The people united will never be defeated - ¡Proletarios del mundo, uníos!

lunes, 18 de diciembre de 2017

[ARCHIVO] Declaración de Política Obrera ante los asesinatos de sus militantes Jorge Fischer y Miguel Ángel Bufano

Por Comité Ejecutivo Nacional Política Obrera

Publicado el 16 de diciembre de 1974.
 
Reproducimos el comunicado publicado por Política Obrera, organización antecesora del Partido Obrero el 16/12/1974, tras el asesinato de Jorge Fischer y Miguel Ángel Bufano.

Ante el asesinato de los compañeros Jorge Fischer y Miguel Angel Bufano, Política Obrera llama a Organizar la respuesta obrera y democrática a la represión asesina.

La barbarie criminal desatada por el accionar terrorista de las bandas armadas de la ultraderecha ha cobrado la vida de dos jóvenes trabajadores, dirigentes de nuestro partido, POLITICA OBRERA. El domingo aparecieron en Avellaneda los cadáveres acribillados de JORGE FISCHER y MIGUEL ANGEL BUFANO, que habían sido secuestrados el viernes al mediodía en las inmediaciones de la fábrica donde trabajaban (MILUZ), por un comando que actuó impunemente delante de numerosos testigos, y prácticamente en las narices de la policía de la provincia.

Los asesinos no actuaron improvisadamente ni eligieron al azar a sus víctimas. Con los métodos del terror estas organizaciones gangsteriles actúan con el propósito definido de liquidar a lo mejor de la juventud obrera y antiimperialista de nuestro país.

JORGE FISCHER era el delegado general de la Comisión interna de Miluz (gremio de la Pintura), militante de POLITICA OBRERA, miembro de nuestro comité Central y dirigente del Comité de la Zona Norte. Con sus jóvenes 25 años era un verdadero luchador del proletariado, dirigente de su clase. MIGUEL ANGEL BUFANO era un reconocido activista de la misma fábrica, también militante de POLITICA OBRERA y miembro del Comité de la Zona Norte. Con sólo 22 años tenía ya una tradición en el movimiento obrero, y era indudablemente un organizador de la clase obrera.

Nuestros compañeros Bufano y Fischer eran la expresión más alta de la disposición combativa y de la conciencia revolucionaria de la juventud argentina. Estaban todavía en la flor de la vida pero sumaban ya varios años de militancia, de abnegada lucha cotidiana contra toda forma de opresión, contra la miseria y degradación del capitalismo, por una sociedad sin explotadores ni explotados. Militantes de la clase obrera por la construcción de su partido revolucionario, nuestros jóvenes compañeros abrazaron hasta la muerte la causa del proletariado, el combate por la revolución socialista y por el porvenir de la humanidad, liberada de la explotación del hombre por el hombre.

Compañeros: estos asesinatos, que se suman a la ya muy larga lista de víctimas de los comandos terroristas de la ultra-derecha revelan el esfuerzo de una fracción del gran capital por imponer un verdadero Estado policial en nuestro país que ahogue en sangre la radicalización, la lucha y las conquistas de los trabajadores y la juventud combativa. Los secuestros, atentados y crímenes que se suceden diariamente son la punta de lanza de este intento por instaurar una dictadura capitalista sangrienta. Mientras el gobierno proclama su fidelidad a la Constitución y la democracia, las bandas asesinas constituyen un verdadero poder armado que comete sus brutales atropellos con absoluta impunidad, sin sufrir ningún tipo de represión. Está perfectamente claro que los asesinatos indiscriminados que desarrolla la ultraizquierda, que pretende justificar sus provocaciones arrogándose la representación de los intereses de los trabajadores, son sólo un pretexto para la escalada criminal dirigida contra la clase obrera y la juventud y contra sus organizaciones.

POLITICA OBRERA, declara que estos alevosos asesinatos constituyen una evidencia más de la existencia de una campaña especial para ilegalizar a nuestra organización y tratar de destruida. Hace pocos días fue puesta una bomba en el local de la UNION DE JUVENTUDES POR EL SOCIALISMO; el expediente judicial, supuestamente contra los autores del atentado se dedica a detallar los "materiales subversivos" encontrados por la Policía en el lugar, que no son otra cosa que periódicos y materiales de propaganda de nuestro partido y que circulan con la autorización legal correspondiente. A esto debemos sumar los atentados contra nuestros locales en el Gran Buenos Aires y el Interior del país y el reciente secuestro y tortura de la compañera Gabriela Cedinas de la UJS.

