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lunes, 20 de abril de 2015

El Frente de Izquierda convoca al 1º de Mayo

Edición Impresa #1359 | Por Marcelo Ramal

La convocatoria al 1º de Mayo por parte del Frente de Izquierda coloca a esta jornada en un terreno político definido -el de la lucha por agrupar a la clase obrera y a los luchadores en un polo independiente de los partidos capitalistas, y de lucha por un gobierno de trabajadores. La convocatoria postula a la clase obrera como alternativa, en el cuadro de una transición política que deberá definir qué clase social pagará la bancarrota nacional que deja el kirchnerismo. A cuenta del gran capital, los Scioli, Macri y Massa aspiran a un nuevo rescate capitalista a caballo de un reendeudamiento internacional, que exigirá como condición un ajuste y una devaluación en regla. La tribuna del 1º de Mayo planteará, por el contrario, una reorganización nacional a costa de los capitalistas; o sea, de la deuda externa usuraria y de los privatizadores, y que asegure el rescate del salario, las jubilaciones y el derecho al trabajo. En la lucha planteada por la sucesión presidencial, la plaza del 1º llamará a la clase obrera a agruparse en su propio polo político, votando al Frente de Izquierda. 
 
El ajuste K 
 
El “ajuste” contra la clase obrera, sin embargo, es mucho más que una perspectiva para después de octubre. El kirchnerismo, en sus términos, ya ha asumido con antelación la tarea de trasladarle a los trabajadores los enormes desequilibrios que deja el agotamiento del “modelo”. El impuesto al salario se ha vuelto una carga intolerable para un millón y medio de trabajadores. Quienes no llegan a pagarlo, soportan el peso de una inflación creciente, por un lado, y el flagelo de las suspensiones y despidos, por el otro. El paro del 31 ha dado cuenta de esta olla a presión, en la medida que terminó involucrando a la mayoría de los trabajadores. La burocracia sindical opositora deshoja la margarita en relación a la concreción de una nueva medida de 36 horas, a la espera de alguna concesión oficial restringida a la cuestión del impuesto a las ganancias. Nada de esto va a frenar, sin embargo, las contradicciones crecientes de las paritarias: por un lado, los planteos de aumentos incorporan la confiscación impositiva al salario y llevan a reclamos del 40%. Las patronales han contragolpeado con un 20% de “pauta” e incluso con el planteo de anulación de las paritarias. La tentativa de una fuga hacia adelante, con sumas fijas sólo puede postergar este cuadro explosivo. En este cuadro, el primero de mayo colocará la agenda de las grandes reivindicaciones obreras: la abolición del impuesto al salario, la prohibición de suspensiones y despidos, las paritarias sin techo y el apoyo a las luchas obreras que están defendiendo encarnizadamente estas reivindicaciones. En la misma jornada Massa hará “su” 1º del brazo de una fracción de la burocracia sindical opositora. En la plaza de Mayo, en cambio, estará el activismo que lucha por la recuperación de los sindicatos. 
 
 
Internacionalista 
 
El 1º de Mayo del Frente de Izquierda reivindicará la “unidad socialista de América Latina”, cuando la crisis mundial capitalista pone de manifiesto los límites de las experiencias nacionalistas continentales. El derrumbe de los precios de las materias primas y la renovada fuga de capitales anticipa un panorama de nuevas rebeliones y luchas, que plantearán agudamente la cuestión de la independencia política de los explotados. Este planteo estratégico estará presente en el acto del Frente de Izquierda. Preparemos con fuerza, desde cada fábrica, sindicato, lugar de estudio y barriada, la concurrencia a este 1º de Mayo.

El centroizquierda en el tren de Randazzo y Macri

Edición Impresa #1359 | Por Rafael Santos

La votación en Diputados de la ley Randazzo de ferrocarriles es aleccionadora. La ley fue votada por la gran mayoría de las bancadas opositoras: el PRO en primer lugar, el Frente Renovador de Massa, la UCR en sus diversas alas, el Partido Socialista que integra el FAP con Stolbizer, Lilita Carrió -que siempre se opone al oficialismo- con su Coalición Cívica - ARI, el Compromiso Federal de los Rodríguez Saá, Martín Lousteau del Suma+, los moyanistas, el Frente Cívico de Córdoba. Lógicamente, aparte del FpV y sus aliados de Nuevo Encuentro, el Movimiento Popular Neuquino, etc.
 
