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miércoles, 20 de septiembre de 2017

Del engaño a los derechos de las mujeres

14 de septiembre de 2017 | #Prensa Obrera 1474 | Por Vanina Biasi
 

Paridad de Género



El proyecto de Paridad de Género, que establece la integración paritaria entre hombres y mujeres en las listas, impulsado por el PRO para ser tratado en el plenario de comisiones, recibió el apoyo de todos los bloques.

La medida responde a una oportunidad que encontraron aquellas representantes del Estado capitalista y de los partidos patronales para mejorar su posición dentro de sus instituciones, aprovechando el estado de movilización que existe desde 2015.

La ley es, a su vez, una forma de desviar el reclamo de las movilizaciones que pidieron asistencia a las mujeres violentadas, que denunciaron al Estado como responsable de la violencia que viven las mujeres, que reclamaron la separación de la Iglesia del Estado y que se pronunciaron por el aborto legal. Las defensoras de la norma prometen que eso ocurrirá una vez que se implemente la ley. Dichas afirmaciones subestiman a las mujeres y a la población que espera respuestas que nunca llegan.

Cuando el gobierno es denunciado por el incremento represivo y por la desaparición forzada de Santiago Maldonado, esta ley le permite darse un “baño de sensibilidad” con la cuestión de género, y de supuesta extensión de derechos democráticos.

La norma también refuerza un principio de intervención estatal sobre la vida de los partidos políticos, en sintonía con la reforma política que consagró las Paso. La ley pretende resolver lo que la estructura antidemocrática de los partidos capitalistas les niega a sus mujeres internamente, cuando las segrega del armado de listas o de los cargos políticos a los que aspiran.

Los negacionistas se callan

El gobierno dio la orden de acallar las opiniones meritocráticas de sus principales cuadros parlamentarios, como Pablo Tonelli, presidente de la Comisión de asuntos constitucionales y un enemigo de la medida en la línea de la crítica impulsada por los editorialistas de La Nación. “No estoy de acuerdo con el cupo femenino porque el mérito para ser diputado tiene que ser la capacidad y no el género”, decía el legislador en 2016. Para ellos, la mujer no goza de ningún tipo de discriminación para acceder a su vida social y política y su presencia minoritaria obedece a la falta de méritos, y no a la carga de las tareas domésticas, ni a la precarización o discriminación laboral; tampoco a la discriminación del Estado, que la condena desde el código penal. El negacionismo de derecha cedió a la necesidad política y electoral del momento -avanzar en una reforma en nombre de las mujeres, pero que sin embargo está pensada para no avanzar en sus reclamos concretos.

Desde el PO- FIT planteamos que la paridad de género, presentada como la defensa de las mujeres porque habilita el acceso de algunas de ellas al Congreso, constituye una presentación engañosa de los bloques políticos mayoritarios. Con ella, buscan encubrir su negativa a aprobar las demandas del movimiento de mujeres, que durante dos años nos manifestamos en las calles.

Al reclamo de las mujeres responden con mayor punitivismo y un cambio del status administrativo del Consejo Nacional de las Mujeres, que seguirá orientado por una política privatista dictada por el macrismo.

Nuestra respuesta

Propusimos, a través de la diputada Soledad Sosa, que el proyecto fuera acompañado por el de aborto legal, cajoneado en el Congreso desde hace 10 años, junto a otros que llevan el mismo tiempo sin avanzar y que sí cambiarían la vida de las mujeres, como la extensión de las licencias por maternidad y paternidad o el incremento del presupuesto para asistir con dispositivos estatales a las mujeres que sufren violencia (el femicidio en nuestro país se lleva la vida de una mujer cada 18 horas). Nuestra propuesta fue rechazada in límine. En cambio, no perdieron la oportunidad de mejorarle la vida a un puñado de carreristas.

El proyecto de Paridad de Género fue recibido en el plenario de comisiones con la frialdad que merece una iniciativa que es sólo el impulso al carrerismo de unas pocas. Se interesaron apenas un puñado reducido de feministas institucionales o estatales, las más asociadas al lobby femenino en los círculos de poder, o aquellas que han obtenido mediante estas iniciativas, puestos en el Estado. Es el caso de Libres del Sur que, gracias a la creación de organismos e iniciativas como estas, ha logrado gobernar con Juan Manuel Urtubey en Salta (PJ) y con Alfredo Cornejo en Mendoza (PRO), ocupando puestos relativos a la situación de las mujeres, sin rendir cuentas respecto de que lo hacen en provincias arrasadas por el abuso y el embarazo de niñas, con los niveles más altos de femicidios y el trabajo más precarizado para las mujeres.

Las fuerzas políticas que impulsan el proyecto son todas tributarias del clero, y defensoras del aborto clandestino como herramienta de control político de las mayorías. Son las que saludan la paritaria a la baja de 1 millón 300 mil mujeres empleadas domésticas que no cobran ni $80 la hora, las que reducen la socialización de las tareas de crianza y domésticas que debieran impulsar en los lugares de trabajo y estudio, las que se negaron durante años a modificar la ley de contrato de trabajo para ampliar adecuadamente las licencias por maternidad y paternidad, las que no quieren invertir en asistencia estatal adecuada para las mujeres y se encuentran impulsando la privatización de la asistencia beneficiando con subsidios a ONGs amigas, como las que se anotan para saludar estas iniciativas en el Congreso.

La intervención de la mujer en nuestras listas no necesita de cupos. El FIT PO ha sido objeto de proscripciones por parte de la justicia electoral, por colocar más del 70% de mujeres en una lista. Nuestras mujeres, atravesadas por todas las complicaciones que deben sortear las trabajadoras para dar pasos al frente, no son bloqueadas, sino impulsadas en el marco de una organización que une la lucha de la mujer a la de toda la clase trabajadora. Un verdadero avance en las condiciones materiales de existencia de las mujeres es la única forma de cambiar el universo simbólico que rodea a la discriminación y el sometimiento reinantes, por parte de una sociedad que usa a la violencia contra las mujeres como herramienta de disciplinamiento social.

Para pasar del engaño a la conquista de los derechos de las mujeres, debemos avanzar en las calles con organización.
El 29 pongamos en pie una masiva movilización por el aborto legal y reagrupemos fuerzas para luchar por un Encuentro Nacional de Mujeres independiente de la Iglesia y de los gobiernos.
 

martes, 19 de septiembre de 2017

30 de septiembre, Plenario obrero en apoyo al Frente de Izquierda

14 de septiembre de 2017 | #Prensa Obrera 1474 | Por Néstor Pitrola


La propuesta del Partido Obrero de realizar un Congreso del Movimiento Obrero y la Izquierda ha sido tratada finalmente en la Mesa del FIT. Izquierda Socialista ha coincidido en principio, y al momento,  están considerando un texto y modalidad de convocatoria. El PTS desechó la propuesta argumentando que no la ve adecuada y que hará un encuentro de sus agrupaciones. Izquierda Socialista propuso que se llame “Plenario Obrero en apoyo al Frente de Izquierda” lo que resulta adecuado a los objetivos y a los convocantes. El plenario se realizará el 30 de setiembre en estadio cerrado.( Microestadio de Lanus )

El momento no puede ser más oportuno. La Mesa Nacional de la Coordinadora Sindical Clasista ha puesto proa definitivamente a la iniciativa en una importante reunión realizada el sábado 9 de setiembre. Los objetivos, para el corto lapso que media, son ambiciosos, así lo amerita la crisis política y la magnitud de la movilización popular en torno a la Aparición con Vida de Santiago Maldonado que cuestiona todo el curso represivo y de provocación contra el movimiento obrero y popular que llevó a la desaparición forzada.

