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viernes, 31 de octubre de 2014

Otro rescate de los acuerdos entreguistas

Edición Impresa #1338 | Por Silvia Jayo

La baja de las retenciones petroleras
 
El gobierno ha reducido las retenciones a las exportaciones de petróleo crudo y sus derivados, en el marco de una caída en los precios del petróleo que ha superado el 25% en los últimos cuatro meses. Con la nueva resolución, los exportadores dejarían de aportar al Estado 2 millones de dólares mensuales.
 
Sin embargo, los pulpos no sólo serán compensados por el fisco. Por la caída de los precios internacionales, las naftas en la Argentina también deberían bajar sus precios. Pero al caer las retenciones, las petroleras podrán mantener sin alteraciones el valor al cual proveen petróleo para la producción de nafta. La medida oficial, por lo tanto, es una defensa a rajatablas de la dolarización de los combustibles. La nafta súper está en casi un dólar y medio, y se anuncian más aumentos, mientras que en Estados Unidos el precio es de 0,92 dólar por litro.
 
Al fundamentar la medida, el gobierno pretende "garantizar los niveles actuales de rentabilidad del sector con el propósito de mantener las pautas de inversión tendientes al logro del autoabastecimiento". Está claro que se han bajado las retenciones pensando en Vaca Muerta y el conjunto del paquete de negocios atado a la nueva ley de hidrocarburos. De cara a esos proyectos, el tarifazo en los combustibles (sostenido por la baja de las retenciones) demuestra que el verdadero "inversor" de los proyectos futuros serán los trabajadores y consumidores. Por otra parte, la baja de retenciones es una defensa estratégica del carácter exportador de los nuevos proyectos, lo cual es antagónico al autoabastecimiento.
 
La baja de las retenciones fue precedida por los avisos del propio Galuccio, en el sentido de que la caída de los precios internacionales estaba dejando "fuera de competencia" a Vaca Muerta. El gobierno K ha respondido con nuevas prebendas a los pulpos. Es claro, entonces, que el menú de concesiones a las petroleras no termina con la nueva ley de hidrocarburos.
 

jueves, 30 de octubre de 2014

López y Pitrola denunciaron la nueva entrega petrolera

Edición Impresa #1338 | Por Partido Obrero

Pablo López y Néstor Pitrola intervinieron en el recinto de Diputados en rechazo a la Ley de Hidrocarburos presentada por el Gobierno.
López: "no hubo una sola fuerza política, excepto nosotros, que haya planteado el monopolio estatal de los hidrocarburos. Siendo un recurso estratégico, estamos ante una entrega de carácter histórico. Esta ley pretende llevar a escala nacional el acuerdo con Chevron, que establece la posibilidad de exportar crudo, disponer utilidades para girar al exterior y tener precios internacionales de los combustibles, en dólares. En el PO y el Frente de Izquierda, somos partidarios de la nacionalización integral de los hidrocarburos bajo control obrero, para que estos recursos y su renta sean colocados al servicio de la industrialización del país, a resolver los problemas más urgentes de la población y a la inversión en investigación y desarrollo de energías renovables y no contaminantes".

Pitrola: "la ley que se está discutiendo significa ir a fondo con un nuevo ciclo de la entrega petrolera. El terreno fue preparado con la expropiación del 51% de las acciones de YPF, que de ningún modo se trató de una nacionalización, sino la toma del control de la empresa para avanzar en una reprivatización, manteniendo a YPF como una sociedad anónima manejada por los intereses financieros de Wall Street y pagándole luego la indemnización millonaria a la vaciadora Repsol".

