The people united will never be defeated - ¡Proletarios del mundo, uníos!

miércoles, 22 de octubre de 2014

El ébola porta una crisis política

Edición Impresa #1336 | Por Cristian Licht

La improvisación del capital. El desmantelamiento de los sistemas sanitarios. Desprecio criminal por los trabajadores de la salud. En Africa no hay ricos entre las víctimas y a los pobres se los deja morir.
 
La epidemia de ébola, que ya ha causado más de 3.400 muertos en África occidental ha sido calificada por el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, ante la primera muerte en Estados Unidos, como "una crisis global urgente". De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los casos podrían elevarse a 20 mil por semana para mediados de noviembre, y el Centro para el Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, sus iniciales en inglés) estima que para enero puede haber 1,4 millones de casos (The Guardian, 7/10). La tasa de letalidad de la enfermedad ha superado el 50 por ciento en el brote actual.
 
Hasta ahora, la prensa achacaba la excepcional diseminación de la enfermedad al atraso de los sistemas sanitarios de los países afectados (Sierra Leona, Guinea, Costa de Marfil, Liberia, Nigeria y Senegal), a la elevada circulación en las fronteras de dichos países, a la desidia de sus autoridades e inclusive a cuestiones culturales relativas al entierro de los muertos. Muchas de estas cuestiones están fuera de duda, como lo ilustra la huelga de los trabajadores encargados de enterrar los cadáveres de los infectados en Freetown, la capital de Sierra Leona, ante la falta de pago (Clarín, 9/10), pero omiten resaltar el problema de conjunto, el cual se ha puesto en evidencia con el primer caso de ébola autóctono en España.
 
Primer mundo
 
El centro de salud Carlos III, al que pertenece la enfermera infectada Teresa Romero, supo ser una prestigiosa institución en el combate de enfermedades emergentes. Sin embargo, como parte del plan de ajuste y de la crisis capitalista, las autoridades de Madrid lo fueron desmantelando. El retroceso de los sistemas sanitarios de los países 'desarrollados' y su desprecio por los trabajadores de la salud ha quedado en evidencia ante la llegada del ébola: en el caso de España, ha desatado una crisis política que podría hacer rodar la cabeza de la ministra de Salud, Ana Mato. 
 
Los enfermeros y médicos del Carlos III disponían de una indumentaria de nivel de seguridad biológica 2 para tratar a los sacerdotes españoles que habían sido repatriados después de infectarse en Africa (y que posteriormente murieron), cuando correspondía una indumentaria de nivel 4, "completamente impermeable y con respiración autónoma" (El País, 7/10). Los enfermeros fueron instruidos a las apuradas, con cursillos de entre 15 y 45 minutos, y los protocolos de atención no estaban correctamente difundidos. En el caso particular de la enfermera Teresa Romero, hubo una cadena de negligencias: a pesar de haber estado en contacto con uno de los sacerdotes infectados, cuando contrajo fiebre no fue aislada, sino que se siguió el procedimiento de rutina para estos casos; cuando informó que su fiebre superaba los 38,6 grados, no fue derivada al hospital correspondiente. Por último, su traslado al centro especializado se demoró durante horas debido a la ausencia de una ambulancia adecuada para estos casos, o sea "con la cabina del conductor físicamente separada del área de transporte del paciente" (ídem, 8/10).
 
Al estilo de Cristina y Randazzo con los accidentes ferroviarios, las autoridades españolas intentaron encubrir la responsabilidad estatal y se insinuó inicialmente que la culpa podía provenir de errores de la propia enfermera en su contacto con el infectado. Los trabajadores del centro Carlos III y otros hospitales han desarrollado protestas ante el desamparo que sufren, y distintas asociaciones gremiales reclaman la renuncia de la ministra de Salud. Con el apoyo del PSOE, Rajoy la sostiene. El escándalo ha tenido su correlato en una caída de la Bolsa, debido al impacto que la situación producirá sobre el turismo. La enfermera infectada, habitante de un barrio modesto del cordón industrial de Madrid, atraviesa ahora la fase más crítica de la enfermedad y hay decenas de personas en observación. La enfermedad podría expandirse a otros países de Europa, ante los que Rajoy debió explicarse y asumir la gravedad del problema.
 
