, los restos del FpV buscan reciclarse. El ‘ala progre’, que el kirchnerismo rescató del basurero de la Alianza de De la Rúa-Chacho Alvarez, buscará armar una nueva variante ‘progresista’, tratando de que se olvide su pasado. En el pejotismo la crisis agudizará las tendencias centrífugas, que vienen de larga data. Sus diputados emigran conformando bloques provinciales, lo cual ha resultado favorecido por el carácter distrital de las elecciones de 2017. 
 
A priori, este escenario debería favorecer al macrismo. La fragmentación del Frente para la Victoria facilita su política de ‘acuerdos a la carta’ para aprobar leyes, superando su condición de minoría parlamentaria. A las pocas horas de que López fuese apresado, Macri lograba que sus candidatos a la Corte sean aprobados en el Senado por una amplísima mayoría, con muchos votos que hasta ahora se identificaban como del ala dura del kirchnerismo. 
 
Todo un régimen 
 
Sin embargo, tirar del hilo de la corrupción tiene para el gobierno sus riesgos. El affaire López pone en cuestión al conjunto de la patria contratista, que tiene a los Macri como socios privilegiados. Las fechorías entre Cristóbal López y el primo del presidente, Angelo Calcaterra, son sólo la punta de un iceberg que tiene en la base los negocios urdidos por el re-macrista Nicolás Caputo, los Techint, Roggio y compañía. La demolición del kirchnerismo-pejotismo amenaza llevarse puesto a varios de sus socios. Es todo el régimen político el que está en el banquillo de los acusados, pero no hay ninguna Justicia con capacidad de juzgar a nadie. Un ‘lava jato’ criollo no sólo choca con la Justicia copada por los Oyarbide y Bonadío, sino por el compromiso de todos los partidos del régimen con el rescate de los capitalistas a costa del presupuesto público. 
 
Por eso, la crisis del kirchnerismo-pejotismo es sólo la manifestación más extrema de la crisis de todo el régimen político. Su demolición va más rápido que los planes para armar un nuevo sistema de partidos. Por eso, el macrismo administra las denuncias con dosis homeopáticas, y no sólo porque corre el riesgo de auto-incriminarse con sus cuentas offshore y la corruptela endógena de un personal político reclutado entre los CEO de empresas vaciadoras y fugadoras seriales de capital. El tema de los temas sigue siendo asegurar la gobernabilidad, que es el eufemismo que utilizan tanto los macristas como los pejotistas-kirchneristas para prevenir una intervención popular decidida contra el ajuste que capitanean Macri y los gobernadores. Este hecho puede dictar un acercamiento entre el gobierno y el Vaticano, aprovechando los actos del bicentenario del 9 de Julio. Es lo que ya ocurrió, por lo pronto, en el Congreso Eucarístico.  
 
Perspectivas                                                                          
 
Los nuevos acontecimientos políticos han obligado a todas las fuerzas a recalcular sus movimientos. Ello vale, en primer lugar, para la izquierda, buena parte de la cual estaba embarcada en el seguidismo a un kirchnerismo decadente. El fin del Frente Ciudadano, aún antes de su nacimiento, y -agregamos acá- la ruptura del Frente Progresista de Santa Fe, plantea más que nunca la defensa de la estrategia política abierta por el Frente de Izquierda -es decir la independencia política, la lucha de clases y la perspectiva del gobierno de los trabajadores. Con esta estrategia debemos desarrollar las luchas obreras y de todos los sectores populares contra el ajuste macrista, para que la crisis no la paguen los trabajadores. El futuro de la izquierda y el de la clase obrera están indisolublemente ligados. 

sábado, 25 de junio de 2016

Congreso FUA: enfrentemos a Franja y al macrismo con una lista independiente

25 Y 26 DE JUNIO, CONGRESO DE LA FEDERACION UNIVERSITARIA ARGENTINA
 
23 de junio de 2016 | #¨Prensa Obrera 1416 | Por Rama Yordan y Julián Asiner 
 
Bajo la dirección de Franja Morada, la FUA se convirtió en una dependencia de la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU) y los rectores, ajena a toda lucha del movimiento estudiantil. La Franja peleó al interior de Cambiemos por el control de la SPU, que había retenido en los doce años de gobiernos kirchneristas. Desde allí tejió el cogobierno radical-K de las universidades, que alimentó los negocios de la camarilla universitaria sobre la base de la acreditación de las carreras a la Coneau, la degradación de los títulos, los posgrados arancelados y los convenios con grandes empresas. 
 
En estos años, los llamados “recursos propios” fueron la fuente de toda clase de corruptelas, como las que saltaron a la luz en el vaciado Hospital de Clínicas de la UBA - involucrando a la primera plana de la dirigencia morada. Por eso no exageramos si decimos que Franja Morada es López y es Calcaterra en la universidad. Representa a la camarilla que se enriqueció convirtiendo a las universidades en verdaderas cajas negras. Bajo la mirada cómplice de la SPU, las casas de estudio fueron usadas por las empresas y el Estado para toda clase de “triangulaciones”, que habilitaron el lavado de dinero y la evasión de impuestos y cargas laborales. No debe sorprender que Darío Richarte, el ex Side que fue vicerrector de la UBA por la Franja, haya sido el primer abogado del mismísimo José López -también de De Vido y Amado Boudou. Hace pocos días, el mismo Richarte, actualmente al frente de la IGJ macrista, quiso intervenir el Congreso de la Fuba, pero fue derrotado por el movimiento estudiantil. 
 