Los capitalistas no sacan los pies del plato

Edición Impresa #1338 | Por Gabriel Solano
Coloquio de IDEA

Aunque el constitucionalista Sabsay recibió un aplauso cerrado por su diatriba contra la presidenta Cristina Kirchner, varios de los empresarios más importantes que estuvieron en el coloquio de IDEA salieron rápidamente a desmarcarse. La presidenta de General Motors, que oficia de presidenta del cónclave empresarial, fue la primera en poner paños fríos. Tiene motivos para ello: su empresa recibió un préstamo de la Anses a tasas subsidiadas, y cotidianamente negocia con el gobierno la entrega de dólares para importar las autopartes que el monopolio automotriz yanqui ensambla en la ciudad de Rosario.
En la misma línea que los pulpos automotrices se expresaron otros capitalistas beneficiados por la política del gobierno. El propietario de uno de los principales laboratorios del país también reprobó a Sabsay. Después de todo Cristina Kirchner ha respetado la ley de patentes que asegura enormes beneficios a la industria de los laboratorios. También ha autorizado, en los últimos meses, un aumento permanente de las tarifas de las pre-pagadas, que son junto con el Estado y las obras sociales los principales compradores de medicamentos. 
Las disidencias entre los capitalistas se eliminaron cuando fueron consultados sobre qué medida debe tomarse ante el agravamiento de la crisis económica. La respuesta unánime fue arreglar con los fondos buitres, para por esta vía volver a obtener financiamiento internacional que permita pagar la deuda externa, tanto pública como privada. Los propios empresarios hicieron saber que los cumplimientos a término de las deudas privadas estaban comprometidos en la próxima etapa, sino se logra un acuerdo rápido con los buitres. El default, que ya alcanza a una parte de la deuda pública, se propagaría así al conjunto de la economía.
Pero en este punto también los capitalistas tienen motivos para presentarse como componedores con el kirchnerismo. Es que las negociaciones entre el gobierno y los fondos buitres para alcanzar un acuerdo en enero, una vez que la cláusula RUFO pierda vigencia, son febriles. Lo atestigua, por ejemplo, que la primera actividad del nuevo presidente del Banco Central haya sido concurrir a una reunión organizada por la JP Morgan, donde afirmó que el gobierno ya tomó la decisión de regularizar la deuda en default en el 2015. Vanoli dijo que se buscará la forma para que el costo político sea el más reducido posible, sabiendo que el gobierno deberá mandar a blanquear las paredes pintadas con la consigna “patria o buitres”. Esta forma será, muy posiblemente, el pago con bonos, siguiendo el `modelo` Repsol y los juicios del CIADI.
El arreglo con los buitres  será un gran negocio para los capitalistas reunidos en el coloquio de IDEA. Esto porque permitirá la valorización de todos los títulos de la deuda externa, que mayormente están en manos de la burguesía nacional. Sin embargo el pacto con los buitres no alcanzará para abrir un ciclo de endeudamiento internacional y de ingresos de capitales. Para que esto ocurra será necesario proceder a una mega-devaluación, que abarate los activos del país, levantar el cepo cambiario y aplicar un tarifazo. Este programa es un golpe brutal contra los trabajadores.
La clase capitalista no quiere sacar los pies de plato. Su objetivo es que el gobierno llegue a fin del mandato y que realice el trabajo sucio de llevar adelante el ajuste, que ya está en marcha. La diatriba de Sabsay es la bronca de un derechista que no entiende porqué Chevrón, Exxon Móbil, Soros y el Citibank aún siguen bancando al gobierno.

Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1338/politicas/los-capitalistas-no-sacan-los-pies-del-plato

miércoles, 29 de octubre de 2014

La represión kirchnerista va en aumento


La búsqueda de un significado total en acciones aisladas suele provocar la irrupción de esa forma del entendimiento conocida como impresionismo, es decir, de una explicación alejada de la realidad, basada en la mera sugerencia de una explicación simplista. Distintas corrientes abrevan en esta forma de explicar los acontecimientos de la política argentina, tan alejadas de los aportes del método científico, de la investigación policial que inauguró Allan Poe y continuó -con otros métodos- el policial negro estadounidense, de la dialéctica. Por caso, tomemos una serie de hechos que tuvieron su culminación, momentánea, el último jueves 23 de octubre.

