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viernes, 31 de marzo de 2017

Nuestra política ante el paro del 6

30 de marzo de 2017 | #Prensa Obrera 1452 | Por Miguel Bravetti - Néstor Pitrola

El descontento popular domina la escena política. Nuestra adhesión y organización para garantizar la masividad del paro del 6 de abril está fuera de discusión. Pero el punto es que el paro atrasa respecto de las descomunales movilizaciones obreras, en particular de la huelga docente y de la mujer.

La foto del palco cegetista en fuga en la enorme movilización del 7 de marzo es un capítulo de la película y un nuevo escenario de la crisis de la burocracia sindical. El paro matero apunta a reponer autoridad perdida para mejor contener las manifiestas tendencias de lucha contra el ajuste.

Las CTA levantaron su paro y sólo movilizan. El sayo le cabe también a la Corriente Federal kirchnerista, que posa de opositora pero no ha sacado los pies del plato; sus voceros colocan a la “unidad” con los “Gordos” y Barrionuevo por sobre todo.

Acuña se encargó de aclarar que la medida “no es contra nadie”, sino “un desahogo de los trabajadores” y remarcó: “ni actos ni movilizaciones; ese día nos quedamos en casa tomando mate”.

Sólo “las 62” de Venegas y el petrolero Pereyra no acatarán.


Incluso se sumó el Movimiento de Acción Sindical (taxistas, la Unión Ferroviaria, el Smata, Luz y Fuerza y Telefónicos), hostil al triunvirato. Y luego de algunas versiones en contrario, confirmó la UTA; la falta de transporte será una contribución clave, tanto para vaciar los lugares de trabajo como los piquetes o movilizaciones.


¿Después del paro qué?

La paritaria de Cavalieri adelanta la política de la burocracia para apuñalar la perspectiva futura del paro nacional: ubicar las paritarias en el marco del tope de Macri -un 20% en dos cuotas, la primera no remunerativa, modelo que intentará replicar con UPCN, la Uocra, la UTA y La Fraternidad después del 6.

Sin demora, Triacca empezó a negociar por separado con los gremios más dialoguistas -los “Gordos”, los “independientes (Uocra, UPCN, Aguas) y los barrionuevistas- los fondos de las obras sociales, acuerdos sectoriales como el de Vaca Muerta y el automotor y, sobre todo, las paritarias.

La decisión de postergar los aumentos de las tarifas de gas ya anunciados y la reglamentación de la ley de Emergencia Social (acordada con el “triunvirato piquetero”) pretenden atenuar el impacto de la huelga; pero la principal preocupación, del gobierno y de los burócratas es “el día después”.


El “eje Randazzo”

La burocracia sindical peronista juega en los armados electorales de la burguesía el desvío del descontento popular. Este es otro eje del día después.

Un nuevo espacio “transversal”, el Movimiento por los Trabajadores, impulsado por el “Barba” Gutiérrez, secretario de Interior de la CGT, y el portero Víctor Santa María, junto a las dos CTA hará su debut en la movilización del 30 de marzo a Plaza de Mayo.

Con excepción de Micheli, son todos cristinistas o ex cristinistas que “descreen de una candidatura de la ex presidente, en línea con lo dicho por Axel Kicillof”. “La mayor expectativa está cifrada en Florencio Randazzo”, explicaron.

El ex ministro visitó la UOM y almorzó con Caló, el “Barba” y el actual diputado nacional e integrante de la Corriente Federal, Abel Furlán. Recordemos que Randazzo también es el candidato de Sassia, de la Unión Ferroviaria, integrante del Movimiento de Acción Sindical.


Las listas del PJ entre los objetivos


El Consejo Nacional del PJ declaró su apoyo al paro aunque ratificó ser “una oposición constructiva”; para los que saben leer sutilezas, el informe fue presentado por Andrés Rodríguez, de UPCN, uno de los más renuentes a ponerle fecha a la medida. Entre los asistentes estuvieron Santa María, Caló, Acuña y Lingeri.

El propósito central de la reunión fue “empezar a analizar la política de alianzas en las provincias”. Un tema que interesa mucho a los capitostes sindicales. Justamente, la fuerte interna entre Pablo Moyano y el “Barba” Gutiérrez debió, en realidad, al control de la normalización de las regionales del interior. La chapa de la central es clave en la disputa por lugares en las boletas peronistas.


Debate en la UIA


La guerra interna no sólo recrudece en la central obrera. La noticia del desplome de la industria en febrero (9,2 por ciento) abrió una crisis en la candidatura de Funes de Rioja, impulsada por Techint, para presidir la UIA. La rebelión la encabezó Juan Carlos Sacco, líder de la cámara gráfica y aliado “critico” del gobierno anterior. Las elecciones en la UIA habrían sido postergadas.

Las escuchas con las “puteadas” de Cristina hacia los industriales, que “casualmente” tomaron estado público en estos días, “desinflaron por ahora los bríos internos” del sector que despotrica contra el retraso cambiario y la ola importadora y que son los que le dictan el libreto a los gremialistas.



Paro activo y plan de lucha

Nuestra política es un paro activo nacional. O sea, que a las 10 de la mañana abandonemos plantas para copar la Plaza de Mayo. Para la burocracia, cuando hay movilización no hay paro, y que cuando hay paro no hay movilización. La burocracia se opone por el vértice a un paro activo, que, a estar por lo ocurrido sólo con docentes, podría convocar un millón de trabajadores en la calle, no en un mes, sino en un día. Lo cual podría ser el certificado de defunción del ajuste, e imponer un giro de fondo en la situación política.

En función de esta política organizaremos piquetes y una movilización central, que ya fue convocada por el Sutna a las 11 horas en el Obelisco.
Son puntos de reagrupamientos para explicar y difundir nuestra política que siempre en un paro es activo. Desde esos lugares plantearemos nuestra perspectiva, nuestra batalla por un plan de lucha y nuestro programa. En primer lugar, el apoyo a docentes, AGR-Clarín y demás luchas.

El programa debe incluir la ocupación de toda empresa que cierre o despida, el rechazo a cualquier tope a las paritarias, un salario mínimo que cubra el costo de la canasta familiar y un aumento de emergencia a los jubilados, la defensa de los convenios y el rechazo a toda la legislación flexibilizadora que impulsa el gobierno con la colaboración de la oposición parlamentaria, de Massa a Pichetto pasando por el FpV.

El reclamo de asambleas y plenarios con mandato en las organizaciones obreras, como de un congreso nacional de sindicatos con delegados electos para discutir la continuidad y un programa de los trabajadores de salida a la crisis estarán en el orden del día.
 
Foto: Paula Lagomarzino
 

jueves, 30 de marzo de 2017

BALANCE POLÍTICO DE UN GRAN 24 DE MARZO



“Estamos en temporada alta”, opinó ayer un alcahuete que oficia de periodista, para referirse a la serie de movilizaciones que comenzaron los docentes y tuvo una expresión enorme en la conmemoración del 24 de Marzo. Expresaba de este modo la expectativa del oficialismo de obtener un reflujo acentuado de las luchas luego del paro del 6 de abril que convoca la CGT Carlos Acuña, el burócrata de estacioneros y triunviro cegetista se expresó en la misma onda cuando atribuyó al paro nacional el objetivo de “desahogar” el movimiento obrero. Es con esta apreciación de conjunto que el dúo Macri-Vidal (ahora en minifalda) se ha jugado a la derrota de la huelga de maestros y profesores. Es en este contexto en que las burocracias de Comercio y la Uocra han firmado convenios colectivos de acuerdo al tope oficial.

La caracterización oficial pone de manifiesto el desafío que enfrentan las luchas en curso - el de su dirección. Para el gobierno y parte de los grandes medios, esa dirección está representada por el kirchnerismo y su consigna “vamos a volver” – la cual, sin embargo, no tiene puesta la fecha para ese retorno. La multitud que movilizó ayer demuestra los límites de esta posibilidad y la certeza que llevaría a los trabajadores a un callejón sin salida.

