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martes, 3 de mayo de 2016

La izquierda brasileña frente al impeachment

28 de abril de 2016 | #Prensa Obrera 1408 | Por Gustavo Montenegro 
 
Un recorrido por las posiciones de la izquierda brasileña frente a la crisis demuestra que no ha logrado escapar a las presiones del régimen y que oscila entre la capitulación ante el gobierno petista y la convergencia con los planteos destituyentes de la oposición

El PSTU, por ejemplo, caracteriza que no hay un golpe en curso. “Lo que está ocurriendo en este momento es una lucha entre dos bloques burgueses: el bloque del gobierno del PT y el de la oposición burguesa. Una lucha para decidir quién debe gobernar en este momento de crisis, y aplicar con mayor eficiencia el ajuste fiscal de los banqueros” (23/3). Y entienden al impeachment como “un mecanismo de la democracia burguesa para que, en momentos excepcionales de la crisis, ellos puedan tirar un presidente de manera controlada, dando paso al vice o al presidente de la Cámara” (ídem). 
 
Son más o menos los mismos argumentos que esgrime la oposición para desmentir que exista un golpe. Por lo demás, está ausente una caracterización del contenido de la disputa entre los bloques burgueses y por tanto del alcance de la crisis. Como salida, el PSTU plantea la consigna “Fuera todos”, “Fuera Dilma y Fuera Temer”, huelga general y “elecciones generales ya”. 
 
Las elecciones generales es el planteo esgrimido por la Folha de São Paulo y otros sectores de  la burguesía para legitimar al régimen político frente a la pésima imagen de Temer-Cunha y poder acometer el salto en el ajuste que está planteado -o sea que cumple un rol reaccionario. Cuando trata de explicarse, el PSTU dice que a diferencia de la Folha su planteo de elecciones es “para todos los cargos y con reglas totalmente diferentes de las que rigen las elecciones hoy” (7/4). Fuera de su envoltura izquierdista (huelga general, que se vayan todos), el planteo del PSTU es tributario de una de las salidas a la crisis que baraja el régimen. Las nuevas elecciones, de hecho, son un planteo que podría recoger el propio PT -bajo la expectativa de un triunfo de Lula- en caso de que el impeachment avance en el Senado.
 
La misma tónica tiene el planteo de nuevas elecciones que reclama Luciana Genro, integrante del MES (emparentado con el MST argentino) y última candidata presidencial del PSOL. Genro dice que “hace meses vengo defendiendo que solamente convocando elecciones generales el camino del impeachment sería evitado” (18/4), lo que parece un consejo al gobierno. 
 
Los diputados del PSOL votaron contra el impeachment en el Congreso, pero el planteo de su Ejecutiva Nacional (18/4) no enfrenta el golpe desde una perspectiva socialista sino desde la “lucha por la democracia”, o sea la democracia burguesa. Son planteos de integración al régimen. En oportunidad del último ballotage, el PSOL votó por Rousseff.
 
El MRT, hermano del PTS, plantea la lucha contra el golpe y una delimitación con el PT, pero desenvuelve como salida la Asamblea Constituyente, la cual, en momentos donde la iniciativa la tiene la derecha sólo puede potenciar la agitación golpista. 
 
En el otro extremo opuesto al PSTU, que desacredita la existencia de un golpe, grupos como Causa Operaria sostienen que la perspectiva del golpe está presente desde hace años, por lo menos desde 2013. Esto es simplemente desmentido por un hecho: el imperialismo votó por Rousseff en las últimas elecciones. La amenaza del golpe ha servido para enchalecar durante largo tiempo a sectores enteros de la izquierda (incluyendo organizaciones de masas como los Sin Tierra y los Sin Techo) detrás del lulismo. Si el PSTU plantea la existencia de dos bloques indiferenciados, estos grupos se han servido del golpismo derechista para justificar el más completo seguidismo al PT
 
Pero la lucha contra el golpe se debe realizar desde una perspectiva socialista y exige una delimitación implacable del nacionalismo burgués. Este debe ser desenmascarado ante las masas: Rousseff entregó toda la línea de sucesión presidencial al PMDB, intentó acometer ella misma las tareas de ajuste y hasta pocos días antes de la votación en Diputados hizo llamados a los golpistas a un ‘pacto nacional’. Dilma ni siquiera se ha atrevido a denunciar el intento de golpe en su contra en la ONU. 
 