A la deriva
 
Tanto Estados Unidos como los países de la Unión Europea han resuelto tomar la temperatura en los aeropuertos y fronteras a los pasajeros que procedan de los países africanos afectados, pero existe un recelo ante lo que sería la ineficiencia de la medida. En definitiva, el imperialismo improvisa frente a la enfermedad. Santiago Mas-Coma, experto de referencia para enfermedades olvidadas de la OMS, al intentar defender a la institución de las críticas que aseguran que reaccionó tardíamente, dijo que el ébola "ha cogido desprevenido a todo el mundo" (ídem, 7/10).
 
La enfermedad, limitada hasta ahora a poblaciones africanas pobres, nunca despertó el interés de la investigación y de la industria farmacéutica. Nada menos que la directora general de la OMS, Margaret Chan, ha planteado en términos contundentes que hoy también en Africa la muerte tiene dos varas: no hay prácticamente víctimas ricos y a los pobres se los está dejando morir.
 
No es un evento natural inesperado lo que está en el origen de esta masacre social en Africa y su expansión hacia Europa y los Estados Unidos. Es la consecuencia de un sistema social que somete a la población sumergida de Africa a condiciones inenarrables de vida y salubridad, y de una industria que recién ahora, ante la catástrofe y la emergencia de un "mercado", quizá se lance a investigar y producir una alternativa. En lo que hace a la investigación de la enfermedad, en Estados Unidos, el ébola sólo era estudiado como potencial arma biológica. Ahora que puede abrirse un nicho de negocios, distintos laboratorios habrían acelerado sus investigaciones (GSK, Johnson & Johnson y otros).
 
En su etapa de senilidad, el capitalismo asiste impávido al resurgimiento y expansión de todo tipo de enfermedades, sin mucho más para ofrecer que negociados. El ébola está mostrando, sin embargo, las grandes reservas para la humanidad que significan sus trabajadores de la salud y muchos de sus científicos.
 

Frente al proyecto de ley de Hidrocarburos

| Edición Impresa #1336 | Por Partido Obrero

Declaración de la Coordinadora Nacional de ex Trabajadores de YPF

1. El proyecto de ley de hidrocarburos que presentó el gobierno nacional, que pretende aprobar velozmente en el Congreso, significa transformar el acuerdo YPF-Chevron en política petrolera nacional.

2. La ley busca alargar indefinidamente los plazos de las concesiones, mediante acuerdos y asociaciones entre YPF y las contratistas privadas. Permitirá a las empresas exigir la redefinición de las áreas y yacimientos estableciendo nuevos contratos.

3. El propósito estratégico es que las nuevas asociaciones concentren la renta petrolera entre las empresas, en perjuicio de los recursos nacionales y provinciales.

4. Los nuevos contratos seguirán el sistema de cláusulas secretas establecido con Chevron, quitándoles responsabilidad por el daño ambiental.

5. Se busca promover la explotación de los yacimientos de esquistos y pizarras (shale gas y shale oil) mediante la contaminante técnica de fractura hidráulica (fracking) y convertir a la Argentina en una plataforma exportadora de petróleo y gas en favor del capital internacional.

6. Mientras el oficialismo da tratamiento exprés a las leyes en favor de los monopolios petroleros, como ya hizo antes con Repsol, los ex trabajadores de YPF cesanteados en la privatización llevamos 23 años postergados en nuestro resarcimiento.

7. Denunciamos que esta ley bloqueará el desarrollo nacional de energías alternativas no contaminantes y de la propia industria nacional. En oposición, planteamos la nacionalización integral de la producción de hidrocarburos y en primer lugar la de YPF, con apertura de sus libros y control de los trabajadores.

Convocamos a movilizar contra esta ley entreguista en oportunidad de su tratamiento en la Cámara de Diputados.

Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1336/sindicales/frente-al-proyecto-de-ley-de-hidrocarburos

martes, 21 de octubre de 2014

Cafiero en la Legislatura: un debate con la verdad en la mano

Por Marcelo Ramal

La decisión de todos los bloques de la Legislatura -con excepción de la izquierda-, de tratar una resolución de homenaje a Antonio Cafiero, dio lugar a que expusiéramos un juicio histórico sobre el dirigente peronista fallecido. No es lo que hicieron los bloques tradicionales, para quienes la extinción de la vida opera como una absolución histórica para el fallecido. La tumba opera como una suerte de reconciliación política. La cobardía hipnótica ante la muerte, denuncia una cobardía completamente conciente durante la vida.  Esta suerte de 'pax' celestial se acentúa en períodos de hipocresía democratizante, que convierte a los enemigos en adversarios o incluso en “amigos que piensan diferente”. Así pudo verse a ex Montoneros cerrar la boca, en la sesión, ante quien integró el gobierno de los verdugos en los 70. O a hacer lo mismo a legisladores con pergaminos de izquierda, que en el momento actual peregrinan por otros ámbitos políticos o confesionales. Al tomar la palabra, reivindicamos, en este escenario, la simple honestidad política y la exigencia de que cada uno se comporte durante la vida del modo que pretende ser recordado luego de ella. 
 
El golpe clerical del 55 
 
Arrancamos recordando que el vínculo de hierro que unió a Cafiero con la Iglesia Católica, lo llevó a alejarse del gobierno peronista, en 1954, cuando comenzaba la ofensiva clerical para derrocar a Perón. Cafiero renunció a su cargo de ministro y se distanció de Perón  en las vísperas del golpe de 1955. La ruptura con Perón no le evitó a Cafiero ser perseguido y encarcelado por la "Libertadora", en especial cuando su ala ultraclerical (Lonardi) fue reemplazada por una combinación de católicos y masones (Aramburu-Rojas). 
 
El gobierno de la tres A
 
En segundo lugar, recordamos el papel de Cafiero en el gabinete de Isabelita (1975), cuando asumió la cartera económica para administrar y continurar el "Rodrigazo”. Cafiero puso la firma también en los decretos de "aniquilamiento de la subversión", junto a la de Luder, Ruckauf y Robledo. Esos decretos sirvieron a la militarización y reforzamiento represivo del gobierno peronista y funcionaron como una transición al golpe militar. Cafiero ocupó una posición algo más que ambigua en dos de los golpes más reaccionarios de la historia moderna.
 
El pacto carapintada
 
El hilo de nuestra intervención se trasladó al año 1987, en ocasión de la rebelión de los carapintadas. La historia encuentra allí a Cafiero en el balcón de la Rosada junto a Alfonsín (y a Alsogaray), como el principal soporte del anuncio que "la casa estaba en orden", o sea, del pacto de impunidad con los carapintadas. 
 
El futuro es del socialismo  
 
Al concluir, señalamos que esta semblanza política buscaba poner de manifiesto la decadencia irremediable del peronismo y, de un modo más general, de los partidos que históricamente gobernaron la Argentina en función de los intereses capitalistas.  Esta decadencia, señalamos, refuerza nuestra lucha para desarrollar una alternativa política propia de los trabajadores. 
 
Reacción 
 
Tampoco Bodart (Mst) acompañó el homenaje a Cafiero. Recordó al "punto final y la obediencia debida" y pidió que la versión taquigráfica de su discurso fuera inserta en el acta de la sesión.  A partir de allí, la mayor parte de los diputados que intervinieron dedicaron más tiempo a atacar nuestro discurso que a reivindicar a Cafiero.  Por ejemplo,  Dante Gullo señaló que "si algún día en esta Legislatura se homenajea a Trotsky, yo permaneceré callado, escuchando con respeto a quienes lo reivindiquen y callando mis divergencias". Mientras nosotros nos encontremos en el parlamento, nos opondremos con fuerza a que Trotsky sea homenajeado por sus enemigos de clase.
 