En estos días las ocupaciones de Cresta Roja, de los mineros del Turbio -más las 5.000 firmas presentadas por el movimiento obrero de Santa Cruz por el juicio político a Alicia Kirchner-, la nueva ocupación del Conicet, la huelga que lleva ocho días de los plásticos de Mascardi, la lucha de las enfermeras del Hospital Posadas, siguen al reguero de luchas obreras que marcaron las obreras y obreros de Pepsico, de AGR-Clarín, las huelgas docentes, de las y los choferes cordobeses, entre tantas otras. El Plenario Obrero será su caja de resonancia y les brindará una referencia política y sindical.

Será también escenario de expresión y reforzamiento de las listas antiburocráticas como la que disputará próximamente entre los petroleros de Santa Cruz, o de las nuevas direcciones como la del Sute de los docentes mendocinos
. Es decir que el plenario vendrá a dar expresión política común a la vasta tendencia que se desarrolla por abajo hacia una nueva dirección del movimiento obrero.

En la Mesa de la CSC-PO se volcó además el flamante mandato de una asamblea general de 1.500 compañeros del Sutna que votaron el cierre de una paritaria que perforó los techos luego de un proceso de movilización fabril y general y en ella aprobaron un plan de acción contra la Reforma Laboral y contra la ofensiva antiobrera que se prepara desde el poder político y empresarial.


Los representantes de decenas de gremios de la CSC-PO, de la Mesa y más allá de ella, pusieron de relieve la necesidad de tomar la iniciativa política ante el default de la burocracia sindical que abandona toda lucha después de la vaciada movilización del 22 de agosto, tanto por parte de la CGT como de la CTA, tributaria de un kirchnerismo hostil a la intervención de la clase obrera en la crisis, la única fuerza social interesada y capaz de derrotar el ajuste.

Llamaremos al activismo obrero a involucrarse de lleno en la campaña política, junto a las luchas, y marcando el voto y la alternativa política del FIT que es la de los trabajadores, las mujeres y la juventud. El llamado de Cristina a concentrar en ella el voto opositor es al mismo tiempo un cierre de filas con los Massa, los Randazzo, con los Daer, y los barones del PJ que integran sus listas, todos responsables de las leyes del ajuste de Macri, como los gobernadores del PJ.

Nos definiremos claramente por un paro activo nacional y un plan de lucha, pero no como un mero reclamo a las direcciones formales del movimiento obrero, sino como una señal de acción política y sindical, frente a la ofensiva que capitanean la UIA, los bancos, los monopolios mineros y petroleros y la burguesía exportadora, que sólo piensan en descargar su crisis y su parasitismo arrasando con los derechos laborales.

El 30 prepararemos también una movilización con estas banderas y un claro programa. Al ajuste le hacemos frente con los trabajadores y la izquierda. Todos al Plenario Obrero en apoyo al Frente de Izquierda el 30 de setiembre.
 



Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1474/sindicales/plenario-obrero-en-apoyo-al-frente-de-izquierda-1

¿Todo el poder a los soviets? (I)

14 de septiembre de 2017 | #Prensa Obrera 1474 | Por Roberto Gramar

A fines de agosto de 1917, la derecha decidió hacer caer el segundo gobierno de coalición e imponer una dictadura, para liquidar las organizaciones del movimiento obrero y la población y eliminar política y físicamente a los revolucionarios. Fue el golpe del general Kornilov, que dio lugar a una profunda resistencia, a la movilización armada obrera y popular. Los bolcheviques estuvieron a la cabeza. Kornilov fracasó y su derrota constituyó un nuevo giro decisivo, a partir del cual quedaron planteadas la insurrección y la toma del poder.

A principios de julio, la situación era cualitativamente diferente. En palabras de Lenin (Cuatro tesis), “La contrarrevolución se ha organizado y consolidado, y en la práctica ha tomado el poder estatal en sus manos”. Era el resultado de la derrota de la manifestación armada del 4 de julio, que tuvo como consigna la caída del gobierno. En la noche previa, el CC del Partido Bolchevique se había pronunciado contra el carácter insurreccional de la manifestación, después de comprobar que no podía impedirla. La declaración era necesaria porque sectores del partido tuvieron la iniciativa. La consigna de la caída del gobierno facilitaba la provocación. La aspiración de terminar con la guerra fue central, pero el llamado del Partido Bolchevique no logró controlar el movimiento y el desenlace fue una derrota.

La reacción y el gobierno lanzaron una campaña feroz contra los bolcheviques. Kerensky fue nombrado primer ministro el 7 de julio y la represión fue su bandera. La acusación central era que el partido y Lenin estaban financiados por el dinero alemán para hacer caer el gobierno. Los bolcheviques debían ser encarcelados, juzgados y hasta fusilados como enemigos de la patria. Algunos bolcheviques recordarán estos días como los más críticos de toda la historia del partido. La influencia del partido retrocedió en todos los frentes.

De la noche a la mañana hubo detenciones masivas, locales allanados, provocaciones físicas en las calles, periódicos prohibidos. Lenin decidió pasar a la clandestinidad, luego de llegar a la conclusión de que se lo convocaba a juicio para preparar su asesinato. Trotsky fue encarcelado. La situación del partido era seria, porque la derrota había provocado confusión en los sectores menos avanzados y un aislamiento relativo de la vanguardia. Las condiciones eran favorables para la contrarrevolución.

Sin embargo, la ofensiva represiva fracasó. La razón fundamental fue que el partido apeló a la clandestinidad para protegerse y afrontó, a la vez, abierta y políticamente las provocaciones. Lenin y los otros dirigentes se manifestaron públicamente contra las calumnias. Hubo una campaña asimilando las acusaciones al proceso Dreyfus. Se exigió una intervención judicial legal. No se dejó ninguna acusación sin respuesta. Los locales siguieron funcionando. Se reclamó abiertamente la solidaridad de las organizaciones socialistas y populares.

Aquí estuvo la falla política de la campaña reaccionaria. Las corrientes y organizaciones centristas y colaboracionistas, socialistas y populistas asistieron pasivamente a las acusaciones contra Lenin, pero no apoyaron la ilegalización del partido bolchevique -la dirección conciliadora de los soviets se pronunció en contra.

Los soviets por barrio

El partido, luego de la derrota, reaccionó con una campaña vigorosa en defensa de su política, lo que se expresó en avances bolcheviques en los soviets por barrio y en la importante votación en las elecciones municipales para la Duma de San Petersburgo.

En la ciudad se habían formado soviets barriales junto al soviet central y las divergencias entre las orientaciones políticas del soviet central y los soviets barriales se profundizaron en julio, fruto de la política bolchevique. La desconfianza en el gobierno se acentuó. Los soviets barriales reactivaron la Conferencia Interdistritos el 17 de julio. Algunos soviets proponían la colaboración con el gobierno pero la Conferencia no aprobó el desarme de las organizaciones obreras y se pronunció enérgicamente contra la pena de muerte. Como indica un historiador de la revolución, Alexander Rabinowitch, “A fines del mes de julio, incluso los soviets barriales relativamente moderados estaban más atraídos por la consolidación de los grupos de izquierda en defensa de la revolución, con los bolcheviques incluidos, que con la idea de castigar a esos mismos bolcheviques por su comportamiento de unas semanas atrás”.

Las elecciones municipales de mediados de agosto fueron un éxito político del Partido Bolchevique, que se presentó como lista 6, de los “socialdemócratas internacionalistas”. La agitación puso el enfásis en la defensa de la revolución y el enfrentamiento con quienes pretendían ser sus enterradores, más que en las reivindicaciones propias del partido. El periódico Proletarii planteó de este modo el voto por los bolcheviques :

“Todos los obreros, campesinos y soldados deben votar por nuestra lista porque solamente nuestro partido lucha con resolución y coraje contra la feroz dictadura contrarrevolucionaria de la burguesía y los terratenientes (contra) el restablecimiento de la pena de muerte, la destrucción de las organizaciones obreras y de soldados y la supresión de todas las libertades obtenidas con el precio de nuestra sangre y el sudor del pueblo” (citado por Rabinowitch).
El partido obtuvo 183.624 votos, un aumento del 14% en relación a las elecciones barriales de mayo. Fueron segundos luego de los socialistas revolucionarios, que obtuvieron 205.659. Los mencheviques apenas llegaron a 23.552 y los burgueses reaccionarios a 114.483.