Frente a esta situación, que amenaza la vida misma de la juventud y los trabajadores de nuestro país, nos dirigimos a todas las organizaciones y partidos que se reclaman de la democracia y por la defensa de las libertades públicas. Lamentablemente, muchas organizaciones que se han pronunciado contra la escalada de las bandas derechistas se han preocupado más por defender el "diálogo" con el gobierno, que por organizar la movilización y el combate real contra la labor criminal del terrorismo antiobrero. La pasividad frente al accionar terrorista sólo puede alentar sus bestialidades y atropellos. Para aplastar a las organizaciones independientes de la clase obrera, la represión asesina necesita liquidar toda manifestación democrática. Por eso –comenzando por los obreros y militantes comunistas, trotskistas, socialistas y de la izquierda peronista– el desarrollo de la actividad gangsteril de la ultraderecha se dirige también contra los propios partidos parlamentarios y sectores que defienden al gobierno y que no enfrentan la represión con el único método posible: la movilización y la acción directa de las masas. POLITICA OBRERA hace un llamado a todas las organizaciones democráticas y antiimperialistas para encarar una movilización nacional y de masas que barra con la prepotencia asesina de la derecha y los comandos terroristas.

Saludamos la iniciativa de las Juventudes Políticas de organizar una movilización por las libertades, saludamos la constitución de un comité unitario de las organizares estudiantiles (FUA-FULNBA), para combatir contra la represión y los ataques a la juventud estudiosa. Necesitamos hechos v no palabras, necesitamos ganar la calle de a miles para golpear, derrotar y liquidar la represión asesina. Llamamos a la JPA a abrir sus filas a todas las organizaciones combativas de la juventud tras un programa mínimo de acción en defensa de la vida de la juventud estudiosa y trabajadora.

La movilización y la unidad en el combate es el único camino para acabar definitivamente con el terrorismo fascista y la represión antiobrera.

Nuestro Partido no olvidará a sus jóvenes mártires Fischer y Bufano. Por el contrario, tenemos la absoluta convicción de que el proletariado, con los métodos que le son propios, vengará a nuestros compañeros asesinados, como parte del ajuste de cuentas con los explotadores, torturadores y asesinos.

Los compañeros Fischer y Bufano fueron constructores de su clase, y nuestro partido con el proletariado llevarán sus nombres hasta el triunfo de la causa por la que ayer dieran sus vidas: la abolición de la explotación del hombre por el hombre y la construcción del Socialismo en todo el mundo.

POLITICA OBRERA

COMITÉ EJECUTIVO NACIONAL 16/12/74
 
 

El Partido Obrero repudia la represión y plantea el retiro del paquete de leyes contra los trabajadores


15 de diciembre de 2017 | Por Partido Obrero

La caída de la sesión que trataba de imponer de manera exprés las reformas jubilatoria e impositiva constituyó una derrota del gobierno al corazón del paquete que es la confiscación a los jubilados, a los niños de la AUH y a los discapacitados, en beneficio de la banca acreedora y del gran capital. Expresó también el marco de tensión social en el que se desenvuelve la aplicación del pacto infame de Macri con los gobernadores, que firmaron desde Vidal hasta Alicia Kirchner.
La brutal represión que duró horas, trató de evitar que se agolparan más y más trabajadores alrededor del Congreso. La represión de la gendarmería y la prefectura, bajo las órdenes de Patricia Bullrich, constituyó un “estado de sitio” sin declarar, aboliendo temporalmente las garantías constitucionales. Tal es así que todavía no se han podido localizar varios de los más de 40 detenidos. El gobierno ha desatado la represión al servicio de hacer pasar el paquetazo del ajuste de la mano de los responsables de los crímenes de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel. 