La CST, corriente interna del PSOL y vinculada con IS de Argentina, a pesar de tener una caracterización semejante a la del PSTU, ha llamado a conformar un “polo de oposición de izquierda” y propone “un plenario sindical, popular y estudiantil, convocado por los sindicatos, centros de estudiantes, federaciones estudiantiles, (y) agrupaciones sindicales” (16/4) .
 
El planteo del PO de un Congreso de Trabajadores, para que los trabajadores emerjan en  la crisis como un factor político propio, ha sido acogido en Brasil por Tribuna Classista. 
 

De la mezquina ley “antidespidos” a la ley pro-despidos

25 de abril de 2016 | #Prensa Obrera 1408 | Por Néstor Pitrola
 
"LEY DE INCENTIVO AL EMPLEO"

¡Paro general y plan de lucha! 
 
Tras el adelanto de Macri de un veto a cualquier ley que obstaculice los despidos, el Frente Renovador de Massa se pasó de inmediato a una “ley de incentivo al empleo para Pymes”, abandonando el mezquino proyecto de prohibición que contenía, además, la opción de la doble indemnización, un mecanismo que promueve la extorsión patronal a favor de los retiros voluntarios, o sea despidos encubiertos. 
 
Los dictámenes de las comisiones de Diputados y del Senado duraron así 24 horas  hasta el ataque de Macri y sólo un día más hasta el arrugue del massismo. Junto con Macri salieron a atacar toda disposición de prohibición De Mendiguren y nada menos que Lavagna, ambos integrantes del Frente Renovador. Esto importa mucho porque la base del “proyecto de consenso” en Diputados salió de Facundo Moyano, integrante del massismo. 
 
Así las cosas, Facundo Moyano se sacó una foto visitando una Pyme con De Mendiguren, Marco Lavagna y el propio Massa, para no dejar dudas de que se pasaba al campo de la “ley de incentivo”. En verdad, el proyecto inicial de Facundo sólo contemplaba la doble indemnización. Fue en el tratamiento de Comisión donde se le incluyó una claúsula extraída literalmente del proyecto del Partido Obrero que plantea la reinstalación efectiva de todo despedido. 
 
Nosotros presentamos dictamen de minoría –el único-, en oposición a un dictamen de “consenso” que no comprende las suspensiones, un trámite por el cual las patronales fácilmente vulneran la ley. Nuestro dictamen establece el reparto de horas sin afectar el salario. Además, rechazamos el recurso (menemista) preventivo de crisis, planteando la apertura de los libros de esas empresas a comisiones electas de control obrero. Por otra parte, incorporamos otro tema central: la expropiación y puesta bajo gestión obrera de toda empresa que cierre, sin lo cual se habilitan los vaciamientos o maniobras patronales de cambio de firmas para hacer pasar despidos y caída de condiciones laborales, por caso  Donnelley, Paty o la más reciente Cresta Roja. Con nuestro dictamen propio, desnudamos por un lado las limitaciones brutales del proyecto consensuado, el cual, como nadie ignoraba, se aprestaba a ser todavía más recortado en el Senado (por ejemplo, reduciéndolo a la doble indemnización). Pero principalmente, y como ya lo hicimos cuando la cúpula de las centrales obreras se había reunido con los bloques opositores, subrayamos nuestra oposición a la política de la burocracia sindical, que se ha valido del trámite parlamentario para mandar al cajón cualquier plan de lucha para enfrentar la escalada de despidos.
 