Una ley macrista

El privatista PRO fue el más entusiasta lobbysta de este proyecto. Las propuestas de modificación que hizo fueron inmediatamente aceptadas por Randazzo. Como por ejemplo, que el "open Access" que permite la operatoria privada de las vías, no fuera sólo para el transporte de cargas, sino también de pasajeros. Sturzenegger había planteado días previos que la ley no debiera ser considerada -más allá de los títulos que tuviera- de estatización, sino de mayor apertura al capital privado.

El amplio arco político de apoyo al proyecto Randazzo lo permite caracterizar como una especie de Unión Democrática de la entrega. Sturzenegger, a su manera, lo confirmó al afirmar: "Se habló del ‘acceso abierto' como la democratización del sistema de transporte en Argentina y me parece una expresión interesante".

Los únicos que se opusieron fueron los tres diputados del Frente de Izquierda, que votaron su propio proyecto, que plantea la nacionalización integral de los ferrocarriles, bajo control colectivo de los trabajadores.

En su presentación, Néstor Pitrola, del PO-Frente de Izquierda planteó que el oficialismo estaba sancionando una ley macrista: "Este proyecto de ley tiene cuño y concepción macrista. Los ferrocarriles se están gobernando de manera macrista y están preparando el país para el gobierno del macrismo, o bien para algún gobierno de coalición en el mismo sentido...".
Sturzenegger confirmó que, según la ley, "la infraestructura de vías estará en manos del Estado" y que eso "tiene un costo (financiero) importante". El diputado macrista señaló que "esa sería la parte más nacional del proyecto". Es decir que el Estado pone la plata y el capital privado se queda con las operatorias más rentables. Sturzenegger señalo que "la inversión en infraestructura ferroviaria en los próximos 5 ó 6 años tiene que superar los 16 mil millones de dólares... una parte importante del plan de infraestructura y de inversiones en la Argentina". De concretarse -decimos nosotros- acrecentará la dependencia financiera semicolonial y engordará los bolsillos de operadores privados, pulpos sojeros y monopolios chinos fabricantes del material rodante.
El también macrista Pinedo, exultante, llamó de "estimados compañeros" a la presidenta CFK y su bloque de diputados.
La diputada Schmidt Liermann del PRO confirmó: "me permito hacer referencia al compañero Pitrola... quien dijo que la ley tenía una ‘concepción macrista'. Si con eso el colega se refiere a que el macrismo llegará al poder y podrá el año que viene gestionar la Nación, lo tomamos con muchísimo gusto...".
 
Quiebra del centroizquierda

La centroizquierda no quiso enfrentar el proyecto Randazzo, sino corregir aspectos. Ante la imposibilidad de hacerlo, se abstuvo.
El papel más lamentable fue la división del bloque de la Unidad Popular. Riestra, a pesar de decir que "con mi compañero diputado Lozano rescatamos aspectos positivos pero que consideramos absolutamente insuficiente..." terminó votando a favor. "Sinceramente, si sigo fundamentando en contrario, se va a parecer (más) al lamento de un cornudo que a la voluntad política de querer sostener esta discusión...", dijo.

Lozano, por su parte, se abstuvo porque habiendo "presentado un conjunto de modificaciones con la sana expectativa de introducir algunos cambios" no tuvo eco. Pero no vota contra Randazzo, sino que decide abstenerse. En un dictamen en minoría donde expresa dichos cambios, no plantea derogar las concesiones sino que autoriza al Poder Ejecutivo a "reasumir la plena administración de la infraestructura ferroviaria... pudiendo a tal fin resolver cancelar los contratos de concesiones existentes...". Otra forma sería esperar hasta dentro de 15 ó 20 años a que estos contratos caduquen. También plantea "la participación pública y privada en el transporte ferroviario de cargas".

Por último, De Gennaro estuvo ausente de la sesión y no se tuvo que definir (pero participó en la puerta del Congreso de una marcha de jubilados). Tres diputados: tres posiciones diferentes.