Es que a pesar de que protagonizaron una concentración popular opositora, la movilización masiva de los K tuvo un fuerte carácter estatal por la participación del aparato de intendentes y punteros del PJ o el FpV, que colaboran con el gobierno de Macri. El choque entre Carlotto y Bonafini fue, desde el punto de vista político, otra manifestación de la división que surca al kirchnerismo acerca de si Cristina de Kirchner debe presentarse como candidata a senadora por la provincia de Buenos Aires. CFK misma dijo, no hace mucho, que ella no está para desempeñar ‘una función opositora’. Todavía no revisó esta posición. La mayoría de quienes ocuparon el lujoso palco levantado en Plaza de Mayo, opina, en efecto que – al menos por ahora – es necesario “abrir otra etapa”. Es la posición de numerosos intendentes y de los movimientos sociales papales – encabezados por Pérsico y el Chino Navarro.

El sector kirchnerista que lideró la marcha de ayer milita en el campo de los “aliados a la carta” que han colaborado con el macrismo desde el día en que asumió. El palco K de ayer NO criticó el paro dominguero de la burocracia de la CGT, ni llamó a hacerlo activo, y menos frente al acercamiento de Baradel al gobierno para poner fin a la huelga docente. En contraste con la oposición política consecuente que se agrupó en la enorme movilización del Encuentro de Memoria, Verdad y Justicia, la del kirchnerismo fue semi-oficialista. Cualquier balance político serio de este 24M, debe poner el acento en esta demarcación.

Dos días antes al 24, el diario de Víctor Santa María – Página 12 -, el vocero del kirchnerismo, anunció “la búsqueda de un frente plural”, para la Ciudad de Buenos Aires, con la participación de Bergoglio (el ex lilito Gustavo Vera), la CTA (Lozano) e incluso Alberto Fernández, que no renunció aún a su condición de massista, a pesar de fue a visitar a Milagro Sala. Este “frente plural’, ¿está dispuesto a acompañar en el distrito porteño la candidatura de CFK en el bonaerense? Si la respuesta es negativa, la movida de Página 12 equivale a un llamado para que la expresidenta deje pasar el turno de octubre próximo. El llamado “a volver”, en fecha indefinida, aleja a los punteros del FpV de un acompañamiento a CFK.

Mi posición, como rival político socialista del nacionalismo burgués o del populismo capitalista, es que CFK tiene que presentarse a pelear las elecciones como candidata a senadora. Si se considera una líder del movimiento nacional y popular, no debe hurtar el cuerpo. Los militantes de la IV Internacional queremos darle una batalla política, con la expectativa de acelerar la evolución de los activistas de la clase obrera y la juventud. Perón abandono el poder sin lucha, en 1955, y luego se encerró en una proscripción de 18 años; el intento de retorno de 1964 fue una farsa. Volvió cuando la ola de levantamientos populares, a partir del Cordobazo, lo colocó como último recurso, para el imperialismo y las fuerzas armadas, para contener la victoria de esas movilizaciones prerrevolucionarias.

José Martí, por un lado, y Fidel Castro, en otra etapa, habían hecho lo contrario: volvieron Cuba en forma clandestina para liderar la segunda guerra de la Independencia, uno, y la Revolución Cubana, el otro.
La izquierda obrera y socialista reclama que CFK “vuelva”, porque queremos dar una batalla franca, delimitar posiciones y acelerar el proceso de una dirección consecuente de la clase obrera y los trabajadores de Argentina.






miércoles, 29 de marzo de 2017

XXIV Congreso del PO: Un autoexamen del partido

23 de marzo de 2017 | #1451 | Por Gabriel Solano
 
XXIV Congreso del PO


El Partido Obrero viene realizando un intenso debate de cara a su XXIV Congreso, que se realizará el 14, 15 y 16 de abril. Inicialmente la discusión de los documentos se concentró en los círculos y ya a partir de mediados de febrero comenzaron a realizarse los plenarios de zonas o locales, donde la participación de compañeros de distintos frentes permite enriquecer el debate con experiencias más vastas. En sus congresos, el PO debate la situación política nacional e internacional, junto a un balance del desarrollo del propio partido. Este punto, el “Informe de Actividades” es el número uno del debate congresal: antes de cualquier otro debate, el Partido debe saber de dónde parte y cuál es su 'estado de situación'. Este método, que aplicamos históricamente en el PO, vale mucho más cuando el propio partido se ha transformado en un factor de la situación política, y su desarrollo interno está entrelazado con las tendencias más generales de la lucha de clases.

Desarrollo del PO


Durante el período que distó entre el XXIII y el XXIV Congreso, el PO desarrolló una intensísima actividad política en todos los frentes. Esa actividad redundó en un crecimiento significativo de las organizaciones periféricas del Partido. Nos referimos a muchas agrupaciones sindicales, al Plenario de Trabajadoras, el Polo Obrero, y en muchos frentes la UJS. Aunque estas agrupaciones tienen un componente específico que las anima, la naturaleza de ese desarrollo estuvo estrechamente vinculada con los planteos políticos centrales del Partido. Una muestra de ello es que, salvo excepciones puntuales, los compañeros y compañeras que integran estas agrupaciones concurrieron masivamente al acto del Frente de Izquierda en Atlanta, posibilitando que el PO realice la mayor movilización de su historia, con casi 12.000 compañeros. Pese al crecimiento significativo de nuestras agrupaciones, el ritmo de crecimiento del PO durante este período es bastante más lento. Esta contradicción fue motivo de debate en los plenarios, con aportes y experiencias interesantes.

Varios compañeros del movimiento obrero señalaron que muchas veces en las reuniones de círculo del Partido el abordaje de la situación política queda relegado e incluso omitido, ocupando la totalidad del tiempo las cuestiones referidas a los frentes específicos. En otros casos, y aún cuando se debata la situación política, luego no se remata con resoluciones de acción, con lo cual se concluye en lo mismo: la actividad práctica queda concentrada en los problemas específicos. A la luz de esta situación, varios plenarios abordaron un asunto importante, que es la relación entre el Partido y las agrupaciones. En general hubo coincidencia en que al quitarle a los círculos su naturaleza política se comete un doble error: el Partido tiende a transformarse en una agrupación y, a la vez, se limita la agrupación a los miembros del Partido. Para superar esta situación se mostraron distintas experiencias. El responsable de un equipo de una importante fábrica de la zona norte comentó que ellos habían resuelto dedicar el 80% del tiempo de la reunión de equipo al debate de la situación política y de las tareas. Esto generó un debate, porque algunos compañeros cuestionaban que se desentendía el trabajo fabril. Es posible que la superación de esta disyuntiva pase por tratar de vincular las tareas políticas con la actividad en el propio frente, aunque muchas veces las cuestiones específicas deben ser materia fundamental de las agrupaciones, que allí donde no existen deben ser fundadas. Las agrupaciones clasistas que impulsa el PO no son neutras políticamente sino que tienen definiciones estratégicas, que guían el conjunto de su acción cotidiana.

Muchos compañeros insistieron en este punto llamando la atención sobre el fuerte debate político que recorre a los trabajadores. En particular, en varios plenarios se señaló la necesidad de una lucha política con el kirchnerismo, que aparece como un rival político al tratar de presentarse como un opositor a Macri y su ajuste. En el plenario de San Martín, compañeros que militan en el Polo Obrero, señalaron que esto pasa en sectores activos de las masas como también las barriadas populares. A diferencia de la izquierda, que tiende a asimilarse al kirchnerismo, el PO ha batallado para defender la independencia política de las organizaciones obreras y populares, denunciando que el kirchnerismo forma parte de la "coalición del ajuste" que comanda Macri.