Ahora, la burocracia sindical le hace un guiño a  la “ley de incentivo al empleo Pyme o primer empleo”. Es el pasaje directo a una ley pro-despido,  que está en el centro de la estrategia del macrismo y que ya fracasó con el kirchnerismo con la falsa ley de “blanqueo laboral”. Esa ley fue aprobada en 2014 por todos los bloques políticos a excepción del Frente de Izquierda que la votó en contra y presentó una verdadera ley de blanqueo redactada por el Partido Obrero. El resultado de aquella disposición fue el aumento del trabajo en negro, que trepó al 40% en el conurbano bonaerense y se mantiene en el 35%  en todo el país. Resultó un simple subsidio más a las patronales. 
 
Triaca ya había anunciado la ley de primer empleo. Un tipo de legislación antilaboral que se aplica en el mundo para flexibilizar a los trabajadores con menores cargas sociales patronales, indemnizaciones reducidas, condiciones laborales inferiores y, desde luego, menores salarios. Thatcherismo puro, menemismo puro, que hoy mismo está desatando enormes huelgas generales y enfrentamientos contra el gobierno de Hollande en Francia.
 
Este tipo de ley promueve el despido de los trabajadores convencionados, con antigüedad, con derechos adquiridos, con categorías y salarios conquistados en años de luchas, para su reemplazo por el “primer empleo joven”. Aunque siempre hay cláusulas restrictivas al despido de los anteriores trabajadores, todos sabemos que funciona la maquinaria del “retiro voluntario”, con el cual se han despedido en los últimos años 1500 trabajadores en Peugeot de Palomar y otro tanto en Siderca. Lo mismo se aplica en VW, Fiat, ocurrió antes del conflicto en Lear y así de corrido en innumerables empresas. 
 
En rigor, esta ley de “incentivo al empleo” integra el pelotón de transferencias del bolsillo de los trabajadores a los capitalistas, que comprende los tarifazos y la devaluación, el impuesto a las ganancias en los salarios o la caída de retenciones a los exportadores. 
 
Quienes votaron el pacto buitre, acompañan ahora el ajuste que le corresponde contra la clase obrera. No saldrá de este parlamento dominado por los lobbies empresariales la legislación para acabar con el despido. Eso sólo puede ser resultado de la acción directa de la clase obrera, por ello más que nunca planteamos el paro nacional y el plan de lucha contra el conjunto del ajuste. Nuestro paquete de leyes obreras, contribuyen a una agitación política entre los trabajadores para poner en pie al movimiento obrero: prohibición de despidos y reparto de horas sin afectar el salario, aumento de emergencia a los jubilados, abolición de ganancias en los salarios de convenio y jubilaciones, pase a planta de precarios y tercerizados. Por estas banderas, por el paro nacional, por enfrentar en cada lugar de trabajo los despidos mediante los métodos de la clase obrera, contra la fracasada orientación “parlamentarista” de la burocracia sindical, nos movilizamos el 29 y realizamos el acto internacionalista del 1º de mayo. 
 

Drogas, “control de daños” y capitalismo

Detrás de los telones
 
28 de abril de 2016 | #1408 | Por Marcelo Ramal

La muerte de cinco jóvenes en la fiesta electrónica de Costa Salguero ha reflotado el debate sobre el consumo de drogas en el país. Es cierto, por un lado, que se ha exacerbado esta polémica con un propósito encubridor. En efecto: pretende desplazarse el debate sobre la protección y complicidad del Estado para con los narcoempresarios (de eso se trata Time Warp) por una deliberación acerca de las consecuencias físicas o síquicas de la droga sobre las personas. Quieren ocultar una crisis política detrás de un debate médico, o incluso farmacológico. De allí, a la culpabilización de los propios jóvenes consumidores o adictos, hay solo un paso. 
 