En el recinto de Diputados, el gobierno no pudo conseguir el quórum, después de un adelantamiento inusitado de todo el tratamiento, justamente para evitar lo esencial de toda la situación política planteada: el giro creciente en la opinión pública popular contra la confiscación a los jubilados y niños, en el marco de tarifazos multiplicados, de una inflación que cerrará el año cercana al 25% y del preanuncio de despidos masivos y ataque a los regímenes jubilatorios de las provincias y de la docencia.
El fallido decretazo –detenido mediante un tuit de Carrió cuando ya había sido firmado por todo el gabinete– retrata un gobierno en zozobra, a dos meses de una elección donde resultó ganador. La magnitud del golpe que implica a los trabajadores, la descarga del fracaso del ajuste previo y del conjunto de la política de hiperendeudamiento y concesiones al gran capital sobre las espaldas de la mayoría trabajadora es tal que Macri, aún con el acuerdo de los gobernadores, no encuentra los recursos políticos para aplicarlo.
De hecho, la crisis que se reprodujo en la provincia de Buenos Aires, donde se desató un paro indeterminado del Banco Provincia por la armonización de su caja jubilatoria, anticipa ese tipo de golpes en todo el país.

El paro de apuro y condicionado de la CGT –primero a que se aprobara la reforma y después a que se dictara por DNU y nunca llegó a concretarse– fue una maniobra de acomodamiento por parte de una burocracia sindical que ha sido cómplice del paquete, acordando especialmente la reforma laboral, que es el gran paso que sigue a este paquetazo. En este cuadro, contrastan los paros generales sostenidos por el Sutna, los Sutebas Multicolores, AGD-UBA y Conadu (H), ATE nacional o la UOM de tierra del fuego.

El Partido Obrero denuncia la maniobra de Elisa Carrió, quien actuó como tabla de salvataje del conjunto del ajuste y de un régimen en crisis, acorralado por el repudio social. El levantamiento de la sesión no tuvo por motivo evitar violencia alguna, que el propio gobierno desató, sino lograr el tiempo para enhebrar una salida. Esa maniobra es el bono por única vez, que consolidaría la pérdida histórica de los haberes y que estaría muy por debajo de la pérdida promedio ($6.700 por jubilado, además de la AUH).
Advertimos a toda la población que se encuentra en desarrollo un nuevo acuerdo entre el gobierno nacional y los gobernadores del PJ para hacer pasar la reforma previsional y el pacto fiscal en diputados como ya lo hicieron en la cámara de senadores. Los gobernadores adecuaron ya sus presupuestos en sintonía con el ajuste nacional.

El Partido Obrero exige el cese de toda represión, la libertad de los detenidos y la inmediata renuncia de Patricia Bullrich, responsable de un plan de represión para apoyar el plan social económico de guerra contra los trabajadores.
Rechazamos el nuevo intento de tratar la reforma el día lunes y planteamos el retiro inmediato de todo el paquete para que se abra una amplia deliberación popular y en todo el movimiento obrero.
Planteamos un aumento de emergencia a los jubilados y la reposición de los aportes patronales rebajados por Menem y Cavallo en 1993 para reponer el 82%. La reapertura de paritarias para compensar la pérdida de inflación.
A la CGT, la convocatoria a un inmediato paro activo nacional con abandono de tareas y movilización a la Plaza de Mayo con estos objetivos, y el rechazo de plano a la reforma laboral, tan infame como las reforma jubilatoria e impositiva que el pueblo repudió este jueves.
 
Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/online/politicas/el-partido-obrero-repudia-la-represion-y-plantea-el-retiro-del-paquete-de-leyes-contra-los-trabajadores

domingo, 17 de diciembre de 2017

Macri "na corda bamba" (*)