Agitación y propaganda

La cuestión de la agitación política y la propaganda fue materia de debate en los círculos y plenarios. Una y otra son un todo indisoluble de la actividad revolucionaria junto con un tercer pilar: la organización. Lenin resumía de manera brillante a la agitación y la propaganda: definía a la primera como “poco para muchos” y a la segunda como “mucho para pocos”. Un compañero de una importante fábrica de la zona sur propuso darle más lugar a la propaganda, considerando que se trata de un método clave para el reclutamiento. Lo señaló desde su propia experiencia: "en la fábrica -donde tenemos una importante representación sindical- tenemos un listado de quince compañeros a incorporar, además del equipo de cuatro compañeros que ya funciona. Con actividades de propaganda -señaló- le mostramos claramente a los compañeros cuáles son nuestras finalidades estratégicas, nuestra perspectiva de poder, que muchas veces no se manifiesta abiertamente en la lucha reivindicativa". En la misma línea otros compañeros señalaron que con la propaganda, al desarrollar a fondo nuestro programa y las polémicas con otras fuerzas políticas, también se ayuda a la retención de los militantes, que se incorporan al partido con conocimiento pleno de las cuestiones estratégicas.

En el Chaco también fue abordado este asunto, aunque poniendo especial foco en la importancia de la agitación política. Se destacó que la agitación es un método de acción, que coloca al Partido como alternativa política de conjunto frente al Estado y el resto de los partidos. Por omisión, en ausencia de un trabajo sistemático de agitación, el Partido se atomiza en acciones aisladas, cuyo eje no está puesto en las cuestiones políticas centrales.
En varios plenarios se abordó críticamente que este método de agitación no envuelve al conjunto del Partido de manera permanente, salvo en períodos electorales. De este modo, se plantearía una paradoja crítica: el calendario electoral de la burguesía nos obliga a actuar como partido político.

La agitación y la propaganda llevaron a otro debate, siempre muy presente en el PO, que es el de la formación política. La relación es lógica, porque el trabajo de agitación y propaganda requiere una capacitación política para quien lo realiza. En la mayoría de los plenarios que abordaron el punto se destacó como un avance la puesta en pie de una Comisión de Educación y Propaganda, y los cursos dictados tanto a nivel central como en las regionales. Pero algunos plenarios fueron más allá y señalaron que la formación política debe ser tomada como un todo, y que envuelve también la calidad de la intervención del Partido. Resumiendo: una actividad politizada, con agitación y propaganda socialistas, forma a quien la realiza, incentiva la lectura individual y facilita la asimilación de los conceptos; en cambio una actividad limitada a las cuestiones reivindicativas es un freno a la politización.

Sigamos el debate

El empeño por construir un partido revolucionario requiere de una constante lucha política, ya que la presión de las otras clases sociales actúa sobre el partido para que resigne su acción estratégica y se adapte al régimen democrático burgués. El canal de esta presión muchas veces lo encarna la izquierda, que ha dado pasos crecientes en su asimilación al régimen, o la burocracia sindical, que es un agente de la clase capitalista al interior de las organizaciones obreras.

El XXIV Congreso encuentra al PO con un protagonismo incuestionable en la irrupción de los trabajadores contra el ajuste y como referencia política obligada de este nuevo ascenso de luchas. Cuando esto ocurre, las presiones sobre un partido se agudizan. El método del autoexamen que permite el debate del Informe de Actividades es nuestro "antídoto" para superar los obstáculos y asegurar un desarrollo revolucionario del PO.

Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1451/partido/una-autoexamen-del-partido

Una lección docente en "Intratables"


Por Carla Deiana



Nora Biaggio, docente jubilada, fundadora de la organización clasista de la docencia Tribuna Docente y militante del Partido Obrero, participó del programa "Intratables" para hablar del conflicto docente. 


Ante la campaña oficial de desprestigio de la lucha de los trabajadores de la educación, la intervención de Nora puso blanco sobre negro la realidad laboral y social de la docencia.

En relación con el tema del ausentismo, Nora reivindicó, en primer lugar, la lucha histórica de los docentes por los derechos laborales: "En 1958, con un paro por tiempo indeterminado de la docencia, se conquistó el Estatuto del docente y la ley jubilación. Hace muchos años atrás, la docencia se asumió como trabajadora de la educación y, para conquistar lo que no tenía, tuvo que salir a este tipo de lucha"; y recordó que en la época de la última dictadura militar (1976-1983) se suprimió el Estatuo y las licencias: "Por lo tanto, docente que se enfermaba tenía que ir a laburar o perdía el trabajo", razonó la docente.

El periodista Paulo Vilouta quiso cortar el hilo conductor -"¡pero no hablemos de la dictadura!", intentó interrumpir-, pero Nora fue contundente: "¡ah no!: vamos a hablar de la dictadura, porque ustedes están cuestionando las licencias que se conquistaron en el año '58, que estableció que si un docente se enferma tiene que haber un docente que lo suplante para garantizar que el chico tenga continuidad educativa", aclaró.

Nora explicó las dificultades que los docentes tienen que atravesar para poder acceder a las licencias por enfermedad: "Para que le den una licencia, un docente tiene que ir a una prestataria privada, que fue lo que impuso el gobierno de (Eduardo) Duhalde, por la cual vas con el certificado médico que dice que tenes que tener diez días de licencia y te dan tres, para no nombrar suplente y ahorrarse la plata de ese suplente. La realidad es que cuando los chicos no están atendidos en la escuela es porque no hay suplente, hay miles de cargos sin nombrar en la provincia de Buenos Aires, porque están las plantas funcionales y no se nombran los cargos", especificó.

Capítulo seguido se refirió a la insoportable miseria jubilatoria que la lucha de los docentes también vino a cuestionar: "Me jubilé en 2005, tengo 33 años de trabajo, me reconocieron 27 y cobro por 25 de antigüedad, o sea el 70% (del salario de actividad), porque las leyes establecían que no había continuidad (entre el ciclo lectivo y las vacaciones), nos cortaban el año a fin de año y habiendo trabajado nueve o diez años te computaban como antigüedad seis años".

Exhibiendo el recibo de sueldo, mostró la hipocresía de los gobiernos: "(al 7 de enero de 2017) cobro un básico de 2.968 pesos; en negro, 3.863. En total, total 10.538 pesos" y aclaró que es sobre ese sueldo en blanco sobre el que se calcula la desfavorabilidad y la antigüedad, y no sobre la masa salarial total. Los activos y jubilados "tenemos el 57% del suelo en negro", sentenció Biaggio.

"Desde 2012, con (Daniel) Scioli, se inauguró que uno empieza a trabajar como suplente y no cobra. ¿Usted sabe que en esta provincia se trabaja y no se cobra, ¡¿a quién le preocupan los 30 mil docentes que trabajan y no cobran?! Porque hay un sistema inaugurado por Scioli y continuado por Vidal de que el docente que es ingresante, el que asciende, el que acrecienta, no cobra después de un montón de tiempo. ¡¿A quién le preocupa eso?!?" 
Respecto de la situación paritaria, Nora Biaggio dejó en claro que es al gobierno de María Eugenia Vidal a quien le cabe la responsabilidad por dilatar el cierre de la paritaria: "Este sueldo que tenemos, se tenía que reabrir en agosto de 2016, eso es lo que se había firmado (...) que en agosto se hacía un monitoreo (...) llegamos a esta situación porque Vidal no estuvo dispuesta desde agosto a sentarse a discutir el aumento de sueldo. Hay que decir con todas las letras que Vidal es responsable de que los chicos no tengan clases".

Una verdadera lección de lucha.
Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1451/sindicales/una-leccion-docente-en-intratables-1

martes, 28 de marzo de 2017

Marzo 1917: ¿Revolución democrática?

23 de marzo de 2017 | #Prensa Obrera 1451 | Por Christian Rath
 
Marzo 1917¡Vamos por las 8 horas y el control obrero!