Pero si se mira bien, este mismo escamoteo aparece cuando se debate la cuestión “general” del consumo de drogas. O sea, la negativa a inscribir ese consumo en las condiciones generales de la vida social bajo el capitalismo, en su fase de descomposición. La supuesta “libertad individual” para discernir sobre el consumo de drogas es una ficción, cuando los jóvenes son sometidos a gigantescos operativos empresariales como el que se montó en Costa Salguero. Con seguridad, la crisis de Time Warp volverá a reforzar las acciones represivas del Estado contra los consumidores de droga, los únicos que son sentados al banquillo. Mientras tanto, el organizador de Time Warp-un empresario con larga historia como concesionario del Estado porteño- decidió él cuándo concurrir a la justicia, después de permanecer una semana prófugo. Mientras se pone en la mira a los jóvenes, salta la impunidad de los narcoempresarios que, al tiempo que vendían una droga que convoca a la búsqueda desesperada de hidratación, armaron otro negocio lucrativo con la venta de agua. 
 
En vez de poner de manifiesto esta trama de impunidad con claras responsabilidades estatales, los ´comunicadores´ se han lanzado a propagandizar el llamado “consumo responsable” o “control de daños” al consumo de drogas. Esta tendencia, extendida en varios países europeos, naturaliza el narconegocio y la drogadicción en los jóvenes, en nombre de campañas explicativas e instancias de ´control de calidad´ sobre los estupefacientes en venta. En varios países de Europa, se instalan puestos de control en las puertas de las rave (fiestas electrónicas) para examinar la pureza de las pastillas de diseño. La municipalidad de Rosario acaba de anunciar la puesta en marcha de este régimen, y el propio Horacio Rodríguez Larreta informó de un proyecto similar en la Ciudad. De la megaintoxicación offshore en Costa Salguero, avanzamos a la bendición estatal del meganegocio de las drogas de diseño. 
 
Capitalismo, izquierda y legalización 
 
El planteo del “control de daños” se inscribe en una tendencia internacional en favor del blanqueo de la producción y consumo de drogas, que fogonean un grupo definido de voceros y corporaciones. De Lehman Brothers (2008) para acá, el dinero del narcotráfico ha jugado todo un papel en el rescate del capital en quiebra. Lo ha demostrado el escándalo del banco Wachovia Wells Fargo, que blanqueó fondos del narco mexicano equivalentes a todo el producto bruto de este país para zafar de su quiebra. Un sector del capital quiere 'transparentar' estos mecanismos de rescate, para percibir impuestos del narconegocio y sustraerlo del mundo de los paraísos fiscales y bancas “off shore”. Nada de esto eximirá a la droga de sus consecuencias de fondo sobre millones de jóvenes, en términos de embrutecimiento, degradación física y sicológica. El “control de daños” es un régimen de asimilación controlada al consumo de drogas en masa. Del mismo modo que el capitalismo atiende al desempleo crónico con los raseros universales de pobreza (AUH), aspira a administrar ´ordenadamente´ la sujeción de la juventud al narcoflagelo. Si esta posición domina a la opinión pública pretendidamente “progresista”, es inconcebible entre quienes se reclaman de la izquierda revolucionaria. Pero en la sesión de la Legislatura porteña que debatió el tema Time Warp, el “consumo responsable” fue reivindicado, no por los diputados de las fuerzas del régimen, sino por el diputado del PTS. Nuestra banca, por el contrario, llamó a la juventud a levantarse contra el narcoEstado, y a defender su conciencia y su lucidez para luchar por una transformación social. Nuestra lucha por la despenalización -y por el desmantelamiento del aparato represivo entrelazado orgánicamente con el narcotráfico- no puede confundirse con la apología de la droga, que busca liquidar a la juventud como factor transformador de una organización social que, para sobrevivir, criminaliza sus propias finanzas y ramas económicas.  


Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1408/politicas/drogas-control-de-danos-y-capitalismo

lunes, 2 de mayo de 2016

Macri-Schiaretti: un nuevo capítulo de la crisis

Techint metió la cola
 
28 de abril de 2016 | #Prensa Obrera 1408 | Por Eduardo Salas 
 
La relación Macri-Schiaretti parecía marchar viento en popa. El cordobés apoyó con bombos y platillos el acuerdo con los fondos buitre; el porteño, el recorte a los jubilados provinciales. En Córdoba, como muestra de su agradecimiento a “la provincia que lo hizo presidente”, Macri presidió una reunión de ambos gabinetes (nacional y provincial), el pasado 26 de enero, donde se firmaron convenios por 27 mil millones de pesos cuyo contenido nunca se terminó de hacer público (en la Legislatura está dando vueltas un pedido de informes que presentamos al respecto).
 
