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viernes, 9 de diciembre de 2016

Corea Del Sur: Más de 2 millones en la calle contra la presidenta

7 de diciembre de 2016 | #Prensa Obrera 1440 | Por Tomás Eps

Más de 2 millones de personas se movilizaron el sábado 3 en Corea del Sur para exigir la renuncia de la presidente en una de las manifestaciones más grandes de la historia del país.

La nueva “marcha de las velas” fue la sexta movilización de este tipo contra la mandataria Park Geun-hye, envuelta en un escándalo de corrupción y tráfico de influencias, que involucra también a las grandes corporaciones capitalistas que operan en Surcorea.

La progresión de la convocatoria muestra el impulso decidido del pueblo coreano: “Según los organizadores, 30.000 personas en todo el país asistieron a la primera demostración a la luz de las velas, el 29 de octubre; 300.000 a la segunda, el 5 de noviembre; 1.060.000 a la tercera, el 12 de noviembre; 960.000 a la cuarta, el 19 de noviembre; y 1,9 millones a la quinta el 26 de noviembre.” Las estimaciones del pasado sábado 3 alcanzan a los 2,32 millones de manifestantes.

Un nuevo estímulo para la movilización fue el rechazo popular al discurso de la presidente días antes, en el cual declaró que renunciaría si el Parlamento garantizaba una transición ordenada del poder, lo que muchos caracterizan como una dilación a una renuncia que consideran urgente: “Así, ella busca provocar luchas internas en la Asamblea Nacional. Nosotros (el pueblo) no tenemos otra opción que derribar a la presidente por nuestra propia cuenta”, afirmó un joven manifestante a The Korea Herald (3/12).

A fines de esta semana debe votarse el juicio político de la presidente, promovido por los partidos de la oposición. La elección se prevé muy reñida, ya que para aprobar el impeachment se requieren dos tercios de la Asamblea Nacional, lo que implica que los partidos opositores sumen votos de legisladores de Saenuri -el partido de gobierno- disconformes con Park. En este cuadro, 20.000 personas se concentraron el sábado 3 en la sede central de Saenuri, exigiendo la disolución del partido.

Un alto dirigente de esta fuerza aseguró públicamente que la presidenta expresó su disposición a renunciar en mayo del año próximo.

Lucha de clases

El rechazo popular va dirigido también contra la Federación Coreana de Industrias y los “chaebols” -enormes conglomerados capitalistas que controlan la economía del país-, implicados también en el escándalo de sobornos y tráfico de influencias (por elevadas donaciones destinadas a las fundaciones de la amiga de Park, Choi Soon-sil).

Muchos de estos pulpos se encuentran en la mira también por la violación de derechos laborales. De Samsung, ya denunciado por condiciones semiesclavas (“los empleados, algunos de ellos menores de edad, soportan hasta 100 horas extraordinarias forzadas por mes, trabajo no remunerado, de pie de 11 a 12 horas, abuso verbal y físico, discriminación grave de edad y sexo -Portafolio, 4/12-), recientemente se filtró un documento dirigido a jefes corporativos que instaba a “aislar a los empleados”, “castigar a los líderes” y “provocar conflictos internos” (ídem).

Lo cierto es que la actual crisis de gobierno llega al fin de un año convulsionado por las luchas obreras. Durante 2016, el propósito de los capitalistas y su gobierno de imponer una reforma laboral regresiva fue resistido por un reguero de huelgas en el sector público y privado, que incluyó en septiembre el paro de 50.000 trabajadores de Hyundai.

Este cuadro conflictivo se encuentra íntimamente ligado a la crisis económica que vive el país, muy marcada en sectores industriales clave como el naviero.

Con este panorama, no está garantizado que la gran movilización popular estimulada por la oposición pueda ser controlada por ésta con el juicio político. 
 

Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1440/internacionales/corea-del-sur-mas-de-2-millones-en-la-calle-contra-la-presidenta





Movimiento Evita: “Si se cae Macri, viene Trump”

7 de diciembre de 2016 | #Prensa Obrera 1440 | Por Christian Rath
 
Movimiento Evita

Los arquitectos mayores de la estatización del movimiento piquetero son el Movimiento Evita -una organización sin tradición de lucha, desarrollada a fuerza de prebendas por el gobierno “nacional y popular”- y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), creada a instancias de la Iglesia y con poderosos vasos comunicantes con aquella.
 