El 27 de febrero de 1917, luego del triunfo de la insurrección1, se constituyó en San Petersburgo el Soviet de Diputados Obreros y Soldados, con delegados electos hasta ese momento en las fábricas y los cuarteles, más dos delegados por cada partido socialista. Desde el momento que el movimiento de lucha adquirió cierta amplitud, la clase obrera rusa tendió a la formación de los soviets, retomando el punto más alto de la revolución de 1905. Existió, sin embargo, una diferencia apreciable que revela que la Revolución Rusa tuvo como factor esencial la crisis mundial y su expresión trágica -la Gran Guerra. En los soviets del ’17 fueron protagonistas los soldados campesinos que habían disparado contra los huelguistas en 1905 y aquí se alinearon en el campo de la revolución.
Días después, el 2 de marzo, se constituyó un Gobierno Provisional, presidido por el príncipe Lvov, gran latifundista y partidario de una monarquía constitucional, y que tuvo el apoyo inmediato de la Iglesia Ortodoxa, la burguesía y la nobleza.

Dualidad de poder. Lenin llamará a “corregir las viejas fórmulas del bolchevismo, pues si bien… estas fórmulas eran… acertadas, su realización concreta resultó ser diferente. Nadie pensaba ni podía pensar antes en la dualidad de poder”.

Y precisa sobre el carácter político del poder concentrado en los soviets: “Es una dictadura revolucionaria… un poder que se apoya directamente en la conquista del mismo por la vía revolucionaria, en la iniciativa directa de la masas del pueblo desde abajo y no en la ley promulgada por el poder centralizado del Estado”. Advierte que no se medita lo suficiente sobre este hecho siendo que es “la esencia del problema. Este poder es un poder del mismo tipo que la Comuna de París de 1871”. “En la medida en que -subrayará Lenin- ejerza ese poder. Porque ese poder, a minutos de haber nacido, pactó con el Gobierno Provisional y abandonó posiciones a manos de la burguesía”.2

Paradoja

Casi al mismo tiempo de la instalación del Gobierno Provisional, el Soviet de San Petersburgo condenó la agitación que exigía toda la tierra para los campesinos3. Desde el momento que la revolución democrática debía tener por único propósito liquidar los vestigios del feudalismo en Rusia para abonar un desarrollo acabado del capitalismo, no sería necesario tocar la propiedad privada. El poder debía ser puesto en manos de la burguesía y a esta política se aferraron los partidos mayoritarios en el Soviet (mencheviques y socialistas revolucionarios).

Esta es la paradoja que nació en Febrero. De un lado, las masas irrumpían en los soviets como la puerta obligada de la revolución, al punto que el 9 de marzo, “el Gobierno Provisional no existe más que en la medida que lo permite el Soviet”4. Del otro, el gobierno de la burguesía, para el que, una vez derribada la monarquía, la revolución burguesa apenas iniciada había terminado y todos los problemas debían ser zanjados por una lejana Constituyente. En marzo, Kerenski, próximo a los SR y miembro del Soviet, otorgó al Gobierno el aval público del Soviet, declarando que su única función era controlarlo.

La respuesta de la clase obrera

Para los trabajadores, los objetivos políticos de conjunto planteados a la Revolución de Febrero -república democrática, oposición a la guerra y paz sin anexiones, reforma agraria- debían ser encadenados al conjunto de reclamos planteados en las fábricas, contra el despotismo atroz de las patronales y el zarismo. Allí estaban las ocho horas, un salario“propio de un ciudadano libre” y un régimen “constitucional” en las fábricas. En palabras de un delegado soviético: “Los trabajadores no pueden ganar la libertad y no usarla para sacarse las cargas de su trabajo, para luchar contra el capital”5.La expresión que llama a imponer el “régimen constitucional” en las fábricas resume este afán y esta lucha, que encarna la disputa obrera por el dominio del lugar de trabajo frente al despotismo del régimen.

El Soviet de Petersburgo llamó a retornar al trabajo el 7 de marzo sin la promulgación legislativa de las 8 horas de jornada. Por esta razón, la gran mayoría de trabajadores desoyó el llamado del Soviet. Las asambleas votaron finalizar las huelgas sólo luego de haberse implantado las 8 horas. Sólo 28 fábricas de las 111 sobre las cuales tenía información la cámara patronal de Petersburgo habían retornado al trabajo el 7 de marzo y la mayoría fue introduciendo la jornada de ocho horas “sin permiso preliminar”.

Después de la caída del zar, los trabajadores retornaron a una gran mayoría de plantas sólo para formular sus reclamos y quedar a la espera de que estos se cumpliesen. Se plantearon reclamos ante los directores y ante el Soviet, como el de un salario mínimo. Una parte de esta rabiosa revolución en las fábricas fue la purga de los administradores y capataces. Con una importante advertencia. No todos ellos fueron expulsados o castigados por conductas violentas o denigrantes para con los trabajadores. Luego de una inicial explosión violenta, el desplazamiento de administradores se fue produciendo en base a un protocolo no escrito en el que aparecieron otras razones para la baja. Desde ya que pesó de entrada si el administrador había sido un instrumento de la autocracia o había actuado de modo despótico frente a los trabajadores, pero luego se consideró también si ese personaje estaba calificado para manejar el puesto que detentaba, desde el punto de vista económico y técnico. Un cambio en la conciencia atribuible a la propia revolución en curso.

Comités de fábrica

En una vasta cantidad de empresas, como expresión de este proceso, se eligieron comités de fábrica cuya función era representar a los trabajadores frente a las administraciones patronales y otros organismos externos. Los trabajadores, por breves períodos, habían logrado imponer estos organismos durante 1905 y el ascenso de 1912-14. La iniciativa expresaba una tendencia a manejar el orden interno en la fábrica. David Mandel, un investigador del período, aportó el ejemplo del comité de fábrica de Radiotelegraph Factory, sólo uno entre tantos, que logró hacerse cargo de tareas tan vastas como la determinación de la jornada de trabajo, el salario mínimo, el servicio médico, los contratos y los despidos, la disciplina laboral y la comida, entre otras6.
Estas actividades no llegaron al punto de cambiar el manejo de la administración capitalista en los aspectos técnico y económico, pero dieron vuelta el régimen despótico y de feroz explotación del período prerrevolucionario.

El cuadro fue distinto en las empresas del Estado, en la que los trabajadores asumieron en muchos casos tareas de administración, frente a la deserción o expulsión de funcionarios del viejo régimen caído. Existió, luego de la Revolución de Febrero, la conciencia de que con la revolución democrática esas empresas pasaban al dominio del pueblo. Si el Estado se había democratizado, todas las empresas y fábricas pertenecientes a este Estado y debían ser parte de un mismo proceso.

El movimiento por el control de las empresas privadas surgiría desde abajo y con mayor profundidad cuando la amenaza a la continuidad de las fábricas fuese ostensible. Frente a una serie de reclamos de los comités de fábrica sobre la necesidad del control obrero, el comité de Petersburgo del partido Bolchevique decidió recién en mayo, recomendar a los trabajadores la creación de comisiones de control en las empresas.

Ante la paradoja de la Revolución de Febrero, la acción de los trabajadores irrumpió frente a la parálisis del Gobierno Provisional y del propio Soviet, colocándose a la izquierda de ambos. Fue el movimiento anticipatorio del viraje revolucionario que se operaría en abril. Además, en el mismo momento en que los obreros reprimían y echaban a los capataces, y tenían el ojo puesto en el director liberal, los campesinos ocupaban tierras y abandonaban las aldeas con destino a Petersburgo, los soldados (campesinos) ingresaban a los soviets. Una situación inmensamente revolucionaria y un partido, el Bolchevique, que había estado a la rastra de los acontecimientos por la política de Stalin-Kámenev de apoyo al Gobierno Provisional. Lenin, apenas desembarcado en Rusia, se interrogaba: ¿se debe derrocar ya al Gobierno Provisional? Y se respondía: “No se lo puede derribar inmediatamente, pues se sostiene gracias a un pacto directo e indirecto, formal y efectivo con los soviets de diputados obreros y, sobre todo, con el principal de ellos, el Soviet de Petersburgo… el único gobierno (nuestro) posible, que expresa directamente la conciencia y la voluntad de la mayoría de obreros y campesinos”7. Para convertirse en poder los obreros conscientes estaban obligados a ganarse a la mayoría, porque como marxistas, los bolcheviques eran enemigos de la toma del poder por una minoría.