El VI Congreso, el rearme del partido

Después de las Jornadas de Julio, Lenin había escrito: “Ocurre muy a menudo que cuando la historia da un viraje brusco, hasta los partidos más avanzados no son capaces, por un tiempo más o menos largo, de adaptarse a la nueva situación y repiten consignas que si ayer eran correctas, hoy han perdido todo sentido”.
Lenin consideró que el “desarrollo pacífico” de la revolución había sido liquidado por el triunfo de la reacción y que la consigna de “todo el poder a los soviets” tenía que ser retirada de la agitación del partido. Los soviets eran impotentes. Preveía un levantamiento popular en septiembre u octubre y colocaba su confianza en los comités de fábrica. Trotsky recordó las orientaciones que Lenin le transmitió a Ordjonikidzé: “Hemos de trasladar el centro de gravedad a los Comités de fábrica. Estos deben convertirse en los órganos de la insurrección”.

En el cuadro de la campaña represiva del gobierno, del retroceso del partido, de sus enormes dificultades políticas y organizativas, la discusión y el debate continuaron. Las instancias funcionaron como estaba agendado.

La primera reunión de dirección fue la Conferencia del 13 y 14 de julio. Las tesis de Lenin formuladas por escrito en “La situación política” (Cuatro tesis) fueron objeto de una discusión encarnizada y rechazadas por 10 de los 15 responsables presentes. La discusión giró sobre la actitud que el partido debía tener con los socialistas moderados. Una parte de los dirigentes no quería abandonar las ilusiones en un acuerdo político con esas tendencias al interior de los soviets, para constituir una mayoría gubernamental.

Lenin insistió y desarrolló de nuevo sus planteos en el VI Congreso, que se reunió en la noche del 26 de julio. Fue el llamado Congreso de la unificación, que incorporó a Trotsky como dirigente del partido, junto a otros militantes y organizaciones (Prensa Obrera N° 1.467, 20/7).

Trotsky constató: “175 delegados, entre ellos 157 con voz y voto, representaban a 112 organizaciones con 176.750 miembros “. Fueron elegidos para la presidencia Lenin, Trotsky, Kamenev, Kollontai y Lounacharsky (sólo dos “viejos” bolcheviques). Ausentes : Lenin -en la clandestinidad-, Trotsky -preso.
El informe político retomó las orientaciones de Lenin y concluyó con un proyecto de resolución de diez puntos. El punto 8 sugería el retiro de la consigna de “Todo el poder a los soviets” y la organización de un enfrentamiento directo con la burguesía. Los puntos siguientes insistían en la necesidad de esta agitación entre obreros y soldados.

La discusión fue larga y apasionada. Hubo quince intervenciones de 15 minutos; ocho se pronunciaron por mantener la consigna de “Todo el poder a los soviets”, seis apoyaron el proyecto presentado y una –Bujarin- planteó una posición intermedia.

Se formó la comisión de resoluciones y finalmente se propuso un texto de compromiso; es muy probable que haya aportado Lenin -Stalin, a cargo del informe central, difícilmente habría tomado por sí esta responsabilidad. El texto fue aprobado el 3 de agosto con cuatro votos en contra.

La consigna fue abandonada en su formulación directa pero se agregó un párrafo al proyecto original, propuesto por la delegación de Moscú, indicando que el partido “debía asumir el rol de ‘jefe’ de la lucha contra la contrarrevolución y proteger a las organizaciones de masas en general y a los soviets en particular de las agresiones contrarrevolucionarias. En el seno de esos organismos, el partido debía trabajar con toda su energía posible para reforzar la posición de los ‘internacionalistas’. Lo que significaba que la actividad del partido se seguía concentrando en los soviets” (Rabinowitch).

En su balance, Trotsky señaló que “después de incluir en el orden del día la explicación dirigida a las masas de prepararse para la insurrección, el Congreso decidió al mismo tiempo retirar la consigna (...) de la transmisión del poder a los soviets”. Pero, finalmente, “la fórmula del VI Congreso era por lo menos inexacta (...) El poder dual dejó de ser ‘pacífico’ (...) Se tornó más subterráneo, descentralizado y explosivo. A fines de agosto, el poder dual oculto se convirtió de nuevo en una dualidad activa. Ya veremos la importancia que este hecho había de cobrar en octubre”.

 
Fuentes
León Trotsky: Historia de la Revolución Rusa, Galerna, Buenos Aires, 1972.
V.I. Lenin: Obras Completas, T. XXV, Cartago, Buenos Aires, 1958.
Jean-Jacques Marie: Lenin, POSI, Madrid, 2008.
Alexander Rabinowitch: Los bolcheviques toman el poder, La Fabrique, París, 2017.
 

lunes, 18 de septiembre de 2017

Rio Turbio: Los mineros ante una lucha decisiva


4 de septiembre de 2017 | #Prensa Obrera  1474 | Por Corresponsal

La ocupación pacífica de la mina ha desatado una tormenta política. Los trabajadores vuelven a ser protagonistas. Los objetivos son muy claros: que se paren los despidos y se respete la plena vigencia del Convenio Colectivo. Es el punto de partida para poner en marcha la mina, la usina y la figura legal de la empresa.

Asambleas y movilizaciones se han sucedido desde la boca de la mina, la última el 13 de septiembre con un “abrazo simbólico” a la usina. También en Buenos Aires ha habido movilizaciones solidarias. Los intentos de la Intervención de judicializar el conflicto, reclamando a la Justicia Federal el desalojo, hasta ahora, han fracasado.

La patronal de Zeidán-Costa ha sentido que pierde el control de la situación y ha salido a atacar a los mineros con denuncias penales y laborales que no han prosperado. En su discurso, la Intervención macrista intenta descalificar la ocupación como una maniobra política del kirchnerismo, para zafar de los procesamientos de De Vido y sus secuaces. La acusación no tiene ni pies ni cabeza.

Costa-Zeidán acusan descaradamente a los trabajadores por el supuesto freno al avance del desarrollo minero, cuando hace años tienen la mina y la usina parados, y no son claros los planes de inversión, en una empresa que se achica con despidos y retiros como en los '90.

Por su parte, el coro de los K. con Mazú (ex intendente de Río Turbio y jefe del bloque de diputados en la Legislatura provincial) a la cabeza, pretenden asociarse al reclamo de los trabajadores cuando han sido ellos los que boicotearon la figura legal de la empresa y están más que sospechados de todo tipo de latrocinios en la administración de la mina.

Alicia Kirchner gobierna Santa Cruz congelando salarios de pobreza de 11.000 pesos en un acuerdo estratégico y firmado en pactos con el gobierno nacional. Los dos gobiernos están empeñados en un ajuste brutal contra los trabajadores y es por eso tan importante unir los reclamos contra el ajuste, tanto los que buscan romper el congelamiento de salarios como los que enfrentan despidos y defienden el convenio.

Unir estas dos luchas


Por eso planteamos la asamblea comunitaria. Para poner en pie de lucha a los pueblos de la cuenca en apoyo a los mineros, a los municipales, a los docentes, a los hospitalarios, a los auxiliares de la educación.

Es el pueblo trabajador contra el ajuste, venga de Costa, venga de Macri o venga de Alicia Kirchner, venga de Pérez Osuna (intendente de Turbio) o venga de Garay (intendente de 28 de Noviembre).

El desafío de los trabajadores es político, pero no de la política berreta de los gobiernos ajustadores y sus chicanas.

Las anteriores generaciones de mineros han ganado un presente para estas tierras, que podemos desarrollar si nos movilizamos y tomamos conciencia de lo que está en juego: el futuro de la cuenca.