En una prolongada cena con periodistas de la " revista Crisis” los dirigentes de esta nueva burocracia piquetera -Emilio Pérsico y Fernando “Chino” Navarro expusieron los fundamentos políticos de su accionar.
 
Para Emilio Pérsico, el protagonismo político del Evita se debe a “su movimientismo, distante de toda pureza ideológica”, lo que de por sí retrata al oportunista sin límites. Lo sustancial, sin embargo, está en otra definición: “ni siquiera se trata de que nos den trabajo, sino que queremos dignificar el que construimos”. De este modo, los firmantes de la “emergencia social” que concedió tres años de tregua al gobierno, declaran extinguido el reclamo fundante del movimiento piquetero en lucha -“empleo genuino”, “pase a planta”-, oponiéndole la reivindicación de la “economía popular” que, despojado de todo el marketing, son planes sociales que someten a trabajadores a un régimen de explotación por menos del salario mínimo. “Economía popular” que plantea, de por vida, la precarización crónica de una parte de la clase obrera que se convierte, a la vez, en ejército de reserva para los capitalistas.
 
“Si cae Macri…”
 
Un periodista preguntó lo elemental: si la unidad que propone el Movimiento Evita no es funcional a la gobernabilidad y al propósito de “moderar a los sectores más combativos”. Pérsico responde: “¿Es malo construir gobernabilidad en la Argentina?”. Fernando Navarro “teoriza”: “Lo que nosotros evaluamos es que si Macri se cae, esto gira más a la derecha aún. Porque esto no es el ajuste de Espert, el de Sturzenegger, no hay cien mil estatales en la calle, ni hay un dólar a veinte pesos, como aspiraban algunos sectores”.
 
Sin ambigüedades: hay que apoyar a Macri porque es lo mejor dentro de lo que hay. Por la misma razón no aventuran puerto político alguno: “no nos expresa Massa… trataremos de hacerlo con el mejor candidato, sabiendo que una cosa es derrotarlo en 2017 y otra definir quién va a ser gobierno en 2019”. 
 
Cruzada contra el movimiento piquetero
 
Siguiendo a CFK, que planteó que el mayor error de los jóvenes peronistas de los ’70 fue enfrentar a la burocracia sindical -junto a aquel otro de abandonar la Plaza de Mayo frente a la diatriba de Perón en 1974-, Pérsico y Navarro exponen su propio “relato”. “Siempre que hubo desequilibrio y desestabilización en la Argentina fue porque los trabajadores no estaban unidos. Sucedió en los ’70, cuando las Coordinadoras de Gremios en Lucha pasaron por encima de la CGT, voltearon a un ministro y casi voltearon al gobierno. Pasó también en el año 2000, cuando las organizaciones sociales no tenían representación ni unidad”.
 
Esta rabiosa declaración de fe en defensa del gobierno de la Triple A y de la burocracia sindical pretende enterrar al movimiento piquetero como expresión de lucha e independencia de la burguesía. Si los ministros de Trabajo e Interior de Duhalde y de Kirchner llamaban a la burocracia a movilizarse en contra de los piqueteros, la nueva alianza vaticana llama a abrazarse con aquella contra sus expresiones clasistas e independientes.
 
La organización masiva de los desocupados, de eso trata el movimiento piquetero, significó una tentativa anticapitalista gigantesca para reconstruir a la clase obrera frente a la desocupación masiva que impone la bancarrota capitalista. Sus direcciones independientes, como el Bloque Piquetero o la Asamblea Nacional de Trabajadores, son continuadores de aquellas Coordinadoras que “pasaron por encima de la CGT” y de las masas que impusieron la expulsión de los López Rega por medio de la huelga general, surgida en oposición a la burocracia sindical.
 
Esa es la historia que vamos a defender.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Un No que conmueve a Italia, a Europa y al mundo

7 de diciembre de 2016 | #Prensa Obrera 1440 | Por Pablo Heller


La Unión Europea ha tratado de poner paños fríos a la situación creada a partir del resultado del referéndum italiano. Los dirigentes de la UE declararon que el desenlace de la consulta era un problema “interno” de Italia, que no afectaba la estabilidad del continente; sin embargo, la primera sacudida en los mercados llegó a primera hora, apenas conocidos los guarismos, con una depreciación del euro -que alcanzó sus niveles más bajos de los últimos años- y notables caídas en el sector bancario italiano y europeo, y un desplome de los bonos de la deuda.