Estamos en las vísperas de las jornadas de abril en las que, por primera vez, se expresará en el terreno práctico la lucha entre los soviets y el gobierno capitalista.
 
Notas:
l. Ver P.O. N° 1.449, 9 de marzo 2017.
2. Lenin: Obras Completas, T. XXIV, Cartago. 1957.
3. J.J. Marie: Lenin. POSI, Madrid, 2008
4. Confesión de un ministro de Gobierno al general Alexéiev, al frente del Cuartel General, citado por León Trotsky: Historia de la Revolución Rusa, Indoamérica, 1954.
5. Revolyutsyonnoedvizhenie…, citado por David Mandel, Factory Committees and Workers’ Control in Petrogradin 1917, Notebooks.
6. Dok, ídem anterior.
7. Lenin: Obras Completas, T. XXIV, Acerca de la dualidad de poder, ídem anterior.
 

Brasil: Temer, la carne podrida y la reacción popular

23 de marzo de 2017 | #Prensa Obrera 1451 | Por Pablo Heller

Sobre llovido, mojado... Mientras la onda expansiva del Lava Jato no se detiene, un nuevo escándalo conmueve al país (esta vez en torno de la comercialización de la carne): una investigación de dos años destapó un esquema de sobornos para autorizar la producción de alimentos no aptos para el consumo. Además de la gigante BRF (dueña de las marcas Sadia y Perdigão), entre las empresas investigadas figura JBS, líder mundial en el mercado de carne.

Brasil es el primer exportador mundial de carne bovina y avícola. El impacto de este escándalo podría poner en serios aprietos a las corporaciones líderes, al punto que algunos analistas comparan el escenario actual con el de Parmalat, que se desplomó diez años atrás. Esto echaría más leña al fuego cuando Brasil carga con la recesión más importante de su historia y el gobierno proclamaba que lo peor de la crisis ya había pasado.

Autoamnistía


Entretanto, la crisis alrededor del Petrolão se agrava. En el listado que acaba de dar a conocer la Justicia figuran personajes del entorno presidencial, entre ellos los ministros Eliseu Padilha, Moreira Franco y Aloysio Nunes Ferreira (el actual canciller) junto con diez gobernadores, entre ellos Geraldo Alckmin, de San Pablo. En ese fatídico listado figuran el titular de Diputados, Rodrigo Maia, y el del Senado, Eunício de Oliveira. Ni hablar del casi centenar de legisladores sobre los que la Corte Suprema deberá abrir procesos.

La “salida” de apuro que intenta el gobierno para contrarrestar esta situación es solicitar a la Justicia que publique el nombre de “todos” los sospechosos. Como en ese segmento están incluidos el PT hasta el PSDB (socialdemocracia) y demás partidos, piensa que los “acusados” por el fiscal de fiscales pasarán “dentro del montón”. Pero la movida oficial apunta más lejos.

Lo que el Congreso debate ahora es una polémica ley de autoamnistía, impulsada por el Poder Ejecutivo, para protegerse del avance judicial. Tanto en Planalto (el palacio presidencial) como en el Parlamento se orquestan las defensas frente a las últimas revelaciones. Los legisladores comenzaron a diseñar una ley para distinguir entre “donaciones “provenientes de actos lícitos o ilícitos.

Al estar salpicados todos los bloques y partidos, tanto del oficialismo como de la oposición, empezando por el PT, el gobierno confía en contar con el respaldo suficiente para aprobar el proyecto. La línea prevaleciente en la burguesía, por otra parte, ha sido cerrar filas en torno del presidente Michel Temer, aun marcándole la cancha y apostando a que implemente el giro económico que reclama la clase capitalista. Temer ha cumplido con ese propósito: en sus pocos meses de mandato ha llevado adelante un ajuste severo de las partidas sociales y en el empleo público. Está además en trámite de aprobación la reforma jubilatoria y se prepara una severa reforma laboral. Entretanto, el Planalto promueve la apertura petrolera, para que las multinacionales ingresen sin intermediarios en la explotación del recurso.

Perspectivas


Temer se ha empeñado en llevar adelante esta agenda, aún en medio de cuestionamientos y escándalos, pero todo indica que se está quedando sin resto. Sus medidas, lejos de revertir el impasse y el colapso de la economía, se han convertido en un factor revulsivo para las masas, agudizando el descontento popular y reavivando las protestas y huelgas. A raíz de la sanción de la reforma jubilatoria, el país se vio convulsionado por un paro nacional y nuevamente las arterias céntricas de las principales ciudades fueron el escenario de movilizaciones masivas. “En San Pablo, por primera vez desde las grandes movilizaciones de 2014 y 2015, la avenida Paulista fue literalmente tomada a lo largo de 15 cuadras” (Clarín, 16/3). Grandes gremios, como el de docentes, fueron protagonistas de la jornada, con la paralización de tareas y presencia activa en las calles. “Otras grandes movilizaciones se hicieron en Río de Janeiro y veinte capitales de estados provinciales. En total, se calcula que unos 750.000 brasileños ganaron las calles” (ídem).

El alcance de la jornada debe ser valorada aún en mayor medida si tenemos presente que la CUT, la central sindical brasileña, enrolada políticamente con el PT, no se empeñó en organizarla en los lugares de trabajo. Todo indicaría que, en este clima, el operativo autoamnistía llega tarde. La sanción de esa ley puede ser la gota que rebalse el vaso y provoque un estallido de indignación popular. Entre tanto, la Justicia está haciendo malabarismos para no incluir en la lista a Temer y lleva el proceso en cámara lenta, pero ese cordón sanitario en torno de la figura presidencial resulta extremadamente endeble y puede romperse en cualquier momento, lo cual aceleraría el paso a un juicio político.

Al comienzo de su gobierno, Prensa Obrera señaló que el nuevo mandatario debería reunir los recursos políticos y económicos para gobernar. Los escollos que enfrenta están superando la capacidad de respuesta del gobierno, que está quedándose sin combustible. En estas condiciones, la burguesía puede terminar por soltarle la mano, lo cual representaría un salto mayúsculo de la crisis política si se tiene en cuenta que en la línea sucesoria -los titulares de ambas cámaras- están también bajo la mira judicial.

En medio de ese escenario, el PT, liderado por Lula, es una pieza clave para apuntalar la gobernabilidad. Mientras el “Fora Temer” se convierte en un reclamo generalizado, la política del líder petista es apaciguar las aguas y evitar que el actual presidente caiga como consecuencia de la acción directa de las masas. La orientación que pregona es esperar las elecciones de 2018, lo cual actúa como un freno de la creciente efervescencia popular. Consecuentemente con ello, las direcciones sindicales y representativas del movimiento de masas, tributarias políticamente del PT, dilatan las medidas de lucha y permiten que se abran paso la agenda y los ataques del gobierno. El paro del 15 de marzo tuvo un carácter aislado y no está prevista su continuidad. En manos de la CUT ha sido una válvula de escape y no una herramienta para reforzar las tendencias huelguísticas y de lucha de los trabajadores. La conducta del PT, sin embargo, no pasa inadvertida: junto al “Fora Temer” que atronó en las manifestaciones empieza a colarse la consigna “que se vayan todos”. Es decir, que el dedo acusador del movimiento popular se extiende no sólo al partido gobernante sino a los opositores.