Vamos por la defensa del convenio, del salario y de cada derecho conquistado por los trabajadores.

Vamos por las inversiones necesarias para completar las obras y una carboeléctrica estatal obrera.

Vamos por una asamblea comunitaria y un plan de lucha.

Fuera el impuesto al salario

14 de septiembre de 2017 | #Prensa Obrera 1474 | Por Pablo Heller


Las propuestas de ellos y la nuestra

Los compañeros del Neumático (Sutna) acaban de obtener un aumento del 27% en las negociaciones paritarias. Se trata de uno de los gremios que lograron, como resultado de la movilización, quebrar los topes salariales que pretendió imponer el gobierno. Esto ha puesto al rojo vivo la cuestión del impuesto al salario: como consecuencia de los aumentos obtenidos, nuevos trabajadores que no pagaban pasarán a hacerlo. Además, aumentará el impacto del impuesto en quienes ya lo pagaban. A partir de esta realidad, los compañeros del Sutna, en asamblea, han incorporando entre sus reclamos fundamentales para la próxima etapa la abolición del impuesto al salario.

La experiencia del Neumático es un botón de muestra de la actualidad que tiene el tema.
Antes de los aumentos paritarios ya estaban abonando ganancias 1.400.000 trabajadores. Partiendo de aumentos promedio del orden del 20 por ciento, que es el techo que pretende hacer pasar el gobierno, se estima que pasarán a pagarlo 400.000 asalariados más. Ni qué hablar si se supera esa pauta, como el caso del Sutna.

Tengamos en cuenta que con un salario de bolsillo de 21.500 pesos para un soltero y 26.000 para un casado se supera el mínimo no imponible y se empieza a abonar el impuesto. Hay que tener presente que el aguinaldo, que a través de sucesivos decretos venía siendo excluido del impuesto, con la nueva ley pasa a entrar en el cálculo.

Por otro lado, los aumentos y la incorporación del aguinaldo incrementan el impuesto de los que ya están abonando.

Aquí es oportuno recordar que las escalas del impuesto, que venían congeladas desde 2001, se ajustaron en forma irrisoria: sus valores fueron multiplicados por dos cuando hubiera correspondido hacerlo por 6 ó 7. De manera que cada 1.700 pesos que aumente el salario mensual de bolsillo se salta a una alícuota superior.

Importa señalar que los mínimos no imponibles se ajustan una vez por año. La ley ni siquiera contempla una actualización semestral, como la que rige, por ejemplo, para los haberes jubilatorios. Este criterio, fogoneado por algunos gremios, fue expresamente rechazado al momento de tratarse la nueva normativa. Pero, además, ni siquiera asegura una corrección por inflación, pues la actualización se guía por variación del salario promedio de la economía que publica el Ministerio de Trabajo (Ripte), pero condicionada a los niveles de recaudación.

Quién es quién

La cuestión del impuesto al salario constituye una divisoria de aguas entre el Frente de Izquierda y el resto de los bloques políticos que se presentan a las elecciones.

Cambiemos y el massismo son partidarios de la perpetuación del impuesto al salario. Ambos son los artífices de la actual ley, que está en vigencia. La hipocresía y el cinismo están a la vista de todos: Macri hizo la promesa de erradicar el impuesto al salario, en caso de que triunfara en las elecciones. Massa no se cansa de hablar de la necesidad de mejorar el poder adquisitivo de los salarios, pero no tiene el menor reparo para pactar con el macrismo la continuidad de este impuesto confiscatorio. Randazzo no le va a la zaga porque el aparato del PJ que lo sigue, respaldó con su voto la ley actual.

¿Y Cristina? Entre los 15 puntos de la plataforma de Unidad Ciudadana no hay ninguna referencia al tema. Lo cual no debe sorprender pues el kirchnerismo es el padre de la criatura desde el momento que la confiscación al salario por este concepto comenzó bajo su gobierno. Los K defendieron a capa y espada la pertinencia y legitimidad de esta exacción. La plataforma de Unión Ciudadana no promueve ningún cambio en el actual sistema regresivo de impuestos. Ni siquiera plantea restablecer las retenciones a las cerealeras y mineras que fueron suprimidas o recortadas por el macrismo.

Por último, hay una cuestión que no puede soslayar. La burocracia sindical que reparte sus favores y preferencias entre el oficialismo y la oposición patronal ha jugado un papel clave para dejar pasar este atropello.

El argumento utilizado para mantener el impuesto a los asalariados, compartidos por todos los bloques políticos patronales, es que su supresión compromete el financiamiento del Estado y agrava el déficit fiscal. El impuesto al salario representa un ingreso a las arcas del Estado de 110.000 millones de pesos, en tanto que un cálculo conservador indica que las exenciones por Ganancias, empezando por las rentas financieras ascienden, a 300.000 millones. Dos varas muy distintas, según los intereses de clase a los que se haga referencia.

Sólo el Frente de Izquierda plantea la abolición del impuesto al salario. En contraste con los otros bloques y bancadas del Congreso, el proyecto de ley presentado por el PO en el Frente de Izquierda excluye definitivamente del impuesto a los convencionados y plantea un mínimo no imponible de tres canastas familiares, incluso para los monotributistas y jubilados.

La abolición del impuesto al salario sólo puede venir de la mano de una acción colectiva vigorosa de los trabajadores, superando el bloqueo que representa la burocracia sindical, sometida e integrada al Estado capitalista y sus partidos. Un voto y un pronunciamiento a favor del Frente Izquierda contribuirá a fortalecer esta perspectiva.

Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1474/politicas/fuera-el-impuesto-al-salario

domingo, 17 de septiembre de 2017

La lucha del “Repunte” al Congreso

14 de septiembre de 2017 | #Prensa Obrera 1474 | Por Lucas D.
 
Audiencia pública de los familiares del buque hundido
 
Organizada por los diputados del Partido Obrero-Frente de Izquierda se realizó una vibrante audiencia pública por el caso del naufragio de la embarcación pesquera “Repunte”, hundida hace casi tres meses en las cercanías de las costas de Rawson, dejando dos trabajadores sobrevivientes, tres fallecidos y siete desaparecidos.

De ella participaron treinta familiares de Mar del Plata y Chubut, quienes testimoniaron su enorme lucha y en su reclamo impugnaron todo un régimen político y social que les da la espalda: el mismo que llevó a este crimen laboral. En la audiencia participaron los diputados Pablo López, del PO-FIT; Fernanda Raverta, del FpV, y Araceli González, del Evita. Fueron parte también Jorge Altamira, Néstor Pitrola y Alejandro Martínez, dirigente del PO marplatense y protagonista junto a los familiares de sus movilizaciones y luchas. Estuvieron también un concejal del FpV de Mar del Plata, trabajadores pesqueros de una agrupación del Somu de Buenos Aires, trabajadores nucleados en el Sindicato Argentino de Obreros Navales (Saon) y ATE Ensenada.

Luego de la introducción de Pablo López, que realizó un resumen de los dos pedidos de informes elaborados por la banca del PO-FIT (estado estructural del “Repunte” y actuación de la Prefectura en las tareas de rescate de las víctimas), la audiencia abrió con una carta redactada por la comisión de familiares dando cuenta de la forma en que realizan las tareas los trabajadores pesqueros y el conjunto de las acciones que están llevando adelante por la búsqueda de justicia. La exigencia de una declaración de emergencia de seguridad en la pesca, presentada en la Banca 25 del Concejo Deliberante de Mar del Plata y las recorridas por los medios periodísticos por parte de la comisión de familiares formaron parte de las iniciativas previas a la audiencia.