Estos negociados involucraron especialmente a los rectores peronistas, alineados con el FpV, y hoy garantes de la “gobernabilidad” de Cambiemos. Su pata estudiantil, la JUP, negociará con Franja un Congreso de rutina, sin mención alguna a estos desfalcos ni al ajuste que golpea a las universidades y a la juventud. En este punto, el balance de la experiencia de estos años no deja lugar a dudas: el cogobierno radical-K sirvió para darle nueva vida a los López de la universidad y a sus representantes estudiantiles, Franja Morada y el PJ en primer lugar. El camporismo quedó demolido como un fenómeno residual, bajo el peso de sus propias fechorías. Volverán a sabotear el Congreso de la FUA para disimular su marginalidad; pero la “FUA paralela”, creada por CFK y Larroque en Casa Rosada, está fundida y varios de integrantes regresarán al redil oficial. 
 
Furgón de cola 
 
El pasaje de Franja al macrismo es coherente con esta trayectoria que señalamos y anuncia una ofensiva en regla contra la educación pública. En estas condiciones, es necesario levantar en la FUA una lista independiente de toda esta podredumbre, que reagrupe al activismo que fue protagonista de la huelga universitaria, las marchas y clases públicas, y que sirva para preparar un segundo cuatrimestre lucha. Esta orientación, sin embargo, no es defendida homogéneamente por las corrientes de izquierda. El PCR, Sur y La Mella han planteado la formación de un “gran frente anti-Franja”, que integre al sector del kirchnerismo que concurrirá a Rosario y a los “socialistas”del MNR. Es decir, al gobierno ajustador de Santa Cruz y al narco-gobierno de Santa Fe. La excusa sería “disputar la secretaría general”. El carácter de este frente se puso rápidamente de manifiesto cuando todas estas agrupaciones rechazaron la propuesta de la UJS de organizar, en el marco del Congreso de la FUA, un encuentro nacional de federaciones y centros de estudiantes combativos para darle continuidad al plan de lucha. 
 
El seguidismo a las fuerzas patronales ya expuso sus consecuencias en la experiencia de este cuatrimestre. El 12 de mayo, los campeones de la “unidad contra Macri” rechazaron movilizarse a la Plaza de Mayo, en lo que fue la marcha estudiantil más masiva de los últimos años. Después, en la movilización educativa que se realizó hace sólo una semana, La Mella y los K pegaron el faltazo, poniendo de relieve el verdadero sentido del “Frente Ciudadano” que horas antes quisieron formar en el Congreso de la Fuba. En Chaco, la federación -que el PCR dirige junto a una fracción del PJ- se opone a la toma contra el aumento del comedor que están llevando adelante los estudiantes con el apoyo decidido de la UJS. 
 
El destino de este frente no depende ya de la izquierda que se propone como “furgón de cola”, sino de la capacidad de los K y el MNR para congeniar una lista común -que por ahora rechazan. La juventud del Partido Obrero, UJS, denuncia esta política que convierte a los militantes de izquierda en espectadores de las negociaciones entre facciones rivales del capital. Como este frente puede fracasar, ya que nada asegura que el MNR y los K se pongan de acuerdo, esta izquierda ha desempolvado un “plan B”, llamando a formar un frente con agrupaciones combativas. Pero impulsarían este frente sólo en el caso de que no prospere su política. Denunciamos este seguidismo a la política capitalista y reclamamos un pronunciamiento político categórico sobre qué frente y qué política debe seguir el movimiento estudiantil. De otro modo, el frente no expresará la unidad de acción para la lucha, sino que será la cobertura circunstancial de quienes mantienen una política de conciliación. La independencia política del movimiento estudiantil de toda corriente capitalista no puede ser el “plan B”, ni el hijo putativo de una política de seguidismo al MNR y a los K. 
 
Convocatoria 
 
Mientras los López y los Macri se unen para votar blanqueos, ajustes y tarifazos, es necesario que estudiantes y trabajadores nos unifiquemos en una lucha y una política propia. Rechazamos el sometimiento a las fuerzas políticas que gobernaron y gobiernan provincias enteras al servicio de los grupos capitalistas, ajustando y reprimiendo a los trabajadores. Impugnamos que esta sea una vía para enfrentar a Franja Morada y al macrismo, como se ve en el sabotaje a la lucha estudiantil que practican sus progenitores. 
 
Como defendimos en el reciente Congreso de la Fuba, la UJS llama a recuperar los centros y federaciones estudiantiles para una política independiente. Convocamos a todas las agrupaciones de izquierda y corrientes combativas del movimiento estudiantil a formar una lista en la FUA, sin compromisos con autoridades ni gobiernos. Vamos por una lista de lucha, que abra paso a la juventud y al movimiento obrero para derrotar los ataques de Macri y de todos los ajustadores.
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Coordinadora Sindical Clasista - Partido Obrero

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Politica Obrera