En la Panamericana, se produjeron unos violentos incidentes en los que resultaron heridos varios manifestantes que reclamaban la reincorporación de trabajadores despedidos de la empresa Lear mientras se desalojaba la autopista -que no estaba cortada totalmente-.
También es cierto que hubo dos policías contusos. Apretados, estos son los hechos. El diario Página/12, por ejemplo, tuvo una mirada impresionista -que expresa fielmente el relato de los acontecimientos realizado por el kirchnerismo oficial- que lo llevó a despachar el asunto en dos párrafos que daban cuenta de incidentes, “heridos en ambos bandos y detenidos”.
Sin embargo, un escrutinio un poquito más pormenorizado de los hechos da cuenta de lo siguiente. El último jueves la represión de la Gendarmería fue salvaje. Los miembros de la fuerza de seguridad comandada por Berni tiraron balas de goma no sólo a mansalva, sino que a quemarropa. Hubo más de veinte heridos por los perdigones de parte de los manifestantes, varios de ellos internados, e incluso el diputado nacional Nicolás del Caño, del PTS-Frente de Izquierda, fue herido durante la represión. Un gendarme fue herido mientras un manifestante resistía el embate cuerpo a cuerpo -que se realizaba mientras se disparaban las balas de goma- y golpeó al susodicho hombre de Berni. Mientras tanto, la caravana de autos que acompañaba la manifestación -y que ocupaba dos carriles de la Panamericana- fue disuelta mediante la rotura de los vidrios de dos autos y la detención de sus choferes por parte de las fuerzas del orden. El salvajismo de la represión fue tal que el CELS, dirigido por el kirchnerista Horacio Verbitsky, señaló en su comunicado sobre los acontecimientos, que el accionar gubernamental “insistió con respuestas violentas y con un uso abusivo de la fuerza que resultó incluso más lesivo para la integridad de los participantes de la protesta que los operativos anteriores”.

Pero hay más.


Dos días antes de la violenta represión, una patota ingresó a la carpa que los trabajadores despedidos de Lear mantienen frente a la puerta de la fábrica de origen estadounidense. Exhibieron cuchillos y armas de fuego. Amenazaron a una de las trabajadoras diciéndole que la iban “violar”. Tajearon la carpa y se robaron las banderas antes de retirarse. No se debería pasar por alto que existe en el lugar un destacamento permanente de la policía bonaerense junto al de la Gendarmería, que incluso custodia la fábrica desde adentro de las instalaciones, como si la institución de seguridad del Estado fuera un cuerpo de seguridad privado de la empresa. La inacción de estas fuerzas para impedir la realización del bravo ataque indica que hubo una zona liberada.

Hay más.

Hace unas semanas, el diputado bonaerense del Frente de Izquierda Christian Castillo se había reunido con Jorge Capitanich y Sergio Berni para tratar de encontrar una salida al conflicto, originado luego de Lear decidiera doscientos despidos de la parte obrera.
Las reuniones fueron infructuosas debido a que el Gobierno decidió no obligar a la empresa a dar marcha atrás con despidos que fueron considerados por la Justicia y el ministerio de Trabajo como ilegales. La represión del jueves y el ataque del martes sucedieron luego del fracaso de las negociaciones.

El increscendo de represión estatal y paraestatal -que es plausible de atribuirse a las patotas sindicales del Smata, dirigido por Ricardo Pignanelli- muestran la evolución del kirchnerismo, en este fin de ciclo, hacia una política que escarmienta a los trabajadores que luchan. En una situación económica y política que provocará un incremento de las manifestaciones obreras ante la inflación y el ajuste. En marzo de 2013, la presidente Cristina Fernández había declarado, una vez más y aunque no se correspondiese con la realidad, que su Gobierno no reprimiría a quienes cortaran calles ni pensaran distinto. Nada de esto sucede hoy. Y la venia política a Berni plantea que no sucederá en el periodo inmediato. Un fin de ciclo que, como conclusión al relato impresionista del oficialismo, podría estar marcado por la conflictividad social y las convulsiones políticas en las que la clase trabajadora tendrá una intervención autónoma.
 
Fuente : http://opinion.infobae.com/diego-rojas/2014/10/27/la-represion-kirchnerista-va-en-aumento/

PRO - Cesado

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