16 de diciembre de 2017 | Por Jorge Altamira

Columna de Jorge Altamira


Una vez disipados los gases que la democracia argentina tiene en el stock, ayer [por el jueves] volvió a quedar en claro la hipocresía de los politicastros argentinos. Los ‘opositores’ se abalanzaron hacia la mesa del Presidente de Diputados para denunciar la falta de un quórum que en efecto no se había reunido, mientras los oficialistas desconcertados eran rescatados por ‘madame’ Carrió, que impuso el levantamiento de la sesión. El macro-peronismo no pudo votar el despojo de los ingresos de los jubilados, pero lograba ‘salvar’ la aciaga tarde con una reprogramación del intento. Conseguía, incluso, de ese modo, evitar modificaciones que hubieran devuelto el proyecto oficial al Senado. Habrá una segunda tentativa y podría haber una tercera – como ocurre con el José López brasileño, Michel Temer, que mandó su propio proyecto de desfalco para febrero. El desfalco a los jubilados recibió un perdigón o una bala de goma, pero no fue a parar al basurero parlamentario; sigue con vida. Los mentideros del Congreso dicen que sería reavivado por un bono (el bitcoin del macrismo), que compensaría el perjuicio que provoca el ‘empalme’ entre el método de ajuste anterior y el que se quiere parir ahora. El bono, sin embargo, no podría alterar la disminuida nueva base de cálculo que establece la contrarreforma previsional y, por lo tanto, una pérdida jubilatoria permanente.

Es cierto que el afano de los cien mil millones y más de pesos a los jubilados forma parte de un ‘paquete fiscal’, que fue arreglado con los gobernadores (incluida doña Alicia) y la ex Heidi. Los opinólogos aseguran que el macrismo necesita el “fondo del conurbano” para hacer clientelismo y cooptar intendentes pejotistas hasta 2019. Pero aquí no reside el corazón de la contrarreforma previsional. El propósito, acordado con el pejotismo y el massismo en los acuerdos acerca del blanqueo y la ‘reparación histórica’, el año pasado, apunta a elevar la edad para la jubilación y reemplazarla por una pensión para la vejez, para permitir la anulación de los aportes patronales y convertir al Fondo de Sustentabilidad de Anses en un fondo de aportes para una jubilación complementaria, cuyo dinero iría a solventar “un mercado ‘nacional’ de capitales”. Este desarrollo está contemplado en la ley que reforma el mercado de capitales. El capital, a escala mundial, apunta a abolir, con el derecho laboral, el derecho previsional. La Legislatura bonaerense está intentando elevar la edad de retiro para los trabajadores del Banco Provincia, cuya actividad, para una mayoría es insalubre. La respuesta de los bancarios, me cuenta un compañero, fue un paro y movilización a La Plata, sin apoyo de la burocracia sindical, que no puso micros ni movilidad alguna. Están dadas las condiciones para una huelga general, concluye, que le doble el brazo a Vidal. Estamos ante una lucha de clases de alcance estratégico. El encarnizamiento de las patronales no debe sorprender.

La crisis previsional tiene un significado estratégico, porque pone de manifiesto la imposibilidad del capital para asegurar la supervivencia de la clase que explota. Pero eso sólo será resuelta por una reorganización socialista de la sociedad. La jubilación es un salario diferido que debe adelantar el capital con sus ganancias realizadas o esperadas. La insurgencia del capital contra el aumento de la expectativa de vida de los trabajadores, es una expresión concluyente de su decadencia histórica.