La reforma política que impulsó el primer ministro Mateo Renzi se orientaba a reforzar los poderes del Ejecutivo en detrimento del parlamento mediante la reducción de las facultades y del número de bancas del Senado y limitando las autonomías regionales. Esa reforma había sido precedida por una modificación previa del régimen electoral, que concentró la representación política en el partido ganador, con el propósito de neutralizar la creciente fragmentación política que enfrenta el país. Este giro bonapartista tenía el propósito de crear un Ejecutivo fuerte, capaz de pilotear la crisis y contar con los resortes necesarios para imponer un ajuste severo contra las masas,

Renzi ya había impuesto una reforma laboral que flexibiliza los contratos y la estabilidad laborales, como un modo de descargar el peso de la creciente bancarrota capitalista sobre los hombros de los trabajadores.

Es necesario tener presente que Italia es uno de los eslabones más débiles dentro de la frágil y deteriorada economía europea, empezando, en primer lugar, por el sistema bancario. La banca italiana lidera el ranking de incobrables de Europa con el 20 por ciento de su cartera de créditos en esa condición. Ese es el resultado de 15 años de estancamiento. La quiebra industrial ha llevado a la desaparición de miles de empresas y a un desempleo del 11 por ciento. Los sucesivos rescates no han servido para revertir esta situación, pero sí para llevar la deuda pública a las nubes, equivalente al 130% de su PBI.

Rescate bancario

Una de las principales apuestas de Renzi era apoyarse en un resultado plebiscitario favorable para emprender una restructuración draconiana de los bancos, según el libreto de la Unión Europea. La UE ha impuesto “nuevas reglas”, y reclama ahora que el rescate provenga de los propios acreedores. Los pedidos de Renzi para que el Banco Central Europeo fuera en socorro de Italia han caído en saco roto, de modo tal que el premier italiano empezó a transitar otro camino, que apunta a hacer pagar el peso de un saneamiento bancario a los depositantes, ahorristas y accionistas de la banca.

Estas medidas se inscribían en un paquete más general de austeridad. Aunque esta hoja de ruta permitía augurar un escenario convulsivo, era respaldada por el establishment, tanto de Italia como de la Unión Europea y del imperialismo en general. El referéndum contó con el respaldo de un amplio abanico que iba desde Angela Merkel y la Comisión Europea hasta Obama y la poderosa Confederación General de la Industria Italiana, que congrega a los principales empresarios del páís.

El No representa un duro golpe a estos planes y constituye un paso más -cuando apenas han transcurrido sólo meses del Brexit- en la tendencia a la desintegración de la Unión Europea. El No masivo es una medida del grado de desencanto e insatisfacción de los trabajadores con la Unión Europea. Lejos de amortiguar las tensiones sociales, la UE, en el marco de la actual bancarrota capitalista, se ha convertido en un factor de agravamiento de esa bancarrota al promover la desregulación laboral y la pérdida de conquistas, y alentar la competencia ruinosa entre los trabajadores del continente.

Perspectivas

El resultado del referéndum ha encendido más el alerta de la clase capitalista. Está claro que este desenlace abre una mayor volatilidad política y, a caballo de ello, incrementa los riesgos de un defol de la banca italiana que, por su tamaño, es imposible de recatar y terminaría arrastrando al conjunto del sistema europeo. “El mercado tiene entre ceja y ceja a media docena de entidades adicionales (Popolare de Vicenza, Veneto Banca, Carige; Unicredito), cuya recapitalización es ahora menos clara a partir del período de incertidumbre política en la que se ha metido Italia” (El País, 5/7).

Esto es lo que explica la “prudencia” con que se están manejando los líderes de la UE, a sabiendas de que están frente a una bomba de tiempo. “Los ministros de Economía de la eurozona han dado tiempo a Italia hasta que resuelva su crisis política (...) darán el margen suficiente a Italia para que forme nuevo gobierno, y no reclamarán los ajustes y reformas que consideran indispensables” (ídem).