Sin embargo todo pareció enfriarse de golpe. Schiaretti fue ninguneado en una reunión a la que fueron invitados los gobernadores de las provincias inundadas -entre las que figuraba Córdoba.
 
¿Las razones? Las adelantamos en Prensa Obrera (23/3). El 16 de marzo la Legislatura provincial votó (con el apoyo entero del bloque de Cambiemos) la autorización para un endeudamiento por casi 2.000 millones de dólares, 800 de ellos destinados a la obras de instalación de los gasoductos troncales en varias lugares de la provincia. Pero ahora el macrismo ha hecho saber que pondrá bajo la lupa el endeudamiento de la provincia y que no ve con buenos ojos que todos los tubos sean provistos por las acerías chinas, desplazando a Techint de la obra.
 
Decíamos en Prensa Obrera: “Los gasoductos han servido también para destapar otra lucha intercapitalista. Fuera de la partida ha quedado Techint, ganada por el acero chino, que sobreabunda. El desplazamiento de Techint fue particularmente festejado por el gobierno de Juan Schiaretti, el cual, en tanto representante de las automotrices, se ha cobrado las imposiciones que los Rocca les metían como proveedores monopólicos de chapa... El acuerdo del macrismo (aliado a Techint) con Schiaretti podría terminar estallando como resultado de este enfrentamiento”  
 
La pelea ya es pública y abierta. El gobierno provincial, a través del ministro de Agua, Ambiente y Servicios Públicos, Fabián López, salió con los tapones de punta contra Techint, a quien acusó de inflar los precios y de “moverse en un mercado monopólico”. En las acusaciones a los Rocca hay una respuesta directa al gobierno nacional. 
 
Algunas conclusiones 
 
La pelea ha puesto de manifiesto la fragilidad de las alianzas que establece el macrismo, esto que hemos dado en llamar “coalición a la carta”; el proceso de endeudamiento que abre el acuerdo con los buitre ha terminado incentivando la crisis política, el gobierno nacional no está dispuesto a autorizar a las provincias y municipios a endeudarse incondicionalmente: “en la Casa Rosada aseguran que no pondrán trabas a los préstamos que la provincia o la Municipalidad de Córdoba quieran solicitar (casi 1.100 millones de dólares y 150 millones de dólares, respectivamente). Sin embargo, ponen un condicionante que equivale a decir que habrá control nacional en la materia: Sólo creemos que deben racionalizar el gasto, tal cual lo hace la Nación’” (La Voz del Interior, 24/4).
 
El acuerdo buitre es incompatible con el federalismo, requiere una mayor centralización del gobierno nacional; es un acuerdo de coloniaje a manos del capital financiero internacional.
 
Política para la clase obrera  
 
La burocracia sindical juega en esta pelea en función de sus respectivas patronales, mientras los despidos y suspensiones avanzan en la industria y sobre todo la metalmecánica. La dirigencia de la UOM se ha colocado del lado de Techint y la del Smata de la vereda de las automotrices. 
 
Para los trabajadores, lo más importante es establecer su independencia política frente a los grupos capitalistas (y sus partidos) en pugna y un plan de acción propio: el impulso del paro nacional para prohibir los despidos y suspensiones, por el reparto de las horas de trabajo, por un salario mínimo igual a la canasta familiar, por la eliminación del impuesto a las ganancias sobre el salario, por el aumento de emergencia de 6.000 pesos para los jubilados, el 82% móvil y la derogación de la ley 10.333. 
 
Con estas banderas fuimos  el 1 de Mayo.

Fuente: http://www.po.org.ar/prensaObrera/1408/politicas/macri-schiaretti-un-nuevo-capitulo-de-la-crisis
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