Crisis política


El éxito provisorio de la maniobra de levantar la sesión (deseada y acompañada por los ‘opositores’ que el gobierno considera como propios y por los que se dicen ajenos) no oculta la crisis política potencial que ha dejado al descubierto, especialmente a los ojos de una masa del pueblo. Habrá que ver qué margen de acción ha dejado esta crisis para el lunes próximo -¡18 de diciembre! Menos de dos meses después de la victoria electoral del macrismo y sus aliados, la zozobra estalló a varias bandas: del gobierno con el massismo (sus acompañantes a Davos y a numerosos proyectos de ley); con gobernadores pejotistas; dentro del macrismo no solamente con Carrió, que al final le salvó las papas, sino dentro del gabinete. El episodio del decreto de necesidad y urgencia, por ahora encarpetado, demuestra que Macri caracterizó a la crisis como una ruptura con sus aliados parlamentarios. Los puentes con el pejotismo los salvó, hasta nuevo aviso, Carrió- la anti-peronista ‘par excellence’. Incluso si el compromiso de sacar un DNU para el bono apacigua las contradicciones, dejará en claro que Macri fue jaqueado por una repulsa popular generalizada, por un lado, y por las manifestaciones impulsadas por los activistas del movimiento obrero, direcciones clasistas y una minoría de la burocracia sindical. Como se comenta que Macri habría dicho: “quedé expuesto a la extorsión”. El Presidente profesor emérito en este oficio.
Nadie discute que el descontento popular con el desfalco a los jubilados fue esencial en la obstrucción al proyecto y el naufragio de la sesión. Eso, sin embargo, no había ocurrido, semanas antes, cuando lo aprobó el Senado. La oposición popular fue animada, voluntaria e involuntariamente, por las críticas cada vez más pesadas de distintos voceros del capitalismo a la marcha de la economía y del plan económico. Como ocurre con más frecuencia de lo que se piensa, la palabra “estallido” salió más de la boca de la derecha y las patronales que de la izquierda y los luchadores. Los “medios hegemónicos” dieron a conocer, aunque sin mucho empeño, que el robo a los jubilados pasaba las cien millones de lucas. El veterano Juan Carlos de Pablo aseguró, a quien se lo preguntara, que “esto termina mal”. Redrado pidió que la política del Banco Central la fijara un comité interministerial – a sabiendas del ‘mal momento’ que tal cosa provocaría a los traficantes de Lebac, y la disparada que sufriría el dólar. Blejer insistió con el efecto demoledor que podrían tener los cambios financieros en el exterior. Un diario dijo saber que el gobierno piensa dar la supervisión monetaria a una comisión bicameral. En la reunión de la OMC, en Buenos Aires, después que el representante de Trump advirtiera que su jefe piensa usar munición pesada contra las importaciones de China, el ítalo Paolo Rocca tiró los dardos en la misma dirección – lo que significaría devaluar el peso para encarecer las mercancías extranjeras. Rocca fue el gran intrigante de 2001 – desde el reclamo de la devaluación hasta la exigencia de la contrarreforma laboral Banelco. El moño al paquete lo puso ayer el economista Calvo, un argentino radicado en Washington, que tuvo su rato de fama cuando pronosticó la inminencia del derrumbe de la convertibilidad: ahora dice que “el crédito es excesivo”, en alusión a los préstamos hipotecarios indexados que entusiasman a la propaganda oficial. Una reversión del ingreso de dinero del exterior dejaría en quiebra a una masa de deudores de vivienda propia.

La conclusión es que Sturzenegger, el ‘co-equiper’ de Cavallo, bajo el gobierno de De la Rua, en el ‘full back’ de la convertibilidad, tiene de nuevo el pescuezo en la picota. Las “metas de inflación” son un evidente fracaso y las Lebac son un “arma de destrucción masiva”, que la “división explosivos” de la burguesía no sabe cómo desarmar. Las Lebac son un ancla financiera tan combustible como lo fue la ‘convertibilidad’. Los políticólogos se preguntan, frente a esto, si el arrebato callejero a los jubilados justifica una crisis de alianzas políticas cuando la amenaza mortal, el llamado ‘defol’, marcha por otro carril – o cuando un ‘defol’ podría mandar al diablo la tentativa de reconvertir a Anses en una AFJP al servicio del “mercado de capitales”.
El reacomodamiento de alianzas que se irá manifestando en el Congreso será el reflejo del impasse del plan económico y de un principio de realineamiento de la burguesía. La presencia destacada de la UOM, el jueves último, refleja un guiño de la patronal del sector afectada por las importaciones. La mira del kirchnerismo no está puesta en impulsar movilizaciones de masa de los trabajadores, sino conseguir cambios de camiseta en el Congreso y en la interna peronista que ha quedado más dislocada que antes. La atomización del oficialismo político es mayor.

Aunque el martes y miércoles próximo, 19 y 20 de diciembre, no se va a producir un “argentinazo”, el episodio del jueves pasado puso al desnudo el gen de las contradicciones insalvables, por un lado del macrismo, por el otro del conjunto del régimen político y social. Esta caracterización debe guiar la intervención de la clase obrera y la izquierda revolucionaria en cada fase del desarrollo de esa crisis.

La crisis del movimiento obrero

No se equivocan quienes equiparan el macrismo al menemismo y la etapa actual a la de los 90. Pero analogía no es repetición. No solamente los límites del macrismo son considerablemente mayores, lo mismo que su capacidad de cooptación. Tampoco el cuadro del movimiento obrero en su conjunto es una película ya vista.