Margarita Stolbizer tuvo en reiteradas oportunidades declaraciones de que "entre Macri y Altamira no hay nada", manifestando su intención de constituir un tercer eje polítíco-programático de centroizquierda, para bloquear el desarrollo creciente de la izquierda revolucionaria. Ante la ley Randazzo presentó un proyecto propio a último momento. Aunque plantea como tarea para el ministerio de transporte "rescindir por incumplimiento los contratos de concesión", sin embargo autoriza que "los prestadores y operadores de servicio de cargas... tendrán acceso abierto a la red ferroviaria nacional para transportar carga en su propio material rodante...". También propugna que el estado financie la infraestructura y los privados puedan dirigir parte de operatoria.

La diputada Linares, del bloque FAP de Stolbizer, planteó que la ley se queda "a medio camino hacia verdadera estatización". Por lo tanto, sería 'medio' progresiva. Pitrola denunció esta posición del centroizquierda: "este no es un proyecto a mitad de camino, sino la política de privatización de la burguesía nacional". Este bloque centroizquierdista también decidió no enfrentar el proyecto Macri-Randazzo y abstenerse (el Partido Socialista directamente votó a favor).
Pitrola tuvo razón cuando en su discurso afirmo: "La señora diputada Stolbizer suele decir que entre Macri y Altamira no hay nada... Creo que en este debate, efectivamente, entre Macri y Altamira no hay nada".

Donda, diputada por Libres Sur -también en el bloque FAP- se sintió tocada para responder: "Estamos convencidos de que entre el macrismo y el Partido Obrero debe existir un espacio que plantee realmente que se puede gobernar sin corrupción". Sin embargo, declaró: "nosotros vamos a abstenernos de votar el dictamen de la mayoría". Pero, en el instante final de la larga jornada, Donda, votó en contra, junto a los tres diputados del Frente de Izquierda. ¿Reflexión luego de la descarnada sesión que la llevó a romper la disciplina de bloque? El futuro dirá.

La única representante del derruido Proyecto Sur, la diputada Argumedo, tampoco votó en contra, se abstuvo. "Como yo voté con entusiasmo el caso de YPF y de pronto nos encontramos con que en realidad no es YPF sino una empresa que tiene el 15% de la producción... pero al mismo tiempo se ha sancionado una ley de hidrocarburos que entrega por 45 a 55 años la totalidad de los yacimientos de gas y petróleo del país, a las corporaciones extranjeras y sus socios locales, tengo miedo de volver a ilusionarme y equivocarme. Por lo expuesto... adelanto que voy a pedir permiso para abstenerme de votar". Las palabras de Argumedo reflejan el espíritu derrotista y la pérdida de brújula programática de todo el centroizquierda. Sólo la izquierda revolucionaria le ha dado una proyección antiimperialista y revolucionaria a la lucha contra la entrega, es decir obrera y socialista. La burguesía nacional se ha mostrado impotente y cómplice de esta entrega y ha constituido una verdadera Unión Democrática de la Privatización Ferroviaria. La clase obrera, como lo demostraron los ferroviarios del Sarmiento y los sectores antiburocráticos del gremio se opusieron de frente a esta entrega. El Frente de Izquierda será el canal político de esta corriente en ascenso.

Fuente: http://www.po.org.ar/noticia/el-centroizquierda-en-el-tren-de-randazzo-y-macri

domingo, 19 de abril de 2015

Ferrocarriles: unidad sojera nacional

Edición Impresa #1359 | Por Néstor Pitrola

En la prensa ha pasado relativamente desapercibido un hecho de trascendencia nacional o, más precisamente, lo han disimulado. La ley Randazzo selló un acuerdo de estado en torno a la Argentina sojera presente y futura.
 
La ley "nacional y popular", vitoreada por La Cámpora desde los balcones de Diputados, fue aplaudida, votada y "enriquecida" por el macrismo y aprobada por la totalidad de los bloques políticos que disputan el poder en las próximas elecciones: radicales, Frente Renovador de Massa y partidos provinciales.
 
Sólo nuestra intervención puso de relieve su carácter privatista; puesto que interrumpe las concesiones para renegociarlas; que establece expresamente la renovación de los ferrocarriles de carga que operan Techint, Aceitera General Deheza y Carmargo Correa y que también prevé renovar líneas de pasajeros como el Urquiza y el Belgrano Norte con Roggio y Emepa (Romero).
 