Los dirigentes del Partido Obrero develaron la cadena de encubrimiento del conjunto de los estamentos del Estado en este crimen social. Los 42 hundimientos y las 86 muertes de obreros pesqueros desde el año 2000 forman parte de las “1.200 muertes por accidentes de trabajo que se producen cada año en la Argentina”, denunció Pitrola. “Lo anterior tiene que ver con un régimen de impunidad patronal basado en las ART de la Muerte, que se profundizó con la ley de Cristina Kirchner impidiendo la doble vía, y que se agravó aún más con la ley de ART que impulsó Macri este año, y fue votada por los distintos bloques en el Congreso”.

También se denunció al poder político marplatense, con el intendente Carlos Arroyo a la cabeza, cuando él mismo aseguró que los trabajadores portuarios “no formaban parte de la jurisdicción municipal”. Se puso de relieve de esta forma "el lugar estratégico que ocupa la lucha de los familiares del 'Repunte' en la escena política nacional: llevar a fondo la exigencia de justicia tiene que ver también con derrotar el andamiaje estatal planteado para llevar a fondo la reforma laboral ‘a la brasileña’ que tiene en carpeta el gobierno nacional y la oposición”, marcó Jorge Altamira.
La diputada Raverta destacó el rol de las mujeres en esta lucha de los familiares, lo cual es rigurosamente cierto, pero no pudo explicar por qué siendo ellos gobierno por más de una década en Mar del Plata, en la provincia y el país, siguieron garantizando las ganancias de los pulpos pesqueros a costa de la vida de los trabajadores e ignorando el centro de trabajo en negro y fraude laboral que es el puerto marplatense. Otro debate, planteado por los diputados del massismo, se dio en torno de la renovación de la flota pesquera (marina mercante), que ya está aprobado en Senadores, y que apunta a un sistema de subsidios a las patronales pesqueras.

La audiencia funcionó como una verdadera asamblea resolutiva. En primer lugar, se votó la conformación de una comisión independiente de familiares y trabajadores para la investigación de los hundimientos y para las comisiones de seguridad e higiene; en segundo término, se resolvió que la Comisión de Asuntos Pesqueros del Congreso sesione en Mar del Plata, y por último se planteó una movilización de familiares y trabajadores que interpelen a Marcos Peña el día que se le dé tratamiento al pedido de informes en el Congreso. Pitrola planteó la política del Partido Obrero, que es también un proyecto de ley de higiene y seguridad: “Comisiones de control obrero para que ningún barco que no esté en condiciones vuelva a zarpar hacia la muerte de sus tripulantes”.

Para seguir pavimentando el camino que lleve al banquillo de los acusados a todos los responsables de este crimen social, es necesario que esta acción parlamentaria se combine con la movilización de los familiares, organizaciones de trabajadores, de la juventud y de la mujer bajo un programa de independencia de clase. 

El programa de la Unidad Ciudadana

14 de septiembre de 2017 | #Prensa Obrera 1474 | Por Christian Rath

Las imposturas de CFK
Quien quiera conocer el programa de la coalición política que lleva como candidata eminente a Cristina Fernández  de Kirchner, sólo necesita googlear “15 puntos Unidad Ciudadana” (UC). 
 


Este simple acto puede dar paso a una enorme clarificación política sobre la nulidad política de esta pretendida oposición al gobierno de la “derecha neoliberal”.

Frente al medio millón de desocupados que ha provocado la política del gobierno, sea registrado o informal, la ex presidenta propone “declarar la emergencia laboral, prohibir los despidos por un año e impulsar un aumento de emergencia del salario mínimo vital y móvil”.

Cualquiera puede advertir que la prohibición de los despidos por un año, planteada por un proyecto de ley, viene de fracasar hace poco tiempo, no sólo por el veto del Presidente -una facultad antidemocrática que la señora CFK votó en la Constituyente de 1994- ( ella vetó el 82% a los jubilados ), sino por el rechazo de la mayoría de la Cámara de Diputados a enfrentarlo.
Este solo punto clarifica el conjunto. El programa confina la suerte de los despidos… al Congreso, que ha sido cómplice de la ofensiva que se arrastra desde hace (no dos, sino) cuatro años. Toda la perspectiva de los 15 puntos muere aquí, porque la progresividad con la que se presentan ciertas reivindicaciones tiene como horizonte político un imposible, tal sería un Congreso no sólo opositor, sino decidido a enfrentar a la burguesía en su decisión de ir a fondo en un ajuste contra los trabajadores. El mismo Congreso sería responsable de un aumento de emergencia del salario mínimo, cuyo monto no se determina, soslayando el planteo de un salario mínimo equivalente a la canasta familiar.

Cada línea ha sido pensada. El programa no dedica una palabra a la defensa del derecho de huelga, a un plan de lucha, ni hablar de la ocupación de un lugar de trabajo frente a las suspensiones y los despidos. Pero está omisión no es neutral, extiende una amnistía anticipada a la burocracia sindical, enterradora serial de la lucha obrera contra los despidos.No por casualidad, el bloque alineado con CFK en la CGT confluirá en el Confederal inminente, que se hará -si finalmente se convoca- sobre la base de continuar la tregua con el gobierno.

CFK no está dispuesta a una confrontación política que ponga en riesgo la orientación general de la burguesía que, en su conjunto, apoya el plan económico en curso -un cambio de frente que se inició desde el momento que la gestión K debió imponer un cepo a las transacciones, clausurando el financiamiento internacional. En esta línea propone un bloque parlamentario para forzar “un cambio de política”, lo que supone un planteo de recambio de corte patronal y no un programa económico y social, y un plan de lucha para arrancarlo, elaborado y votado en un Congreso de bases de los trabajadores.

La industria y los bancos


El programa denuncia la desindustrialización y pretende colocar a sus autores como cabeza de un polo de reagrupamiento de sectores afectados por la crisis industrial, sin dejar de lado el giro hacia el capital internacional. Siempre en manos del Congreso, UC plantea una nueva ley de compre nacional que conceda “preferencias a nuestra industria para asegurar que la demanda del Estado sea palanca del desarrollo económico” -es decir una reedición del parasitismo y de la “patria contratista”. Al mismo tiempo, propone una devaluación: “la política elegida mantiene bajo el tipo de cambio en forma artificial”, lo que completa el arsenal de la “vieja” política de rescate de la burguesía nacional trasladando el costo a las masas.

Significativamente, el programa de Unidad Ciudadana/CFK no toca los bancos. La larga denuncia sobre el crecimiento de la deuda y la bicicleta financiera omite el saqueo de los bancos mediante el endeudamiento brutal del Banco Central. Sin embargo, no puede existir un plan de industrialización masiva del país sin la nacionalización de la banca y de las actividades que implican rentas extraordinarias, como la minería, el petróleo y el comercio exterior.

Más sorprendente aún es la ausencia de un programa frente al “campo”, siendo que la ex presidenta pretendió elevar su choque con los terratenientes y los pool de siembra al nivel de la épica. La patria sojera y el consorcio agroexportador y el negocio agroquímico no se tocan. La palabra retenciones no está mencionada. El régimen sojero es un modelo social de concentración del capital financiero en el campo, expulsión de los campesinos, tierra libre para los monopolios de insumos químicos que agotan el suelo y extrema explotación del obrero rural. El programa de la UC no pretende tocar el corazón del beneficio capitalista en el campo. La parte sustancial del beneficio de la explotación agrícola no se la lleva el capital agrario o el chacarero capitalista, sino los exportadores de cereales, los proveedores de materias primas y maquinarias para el campo y los pool de siembra, que agrupan en la mayor parte de los casos a bancos y poderosos grupos económicos exportadores. Una política de concentración del ahorro nacional plantea la nacionalización de la cadena de valor agraria y de los grandes propietarios y pulpos agrarios, algo que está absolutamente fuera del “radar” de la UC.