La burocracia de los sindicatos ha jugado un papel fundamental en la viabilidad del macrismo. Firmó convenios a la baja y ahora no reclama que se efectivice la indexación por mayor inflación. Ha aprobado la contrarreforma laboral con absoluta conciencia de lo que está haciendo, que es la posibilidad de retener la gestión de las obras sociales y la negociación con la patronal, dentro de los términos de la nueva ley laboral. No se movió contra el ataque a los jubilados y prometió un paro para después que la ley fuera aprobada. La burocracia sindical acogió la experiencia macrista con un libreto viejo, en cambio los trabajadores se encuentran buscando su camino, con huelgas y ocupaciones de fábrica de carácter aislado, y con la elección de nuevos delegados, a veces incluso sin un trabajo preparatorio previo, y de algunos pocos sindicatos. El cambio de escenario político – del kirchnerismo al macrismo, incluido el reciente triunfo de este último -, aún no ha sido asimilado.

El desfalco a los jubilados ha modificado esta situación, en una medida que deberá verificarse en la práctica, o sea la organización y la lucha. La declaración de un paro ficticio por parte del triunvirato de la CGT, fue un reconocimiento perverso del impacto que la crisis estaba teniendo en los lugares de trabajo – precisamente porque se conoció en medio de la crisis del jueves. La combatividad de la movilización, en respuesta a las provocaciones de la Gendarmería, fue validada políticamente por el hundimiento de la sesión y por la simpatía de los trabajadores. La crisis política que ha detonado por arriba, también ha impactado abajo, y se manifiesta en una nueva conciencia de la situación política y del lugar que ocupa cada una de las fuerzas políticas en pugna. La influencia que los medios de comunicación y los diversos sectores políticos patronales han atribuido a los planteos, consignas y movilización de la izquierda combativa, es otro indicador de un cambio en la situación política tomada en su conjunto.

El desequilibrio histórico irreversible del capitalismo a nivel mundial se manifiesta en Argentina con agudeza particular desde hace tiempo. La efectivización de la huelga anunciada para el viernes por la CGT, habría dado un golpe mortal al proyecto y un giro indudable en la situación política. Lo que vale como realidad potencial es también la realidad corriente. Por otro lado, el impasse electoral en Chile, la súbita crisis política en Perú, las destitución del vicepresidente en Ecuador, los golpes ‘parlamentarios’ o los fraudes electorales como en Honduras; por último la descomposición sin vueltas del chavismo, son expresiones de este desequilibrio en América Latina. Las fuerzas socialistas en presencia (en lugares de trabajo, estudio, sindicatos, urnas) son un resultado de ese largo desarrollo de crisis del Estado capitalista y la lucha política de clases.

Es necesario trabajar una tesis política frente a esta etapa.

sábado, 16 de diciembre de 2017

Elecciones presidenciales en Chile: si votas a Guillier te sale un Piñera (y viceversa)

13 de diciembre de 2017 | Por Rafael Santos

El 19 de diciembre se realizará el balotaje entre el candidato oficialista y el ex mandatario derechista, que viene de una victoria pírrica en la primera vuelta.


El domingo 19, en la segunda vuelta de la elección presidencial chilena, se enfrentarán el ex mandatario Sebastián Piñera, del derechista Chile Vamos, y Alejandro Guillier, abanderado de la coalición oficialista, frentepopulista de centroizquierda.

Las encuestas hablan, con mucha cautela, de un empate técnico. Es que en la primera vuelta, las encuestadoras daban como ganador por amplísimo margen a Piñera, y aunque este fue primera minoría (36,64%) retrocedió más de 10 puntos de los pronósticos iniciales. Esto, sin embargo, no fue capitalizado por la oficialista “Fuerza de la Mayoría”, que salió segunda pero con solo un 22,70% en un fuerte retroceso (ver balance de la primera vuelta).

¿Quién canalizó estos retrocesos comunes? Una nueva formación política, el Frente Amplio (FA), que se presentaba por primera vez a elección presidencial. Sacó 20,27% y en el campo legislativo paso de 3 a 20 diputados, en un evidente giro a la izquierda parlamentario. Casi es el FA, y no frente popular oficialista, el que va al balotaje.

Sin diferencias de fondo

En la campaña por la segunda vuelta, los dos candidatos han evidenciado que no hay diferencias de fondo entre ellos.