Pero el macrismo mismo se ocupó de destacar la nueva generación de privatizaciones que regenteará la nueva empresa ferroviaria "sociedad del estado". Se trata del "open access" que habilita a que los grupos empresariales adquieran formaciones propias para hacerlas correr con su propia carga en las vías estatales. Para Sturzenegger, este "es el concepto clave de la ley" (Clarín, 27/3), porque por las vías puede correr el estado, empresas ferroviarias especializadas o cualquier operador. El mantenimiento de las vías corre por cuenta del Estado y -aclara el economista macrista de Harvard-, aunque no sea rentable para el erario público, las "externalidades" que reportará el transporte ferroviario de carga serán muchas. Lo que llama la "ampliación del negocio" a "todos los actores".
 
La crema de todo esto es el Belgrano Cargas Logística SA, que sigue constituido por esta ley como sociedad de bolsa, presidida por Marcelo Bosh, un hombre del capital financiero y agroexportador que prometió "poner en valor" ese ferrocarril para "entregarlo a las economías regionales", léase la patria sojera en su conjunto. Está prevista una inversión de hasta 6 mil millones de dólares en este trazado que recorre 14 provincias, abarcativas de todo el corredor sojero, incluyendo el corredor transoceánico para la salida al Pacífico. Este ferrocarril incluye la conexión con la Hidrovía del Paraná.
 
Todo un plan impulsado por el Banco Mundial para "abaratar la logística argentina en materia de transporte de granos".
 
En este negocio los chinos son proveedores de todo el equipamiento, son sus financistas, harán mantenimiento y traen hasta personal propio, pero el negocio no terminará allí. El capital chino ya fue operador, con Franco Macri, del consorcio del Belgrano Cargas que también integró Moyano, hasta 2013. Ahora, en el barajar y dar de nuevo, el kirchnerismo, el macrismo y el capital chino sellan un negocio estratégico que trasciende la actual administración. En esta línea, la estatal china Cofco compró Nidera, que en la Argentina maneja una parte sustancial del negocio de granos y semillas.
 
Desde esa posición disputará con otros monopolios como Cargill, Bunge y Dreyfus 
 
Semejante paquete ha sido llamado "reestatización ferroviaria" y contó con el apoyo de los herederos de Pedraza en la Unión Ferroviaria, que integrarán directorios de "control" de la nueva Sociedad del Estado, con lo cual el kirchnerismo da por realizada la "gestión de los trabajadores". La ley es llamada también falsamente de "reactivación" siendo que es instrumento de la importación y tecerización del mantenimiento en materia de industria ferroviaria. O, dicho de otro modo, está al servicio de la "primarización", como en el pasado lo estuvieron los ferrocarriles ingleses con la Argentina "granero del mundo".
 
Un párrafo aparte merece la posición de la centroizquierda de Stolbizer y Lozano. Ambas fuerzas adelantaron en el plenario inicial de comisiones su "mirada positiva". Luego presentaron dictámenes de minoría en los que rescatan la "explotación mixta" y la distinción entre un servicio de carga "de interés público" y otro de pasajeros que es "servicio público", distinción de puro cuño kirchnerista, destinada a la privatización de lo que da ganancias y la estatización de las líneas de pasajeros siempre deficitarias. La abstención de estos sectores indica el compromiso del binnerismo con los exportadores del puerto de Rosario y la Mesa de Enlace. Se trató de un "gran acuerdo nacional sojero".
 
Toda esta política pasará por crisis y choques porque está basada en endeudamiento a altas tasas, no resolverá la cuestión de una industria ferroviaria propia y será motivo de disputa entre grupos industriales que resisten la "invasión china" en ciertos rubros y de grupos norteamericanos desplazados por los chinos. Pero, por sobre todo, no reconstruirá un ferrocarril como factor de desarrollo social y nacional.
 
La oposición frontal del Partido Obrero, que elaboró una ley alternativa con el apoyo del activismo ferroviario del PO e IS, con quienes movilizó en distintas instancias, se plasmó en un proyecto de nacionalización integral bajo gestión obrera, con reapertura de los talleres ferroviarios, es decir como herramienta de desarrollo de una industria ferroviaria, a partir de un plan económico y de transporte diseñado en un Congreso de Trabajadores. El tema pasa a integrar el programa del Frente de Izquierda y es un factor de desarrollo de la conciencia política de la vanguardia obrera.
 