No se nos puede escapar que si bien el movimiento por el No congregó un arco heterogéneo de fuerzas, el liderazgo de la oposición al gobierno ha correspondido a formaciones políticas de corte nacionalista y de derecha.

El Movimiento Cinco Estrellas (M5E) -fundado por el comediante Beppe Grillo, que se define como antipolítico y anti-UE- reclama ahora elecciones anticipadas y un referéndum para retirar a Italia de la Unión Europea. Este planteo es promovido también por las fascistas Liga del Norte y Fratelli d’Italia. El fantasma del Italxit asoma su cabeza. Pero la reciente experiencia del Brexit enseña que la crisis devora a todos los actores, incluidos sus ganadores. Los primeros que fueron llevados puestos por el torbellino que desató el Brexit fueron quienes lo impulsaron.

Los “antisistema” han demostrado que no pueden sustraerse a sus limitaciones de clase y al régimen social del cual son tributarios. Eso fue lo que aconteció con Podemos y Syriza. El M5E no es la excepción. En su corto tiempo de vida, este movimiento demostró que no está dispuesto ni tiene intención de sacar los pies del sistema. La alcaldesa de Roma, que integra esa formación, ha sufrido una crisis de gabinete en medio de un desgobierno general. La capital italiana se encuentra envuelta en un caos, con las calles repletas de basura y el transporte público paralizado. Los “grillini” han revelado rápidamente su incapacidad de abrir un rumbo alternativo y superador a los partidos tradicionales, lo que ha acelerado la crisis en su propio frente interno.

Es necesaria una salida de los trabajadores para que la crisis la paguen los capitalistas que la generaron. La independencia política de la clase obrera italiana aparece como una cuestión vital. Los trabajadores deben emerger como alternativa de poder ante la decadencia de un régimen que plantea como horizonte más privaciones y ataques sin precedentes a quienes viven de su trabajo.
 

Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1440/internacionales/un-no-que-conmueve-a-italia-a-europa-y-al-mundo

 

Se dobla, pero no se rompe

7 de diciembre de 2016 | #Prensa Obrera 1440 | Por Marcelo Ramal


La “coalición a la carta” que formó el gobierno con la oposición patronal ha mostrado sus fisuras en la sesión del Congreso que trató el impuesto a las Ganancias. Mientras cerraba esta edición de Prensa Obrera, un acuerdo entre el massismo, el FPV y el PJ parecía imponerle al gobierno una ley que modifica el actual impuesto a las Ganancias sobre el salario. Aunque este desafío al macrismo se produce en torno de una cuestión que afecta a los trabajadores, su telón de fondo es el impasse económico que ha acentuado la deliberación y divisiones entre los capitalistas.

Mientras Macri se autoasigna notas altas para evaluar su gestión, el derrumbe industrial y del conjunto de la actividad económica no deja lugar a dudas. El macrismo debutó con un paquete gigantesco de incentivos a todas las fracciones del capital, entre la devaluación, las exenciones impositivas y los tarifazos. El resultado conjunto ha sido un agravamiento de la bancarrota que dejó el kirchnerismo. Macri celebra su año con temor a que le toque la suerte de su par brasileño Temer, que enfrenta un reguero de movilizaciones masivas y su propio lava jato (escándalo de corrupción). La pretensión de un ciclo derechista consolidado, que muchos izquierdistas daban por hecho a comienzos de año, no logró llegar con vida al final de 2016.