El escenario actual pone en el orden del día la convocatoria de un congreso nacional de trabajadores, para discutir y aprobar un programa de lucha contra el gobierno Temer y sus medidas antiobreras, por las reivindicaciones populares y para imponer una salida obrera a la actual crisis, haciendo pagar el costo de la misma a los capitalistas y sus corruptos funcionarios, y organizando un plan de lucha nacional hacia la huelga general.

Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1451/internacionales/brasil-temer-la-carne-podrida-y-la-reaccion-popular

lunes, 27 de marzo de 2017

Pacto entre el Tesoro y el Central para hacer subir el dólar

23 de marzo de 2017 | #Prensa Obrera  1451 | Por Pablo Heller


El gobierno, como turco en la neblina

Recordemos que, hasta hace muy poco, el macrismo venía sosteniendo que la devaluación realizada al debut de su mandato sería la última. El Estado no interferiría para fijar el tipo de cambio.

El gobierno ha tirado por la borda sus promesas y está cediendo a las presiones devaluatorias que vienen alentando sectores cada vez más amplios de la burguesía.


El gobierno “busca que el tipo de cambio mayorista tenga un nuevo piso de 16 pesos” (Ambito, 19/3). A partir de ahora, el gobierno nacional y las provincias no venderán un solo dólar más a través del mercado cambiario. El 100% de las divisas que salgan a ofrecer por las colocaciones de bonos que efectuaron en los últimos meses serán compradas por el Banco Central. El objetivo es reducir sustancialmente la oferta del mercado cambiario para impulsar la cotización del dólar. “La orden bajó directamente de Mauricio Macri… ante las evidencias cada vez más indisimulables del atraso cambiario y su impacto en el sector industrial” (ídem).

El nuevo esquema significa un importante cambio respecto de la política que se venía manteniendo hasta ahora. El BCRA, hasta el momento, solamente compraba los dólares en poder del Tesoro Nacional. Ahora, se suman a este esquema las provincias, quienes aún deben vender la mayor parte de los dólares que consiguieron en las últimas emisiones de deuda. En total nada menos de 10.000 millones de dólares que el sector público consiguió en los mercados internacionales de deuda (ídem).

La propaganda oficial que venía batiendo el parche sobre la necesidad de reducir los costos internos como la panacea para “mejorar la competitividad”, se ha revelado como un gran estafa. El latiguillo sobre los costos ha sido útil para atacar el salario y los convenios, pero no ha servido para nada reducir el costo argentino, que tiene su origen en los tarifazos y el aumento de los impuestos al consumo, o en el costo financiero, que se grava en forma proporcional al creciente endeudamiento, y en el aumento de los insumos nacionales y especialmente importados. El problema no es el costo laboral sino el costo empresario, la gestión capitalista, que está atravesada por contradicciones crecientes e insuperables.

Las millonarias compras de dólares que tendrá el Central por delante lo obligarán a emitir una verdadera montaña de pesos, que luego tendrá que absorber vía Lebac o pases pasivos, asumiendo un costo adicional en esa tarea. Esto implica echar más sal en la herida, pues el Central ya carga en la actualidad con una deuda superior a los 40.000 millones de dólares y viene pagando intereses cercanos a los 10.000 millones de dólares. No se nos puede escapar que este nuevo salto en la deuda sólo se podrá sostener aumentando la tasa de interés, lo que da por tierra con cualquier perspectiva de reactivación. Ni qué hablar que una devaluación, a su vez, echaría leña al fuego de la carestía. El discurso oficial sobre la necesidad de poner un freno a la inflación, que se enarbola contra los docentes y los reclamos salariales, desaparece cuando se da cabida a las demandas patronales. La emisión de los títulos para absorber los pesos le costará al BCRA varios miles de millones de dólares, una cifra sensiblemente por encima del aumento que reclaman los docentes. El endeudamiento se duplica: primero, con el ingreso de los dólares al país que tiene como contraparte las emisión de bonos con tasas usuarias del 8 y 9 por ciento anual en dólares y luego a la hora de recomprar los dólares y emitir nueva deuda, esta vez a cargo del BCRA, absorbiendo los pesos que se emiten para llevar adelante esta operatoria. Ese endeudamiento no tiene un fin productivo sino que ha ido a alimentar una bicicleta especulativa y a financiar la fuga de capitales. “Sólo en el primer bimestre sumaron más de 4.500 millones de dólares (…) se trata de una cifra récord en los últimos 15 años” (ídem).

Perspectivas

Los bandazos del macrismo, sus marchas y contramarchas, dan cuenta del impasse creciente de la política económica oficial. Partiendo de esta caracterización, está claro que la devaluación, lo mismo que los tarifazos, impuestazos y ajustazos, no ha quedado atrás sino que los tenemos por delante.

Las iniciativas que promueve el gobierno tropiezan con la crisis de fondo, que hunde sus raíces en la bancarrota capitalista en desarrollo y en los enormes desequilibrios económicos que hereda. A esto se agrega una resistencia obstinada de los trabajadores frente a los ataques a sus condiciones de vida, que ya se manifestó bajo la década kirchnerista. Es necesario que los trabajadores tengamos una comprensión y una claridad de la etapa convulsiva en que entramos para encarar a los desafíos y tareas que tenemos planteados.

Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1451/politicas/pacto-entre-el-tesoro-y-el-central-para-hacer-subir-el-dolar 

domingo, 26 de marzo de 2017

La revolución rusa, en tiempo real en las redes sociales

23 de marzo de 2017 | #Prensa Obrera 1451 | Por Tomás Eps (@tomaseps)


"En los dos primeros meses del año 1917 reinaba todavía en Rusia la dinastía de los Romanov. Ocho meses después estaban ya en el timón los bolcheviques, un partido ignorado por casi todo el mundo a principios de año (...) la historia no registra otro cambio de frente tan radical, sobre todo si se tiene en cuenta que estamos ante una nación de ciento cincuenta millones de habitantes. Es evidente que los acontecimientos de 1917, sea cual fuere el juicio que merezcan, son dignos de ser investigados". León Trotsky, en el prólogo a su Historia de la revolución rusa

A comienzos de este año, el desafío que motivara a Trotsky a escribir una de sus obras fundamentales volvió a dar vida a nuevas creaciones. La cuenta de Twitter @Rusia1917 (en facebook: "Rusia 1917 - Centenario de la revolución") se propone un "seguimiento en tiempo real" de este proceso histórico, en un dispositivo que combina el trabajo de archivo con la instantaneidad de las redes: día a día, se publican noticias de hechos sucedidos cien años atrás, así como imágenes, links a artículos y apreciaciones sobre la situación política.

El emprendimiento, así, pinta el cuadro enormemente dinámico de la revolución rusa, al tiempo que permite ver la vigencia de ésta y de sus enseñanzas -cuyo tratamiento es también el centro de una sección especial de artículos en “Prensa Obrera”.

Un proceso vivo

La cuenta, que "transmite" desde el polo revolucionario (funcionan coligadamente usuarios como @1917Lenin_, @1917Trotsky_ y @Bolcheviques17), no sólo permite un acercamiento vívido a los hechos; a través de ese día a día colocado en el presente, salta a la vista la actualidad de los problemas políticos que enfrentaron aquellos revolucionarios.

El seguimiento vivo del proceso, con sus reveses y avances, permite ver la importancia del partido y de su intervención. En un tweet de febrero, por ejemplo, se recuerdan los límites de convocatoria que todavía enfrentaban los bolcheviques (quienes, meses después, dirigirán la toma del poder por parte de los trabajadores). El emprendimiento permitirá ver también la intensa lucha política y teórica de los bolcheviques contra las corrientes que obstaculizaban el desarrollo de la revolución.

Mediante registros fotográficos y aportes estadísticos, los tweets revisitan las masacres, la carestía de la vida y las migraciones forzosas resultantes de la participación de Rusia en la Primera Guerra Mundial sobre la población trabajadora.

En su centenario, el estudio de la revolución rusa y la asimilación de sus conclusiones es necesario porque continuamos en el mismo período histórico que le dio origen: el de la descomposición capitalista, que engendra guerras y revoluciones.



Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1451/aniversarios/la-revolucion-rusa-en-tiempo-real-en-las-redes-sociales

Macri y la "caída" en la educación pública

23 de marzo de 2017 | #Prensa Obrera 1451 | Por Amanda Martín

Macri hizo una pausa, pensó las palabras que diría y luego las pronunció detenidamente: la terrible inequidad -dijo- de aquel que puede ir a la escuela privada versus aquel que tiene que caer en la escuela pública. De este modo, el Presidente -en medio de la disputa salarial de los docentes con el gobierno- aprovechaba para admitir y exhibir su preferencia por la escuela privada sobre la pública. Algunos resultados de la prueba Operativo Aprender, que Macri exponía en ese momento, arrojaban resultados negativos en cuanto a los niveles de conocimiento y aprendizaje de los estudiantes.

Es preciso recordar que el Operativo Aprender fue rechazado por la comunidad educativa e incluso se llegaron a tomar establecimientos para evitar su puesta en marcha. Es que se trata de una prueba externa al sistema educativo, bajo la forma del laberinto capcioso de las opciones múltiples, desligada por completo de las condiciones sociales de los alumnos y del cuadro de destrucción de las escuelas. El “operativo” tenía por función establecer un ranking de escuelas, alumnos y docentes (peligroso paso hacia un sistema de ‘premios y castigos’ y hacia el salario por mérito y el ataque a la estabilidad laboral) y poner en el banquillo de los acusados a la docencia y responsabilizarla del derrumbe de la educación argentina.

Sin embargo, los datos de la realidad condenan a los gobiernos anteriores y al de Macri mismo como responsables de tal derrumbe. Por eso mismo, el Presidente no podría desmentir que los resultados del Operativo Aprender se enmarcan en una sostenida desinversión del Estado en la educación, a la vez que las escuelas públicas de gestión privada -es decir, colegios confesionales (en su mayoría) que cobran cuotas a los alumnos- reciben suculentos subsidios del Estado sin los cuales no podrían sostenerse. Que a la escuela pública se caiga en detrimento de la posibilidad de ir a una privada no es sino una provocación más contra la docencia y la educación pública en general en medio de los paros de los maestros en defensa de sus salarios.

El Operativo Aprender quiere lavar la cara de los gobernantes, responsables de la crisis en la educación. Por caso, Macri mismo gobernó ocho años la ciudad de Buenos Aires en los que de manera permanente hubo un sostenido retroceso en los parámetros educativos. Para maquillar estas responsabilidades políticas, el Operativo Aprender excluye elementos primordiales a la hora de evaluar el rendimiento de la educación pública y los estudiantes, como el desfinanciamiento educativo expresado a través de los ajustes en los presupuestos. En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, la participación presupuestaria en educación disminuyó del 27,8% en 2011 al 18,5% en 2017: esto sí se trata de una verdadera "caída". A la vez, esos mismos presupuestos se subejecutan mientras se aumenta el subsidio a la educación privada, confesional (y regida por la Iglesia católica) en su mayoría.

Macri no hizo referencia a las reformas y contrarreformas aplicadas en todos los niveles educativos y que devalúan los contenidos a enseñar, las orientaciones educativas y las titulaciones de los docentes. Más importante, el Presidente no tomó como elemento para el análisis de la educación las condiciones materiales en las que se desarrolla la escuela pública, las carencias materiales y simbólicas que dificultan la tarea educativa ni la falta de profesionales ni equipos suficientes para abordar la creciente miseria social que rodea a la escuela y que estalla dentro de las aulas. Nada de esto fue mencionado por el Presidente que, a pesar de haber concurrido al exclusivo colegio privado Cardenal Newman, desconoce cuánto cobra un jubilado con la mínima.

La pauperización del trabajo docente también explica la crisis educativa. Los docentes deben trabajar entre dos y tres turnos para llegar a un salario que se acerque a la canasta familiar. A la pauperización salarial se le suman las condiciones de trabajo precarias -infraestructura, falta de libros y recursos. Todos estos factores son fruto de la acción antieducativa de los gobiernos anteriores y que se mantiene y profundiza bajo el gobierno macrista. La huelga docente es una forma de defender la escuela pública.

El proyecto educativo del macrismo no se ejerce en soledad. El ministro de Educación Esteban Bullrich anunció que el proyecto que enviarán al Congreso Nacional tiene el apoyo de todos los gobernadores que, a través del Consejo Federal de Educación, vienen apoyando la política educativa desde el encuentro Purmamarca en febrero de 2016 a la fecha.

Los docentes, los estudiantes y las familias que conforman la comunidad educativa conocen las condiciones en las que se enseña y se estudia, y saben que la responsabilidad por la crisis educativa corresponde a los gobiernos que sistemáticamente atacaron y atacan a la escuela. Para Macri, a la escuela pública "se cae". Todo lo contrario de la docencia que hoy hace paro en defensa de la educación pública, pasa sacarla de la caída en la que la condenan las políticas de los capitalistas.
 

Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1451/politicas/macri-y-la-caida-en-la-educacion-publica

sábado, 25 de marzo de 2017

Sangran por la herida

23 de marzo de 2017 | #Prensa Obrera 1451 | Por Néstor Pitrola


Respuesta a “Clarín”


En su columna “La Tronera”, publicada el martes 21 en Clarín, el periodista Alberto Amato se indigna porque calificamos de “dominguero”
al tardío paro del 6 de abril convocado por la CGT
. Nos acusa de lo que nos enorgullecemos, tomar un término de los ’60 y ’70, cuando el clasismo del Cordobazo acusaba de materos a los paros de la burocracia peronista de la época. Algo que acaba de reivindicar el triunviro Carlos Acuña cuando dijo que el paro era “para quedarse en casa tomando mate”. También explicó que la medida “no es contra nadie, es un desahogo”.

Ocurre que la burocracia tuvo que ponerle fecha al paro al cabo de la rebelión de 200 mil trabajadores que la puso en fuga del palco el pasado 7 de marzo. Estiraron el paro matero hasta abril para desprenderlo de la estratégica huelga docente que reclama una inmediata medida de conjunto. El paro-desahogo es para desinflar las luchas contra el ajuste, como la heroica ocupación de los gráficos de AGR Clarín, que lleva 65 días e ignora el periodista, a pesar de tener tan cerca a los compañeros de la misma patronal a la que ha copiado el libreto. Es para desinflar General Motors, la movilización de Baradero, el paro de la CGT San Lorenzo y siguen las firmas.

Amato, como Macri y su cría ajustadora, teme a los paros activos. Fueron paros de ese tipo los que produjeron giros históricos. El 17 de octubre de 1945, abriendo un nuevo período histórico; el Cordobazo, que puso fin a otra dictadura, la de Onganía o la rebelión popular del 19 y 20 de diciembre de 2001 que puso en fuga a Cavallo y De la Rúa. Justamente, la burocracia “triunvira” evitó otra fecha emblemática: la del 30 de marzo, de 1982, si se tiene en cuenta que en ese día otro paro activo reprimido por los militares de la dictadura, precedió a la caída del gobierno genocida. Esta burocracia agotada y entregada, usó esa fecha el año pasado para “parlamentarizar” el reclamo contra los despidos, pero cuando la ley que salió fue vetada por Macri ni siquiera amagó un paro dominguero, que volvió a convocar sin fecha en la primavera pasada, para no hacerlo nunca. Hasta que centenares de miles de gargantas se lo impusieron, so pena de que empezara directamente por abajo.

Amato ironiza con que pretendemos enseñar al peronismo y a la burocracia sindical cómo hacer un paro, pero se equivoca, no aprenden más. Son una casta frenadora, empresarial, de barras bravas, asentada en el Estado, socia de las patronales y sus chanchuyos, enemiga de las bases y la democracia sindical. Es el peronismo sindical heredero de las Tres A, de Menem, de Duhalde y su puente Pueyrredón.