La deuda no se toca y otros tema

Luego de una larga exposición sobre los niveles de endeudamiento actual -que, en sus dos terceras partes proviene de la renovación de la deuda externa previa más los intereses, una deuda usuraria que se ha pagado varias veces- y las consecuencias del saqueo sobre la población y el desarrollo de la nación, el programa de la UC plantea la nada misma. “El Congreso debe sancionar normas regulatorias” que impidan que la Argentina se convierta en el país modelo del bicicleta financiera y, una vez más, el Congreso debe “revisar la deuda contraída por el gobierno” (ni siquiera la anterior). Se apela al Congreso, que ha sido históricamente un convidado de piedra en el tratamiento de la deuda, para una medida absolutamente anodina. No hay autonomía nacional ni industrialización genuina que no parta del repudio de la deuda externa que no es sólo una extracción de recursos por la usura internacional, sino un método de dominio colonial.

El programa ingresa en el terreno de la mentira descarada al hablar de la extranjerización de los recursos naturales. “Las inversiones extranjeras o nacionales que el gobierno de Cambiemos dice esperar abarcan aquellas que implican la entrega y apropiación privada de nuestros recursos naturales estratégicos”. ¿Qué ejemplos plantea? El caso Lewis en el Lago Escondido de nuestra Patagonia es un ejemplo claro y concreto. Vaca Muerta también es un ejemplo….” ¿Qué tal? Lewis asentó sus reales en la Patagonia en 1996, se convirtió en socio de Mindlin, integrante de la “patria contratista” beneficiaria de la “década ganada”, y jamás fue interpelado por los “nacionales y populares” por la usurpación de un dominio público -el acceso al lago, al día de hoy casi inaccesible. ¿Vaca Muerta? Aún esperamos los datos de las actas secretas con Chevron.

El programa ingresa en la impudicia en otros temas. En el caso de la mujer: “la violencia… ha crecido exponencialmente. Los femicidios se han multiplicado dolorosamente”. Con apelar a la estadística oficial, basta: 208/2008, 231/2009, 260/2010, 282/2011, 255/2012, 295/2013, 277/2014, 286/2015. Naturalmente, no existe una palabra sobre el derecho al aborto, causal de tantas o más muertes, y sobre el cual CFK y el clero mantienen un pacto indisoluble.

El programa de CFK/UC es una impostura.
 

Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1474/politicas/el-programa-de-la-unidad-ciudadana

sábado, 16 de septiembre de 2017

Chile: las características de una transición política

14 de septiembre de 2017 | #Prensa Obrera 1474 | Por Pablo Heller

A tres meses de las elecciones presidenciales


Las grietas en el seno del gobierno de la Nueva Mayoría no dejan de crecer. Cuando faltan apenas tres meses para las elecciones presidenciales (19 de noviembre), todo indicaría que el oficialismo iría, por primera vez, dividido a los comicios. La Democracia Cristiana presentaría su propio candidato. Salvo el interregno del derechista Sebastián Piñera, la Concertación estuvo al frente del gobierno en las últimas décadas.

Los niveles de popularidad de la presidenta, Michelle Bachellet, están por el suelo. Este desplome, entre otras razones, hunde sus raíces en la severa crisis económica y social en ascenso. La caída del precio internacional del cobre ha provocado un descenso de las exportaciones, de los recursos fiscales y del nivel de actividad económica. De más de un 5% de crecimiento del PBI en 2010, el país descendió a 1,6% en 2016. Y todo indica que este año entraría en recesión. De la mano del pobre rendimiento de la producción minera, la actividad industrial cayó 3,9% el primer semestre de 2017, cifra que no se veía desde la crisis financiera de 2008. La bancarrota capitalista mundial viene haciendo su trabajo de topo a escala general y Chile no ha sido la excepción.

La integración del PC al gobierno, que dio nacimiento a la Nueva Mayoría, fue una tentativa para cooptar al movimiento popular. Esta experiencia, sin embargo, viene haciendo agua: una movilización multitudinaria estremeció al país contra la jubilación privada, al igual que la lucha educativa por la gratuidad de la enseñanza.

La Democracia Cristiana estaría tanteando una aproximación con la derecha, cuyo principal candidato, Piñera, de acuerdo con los sondeos electorales, encabeza las intenciones de voto. Por su parte, el Partido Socialista, en yunta con el Partido Comunista, pretende recobrar el ascendiente y el terreno perdido, y acentúa el perfil centroizquierdista de la coalición de gobierno, presentándose en sociedad como la cabeza de un gran polo “progresista”.

El hundimiento del gobierno ha dado lugar a la irrupción de tendencias tanto por derecha como por izquierda. En este último caso, asistimos a la aparición en escena en forma fulgurante del Frente Amplio -una irrupción que no se sostuvo en el tiempo. En las elecciones primarias obtuvo una adhesión muy por debajo de sus expectativas. El FA reúne agrupaciones de la ex Concertación y nuevos partidos que emergieron después de las movilizaciones de 2011, con un fuerte contingente de estudiantes, docentes universitarios y hasta organizaciones de derecha como el Partido Liberal, que viene del espacio de Piñera. Se autodefine como un movimiento “ni de izquierda ni de derecha” y hacen un culto de la “antipolítica”, con una campaña enfocada en la lucha contra la corrupción. Un Podemos trasandino, aunque no es un canal de lucha. En los 43 días de la huelga minera de La Escondida brilló por su ausencia. Sus candidatos no ofician de voceros de las grandes reivindicaciones sociales.

Por estas características hay quienes vaticinan una confluencia del Frente Amplio con el ala “progresista” de la Concertación, en especial en un futuro balotaje del candidato oficialista en nombre de la lucha contra la derecha. Enríquez-Ominami, uno de los ocho postulantes a la presidencia, fogonea esta alternativa: “Sigo abierto a un acuerdo programático para segunda vuelta”.

La elección va ser un recuento de fuerzas entre las diferentes variantes capitalistas. Pero cualquiera sea el ganador, va a tener que pasar por la prueba de pilotear la crisis, cuyo alcance y magnitud excede holgadamente las posibilidades políticas de todos los contendientes. Es altamente ilustrativo al respecto la experiencia de Estados Unidos. En dicho país, las familias trabajadoras no pueden pagar los estudios de sus hijos y acumulan una deuda impagable. Del mismo modo, el sistema jubilatorio está en crisis y está comprometido el pago de los haberes previsionales de las próximas generaciones de trabajadores norteamericanos. Si esto es cierto en Estados Unidos, con más razón vale para Chile. Los representantes patronales del país trasandino no reúnen los recursos ni tienen las condiciones para dar una salida a estos problemas de fondo.


Los desafíos de la próxima etapa

Asistimos a un intento de adaptar las formas de contención de las masas a esta nueva realidad. Estamos frente a un cambio de escenario en el que crece el descontento y la insatisfacción popular, pero en el que la clase obrera y sus organizaciones sindicales no tienen todavía un protagonismo y vienen jugando un papel de segundo violín.
Denunciamos a todos los bloques y salidas capitalistas en danza y llamamos a forjar una alternativa política independiente de los trabajadores. Bajo estas condiciones, llamamos a apoyar en las elecciones los candidatos obreros y luchadores sociales que han presentado listas en un número reducido de distritos. Destacamos la importancia del trabajo en los sindicatos, para que la clase obrera intervenga con sus métodos, en un escenario dominado por movilizaciones policlasistas de estudiantes y de jubilados, incluso en días feriados y con participación familiar.

La agenda es clara: por un salario igual a la canasta básica familiar y el fin del trabajo precario, contra los despidos, el ajuste y la aplicación de la nueva ley de reforma laboral. Por la restitución inmediata de los aportes patronales, el 83% móvil y por la transferencia de todos los cotizantes y sus ahorros a un nuevo organismo estatal de fondo de pensiones bajo control y administración de los trabajadores para terminar con las AFP. Gratuidad de la educación pública y condonación de la deuda educativa de todas las familias afectadas. Por la nacionalización de la industria del cobre y de todos los recursos estratégicos. 

Por un gobierno de trabajadores.




Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1474/internacionales/chile-las-caracteristicas-de-una-transicion-politica

A 11 años de la desaparición de Julio López

14 de septiembre de 2017 | #Prensa Obrera 1474 | Por Eduardo Molina

Julio López - Santiago Maldonado: DESAPARECIDOS 
 
El Estado es responsable.
 
Bajo estas consignas, la Multisectorial La Plata-Berisso-Ensenada y el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia convocan a movilizarse en La Plata, en la Ciudad de Buenos Aires y en todo el país a once años de la segunda desaparición de Jorge Julio López, testigo clave en el juicio contra el represor Miguel Etchecolatz y otros genocidas.

La causa judicial por la desaparición de López se transformó en un monumento al encubrimiento y la impunidad. La “investigación” evitó por todos los medios avanzar sobre la pista del Estado y el aparato represivo a los que López y las víctimas de la represión de la dictadura habían denunciado en los juicios. El gobierno kirchnerista enterró su nombre bajo un manto de silencio. El colmo fue que Etchecolatz, condenado a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad, mantuvo su condición de policía bonaerense ¡hasta agosto de este año! Recientemente, a raíz de una demanda impulsada por el colectivo Justicia Ya! La Plata, el gobierno nacional recibió de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos un reclamo para que el Estado argentino dé respuesta por la desaparición de Jorge Julio López.

Las movilizaciones del próximo 18 serán la continuidad de las movilizaciones del 24 de Marzo, contra el 2X1 y de la enorme concentración por Santiago Maldonado del 1° de septiembre. Esta movilización refuerza la lucha por la aparición con vida de Maldonado.

Impostura

Por su parte, el kirchnerismo lanzó una convocatoria propia a marchar también el 18. Llegan a esta lucha con once años de demora. Los gobiernos K tuvieron, a su turno, la responsabilidad de que se supiera la verdad, pero le dieron la espalda al reclamo por López.

CFK lanzó el planteo de que Gendarmería, ahora involucrada en la desaparición de Maldonado, es la misma que actuó bajo su gobierno y que lo que cambió ahora fue su conducción política. En este punto, el macrismo recoge la “pesada herencia” de la “seguridad democrática” y el Proyecto X de Nilda Garré; de las represiones de Sergio Berni a los trabajadores en la Panamericana y de las leyes antiterroristas aprobadas en el Congreso a instancias de los K.

Nos movilizamos a once años de la desaparición de Jorge Julio López de manera independiente, delimitando campos entre los trabajadores y los partidos del régimen, responsables de la impunidad de ayer y de hoy.
 
Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1474/politicas/masiva-marcha-de-repudio

viernes, 15 de septiembre de 2017

Francia: movilización contra la brutal reforma laboral

14 de septiembre de 2017 | #Prensa Obrera 1474 | Por Tomas Eps (sobre un informe de Roberto Gramar desde París)

El pasado martes 12 se realizó la primera jornada de movilización contra la reforma laboral en Francia (cerca de 200 manifestaciones con 400.000 participantes, 50.000 en París). La CGT ha lanzado una segunda movilización para el 21 de septiembre.

El gobierno de Emmanuel Macron pretende imponerla a través de ordenanzas (decretos) el 22 de septiembre, haciendo uso de superpoderes recientemente concedidos por el parlamento. Raramente usado, el método da cuenta de un accionar bonapartista.

La reforma supone un mazazo histórico a la clase obrera francesa, buscando liquidar las conquistas consagradas en el Código de Trabajo de 1910 y muchas de las obtenidas con las grandes movilizaciones de 1936 y 1945, por lo que ha sido celebrada como una “hermosa reforma” por los capitalistas nucleados en el
Movimiento de Empresas de Francia (Medef).

Integra un programa de ajuste en toda la línea, las prestaciones por desocupación y los subsidios para alquileres y vivienda social; baja de cotizaciones patronales y aumento de exacciones a asalariados y jubilados. Se diferencia de programas anteriores por su carácter de largo alcance (cinco años) y la apelación a prácticamente todos los mecanismos.

La liquidación del Código de Trabajo es a la vez la primera etapa de fondo y el intento de demostrar que el “método” funciona.

Por la magnitud de la potencia que aplica la reforma, grandes medios patronales a nivel internacional la han saludado (New York Times, Financial Times, Die Welt).

Para enfrentar la resistencia popular a esta declaración de guerra, Macron echará mano del estado de emergencia establecido con la excusa del terrorismo, decretado por Hollande y prorrogado hasta hoy. En la movilización del 12, desarrolló acciones represivas en París, Lyon y Nantes.

Reforma


Uno de los puntos fuertes es la facilitación y abaratamiento de los despidos, reclamo clave de las patronales. Las indemnizaciones pasan de ser establecidas por una justicia paritaria (compuesta por jueces, patronales y representantes sindicales) a tener montos fijos con topes miserables; y se permite a las multinacionales acometer despidos colectivos arguyendo “dificultades económicas” en sus operaciones en Francia, sin tener que dar cuenta (como hasta ahora) de su situación en otros países de operación.

En las pequeñas y medianas empresas, que emplean actualmente a 6 millones de asalariados, las licencias a la arbitrariedad patronal son de magnitud: en las de menos de 20 empleados el patrón puede imponer “acuerdos” sin intervención de sindicatos y “negociar” todo lo que no sea atributo del acuerdo por rama; en las de entre 20 y 50, la patronal debe negociar con un “delegado” del personal… sin mandato ni afiliación sindical. A nivel de la empresa se pueden tomar todas las decisiones referidas al tiempo y las condiciones de trabajo y a las primas (en Francia el aguinaldo no es legal, sino convencional). Así, la jornada de 8 horas (y de 35 a nivel semanal), el descanso dominical, etc., desaparecen y son objeto de una “negociación” y de un “acuerdo” impuesto.

La reforma también dispara contra el poder de lucha de los sindicatos, con la reducción de las instancias representativas del personal -de 4 a 2. Por su parte, las “horas gremiales” y su financiamiento -no mencionadas en las ordenanzas- serían cercenados.

También “se facilita el trabajo a tiempo parcial reduciendo el umbral de horas” (El País, 18/6), se estimula el trabajo autónomo y se extienden los contratos temporales por obra -actualmente limitados a la construcción- a otros sectores.

Y siguen los palos.

Antecedentes


Las ordenanzas profundizan los ataques de la reforma laboral del gobierno socialista de François Hollande en 2016 (ley El Khomri), que motivó masivas movilizaciones que estuvieron en la base de una de las peores crisis políticas del ex mandatario. Allí como acá estaba Macron, ministro de Economía de Hollande hasta agosto de 2016.

De conjunto, la reforma responde a orientaciones estructurales de los capitalistas galos, anteriores incluso a la crisis de 2008. Más que el nivel nominal del salario neto, uno de los “obstáculos” para el proceso de reproducción y acumulación del capital es el alto nivel de las cotizaciones sociales (que financian el sistema de salud, las jubilaciones, los subsidios a la vivienda, el desempleo y la formación profesional), que explican una gran diferencia entre el salario bruto y el salario neto, del orden del 60%, y en cuya administración participan los sindicatos.

Para reducir y liquidar este cuadro -heredado de las luchas de 1936 y de 1945-, las patronales han desarrollado el trabajo precario, la tercerización, la reducción de cotizaciones, la transferencia del sostén de las prestaciones sociales de las cotizaciones patronales a los impuestos (la mitad de la masa impositiva es el IVA), el fraude, la modificación a la baja del régimen de jubilaciones, la reducción de la participación obrera en la administración y la contratación de trabajadores de la UE con cotizaciones mucho menores en los países de origen (Polonia, Hungría).

Los sindicatos


Las ordenanzas estuvieron precedidas por decenas de reuniones de “consulta” a los sindicatos y a las organizaciones patronales. Mientras tanto, las confederaciones sindicales no promovieron un boicot, no realizaron agitaciones contra la reforma y se prestaron al juego del gobierno -incluida la CGT, dirigida por el PC- presentando “proposiciones”.