Acuerdo mezquino

Pero a la hora de desafiar al gobierno con el impuesto a las Ganancias, esta oposición, la misma que firmó con el gobierno el pacto buitre y “administra” el ajuste en las provincias, estuvo muy lejos de satisfacer una reivindicación obrera. Por eso, se las arregló para parir un acuerdo ultramezquino, que deja en pie -e incluso consolida- el carácter confiscatorio de este impuesto. El proyecto “consensuado” plantea un mínino no imponible (MNI) de 33.500 pesos brutos para trabajadores solteros. Teniendo en cuenta que regirá para todo 2017; que excluye al aguinaldo de su cómputo, y asumiendo para el año que viene un aumento paritario del 25%, el nuevo MNI mete dentro del impuesto a todo aquel trabajador que gane actualmente unos 21.000 a 21.500 pesos netos. ¡Apenas dos mil pesos más del actual mínimo macrista! Si el proyecto del gobierno metía dentro del impuesto a 500.000 nuevos trabajadores, el acuerdo opositor afectará a la casi totalidad de quienes hoy lo pagan. Kicillof lo dijo con todas las letras, al señalar que el impuesto lo pagará el 10% de los asalariados. Considerando que el universo de trabajadores registrados ronda los 8 millones, tenemos que, como mínimo, pagarán el impuesto al salario unos 800.000 trabajadores. Ello, con un agravante: hasta ahora, el impuesto al salario era la suma de un conjunto de arbitrariedades -retraso en la corrección de escalas y mínimos no imponibles- dispuestas por decreto. Ahora, a través del Congreso, esta confiscación adquiriría la estatura de una ley. Sólo el bloque del Frente de Izquierda denunció este nuevo despojo, y le opuso un proyecto que abole el impuesto para todas las categorías de trabajadores convencionados.

El acuerdo alcanzado ha “limado” los alcances del proyecto original de Massa. Los encargados de esa poda fueron los gobernadores y senadores “nac & pop” del FpV, que buscaron reducir a la mínima expresión la merma de ingresos a las provincias que resultaría de una menor carga del impuesto. Esa moderación también la saludaron Kicillof y Máximo, el sobrino de la gobernadora más ajustadora del país. Es significativo que el acuerdo haya sido anunciado por Oscar Romero, diputado del Smata. Con ello, expresó la conformidad de la burocracia sindical con una ley que dejará en pie esta confiscación al salario.

Emergencia Social

Quienes defendieron la mezquindad de este acuerdo argumentaron, como lo venía haciendo el gobierno, que el “Estado no puede desfinanciar a los que menos tienen”. Con ello, reconocieron que la “emergencia social” votada apenas unas horas antes será bancada…con los impuestos a los trabajadores -“ganancias”, IVA, naftazos y otros. Antes de discrepar sobre el impuesto al salario, macristas, massistas y kirchneristas acordaron en crear una enorme plataforma de trabajo precario, a través de planes y “cooperativas” que remunerarán a sus trabajadores con el 60% del salario mínimo. La coincidencia en este punto marca un hilo conductor de fondo entre oficialistas y opositores: dejar pasar el ajuste, golpear la capacidad de lucha de la clase obrera y promover la flexibilización del trabajo (reforma laboral), mientras se refuerza un cordón asistencial dirigido a contener la rebelión popular contra la escalada antiobrera. En la boca de Victoria Donda o Leonardo Grosso -los laderos centroizquierdistas de esta política- el tercio de trabajadores precarizados o subocupados han pasado a ser “aquellos que ya nunca conseguirán trabajo”(sic). La nueva burocracia piquetera presenta como un fenómeno natural a la miseria social fabricada por las políticas capitalistas. Mientras tanto, lucran a mano llena con las prebendas y recursos de las “unidades de gestión” otorgadas por la ministra Carolina Stanley.

Una lucha necesaria

El episodio del impuesto al salario aún deberá pasar por el Senado, y podría encontrarse luego con un veto presidencial. Pero en cualquier caso, el saldo para los trabajadores es tan magro como el de todos los reclamos que se “parlamentarizaron”. Mientras recoge migajas por el impuesto a las Ganancias, la burocracia sindical asiste al despido de 1.700 petroleros en Neuquén; o de miles de metalúrgicos fueguinos, que penden de un hilo. En el plano salarial, el acuerdo de Vidal con UPCN -18% en ¡15 meses!- anticipa otro golpe al salario, que querrá ser usado como antecedente contra docentes y estatales de todo el país. La conclusión es clara: de la mano de los Massa, Pichetto o Kirchner, y sus socios sindicales, sólo podremos esperar migajas o fraudes políticos. Es necesaria una deliberación en los sindicatos, las organizaciones sociales y todos los frentes de lucha en torno de un programa y una estrategia de independencia política y sindical. Por la abolición definitiva del impuesto al salario; por el pase a planta de los compañeros precarizados, ningún despido, paritarias sin techo en 2017. Por estas, y todas las reivindicaciones pendientes, marchemos con el clasismo y la izquierda el próximo 20 de diciembre. 



Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1440/politicas/se-dobla-pero-no-se-rompe
 


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