Amato apela a la estafa para confundir ante el ascenso del PO y la izquierda clasista. Nos emparenta con el PC de la Unión Democrática del 1945 “que la vio pasar desde el puente”, pero el PO nació como antípoda histórica de esa izquierda gorila que hoy -y desde hace tiempo- está asimilada al peronismo y más recientemente al kirchnerismo. También con el guerrillerismo montonero que se subordinó a Perón, al cual el PO refutó políticamente en tiempo real. Le duele a los Amato una izquierda que no es furgón de cola de las variantes del sistema que hundieron a la Argentina. Esta izquierda que está basada en la independencia política de los Massa, los Pichetto, del kirchnerismo y de Cambiemos, es decir en la independencia política de los explotados de sus explotadores. Les duele que esté conquistando sindicatos, cuerpos de delegados, centros de estudiantes y crecientes posiciones políticas y parlamentarias.

La CGT es la AFA, Amato. Nos acusás de nostálgicos, pero perdiste el tren de la historia. Lucharemos por un paro activo nacional que ponga un millón de trabajadores en la calle para derrotar el ajuste, por un salario equivalente a la canasta familiar, por el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, para poner fin a los despidos, por la estatización y puesta bajo control obrero de toda fábrica que cierre, por el 82% móvil basado en la vuelta de los aportes patronales que Menem regaló al capital.

Por ahora, sólo por eso, Amato.

Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1451/politicas/sangran-por-la-herida-1

viernes, 24 de marzo de 2017

"Milagros no hay": burguesía y genocidio

23 de marzo de 2017 | #Prensa Obrera 1451 | Por Tomás Eps (@tomaseps)

CINE

Sobre el documental de Gaby Weber.


Desde hace pocos días se encuentra online una nueva versión de “Milagros no hay: Los desaparecidos de Mercedes Benz”, de Gaby Weber, un documental imprescindible para la comprensión de las responsabilidades "civiles" de la clase capitalista en el genocidio de la dictadura y su impunidad bajo los gobiernos democráticos. El reestreno se realizó el jueves pasado en el Centro Cultural León León, con la presencia de la realizadora, de ex trabajadores de Mercedes Benz y de Claudia Ferrero, abogada militante de Apel.

Weber, periodista de investigación de origen alemán, reside en Argentina desde 2002, año en el que se dio a conocer la primera versión del film; ahora, en 2017, vuelve a la carga mostrando el derrotero de las causas judiciales desde entonces.

Un primer gran acierto es la elección del caso: Mercedes Benz es una expresión particular que reúne todos los elementos para desarrollar la complicidad de las patronales con la represión criminal de los militares.

El documental relata, a través de las luchas de sus trabajadores, el auge del movimiento obrero en los ’60-’70 y los ataques del gobierno peronista y su Triple A contra el activismo; la continuidad de la dictadura con estos métodos, inaugurados bajo la presidencia de Perón-Perón; la estrecha ligazón entre patronales, militares y la burocracia sindical del Smata para la desaparición de los obreros; y el bloqueo de los gobiernos democráticos a cualquier avance en las investigaciones.

El film tiene el enorme mérito de narrar los nudos de la historia a través de los testimonios, archivos y registros de la época, que la periodista recopiló al cabo de una ardua investigación. Entre otros documentos escalofriantes, Weber captura el testimonio de un gerente de Mercedes Benz que confiesa que la resistencia obrera decayó luego de sucesivos secuestros-asesinatos, rematando con la siniestra frase "Milagros no hay".

En muchas oportunidades, el seguimiento de la verdad histórica lleva a Weber a refutar la mistificación "democrática" instalada por la burguesía, que ha hecho mella en numerosos documentales sobre la dictadura. También exhibe el papel dislocador de las organizaciones foquistas en el desarrollo de la organización, la conciencia de los trabajadores -puede verse, por ejemplo, la confusión que introduce en la comisión interna el secuestro de un directivo de la automotriz por parte de Montoneros, en el marco de un conflicto-; y las nefastas consecuencias de la cooptación de las organizaciones de derechos humanos por parte del kirchnerismo, que llevó a Abuelas de Plaza de Mayo a retirar su apoyo al avance de la causa contra la empresa. Durante su presidencia, CFK visitó la fábrica y saludó las inversiones de la patronal automotriz, sin hacer mención alguna a los desaparecidos.

La actualización 2017 del documental muestra el devenir de la causa en Argentina, Alemania y Estados Unidos y documenta cómo los gobiernos democráticos actúan abiertamente por la impunidad y ceden a las amenazas abiertas de la empresa de retraer su producción en caso de cualquier avance judicial en su contra.
Al mostrar la enorme capacidad de presión de las corporaciones, el documental abre las puertas a conclusiones revolucionarias, pues muestra el techo que el régimen social capitalista impone a la lucha por justicia y plantea a los movimientos de derechos humanos la necesidad de una transformación social integral.

En la proyección del reestreno, Weber comentó que dio inicio a su investigación cuando sólo se hablaba de los militares, y sostuvo que "un Hitler, un Videla, siempre vas a encontrar: lo importante es entender los intereses económicos en juego". La inspiración le vino a la investigadora en su país de origen, donde –señaló- el castigo a los nazis no fue de la mano con un juzgamiento de los capitalistas (fue el caso de la propia Daimler-Benz, que siguió operando luego de embarrarse hasta el cuello en la barbarie fascista). Así, la investigación de Weber se sobrepasa a sí misma, resultando el canal de un aprendizaje histórico de décadas.
 

Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1451/cultura/milagros-no-hay-burguesia-y-genocidio

El 24, vamos por el derecho a luchar

23 de marzo de 2017 | #Prensa Obrera 1451 | Por Partido Obrero


El Partido Obrero concentra a las 14 en Santiago del Estero y Avenida de Mayo.

Este 24 de Marzo no sólo será una jornada masiva.

Viene precedida, además, de otras movilizaciones gigantescas.

El miércoles, centenares de miles de docentes y estudiantes marcharon en la Capital y en todo el país.

La huelga docente ha recibido un mandato concluyente en favor de una lucha a fondo, para doblegar al gobierno que quiere condenar a los maestros a ganar por debajo de la línea de pobreza.

Y con ello, a avanzar contra el salario y las condiciones laborales de todos los trabajadores.

En medio de las huelgas docentes; de las marchas piqueteras contra la miseria social; de la ocupación de AGR contra el lock-out flexibilizador; de los despidos anunciados o en puerta en SanCor, General Motors y Nobleza, el gobierno quiere volver a la carga con la regimentación de la protesta.

Para liquidar las conquistas laborales y el salario, el gobierno va por el primero de los derechos -el derecho a luchar.



Con el mismo objetivo, le ha retirado la personería al sindicato del Subte y le lanzó la misma amenaza a los gremios docentes. Pero no hay “protocolo” que pueda dar cuenta de las movilizaciones multitudinarias de estos días. 

El 24 será una continuidad de las enormes marchas docentes; de la movilización del 7 de marzo que reclamó el inmediato paro general, de la gran movilización del 8 de marzo por las reivindicaciones de la mujer trabajadora.

El 24 reclamará también el inmediato paro activo nacional, para que ganen los docentes y todas las luchas.

El 24, en definitiva, es parte del enorme esfuerzo de lucha de los trabajadores contra el intento estratégico de Macri para derrotarlos.

Nuestra libertad de organización y de lucha exige también la independencia política de quienes, con Milani, Aníbal Fernández y Berni, quisieron avanzar con sus propios “protocolos” represivos.

El 24, vamos a la Plaza con todos los trabajadores, docentes, mujeres y jóvenes en lucha, junto al Encuentro Memoria, Verdad y Justicia. 







Fuente:http://www.po.org.ar/prensaObrera/1451/politicas/el-24-vamos-por-el-derecho-a-luchar
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Coordinadora Sindical Clasista - Partido Obrero

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Politica Obrera