Mendoza: el domingo 19 vamos con el Frente de Izquierda

Edición Impresa #1359 | Por Víctor da Vila

El domingo 19, los mendocinos votaremos en las primeras Paso provinciales. El oficialista FpV se bate en retirada y el bloque UCR-PRO anuncia a quien quiera oírlo que si ganan van a aplicar un ajuste en toda regla. El Frente de Izquierda se consolida como la tercera fuerza provincial.
 
Cerramos una gran campaña a lo largo y ancho de la provincia. Miles de plataforma provinciales, seis plataformas municipales hablan no sólo del vigor de la campaña, sino del gran desarrollo programático.
 
Más de una docena de compañeros hicieron campaña como tribunos obreros y socialistas, explicando en cada radio, televisión, reunión o debate las caracterizaciones y posiciones del PO en el Frente de Izquierda.
 
Fresina, candidato a vicegobernador, participó de las rondas con sus rivales de los partidos patronales. Federico Telera y los compañeros de Guaymallén desarrollaron una campaña sin precedentes. En Guaymallén, los feriantes están en la primera línea de campaña en defensa del trabajo, de las ferias y expresiones culturales populares.
 
Los compañeros de San Rafael y General Alvear, con Velia Bustos y David Pons a la cabeza, han defendido las reivindicaciones y necesidades de los trabajadores en un marco de fuertes presiones de las patronales del campo. Lo mismo que los compañeros de San Martín, Junín y todo el este provincial.
 
En Luján, la campaña ha sido simplemente impresionante. Hace algunos días, frente a más de 120 jóvenes, en un debate de candidatos a intendentes, nuestro compañero Facundo Terraza demolió políticamente a los candidatos patronales y fue ovacionado por el auditorio.
 
Hemos desarrollado nuevos núcleos militantes en distintos municipios y lugares de concentración obrera.
 
Este desarrollo valoriza los diez meses de acción de los parlamentarios del PO y el Frente de Izquierda. No sólo en los recintos, centralmente en las calles, barrios y lugares de trabajo.
 
El tercer lugar
 
El cuadro político del final de campaña se caracteriza por un gobierno quebrado y en retirada, principal víctima de la lucha de camarillas en el PJ, que determinó la expulsión del operador Mazzón, un mendocino, por parte de CFK. Un gobierno que enfrenta una severa crisis fiscal, sin poder contar con auxilio de la Rosada. Esto anticipa la derrota del FpV. La Cámpora y los intendentes libran una lucha desesperada por la supervivencia, para lo que recurren a todo su aparato clientelar. 
 
En Guaymallén o Luján, los cuartos oscuros tendrán hasta 50 boletas, en el resto se repite esto en menor escala. La proliferación de colectoras adultera el resultado electoral y facilita el robo de boletas en perjuicio del Frente de Izquierda.
 
Lo mismo ocurre con la mega-alianza encabezada por la UCR a nivel municipal. Esta proliferación de candidaturas actúa como una gran colectora que dará un resultado inflado. En las generales de junio sólo quedará una lista en la boleta de cada partido.
 
El resultado del Frente de Izquierda será superior al de la última elección a gobernador, que luego se duplicó en las generales. Ahora ocurrirá otro tanto, una vez que se despeje las Paso de otros partidos y se elimine la proliferación de listas internas. 
 
Nuestro esfuerzo en las últimas horas está concentrado en el reclutamiento de fiscales y el propio operativo.
 
Cuando quedan varios días aún, tenemos anotados unos 500 fiscales, lo cual superaría a 2013. En algunos departamentos ya están garantizado al menos un fiscal por escuela y en algunas zonas hasta dos o tres por escuelas.
 
El domingo consolidaremos al Frente de Izquierda como tercera fuerza, también hemos alcanzado un nuevo desarrollo organizativo con nuevos tribunos obreros y socialistas.
 
Vamos por más Frente de Izquierda en los municipios y todo Mendoza.

PRO - Cesado

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