Recién con todo avanzado, la CGT propuso la jornada de movilización y huelga para el 12 -en verdad, la iniciativa la había tomado SUD (Solidaires) y la CGT tuvo que subirse al carro. A esta convocatoria se sumó una parte de la Federación Sindical Unitaria (FSU), y sectores de la juventud como la Unión Nacional de Estudiantes de Francia (Unef) y estudiantes de los liceos.

En el caso de la central Fuerza Obrera (FO), hay un principio de crisis: el secretario general se manifestó “satisfecho” con las negociaciones con el gobierno, mientras que gran parte de las federaciones departamentales de FO se sumaron a la movilización.

Tanto a partir de estos sectores como del Frente Social -una joven coordinación de sindicatos, asociaciones y colectivos- puede plantearse un principio de movilización obrera independiente.

Por último, el ex candidato presidencial, Jean-Luc Mélenchon, convoca desde su organización Francia Insumisa a una manifestación propia para el 23, en apoyo a su actividad parlamentaria y que lo tiene como único orador -una actitud profundamente divisionista y electoralista.

Uníos

La reforma laboral francesa integra un escenario común con la aplicada en Brasil: el propósito de los gobiernos de una reestructuración radical de las relaciones entre los trabajadores y las patronales en beneficio de estas, en un marco de crisis capitalista mundial que lleva casi una década.

La clase obrera internacional tiene planteado ponerse de pie y encarar una lucha de conjunto contra esta ofensiva. Fuera la reforma laboral y previsional en Francia, Argentina y el mundo.
 



Fuente:http://www.po.org.ar/prensaObrera/1474/internacionales/francia-movilizacion-contra-la-brutal-reforma-laboral

“Poner al frente de la situación política a los trabajadores”

14 de septiembre de 2017 | #Prensa Obrera 1474 | Por Martín Sánchez

Reportaje a Alejandro Crespo, secretario general del Sutna
 
-¿Qué balance hacés de la paritaria del Neumático?

-En primer lugar ha sido una acción colectiva de los trabajadores del Neumático, lo que marca una enorme diferencia con los sindicatos que negocian de espaldas a los trabajadores. Comenzamos con una Asamblea General y culminamos de la misma manera. Cada acción que desenvolvimos apuntó a hacer crecer la unidad y la acción común de todos los compañeros. De esta manera preparamos las condiciones para enfrentar cualquier tipo de lucha que tuviéramos por delante. Gracias a esto pudimos cerrar una paritaria que nos coloca por encima de la inflación por segunda vez consecutiva. Es un acuerdo que nos refuerza frente a lo que viene para todo el movimiento obrero.

La paritaria del Neumático se dio en un contexto muy particular, ya a mediados de año, con el cierre de numerosas paritarias donde el gobierno había logrado imponer acuerdos que daban una media del 21 ó 22%, y los grandes gremios acordando todos por debajo del 25%. Eso fue uno de los argumentos fuertes de las patronales para tratar de bajar las expectativas de lo que había sido el inicio de la paritaria con nuestra asamblea general que había reclamado el 35%. A la vez nos planteaban que las empresas de la industria nacional estaban siendo perjudicadas por las importaciones, etc. También decían que la paritaria anterior logramos un 37% de aumento, utilizando este número para sostener que habían superado la inflación por más de 12 puntos y que la proyección inflacionaria futura era en un contexto de desaceleración de los precios. Por esto, ellos consideraban que de julio a julio correspondía un aumento del 18 ó 19%.

Nosotros nos basamos en el atraso salarial que había en el gremio, y lo demostramos poniendo de manifiesto la distancia que había entre los sueldos que cobran los compañeros con respecto a la canasta básica familiar; pedimos que se nos entregue los balances, mostramos la evolución de precios de los neumáticos y así como la baja en el precio internacional de las materias primas que se usan para la fabricación de cubiertas, los acuerdos que obtuvieron las empresas con otros países para exportar y muchos datos más que fortalecían la solides de nuestro reclamo.

-¿Qué papel jugó el gobierno?


-En el medio de la paritaria hubo elecciones a nivel nacional y las empresas aprovecharon la elección realizada por Cambiemos para de decir que había un “espaldarazo” a las posiciones económicas del gobierno y que no estaban dispuestas a aumentar la oferta. Allí fue cuando se reforzó la intensidad de las acciones gremiales que ya habían comenzado con una movilización muy grande al Ministerio de Trabajo, realizando actos en las tres fábricas en forma masiva, frente a las delegaciones regionales del ministerio e incluso con una campaña con fotos adentro de la fábrica con la leyenda “contra el atraso salarial el Sutna lucha en unidad” de la que participaron activamente los trabajadores de las tres grandes fábricas.

El gobierno actuó en todo momento como portavoz de los intereses de las patronales. El ministerio no solo planteó que no iba a permitir un aumento que superara el 25%, sino que frente a la inminencia de paros y medidas de estas características dictó la conciliación obligatoria para intentar desinflar el movimiento de lucha y la organización de los trabajadores del Neumático. Frente a esto nos dimos un plan de acción a pesar de la conciliación. Esto nos permitió llegar con mucha fuerza al final de las negociaciones y obtener un avance salarial de mucha importancia para todos los trabajadores.

-¿Qué resolvió la asamblea general del Sutna?

-Por un lado, se resolvió con entusiasmo por abrumadora mayoría la aprobación del 27% de aumento. A pesar que las demás listas llamaron a rechazar el acuerdo (incluida la lista violeta de la burocracia), solo un pequeño grupo de compañeros se pronunció en contra. Y esta resolución terminó con un gran aplauso del colectivo de los trabajadores.

La asamblea también va marcando el grado de concientización de los compañeros. En esta asamblea fue muy importante. Se avanzó en el contenido de los debates. Se discutió la reforma laboral que ahora quieren meter acá como ya la metieron en Brasil, y se hizo un pronunciamiento en rechazo. También contra el impuesto a las Ganancias. Hubo un punto específico en el cual votamos la aparición con vida de Santiago Maldonado. Los trabajadores del Neumático no sólo manifestaron en cada uno de estos puntos su vocación de luchar y mantenerse en defensa de sus condiciones laborales, sus convenios colectivos, etc., también mostraron que son conscientes de lo que se viene, pero confían en su fuerza y por ello no solo se pronunciaron en forma defensiva sino que votaron un pliego de reivindicaciones para ir a conquistarlas.

-¿Qué perspectivas ves para todo el movimiento obrero?

-Aún en los tiempos más difíciles se tiene que plantear una perspectiva de avance de los trabajadores. No sólo de la defensa, de “la resistencia”, sino que los trabajadores en tanto clase social tenemos que ser conscientes de que somos los que tenemos la fuerza para cambiar esto. Tenemos que seguir diciéndole a las patronales que nosotros sabemos que podemos ganar.

El Neumático tiene una obligación, al ser un gremio clasista, antiburocrático y de lucha. Entendemos que debe marcar un camino para todos los sindicatos, esta forma democrática, participativa, con consciencia de clase. No podemos referirnos a lo que viene sin decir que la solución es acabar con la burocracia sindical, acabar con el manejo del Estado sobre los sindicatos y la necesidad de la independencia del Estado y el gobierno.

Ellos hablan de implementar soluciones para los capitalistas y a las crisis que ellos mismos se crean, cuando los trabajadores ya no tenemos más para poder sacar de nosotros mismos, de los ritmos de trabajo que vivimos en el país y las situaciones de precariedad que se tiene en cada uno de los lugares.

La perspectiva claramente es unificar a todos los trabajadores del país. Y para ello necesitamos acciones que hagan que el movimiento obrero irrumpa en la realidad política, es el momento de poner al frente de la situación política a los trabajadores. Creo que tenemos que seguir peleando por una perspectiva política independiente de los bloques patronales. 

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Politica Obrera

Coordinadora Sindical Clasista - Partido Obrero

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