El PRO (Ritondo) recordó el compromiso de Cafiero en apuntalar 'las instituciones' en diciembre del 2001, mientras que los radicales, por supuesto, evocaron los "días difíciles de juzgar" (sic) de la Semana Santa de 1987.  La sabbatellista Cerrutti aludió a "lo complejo de todas las trayectorias políticas", como si el arribismo pudiera equipararse con las contradicciones que debe enfrentar la militancia real y efectiva. Los partidos del régimen se sirvieron del homenaje al fallecido para realizar una suerte de autoabsolución de su historia. Pero querían que asistiéramos en silencio a esa escenificación política. No lo hicimos.
 

Los buitres y el cerco judicial al gobierno

Edición Impresa #1336 | Por A. Guerrero

La causa contra Lázaro Báez, en los tribunales yanquis.
 
La anunciada disposición gubernamental a renegociar con los buitres a partir de enero ha sumado otro ingrediente. Los fondos especulativos han salido a denunciar las andanzas delictivas de Lázaro Báez, mucho más que un “allegado” a la familia K. De este modo,  el cerco judicial sobre la camarilla presidencial se extiende ahora al plano internacional. Desde luego, las operaciones financieras de la camarilla le han dado a esa extorsión un amplio campo para desarrollarse. 
 
Hace unos meses que el nombre del juez Cam Ferenbach, de Nevada, produce entre los K mucho más temor que el de Thomas Griesa. La llamada “American Task Force”, que reúne a los fondos buitre en litigio con la Argentina, presentó en el despacho de ese juez una demanda y un pedido de investigación sobre los manejos financieros en ese Estado de Lázaro Báez; es decir, sobre la ruta del dinero K. Báez radicó en Nevada no menos de 123 empresas fantasma para poner en circulación y blanquear dinero mal habido. Tanto los buitres como Ferenbach, dan por probado que Báez es un testaferro de la familia Kirchner (Ferenbach, en un dictamen, habló de “trío siniestro” al referirse a la sociedad de Néstor y Cristina Kirchner con Báez).
 
Rutas habituales
 
El circuito de lavado que usó Báez resulta doblemente interesante, porque devela la ruta utilizada habitualmente por los capitales originados en el narcotráfico, el tráfico ilegal de armas y la evasión impositiva, entre otros delitos.
 
Ferenbach, que utilizó las investigaciones desarrolladas anteriormente por el fiscal porteño José Luis Campagnoli, detectó 65 millones de dólares depositados por las compañías fantasma de Báez en tres bancos: el AIG Private Bank, de Zurich; el Pictet, de Ginebra; y el LGT, de Liechtenstein. Ese dinero llegó hasta ahí después de pasar por Uruguay (allí se cambió de pesos a dólares, no antes), luego a entidades de Bahamas, de allí a compañías de Báez en Nevada, luego al paraíso fiscal de las islas Seychelles y, finalmente, a los bancos de Suiza y Liechtenstein. Como se ve, el blanqueo de dinero sucio es imposible sin la intervención del sistema financiero, de la banca internacional. Hace unos meses, en mayo, Ferenbach había encontrado otros 20 millones de dólares depositados en Europa por Martín Báez, hijo de Lázaro.
 
Ahora, los buitres pedirán el embargo de cuentas abiertas en el exterior a nombre de Báez, y todo indica que irán también detrás de Cristóbal López, otro  empresario K. Los montos de dinero detectados, si bien voluminosos, no tienen significación frente a los miles de millones de dólares reclamados por los buitres, pero su importancia no es esa: lo que se proponen Paul Singer y otros es chantajear con las consecuencias penales, y por tanto políticas, que sus acciones judiciales podrían producir. En otras palabras: la camarilla gubernamental deberá negociar con los buitres en enero, como se propone hacer, bajo la presión y el chantaje a que se verá sometida por sus propios delitos. La “ruta del dinero”  pone de manifiesto los límites insuperables de los K, antiguos clientes de la ´banca off shore”, para lidiar con el capital financiero internacional.
 

PRO - Cesado

Related Posts with Thumbnails