Piñera ha planteado que buscará financiar a largo plazo las deudas estudiantiles con la educación privada (con subsidios que salvan a los bancos acreedores, entre otras medidas). Guillier, que había prometido condonar la deuda del 40% más insolvente, se está desdiciendo. Ninguno de los dos plantea la gratuidad de la enseñanza; ambos defienden la vigencia (con reformas) del negocio capitalista de la educación.

Lo mismo sucede con la jubilación privada (AFP) que este año ha provocado manifestaciones en su contra de entre 1 y 2 millones de personas. El candidato oficialista que insinuó marchar––aunque en forma gradual– hacia un sistema de reparto, terminando con el desfalco-negocio de los bancos y aseguradoras privadas, se ha ido desdiciendo proponiendo la vigencia de un 5% de aportes por parte de la patronal, para mejorar las bajísimas jubilaciones actuales. Piñera ha declarado que está de acuerdo con ese 5%, pero financiado por el Estado y no por las patronales. Y también con la creación de una AFP gubernamental para que mejore la competencia imperfecta de los monopolios privados. Lo mismo sucede en otros ámbitos: el de la salud, el de los derechos de las comunidades homosexuales, etc. En todos ellos veremos solo ambigüedades, reformas gatopardistas, para que se mantenga en lo esencial el edificio reaccionario impuesto por la dictadura pinochetista.

Saludamos la posición de nuestros compañeros chilenos del Partido Obrero Revolucionario, que han planteado que “Si votas a Guillier, te sale un Piñera (y viceversa). LOS TRABAJADORES NO DEBEN VOTAR POR ELLOS” –hasta ahora el único pronunciamiento explícito de la izquierda en este sentido (el facsímil puede verse aquí).

La impotencia del Frente Amplio

El Frente Amplio, que reunió el 20 % de los votos y fue la gran sorpresa en la primera vuelta, quedó colocado como fiel de la balanza electoral. Su dirección ha emitido un comunicado de apoyo vergonzante al oficialista Guillier, que luego ha sido profundizado por un apoyo abierto de sus principales referentes (“a título individual”). Este apoyo explícito ha llevado a Guillier incluso a retrotraerse de posturas verborrágicas: después de haber prometido “meter la mano en el bolsillo de los más ricos” con un impuesto especial para mejorar los servicios públicos, ha salido ahora a desdecirse. Tres puntos centrales de la plataforma del FA –No más AFP, gratuidad de la enseñanza y un impuesto extraordinario a los ricos– han sido desahuciados por el oficialismo frentepopulista.

La dirección del FA ha llevado a un callejón sin salida a las expectativas de decenas de miles que rompieron con el oficialismo y ahora son llamados a votar de nuevo por él. No votar por ninguno de los dos candidatos burgueses es elemental, para fortalecer una tendencia independiente de la clase obrera y los explotados. Con el espantapájaros de la lucha contra la derecha, el centroizquierda llama a apoyar al frente popular. Pero el frente popular (y sus diversas alternativas latinoamericanas) no luchan contra la derecha; viene ejecutando los mismos planes ajustadores contra los trabajadores y de entrega al capital financiero. La central obrera (CUT) con gran influencia del PC (en el gobierno) salió a apoyar a Guillier. La CUT no se pronunció contra las AFP y boicoteó las masivas movilizaciones por su derogación.

Perspectiva latinoamericana

La elección chilena significó un baldazo de agua fría para las expectativas de la derecha latinoamericana y mundial, que pretendía con un triunfo de Piñera consolidar un giro político continental profundizando la victoria electoral macrista en Argentina y el golpe de Temer en Brasil. La sublevación popular contra el fraude derechista en Honduras, la impasse de la derecha para concretar el autoproclamado derrocamiento de Maduro en Venezuela, se suman a este empantanamiento de Piñera en Chile.

La segunda vuelta chilena está en este cuadro: cualquiera sea el elenco que triunfe se encuentra con una crisis en marcha y una tendencia en las masas a pasar a la acción directa contra los ajustes capitalistas. Más que nunca, es fundamental poner en pie en Chile un partido obrero revolucionario.
 



Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/online/internacionales/elecciones-presidenciales-en-chile-si-votas-a-guillier-te-sale-un-pinera-y-viceversa
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Coordinadora Sindical Clasista - Partido Obrero

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Politica Obrera